IsaÃas 44:3-4. Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y rÃos sobre la tierra árida; mi EspÃritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos; y brotarán entre hierba, como sauces junto a las riberas de las aguas.
Las promesas de Dios siempre están implÃcitas en nuestras vida cuando creemos en ellas, de alguna manera terminan siendo parte de nuestra historia para cumplir los propósitos de Dios.
Marcos 9:28 Cuando él entró en casa, sus discÃpulos le preguntaron aparte: ¿Por qué nosotros no pudimos echarle fuera? 9:29 Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno.
La frustración se habÃa apoderado de aquellos que parecÃan ser los alumnos aventajados del mesÃas, por lo menos asà los reconocÃan la multitud que creyó poder encontrar en ellos una respuesta como la que tenÃa su maestro, pero contrario a esto la ineficacia de sus formas se habÃa hecho evidente al tratar sobrepasar algo tan simple a la hora de haber sido hecho por el Señor Jesús.





