La Buena Parte del día - Efesios 5:15-20

La Buena Parte del día - Efesios 5:15-20Efesios 5:15-20. Por tanto, ¡cuidado con su manera de vivir! No vivan ya como necios, sino como sabios. Aprovechen bien el tiempo, porque los días son malos. No sean, pues, insensatos; procuren entender cuál es la voluntad del Señor. No se emborrachen con vino, lo cual lleva al desenfreno; más bien, llénense del Espíritu. Hablen entre ustedes con salmos, himnos y cánticos espirituales; canten y alaben al Señor con el corazón, y den siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

En el mundo antiguo hubo una línea de pensamiento llamada el gnosticismo, que partía de la base de que solo el espíritu era bueno, y la materia era siempre mala. Lo que llevaba a estas personas a darle valor solo a su espíritu, y a despreciar su cuerpo. Por lo tanto este movimiento influenció a muchos distorsionando la doctrina de la gracia de Jesucristo, defendiendo la postura que con el cuerpo se podía pecar ya que la gracia mantenía a salvo el espíritu. Por eso el apóstol Pablo confrontaba con la palabra que tanto el cuerpo como el alma y el espíritu eran creación de Dios y nuestro cuerpo templo del Espíritu Santo.
 
 

Lo que se vivía en ese momento no difiere de lo que hoy vemos. Y en este pasaje podemos entender que la gracia no es solo un privilegio y un don, es también una responsabilidad, en la que el amor de Dios nos demanda hacer todo lo posible por merecerlo.

Pablo en medio de su exhortación a los efesios también hace un llamado de atención a que no se dejen engañar con palabras vacías que hacen ver lo malo como bueno. Y en este pasaje en el versículo 5 hay una expresión que denota una gran preocupación "¡cuidado con su manera de vivir!", pero no solo se queda en una preocupación sino que da 5 pautas necesarias para, caminar de forma segura en una sana manera de vivir:

1. Aprovechar bien el tiempo. Y continua diciendo "porque los días son malos,", El tiempo puede ser nuestro aliado o nuestro enemigo, todo depende de la forma en que lo aprovechemos. Con su paso nos preguntamos a donde se nos fue todo lo que hemos vivido, sentimos que el tiempo no nos alcanza, pero la realidad es que Dios nos ha entregado el tiempo suficiente para lo que el trazó en nuestras vidas. El interrogante es si le hemos dado el espacio de nuestro tiempo a nuestro propio criterio en la manera de vivir, o a la voluntad del Señor, allí radica la pérdida o la ganancia.

2. Encontrar nuestro propósito en Dios. Como toda acción genera una reacción, si aprovechamos bien nuestro tiempo, sabremos identificar con mayor rapidez el propósito de Dios para nuestra vida, porque cuando hemos perdido el tiempo y nos distraemos en nuestros propios problemas y desaciertos podemos encontrarnos en un laberinto sin salida y perder nuestro norte, pero cuando apreciamos el valor de nuestro tiempo y lo usamos como Dios desea, entonces viviremos con un propósito.

3. Ser llenos del Espíritu. Debemos saber diferenciar entre tener la presencia del Espíritu santo en nuestra vida a ser "Llenos del Espíritu" como lo menciona el apóstol Pablo en el vers. 17 "más bien, llénense del Espíritu". En Juan 14: 16 Jesús promete que el Espíritu morará dentro de cada creyente y si su fe en Él es genuina su residencia será permanente. Pero "morada" y "llenura" no es lo mismo, el ser lleno con el Espíritu implica entregarle a él la libertad de ocupar todas absolutamente todas las áreas de nuestra vida, dándole el derecho de guiarnos y tener el control de nuestro ser completamente. Entonces de esta manera su poder es ejercido a través de nosotros para producir frutos para Dios.

4. Hablar palabras de bendición. Cuando somos llenos del Espíritu santo nuestra manera de hablar cambia, nuestra vida produce frutos del Espíritu, y nuestras actitudes son guiadas por El. Su palabra dice en Rom 8:14 " Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios." La única manera de que nuestro lenguaje sea de bendición es que seamos guiados por su Espíritu y cuando esto sucede podremos ver que las promesas se cumplen, la victoria es dada, la justicia es manifiesta.

5. Dar gracias a Dios por todo. El dar gracias a Dios en "todo", es una manera en la que expresamos a Dios que aceptamos su voluntad y sus propósitos, porque confiamos enteramente en su gobierno. La palabra "Todo" implica dar gracias tanto en momentos agradables como desagradables, en momentos en los que algo nos parece justo o injusto, pero para el que ama a Dios así mismo "Todo" ayuda para bien, y en su tiempo el obra con su amor y su justicia que son su mejor respaldo.

Oración.

Dios te damos gracias por tu palabra, porque en ella encontramos verdades necesarias para nuestra vida, ayúdanos a aprovechar de la mejor forma nuestro tiempo, a vivir conforme a tus propósitos, a tener la llenura de tu Espíritu, a hablar bendición todos los días y a darte gracias en todo y por todo. 


Bendiciones.

Por: Rosana Quevedo Angel.

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