La Buena Parte del día - Juan 14:26

La buena parte del día - Juan 14:26Juan 14:26. Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.

Este pasaje está suscrito en el momento en que Jesús anuncia su partida a los apóstoles, tratando de que entendieran el propósito por el cual el había estado con ellos y seguiría con ellos en el Espíritu. El Espíritu Santo seria el Ayudador y a su vez seguiría siendo su Maestro.

Antes de su partida, Jesús les había dicho a sus apóstoles que las aflicciones eran parte de la vida en esta tierra (Juan 16:1-4 y Juan 16:33). Pero también dejó ver que serían necesarias para fortalecer el carácter que El formaba en ellos. Por lo tanto la presencia del Espíritu Santo era la presencia de El mismo en ellos acompañándolos para siempre, no de manera física sino espiritual.

 
 

El Espíritu Santo actúa en nuestra vida cuando anhelamos tenerlo. Y Jesús quería enseñarnos en su palabra que El no solo estaría con nosotros espiritualmente sino que también ejercería 3 acciones fundamentales en nuestra vida cuando necesitáramos de su ayuda:

1. Nos consolaría.

2. Nos enseñaría.

3. Nos Recordaría.

1 . NOS CONSUELA.

En toda circunstancia difícil nuestro espíritu, nuestra alma, tienden a debilitarse por causa de la tristeza, del desánimo, de la frustración. Por lo tanto el efecto inmediato es bajar la guardia en nuestra vida espiritual, perdemos el gozo, la paz, la paciencia, la benignidad, la fe, la mansedumbre, la templanza, y todo fruto del Espíritu. Estos frutos son los que manifiestan la presencia de Dios en nuestra vida y las aflicciones nos conducen a perder estos frutos cuando no reconocemos que tenemos al "Consolador". La palabra "consolador en el griego es "parakletos" que significa "Llamado al lado de uno, en ayuda de uno", por lo tanto el Espiritu Santo es el consolador o Ayudador, consejero y abogado nuestro. Asi mismo en Juan 14:16 Jesus dice: "Y yo le pediré al Padre, y él les dará otro Consolador para que los acompañe siempre"...

En el griego "otro" es "allos", que significa "de la misma clase", por lo tanto Jesús les garantizaba que no lo perderían sino por el contrario tendrían "alguien de la misma clase con ellos para siempre y por siempre".

Así mismo debemos tener el convencimiento de la presencia del Espíritu Santo en nuestras vidas, porque nos ama de la misma manera en que nos ama Cristo y puede estar con nosotros en una comunión intima (2 Cor. 13:14). Nuestro consolador debe ser la persona más importante de nuestra vida porque es quien puede permanecer con nosotros para siempre.

2 . NOS ENSEÑA.

El Espíritu Santo nos enseña, como cristo enseñaba a los apóstoles durante su ministerio en la tierra. Cuando Jesús fue al cielo y no estaba ya físicamente con ellos, todavía tenían mucho que aprender, por lo tanto les dijo que enviaría "otro consolador" quien continuaría enseñándoles (Juan 14:16-17). Y en esta faceta el Espiritu Santo se llama "El Espíritu de verdad". El Espíritu Santo es quien les daría las palabras necesarias cuando fueron llamados ante los tribunales (Mateo 10:17-20). El Espíritu santo nos enseña todas las cosas, nosotros somos sus discípulos, sus aprendices durante nuestra existencia en esta tierra. El es el único que nos puede guiar a toda verdad, es por quien podremos entender nuestra condición humana y de pecado, y es por quien debemos ser conducidos a caminar de una manera coherente e integra mientras pasamos por pruebas y tentaciones.

Su enseñanza radica en que la palabra de Dios se haga vida en nuestro espíritu y de esta forma protegernos de nuestros propios errores. Por eso todos los días tenemos algo que aprender de El, y debemos pedir siempre su guía.

2 . NOS RECUERDA.

No solo debemos ser aprendices, también en ocasiones es necesario recordar lo que un día aprendimos y para aplicarlo en un momento de necesidad. El espíritu Santo nos recuerda todas las cosas que Jesús nos enseñó en su palabra, para que tengamos memoria de sus promesas y para que la fe sea activada cuando tiende a menguar. En este aspecto no se trata de descubrir una verdad porque ya su verdad está escrita en la biblia, se trata de descubrir lo que nos quiere decir en el momento que lo necesitamos. El Espíritu santo nos recordará siempre lo que Dios ha determinado para nuestras vidas.

No hay mejor forma de caminar con un propósito claro, de estar seguros y tranquilos en medio de cualquier circunstancia, cuando somos Ayudados o consolados, enseñados y evocados por el Espíritu Santo de Dios habitando en nosotros. Lo único que debemos hacer es anhelar su presencia en nuestras vidas y disfrutar de su llenura.

Oración.

Gracias Señor por todo lo que puedo tener con tu Espíritu Santo en mí, por consolarme cuando lo necesito, por enseñarme lo que aun desconozco, y por recordarme tus promesas y tus palabras. 


Bendiciones.

Por: Rosana Quevedo Angel.

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