La Buena Parte del Día - Juan 13:34-35

La Buena Parte del Día - Juan 13:34-35Juan 13:34–35 "Les doy un mandamiento nuevo: Ámense unos a otros. Ustedes deben amarse de la misma manera que yo los amo. Si se aman de verdad, entonces todos sabrán que ustedes son mis seguidores". (Versión TLA).

La identidad de un cristiano o discípulo de Cristo radica en este mandamiento. "Si se aman de verdad, entonces todos sabrán que ustedes son mis seguidores". Y el caminar con Cristo se puede tornar difícil cuando no aceptamos que esta identidad solo se obtiene al nivel de poder amar de verdad. La identidad de Cristo en nosotros es su sello, aquellas características particulares que nos diferencian del mundo y que revelan nuestro origen o procedencia. Este sello Jesús lo dejó establecido en (Juan 13:34-35). "Ustedes deben amarse de la misma manera que yo los amo" . Este amor no es el sentimiento de emociones momentáneas, no es enamoramiento, no es el amor que se suele dar a quien piensa como nosotros. Este amor debe ser similar al que Jesús siente por nosotros, Él puso esta medida tan alta porque sabía que quien procurara alcanzarla podría dar testimonio de Él. Para alcanzar esta medida los discípulos entendieron que solo la intimidad con El proporciona este amor.

Jesús escogió a sus discípulos con personalidades diferentes, oficios diferentes, actitudes diferentes, para ellos llegar a tener esta identidad (Juan 13:34 -35), y ser grandes servidores y líderes de la humanidad necesitaron pasar por 7 estaciones, éstas nos llevan a cumplir este mandato. El Apóstol Pedro es quien más ejemplifica este camino, ya que era de un carácter difícil, impetuoso, impaciente e intolerante, antes de conocer a Jesús, pero al final llegó a ser el gran líder de la iglesia primitiva, lleno del Amor de Jesús. Procuremos pasar por estas 7 estaciones:

1. Sumisión, 2. Sujeción, 3. Humildad, 4. Amor, 5.Compasión, 6. Valor, 7.El poder del Espíritu santo.

1. SUMISION. Pedro era un líder innato pero su carácter debía ser transformado, somos dados a interpretar que un líder es quien está a cargo y todos deben someterse, pero un líder no solo demanda sumisión sino que debe ser un ejemplo de sumisión, empezando en el orden correcto, someterse a Dios y a su palabra. La Sumisión consiste en la completa aceptación en todos los tratos providenciales de Dios, tanto si son dados a nosotros en particular, o en función de los demás. La verdadera sumisión implica reconocer nuestros errores, asumir sus consecuencias ante Dios y reconocer su soberanía en todo. Cuando hay sumisión nuestro carácter está dispuesto a obedecer con asertividad. Jesús modeló a Pedro sumisión en (Mateo 17:24-27).

2. SUJECIÓN. Cuando existen habilidades innatas de liderazgo o de servicio, lo que en principio menos fluye es una actitud sujeta, el apóstol Pedro tuvo que recibir las censuras más duras cuando habló demasiado pronto y actuó sin pensar, la sujeción no es hacer simplemente la voluntad de alguien, la sujeción es la virtud de obedecer basados en la voluntad de Dios, sabiendo que es El quien coloca autoridades y leyes que cumplir. (Lucas 22:33). El Señor se dedicó en su Ministerio a enseñarle sujeción a Pedro y a sus discípulos, con actos de amor, con confrontación y modelándoles la sujeción de El respecto al Padre, Por esto el Apóstol Pedro escribe en (1 Pedro 2:21) "Y ustedes fueron llamados para esto. Porque también Cristo sufrió por nosotros, con lo que nos dio un ejemplo para que sigamos sus pasos".

3. HUMILDAD. En nuestro crecer espiritual, en el servicio y en el liderazgo, somos tentados por el pecado del orgullo. Cuando el Apóstol Pedro empezó a caminar al lado de Jesús, debido a su manera de ser, demostraba un exceso de confianza en sí mismo que lo llevó a mostrar orgullo, tanto era su confianza en sí mismo que le dijo a Jesús: "Aunque todos te abandonen —declaró Pedro—, yo jamás lo haré"...(mateo 26:33). Pero El Señor utilizó todo este orgullo para hacer de Pedro un hombre humilde, al punto que después de su aprendizaje escribe en (1 Pedro 5: 5-6) "Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él los exalte a su debido tiempo". La humildad llegó a ser una de sus virtudes en el liderazgo de Pedro.

4. AMOR. Todos los discípulos lucharon aprendiendo el verdadero sentido de servir y liderar con amor, Jesús les enseñó que le verdadero líder ama y sirve a aquellos a quienes dirige, y lo dijo en (Marcos 9:35) "Jesús se sentó, llamó a los doce, y les dijo: "Si alguno quiere ser el primero, deberá ser el último de todos, y el servidor de todos". Esto solo puede hacerse con amor.

5. COMPASIÓN. La compasión es una virtud que está ligada al amor, sin amor nunca habrá compasión. Cuando el Señor le advirtió a Pedro que lo negaría, le dijo: "Simón,Simón, Satanás ha pedido sacudirlos a ustedes como si fueran trigo; pero yo he rogado por ti, para que no te falte la fe." (Lucas 22:31). Lo ideal hubiese sido que Dios no permitiera esto a Satanás, pero lo permitió para que fuera sacudido en Pedro lo que aun necesitaba ser movido de su corazón, pero le aseguró que su fe sobreviviría a la prueba. Arrogantemente Pedro dijo que él no fallaría, y unas horas después había negado al Señor. A menudo cuando creemos "conocer a Jesús" es cuando más somos faltos de compasión e impacientes para con los demás. Pedro necesitó pasar por su propio sufrimiento para ser compasivo y luego poder escribir en (1 pedro 5: 8-10). "Más el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca." La compasión nos lleva a entender a otros por medio de nuestras experiencias.

6. VALOR. Este valor no se trata del arrojo de nuestra personalidad, se trata de una disposición madura y firme a resistir por causa de Cristo. Para el Apóstol Pedro el precio de la predicación fue la muerte y caminar todas las estaciones anteriores le darían el valor necesario para predicar de Jesús hasta la muerte misma. El valor nos da la capacidad de confrontar las actitudes de los demás con la palabra y con amor, no con nuestras emociones. Pedro demostró su valor pasando por las demás estaciones, pero aun su identidad para ser definida necesitaba un sello final, nada de esto era posible mantener sin pasar a la última estación.

7. El PODER DEL ESPÍRITU SANTO. Un verdadero discípulo o seguidor de Cristo que pasa por estas estaciones debe ser empoderado del Espíritu Santo, porque solo El produce frutos de sumisión, sujeción, humildad, amor, compasión, y valor. Esta última estación es el galardón que da fe que el carácter de Cristo se refleja en nosotros. Cuando los discípulos aprendieron de Jesús todo lo necesario pasando por estas estaciones, entonces recibieron el Espíritu Santo (Juan 20:20-21) (Hechos1:8). "pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra", solo podemos ser testigos teniendo la identidad de Jesús, y El nos dijo que la única manera como nos identificarían con Él era amándonos como Él nos amó (Juan 13: 34-35).

Oración.

Señor ayúdanos en el trayecto de estas estaciones, y llénanos de tu Espíritu Santo para manifestar tu amor hacia los demás.

Bendiciones.

Por: Rosana Quevedo Angel.​ 

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