La Buena Parte del Día - Salmo 84:11-12

La Buena Parte del Día - Salmo 84:11-12Salmo 84:11-12. "Porque sol y escudo es Jehová Dios; Gracia y gloria dará Jehová. No quitará el bien a los que andan en integridad. Jehová de los ejércitos, Dichoso el hombre que en ti confía".

El salmo 84 en su totalidad es un cántico que expresa una relación íntima con Dios, basada en el deseo de una dependencia total de El, expresa una convicción única de la confianza plena en dicha comunión, y una exaltación de la fidelidad de Dios. Sus dos últimos versículos hacen alusión a esta exaltación, pero más allá de verlo como un texto literario, es el que podamos llegar a comprender la forma como el salmista se expresa en cuanto a lo que Dios ha llegado a ser para él y lo puede ser para nosotros en nuestra relación con El.

El Salmista describe a Dios como su esperanza, su alegría, su totalidad, pero también expresando como se obtiene esta condición de plenitud en El, y lo llama:

"Sol Y Escudo", "Gracia y Gloria" (vers. 11). Estas expresiones hacen presente también en nuestra comunión con Dios, su totalidad como Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Las dos primeras expresiones que utiliza el salmista (Sol y Escudo) describen características paternales de Dios y la guía su Espíritu Santo, Y los dos últimos adjetivos (Gracia y Gloria) lo describe como algo que se nos regala o se nos entrega: "Gracia y gloria dará Jehová". Por medio del amor de Dios en la obra redentora de Jesús.

Esta primera comparación "Sol y Escudo", "Porque sol y escudo es Jehová Dios" (vers. 11). Nos señala que Dios es quien alumbra nuestro diario vivir, quien ilumina nuestro pensamiento a través de su Espíritu Santo, su luz nos guía en medio de la oscuridad en la que podamos encontrarnos. Es escudo porque nos protege de todas las cosas que nos puedan afectar, va delante de nosotros para defendernos, para cuidarnos y guardarnos de todo mal.

"Gracia y gloria dará Jehová". Su gracia, porque sin merecerlo recibimos salvación, y fuimos redimidos, y en nuestro diario vivir recibimos su favor cada día, y esta gracia es la que nos conduce por medio de nuestra relación con El, a una gloria venidera que tendremos en la vida eterna (1 pedro 1:4-5).

Estos son privilegios que tenemos cuando nuestra relación con Dios se hace más estrecha cada día. Pero no es un privilegio sin condición, es un privilegio que tenemos cuando caminamos en "Integridad", "No quitará el bien a los que andan en integridad". La cual se traduce en una vida coherente entre lo que profesamos y lo que vivimos.

La integridad es un estado en el que vivimos en concordancia con nuestra conciencia y Dios. La palabra integridad implica caminar en una sola dirección, en una sola vía. Es tener la valentía de caminar sobre una sola línea aunque sea difícil de pasar.

El Salmista conocía que para Dios esta es la única condición esencial para disfrutar de sus privilegios, porque solo a través de la integridad se genera confianza y credibilidad en el amor que profesamos.

La palabra Integridad viene del latín "integritas", que significa algo completo y entero, que no tiene fisuras, de allí se derivan términos como sinceridad: "sin cera", es decir sin camuflaje, sin ocultar nada. Para Dios es importante este condicionante porque la integridad viene a ser esa "capacidad que El nos ha dado para decidir sobre el comportamiento por sí mismo".

"Una persona íntegra es sencillamente aquella que puede pensar, decir y hacer una misma cosa".

La integridad no es un estado de perfección porque el ser humano diariamente comete errores, pero si camina en integridad, tendrá la capacidad de actuar coherentemente con la verdad que vive, no pierde tiempo excusándose o justificándose, o tratando de tapar sus errores, antes los admite, se levanta y tiene una claridad en sí mismo de quien es y hacia dónde va, y aún más cuando pide dirección al Espíritu Santo. Es allí donde Dios expresa su amor en alguien en quien puede confiar sus bendiciones.

Cuando llegamos a vivir con esta capacidad, entonces los privilegios en Dios nunca serán quitados de nuestra vida. Por eso el salmista llegó a concluir que quien vivía de esta manera con Dios, seria dichoso. "Porque sol y escudo es Jehová Dios; Gracia y gloria dará Jehová. No quitará el bien a los que andan en integridad. Jehová de los ejércitos, Dichoso el hombre que en ti confía".

Oración.

Señor eres nuestro sol y escudo, gracia y gloria para nuestra vida, ayúdanos para ser cada día íntegros y vivir dichosos en ti. Amen.

Bendiciones.

Por: Rosana Quevedo Angel.​   

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