La Buena Parte del Día - Santiago 1:6-8

La Buena Parte del Día - Santiago 1:6-8Santiago 1:6-8. Si alguno de ustedes requiere de sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios se la da a todos en abundancia y sin hacer ningún reproche. Pero tiene que pedir con fe y sin dudar nada, porque el que duda es como las olas del mar, que el viento agita y lleva de un lado a otro. Quien sea así, no piense que recibirá del Señor cosa alguna, pues quienes titubean son inconstantes en todo lo que hacen.

Las personas a quienes se dirigía el apóstol Santiago, se encontraban en ese momento en circunstancias difíciles y determinantes, habían tenido que dejar su hogar su cultura, y todo lo que para ellos era su comodidad para huir de una persecución. Entonces les hace alusión a un don importante y necesario en medio de la prueba, con lo que ellos podrían mirar el panorama de otra manera entendiendo la voluntad de Dios. Este don es la sabiduría.

El apóstol Santiago no procuraba simplemente animarlos en medio de su situación, quería que comprendieran que toda prueba les llevaría a una madurez espiritual. Pero no se trataría simplemente de una experiencia cualquiera, debían adquirir este don esencial que les llevaría a entender el valor de su prueba. Entonces les habla con determinación de 2 aspectos necesarios para caminar en ella:

1. La necesidad de tener sabiduría.

2. La fe necesaria para adquirirla.

1. La necesidad de tener sabiduría: La necesidad surge en medio de la prueba, sobre todo cuando no tenemos la capacidad de encontrar racionalmente una salida, es allí cuando abandonamos el actuar en nuestras propias fuerzas y entra a participar la fuerza de Dios en nosotros, es entonces cuando necesitamos esta sabiduría teniendo presente que ésta es un regalo de Dios dado generosamente. La sabiduría nos ayuda a superar las barreras y a alcanzar madurez. La sabiduría es un atributo de Dios y nos la entrega como un don para entender su voluntad. Esta se define como la habilidad de discernir lo profundo, distinguiéndose del conocimiento, en que la sabiduría no es el conocimiento como tal, sino la manera como aplicamos el conocimiento que poseemos de manera asertiva en nuestras situaciones.

2. La fe necesaria para adquirirla: Existe solo una condición para adquirir sabiduría, "pedirla con fe y sin dudar". La victoria en medio de la pruebas determinantes solo se obtiene con sabiduría y esta nadie la posee por si mismo, es necesario pedirla a Dios, pero debemos pedirla confiadamente, (Sant 1:6) "Si alguno de ustedes requiere de sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios se la da a todos en abundancia y sin hacer ningún reproche". Cuando dudamos estamos manifestando lo que Santiago llama "dípsyjos" que literalmente se traduce "dos almas, dos mentes", una que cree y otra que no cree, en la cual se libra una batalla entre el confiar y desconfiar, llevando esta batalla a aniquilar nuestra fe. Por eso quienes tienen esta lucha en sus mentes, no podrán recibir cosa alguna de Dios. (Vr 8), y más aún quien tal es se considera como inconstante en todo lo que hace, y a una persona inconstante no se le puede confiar nada.

Si deseamos ver resultados asertivos en nuestra vida, si deseamos salir victoriosos de la prueba, si queremos dominar el mal que nos abate, si deseamos caminar en fe y recibir sabiduría para lograrlo, debemos entender que no será posible con un corazón y una mente dividida entre dos mundos y entre dos opiniones, divida entre el creer y no creer, siendo de doble ánimo como lo llama el apóstol Santiago.

A veces queremos todo de Dios pero con una fe y una entrega a medias o de doble faz, pero Dios a través de su palabra es claro, quien es inconstante y de doble ánimo, no puede esperar nada de Él.

Quieres que Dios confíe en ti su sabiduría como ese regalo del cual podrás hacer uso en medio de la prueba?, mantén una voluntad firme y si te sientes débil en aquello, entonces pide al Espíritu Santo dominio propio para ser firme y constante, para ser de una sola pieza, para creer sin dudar. Y Dios confiara en tus manos sus dones para el cumplimiento de sus propósitos.

Oración.

Señor danos sabiduría en todo tiempo, en toda situación, creemos firmemente en que por tu amor y tu gracia nos es dada, y con ella saldremos siempre victoriosos.

Bendiciones.

Por: Rosana Quevedo Angel.​  

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