La Buena Parte del Día - Mateo 11:28-30

La Buena Parte del Día - Mateo 11:28-30Mateo 11:28-30. Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. 29 Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma. 30 Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana.

Jesús hablaba a personas que estaban tratando de encontrar a Dios por medio de sus obras, tratando desesperadamente de ser buenas personas cumpliendo la ley, pero se hallaban sumidas en el agotamiento y la desesperación. Por eso les dice: "Venid a Mí todos los que estáis rendidos bajo vuestras cargas." Para un judío en ese momento, la religión se convertía en una carga difícil de llevar. Jesús decía a los escribas y fariseos: "Atan cargas pesadas e insoportables, y se las ponen a los demás sobre los hombros" (Mateo 23:4).

Para los judíos primaba su religiosidad llena de reglas interminables que regulaban todas las situaciones de la vida. Tenía que escuchar constantemente: "No hagas eso o aquello". El libro de números muestra situaciones de demandas continuas que la ley hacia sobre las personas en cualquier circunstancia de sus vidas. Por lo tanto estas se convertían en enormes cargas.

Jesús los invita entonces a tomar Su yugo en reemplazo al que ellos llevaban sobre sus hombros. Los judíos usaban la palabra "yugo" con un sentido figurado de "someterse a algo". Se conocían términos como el yugo de la Ley, el yugo de los mandamientos, el yugo de Dios. Jesús entonces les habla en su mismo lenguaje mostrándoles que no debían seguir atados a una religiosidad, y les dice: "Mi yugo es fácil.". Aquí la palabra fácil en el griego es "jréstós" , y quiere decir algo que "encaja bien". Y en el ámbito físico los yugos eran una pieza de madera atada a los bueyes para mantenerlos juntos sin poder soltarse y hacer labores de arado y llevar cargas pesadas. Estos yugos se hacían de madera; se llevaba el buey al carpintero para que le tomara las medidas; luego se tallaba la madera, y se llevaba otra vez al buey para probárselo y que éste encajara bien, y no le hiciera daño al animal.

Como Jesús era carpintero es probable que utilizara estos ejemplos porque sabía cómo se hacía un yugo en madera y quería que lo entendieran en una forma figurada. En este pasaje Jesús expresa 3 demandas importantes que harían que estas personas aprendieran a vivir en el amor de Dios sin estar sometidos al yugo de la ley. Es decir que aprendieran a llevar una vida donde el cumplimiento de la ley sencillamente fuera un consecuente de su relación con Dios y no una meta a la cual llegar agotados y cansados.

1. Vengan a mi yo los hare descansar: (Mat 11:28). Esto se traduce en un llamado, ir a un encuentro personal con el Señor, donde nos acerquemos en oración, en alabanza y gratitud, es un acto de voluntad y obediencia, reconociendo nuestra incapacidad de llevar a cuestas aquellas cosas que no se diseñaron para nosotros. Cuando vamos a la presencia del Señor El hará que sus planes encajen perfectamente en quienes somos.

2. Lleven mi yugo sobre ustedes e imiten la mansedumbre y la humildad. (Mat 11:29). Llevar el yugo de Jesús, en lugar del que nos ha impuesto la tradición y la religiosidad nos conduce a ser imitadores del Señor, a actuar por amor y no por miedo. La mansedumbre y la humildad eran características esenciales del Señor y esto se traduce en el amor que Él nos ha manifestado y el mismo que nosotros debemos manifestar a Él y a nuestro prójimo. Cuando vemos las cosas que nos suceden con amor (humildad y mansedumbre), entonces no seremos lastimados, ni nos dejaremos afectar por las circunstancias, formándose asi el carácter de Cristo en nuestras vidas.

3. Mi yugo es fácil y ligera mi carga: (Mat 11:30). Jesús quería decir a aquellas personas y hoy a nosotros: "Mi yugo encaja bien", Estar unidos a mí es la mejor unión, la vida conmigo no es una carga que te lastime, está diseñada y hecha a tu medida para que la puedas llevar, acorde a tu propósito. Todo lo que lleves en tu vida encajará preciso con tus necesidades y destrezas, tus relaciones, tu trabajo, tu vida espiritual, tu ministerio, entonces no será pesado nada de lo que lleves en tus hombros.

Si descansamos en el Señor, si llevamos todas las cosas con humildad y mansedumbre; el amor aligerará hasta las cargas que puedan parecer más pesadas. Recordemos siempre el amor de Dios, y cuando nos damos cuenta de que nuestra labor es simplemente adorar a Dios y amar a nuestros semejantes, entonces nuestra carga se convierte en una ofrenda a El.

Oración.

Señor gracias por qué estar unidos a ti es la mayor ganancia para nuestra vida en esta tierra y hasta la eternidad.

Bendiciones.

Por: Rosana Quevedo Angel.​ 

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