La Buena Parte del Día - Isaías 43:16-19

La Buena Parte del Día - Isaías 43:16-19Isaías 43:16-19. Así dice Jehová, el que abre camino en el mar, y senda en las aguas impetuosas; el que saca carro y caballo, ejército y fuerza; caen juntamente para no levantarse; fenecen, como pábilo quedan apagados. No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad.

Esta bella promesa de Dios a un pueblo infiel y testarudo en ocasiones, nos comunica el inmenso amor de Dios, y su naturaleza con la que obra siempre en nuestras vidas. Dios proclama su soberanía y les recuerda su trayectoria en la cual siempre fueron bendecidos en medio de las circunstancias difíciles. Se muestra como El testigo fiel y verdadero que ha permanecido con ellos a pesar de sus acciones y consecuentes.

En medio de esta palabra se hace alusión de la liberación de Israel y la derrota de faraón en el mar rojo, ilustrando en ella el carácter de Dios para con su pueblo (éxodo 14). Mostrando en el transcurrir de este pasaje que las futuras intervenciones divinas a favor de su pueblo serian aún más extraordinarias que las que habían quedado atrás.

Notemos la manera como el profeta Isaías expresa esta promesa, previamente presentando quien ha sido Dios para ellos, como ha actuado a su favor en el pasado y como lo seguirá haciendo (Isaías 43:16-17), y luego si entrega esta promesa al pueblo. Cuando Isaías habló estas palabras haciendo remembranza de los favores de Dios y de su amor por ellos, el pueblo se encontraba cautivo en Babilonia, su ciudad estaba prácticamente destruida y el panorama era desesperanzador.

Después de recordarnos como fue Dios en todo tiempo con su pueblo, también se nos da esta promesa a nosotros hoy: "He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad". Mostrando 3 manifestaciones de su carácter amoroso y misericordioso:

1. Dios es un Dios renovador.

En un panorama desesperanzador el ser humano tiende a olvidar los favores de Dios y a refugiarse en las experiencias pasadas, dejando de creer que Dios puede hacer maravillas en todo tiempo. Era necesario que Israel recordara su pasado para testificar a sus futuras generaciones, pero no para quedarse en él. Los recuerdos no deben ser un refugio nostálgico del pasado, sino un impulso que alimenta la esperanza de un futuro. Israel necesitaba entender esto, y nosotros también. Las bondades de Dios no terminan al final de un capítulo de nuestra vida, Él se complace cada día en hacer cosas nuevas, es la manera como nos indica que permanece a nuestro lado y renueva nuestra fe.

2. Dios Abre caminos en el desierto.

Quien no puede creer en las maravillas futuras no ha aprendido a reconocer las maravillas pasadas. No importa que tan árido sea el panorama presente, El Dios que hizo maravillas ayer está gestando nuevas hoy y las sacara a la luz pronto. (Isaías 43:19).

El paso por el desierto creó la necesidad de un camino nuevo para Israel. No habría liberación sin desierto, ni forma de llegar a la tierra prometida sin pasar por él. Cuando Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu, su ímpetu fue mayor al salir de allí, inicia su ministerio fortalecido por la palabra con la que libró esta batalla. (Mateo 4: 1-11). Este es el lugar donde Dios manifiesta su poder para que veamos su gloria en nuestras vidas.

3. Dios Abre Ríos en la soledad.

En medio de las dificultades se experimenta soledad, así físicamente se esté acompañado, esta soledad no es más que un arma del enemigo para matar toda esperanza. Y nada de lo que ha creado el hombre puede apaciguar este estado en el ser humano. Por esto Dios no solo renueva y crea salidas, también hace nacer "ríos en la soledad", a través de su palabra, a través de una comunión íntima con El. "Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva." Juan7:37,38. Quien encuentra este rio jamás se sentirá solo en medio de las pruebas, porque aprende a vivir en lo sobrenatural de Dios, y El hace fluir ríos de agua viva en el corazón de quien le cree.

Dios te recuerda hoy que El hace cosas nuevas cada día para bien nuestro, abre caminos que son las salidas a nuestras circunstancias, y abre ríos de agua viva para que vivamos su presencia en todo tiempo.

Oración.

Gracias Señor por recordarnos que tu amor se manifiesta cada día, aun cuando olvidamos que ya has abierto caminos antes y lo seguirás haciendo.

Bendiciones.

Por: Rosana Quevedo Angel.

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