La Buena Parte del Día - Salmos 143:5-10

La Buena Parte del día - Salmos 143:5-10Salmos 143:5-10 (NVI). Traigo a la memoria los tiempos de antaño: medito en todas tus proezas, considero las obras de tus manos. Hacia ti extiendo las manos; me haces falta, como el agua a la tierra seca. Respóndeme pronto, Señor, que el aliento se me escapa. No escondas de mí tu rostro, o seré como los que bajan a la fosa. Por la mañana hazme saber de tu gran amor, porque en ti he puesto mi confianza. Señálame el camino que debo seguir, porque a ti elevo mi alma. Señor, líbrame de mis enemigos, porque en ti busco refugio. Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios. Que tu buen Espíritu me guíe por un terreno sin obstáculos.
 
Esta oración de David estando abrumado en medio de una circunstancia difícil en su vida nos muestra la desesperación a la que podemos llegar cuando en medio de dejarnos absorber por las mismas, se nos olvida volver a la medida segura que siempre tenemos para obtener la victoria y es nuestra comunión con Dios a través de la oración.
 
David lo expresa claramente en esta oración, y en medio de ella nos deja ver no solo la importancia de ir a la presencia de Dios en busca de su dirección, sino todas las ventajas que tiene el recurrir a ella. Y podemos ver en medio de sus palabras aquellos reconocimientos que generalmente en nuestras oraciones están ausentes cuando éstas se llenan solo de peticiones materiales. David tuvo una oración profunda para Dios a pesar de su crisis, y podemos ver en ella 3 cosas que no debemos olvidar en momentos difíciles.

1. Reconocer el poder de Dios que ha obrado en nuestras vidas: "Traigo a la memoria los tiempos de antaño: medito en todas tus proezas, considero las obras de tus manos."(vr.5)

2. Recordar que dependemos enteramente de DIOS. "Hacia ti extiendo las manos; me haces falta, como el agua a la tierra seca", "Por la mañana hazme saber de tu gran amor, porque en ti he puesto mi confianza.", "Señálame el camino que debo seguir, porque a ti elevo mi alma.", "líbrame de mis enemigos, porque en ti busco refugio.(Vr.6-9).

3. La importancia de la guía de su Espíritu Santo en nuestro caminar. - "Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios. Que tu buen Espíritu me guíe por un terreno sin obstáculos." (Vr.10)

En que pensamos generalmente cuando los problemas nos abruman?. Nos enfocamos en los pensamientos que procesamos en búsqueda de nuestras propias soluciones?, o vamos desesperadamente a la presencia de Dios a hablar con El y a escuchar su voz?.

En medio de nuestras ocupaciones que absorben la mayor parte de nuestro tiempo no vemos que lo prioritario es el tiempo que pasamos a solas con Dios. Sin embargo vivimos tan apresurados que ese tiempo es último, o quizás el que nunca sacamos en medio de la solución. Nuestro deseo es obedecer la voz de Dios, pero no hemos dispuesto el tiempo para recibir sus instrucciones.

Las directrices de Dios son reveladas a nuestra vida por medio de su Espíritu Santo (Romanos 8:14), y esta conexión con El solo se da a través de una relación diaria con El. Nuestros afanes nos pueden hacer pensar que ese tiempo que buscamos la presencia de Dios nos hará falta en los compromisos adquiridos y en la productividad diaria, pero lo que desconocemos es que ese tiempo duplica el resto de nuestro tiempo, porque el tener la guía del Espíritu nos hace ser más asertivo en nuestras decisiones inminentes, nos da la sabiduría para proceder de la mejor manera, nos revela las formas en que debemos proceder, nos cambia nuestro estado de ánimo para rendir mejor en lo que hacemos. Comunicarnos diariamente con Dios es darle potestad para que EL tome el control de todo en nuestra vida y de esta manera saldremos de cualquier situación, victoriosos.

Estas muy absorto en medio de tus preocupaciones para no darle tiempo a tu relación con Dios?, entonces te invito a meditar en la oración de David, trayendo a memoria lo que Dios ha hecho anteriormente en tu vida, extiende tus manos a El reconociendo tu dependencia, siente su amor en sus misericordias todos los días, pídele su dirección y protección, y sobre todo que la guía del Espíritu Santo derribe todo obstáculo en tu camino, para que todo lo que Dios ha determinado en tu vida se cumpla.

Oración.

Señor ayúdanos a no perder nuestra comunión contigo, ni aun en medio de nuestros afanes o circunstancias, derriba todo argumento que se interponga en nuestra relación contigo, y no permitas que nada nos aleje de tu presencia. Amen.

Por: Rosana Quevedo Angel. 

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