La Buena Parte del Día - 2 Corintios 1:9-10

La buen parte del día - 2 Corintios 1:9-102 Corintios 1:9-10. "De hecho, esperábamos morir; pero, como resultado, dejamos de confiar en nosotros mismos y aprendimos a confiar solo en Dios, quien resucita a los muertos. Efectivamente él nos rescató del peligro mortal y volverá a hacerlo de nuevo.Hemos depositado nuestra confianza en Dios, y él seguirá rescatándonos".

Alguna dificultad grande le había sucedido al Apóstol Pablo que lo llevó al límite de su capacidad de resistir, tanto que llegó a sentir que su muerte era inminente y su condición sin salida. Y a esta clase de límite de no resistir a algunas situaciones que vivimos hemos llegado alguna vez. Pero también existe la tendencia a creer que las pruebas o dificultades que nos suceden son las más grandes que puede haber, y aun en las dificultades sencillas las magnificamos tanto que cuando llega una situación mayor es cuando verdaderamente comprendemos que realmente no tenemos el control de nada. Necesitamos la intervención de Dios en nuestras vidas.

El Apóstol pablo nos describe en esta porción de la palabra que cuando pasamos por tiempos difíciles es cuando existe la oportunidad de fortalecer una confianza inalterable en Dios. Y estar plenamente conscientes que ya no podemos tener la menor duda que si Dios nos sacó victoriosos de una situación, nos sacará de cualquier otra. Cada vez que pasamos por dificultades nuestra debilidad se hace manifiesta, pero es cuando más notoria se hace también nuestra fortaleza en Dios. Y este pasaje nos muestra tres cosas que suceden si decidimos ver la gloria de Dios medio de las circunstancias:

1. Dejamos de confiar en sí mismo para confiar en Dios. (2 Cor: 1 :9). Cuando toda situación llega al límite de resistencia en nuestras fuerzas, es cuando decidimos si aceptamos nuestra dependencia absoluta de Dios o morimos en nuestra independencia. El Apóstol Pablo dijo claramente "esperábamos la muerte pero en lugar de eso dejamos de confiar en nosotros mismos y aprendimos a confiar en Él". Esta es la clave de una salida victoriosa en medio de la crisis.

2. Dios no solo nos rescata una vez sino que lo sigue haciendo todo el tiempo. (2 Cor: 1 : 10(a). "Él nos rescató del peligro mortal y volverá a hacerlo de nuevo". El amor de Dios es incondicional para nosotros y este lo podemos ver palpablemente a medida que él nos protege, nos perdona y nos rescata de cada situación difícil que vivimos. Dios no nos ama por lo que nosotros podamos hacer de bueno, sino porque Él es nuestro Padre bueno!!. Y este amor es el que nos conduce a desarrollar nuestra fe cuando sabemos que El es un padre que cumple sus promesas, que si nos rescató una vez, lo volverá a hacer porque su amor es infinito.

3. A medida que vemos su gloria nuestra confianza crece. (2 Cor: 1 : 10(b). "Hemos depositado nuestra confianza en Dios, y él seguirá rescatándonos". Para ver el poder sobrenatural de Dios en nuestras circunstancias dificiles tenemos que haber desarrollado una confianza plena en El. Mientras tratemos de resolver todo utilizando nuestras habilidades estaremos impidiendo que su poder se manifieste, porque su poder se perfecciona en nuestras debilidades (2Cor 12:9). El Poder de nuestro Dios se libera en nuestra vida cuando nuestra impotencia se hace evidente. Así que tenemos la oportunidad en medio de la crisis de rendirnos al Señor para ver obras maravillosas de su mano en nuestras vidas. Nuestro fin no debe ser el sufrimiento, sino que si este se presenta por un momento, en medio de él haya un propósito para crecer en la fe.

Oración

Gracias Señor porque todas las cosas que suceden en nuestra vida tú dispones de ellas para que obren a favor nuestro conforme al propósito al que nos llamaste. Amen.

Bendiciones.

Por: Rosana Quevedo Angel. 

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