Sanos Del Alma

Sanos del alma
Pastor: David Bayuelo
Cita Biblica: 2 Samuel 4:4
Fecha: Julio 28 de 2019
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2 Samuel 4:4 Y Jonatán hijo de Saúl tenía un hijo lisiado de los pies. Tenía cinco años de edad cuando llegó de Jezreel la noticia de la muerte de Saúl y de Jonatán, y su nodriza le tomó y huyó; y mientras iba huyendo apresuradamente, se le cayó el niño y quedó cojo. Su nombre era Mefi-boset.

Alguien que se encuentra en la plenitud de sus condiciones, apenas comenzando su vida en esta tierra, e incluso con un futuro promisorio por delante y todo se derrumba en un instante. Este niño, cuyo abuelo es el rey escogido por Dios para gobernar la nación de Israel y su padre el príncipe y quien había nacido con todos los privilegios que alguien pudiera desear, con la llegada de una mala noticia ve frente a sus ojos como su vida queda acabada casi en su totalidad.

El panorama no podía ser más desolador; Saúl su abuelo derrotado y muerto en el campo de batalla por su propia espada y su padre Jonatán asesinado por su enemigo, ahora un chiquillo de tan solo cinco años huérfano, totalmente abandonado, toda su vida cambio radicalmente en cuestión de minutos.

Sin duda todos nosotros hemos tenido eventos, circunstancias, noticias, momentos que han cambiado nuestra vida de forma trascendental, si miramos hacia atrás con seguridad hallaremos una estela de dolor por diferentes causas. Ver por la ventana lo que es nuestra vida antes de Cristo nos hará evocar cosas que nos produjeron aflicción, cosas que nos dejaron lisiados, que nos otorgaron una identidad muy distinta a la establecida por Dios en el plan perfecto que había trazado al traernos a esta tierra. A este muchachito del que nos cuenta la historia su vida le dio un viraje porque le toco una tragedia.

En el tiempo en que Mefi-boset nació, en el palacio se escuchaba un rumor mentiroso; Saúl el rey todo el tiempo se refería a David como un traidor, como alguien que quería tomar su reino, como alguien que le quería matar, el aseguraba haberlo engrandecido y en medio de las victorias él se dejaba alabar por triunfos que no le pertenecían. Pero si exploramos en la verdad que nos muestran las escrituras David nunca quiso el reino de este hombre, de hecho conocía tan bien su lugar que le honro hasta el final de sus días como su rey.

Pero la cuidadora de este niño proceso estas ideas como verdaderas, al punto que al llegar la noticia de la muerte de Saúl y Jonatán, ella trata de protegerlo, por su mente seguro pasó la idea que quien sería el próximo en morir era el pequeño heredero, así que ella lo carga, sale corriendo, viene apresurada, se tropieza y el pequeño cae, dejándolo lisiado de por vida con una cojera.

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