Registrate para asistir a nuestras reuniones presenciales

Llegó el tiempo de reencontrarnos como Iglesia, por tal movito te invitamos a inscribirte a nuestros servicios presenciales los domingos a las 8:00 a.m. y 10:00 a.m, es un nuevo tiempo que Dios ha dispuesto para seguir alabando su nombre y siendo enseñados a través de su palabra congregados nuevamente como familia. INSCRIBETE AQUÍ.

Te Hice Tener Hambre

te hice tener hambre
Deuteronomio 8:3 Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, más de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre.
Hoy para mí no es una preocupación la superficialidad con que el mundo tome los asuntos circunstanciales que han estado pasando, porque a fin de cuentas el mundo sabe muy bien cómo adaptarse a sus miserias, pero como iglesia si debemos tener cuidado, porque aunque buscamos minimizar lo que pasa desde el entendido que el trato de Dios no está en la plaga que se ha levantado, si lo está en la forma drástica en que ha cambiado nuestras vidas, ya que el Señor está buscando el que nuestras almas reaccionen y maduren.

Muchos han creído que el valor de este momento se encuentra en los ajustes que deben hacer; sea en sus relaciones familias, en la vida de pareja, en reposar del movimiento continuo, o tal vez en tener momentos de meditación profunda conmigo mismo. Si esta es tu lectura como hijo de Dios, puedes ir preparándote para la verdadera Crisis, porque nada de eso se va ajustar sin reconocer y abandonar por completo la autosuficiencia que nos ha tenido lejos de Dios y de su trato.

Sé que en estos momentos nos agradan mucho más los mensajes que alienten nuestra fe, pero sin dejar de creer que son necesarios, no es bueno bajarle la intensidad a la zaranda de Dios, o el tono con que Él envía el mensaje que debemos escuchar. Por eso considero que es mejor ser en estas circunstancias un profeta impopular, pero oportuno, que muy popular pero desenfocado de lo que realmente el Señor quiere decir y tratar con su iglesia.

Quiero ser enfático en afirmar desde las escrituras que este instante por el que pasamos no es un juicio de Dios y mucho menos que sea hacia su iglesia, esto no es posible porque estaríamos negando lo que la Biblia nos dice; ya que el Señor Jesús ya fue juzgado y castigado por nuestras rebeliones en la cruz, pero si es evidente que es el trato de un Padre que ama a sus hijos y por tanto ve como necesaria su disciplina.

Si queremos saber dónde está nuestro corazón en este momento, solo tenemos que preguntarnos: ¿cuáles son las respuestas que nos hemos estado dando estos días?, si la misma respuesta autosuficiencia que nos dice: "Tranquilo que tú tienes lo suficiente para salir de esto" o nos vemos frente a una búsqueda insaciable de la voluntad de Dios en su Palabra.

1. Dios permitirá las circunstancias para que sientas hambre.

 


Deuteronomio 8: 3Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, más de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre.

El trato de Dios con la nación de Israel, su pueblo, se hace evidente en este texto, Él los afligió con hambre o los humillo como dicen otras versiones por su bien, porque de esta manera pudieron experimentar la necesidad de tener hambre. En el libro de Éxodo antes de que Dios les proveyera de alimento de manera sobrenatural, los hijos de Abraham primero murmuraron porque tenían tres día sin beber agua en su travesía por el desierto, para luego encontrarse con unas corrientes de aguas amargas que no se podían tomar y por lo cual las llamaron Mara, pero Dios le indico a Moisés después de levantar un clamor una clase árbol, que corto y lo hecho en estas aguas y se convirtieron en dulces. Días después una vez más levantarían su voz para nuevamente murmurar; ahora se contaminaban unos a otros asegurando que el Dios que los saco de Egipto los iba a dejar morir de hambre, y miraban con añoranza hacia atrás lo que comían en Egipto en medio de su esclavitud. No hay ninguna evidencia bíblica que indique que alguien en medio del pueblo haya muerto de hambre, Dios los hizo tener esta sensación de experimentar una profunda necesidad de ingerir alimento, pero ninguno murió.

Tratemos de entender lo que él texto nos quiere decir: 1. Dios fue quien permitió que les faltara el alimento y esto nos habla de su soberanía, no hay nada que se escape de su control y como he mencionado en otras ocasiones, aun lo que el enemigo quiera traer está bajo el control de nuestro Padre, para que todo termine siendo para nuestro bien. 2. La aflicción a la que fueron sometidos les pudo descubrir la debilidad que aún tenían por las cosas que habían dejado atrás. (En estos días Dios no está matando la carne) y 3. Y lo más trascendente para esta enseñanza: Les hizo tener hambre. Si Dios los condujo hasta este estado, es porque antes no tenían hambre, en otras palabras, les alargo el tiempo de espera en que pudieran tener alimentos para ingerir y de esta manera se percataran de esta necesidad básica.

No sé si ha escuchado ese consejo de nuestras madres cuando un niño no quiere comer, pero ellas dicen: "Déjalo que cuando sienta hambre va a venir corriendo a buscar su comida"

Dios en su gracia nos dice que nos ha bendecido con toda bendición espiritual y que nos ha dado todo lo que nos falte conforme a sus riquezas en gloria, eso es tan cierto que podemos asegurar sin ningún temor a equivocarnos que Él hace que todas nuestras necesidades estén cubiertas en Cristo, pero a pesar de ello él nos va a llevar a experimentar circunstancias como las que hoy pasamos, para que descubramos una necesidad tan básica como alimentarnos espiritualmente. Él quiere hacernos consientes que a pesar de nuestras prácticas religiosas, he incluso farisaicas hemos perdido el apetito espiritual.

2. Dios te hará tener hambre para que sepas que solo Él es sustentador.



Deuteronomio 8: 3Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, más de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre.

Recuerden que nos habíamos quedado en el punto anterior en que Dios alargo el tiempo de proveerles alimento para que experimentar la necesidad de tener hambre, pero ahora les da el maná, una comida que no conocían ni ellos, ni sus antepasados, y quiero que piense en esto: porque con hambre nadie hace distinción de que va a comer, solo desea llenar su estómago. Pero Dios les daría un alimento que no conocían, ni que sus antepasados había comido, en otras Palabras el Señor no les estaba presentando un simple alimento, sino al Pan de Vida, y ellos siendo el pueblo de Dios no conocían a Cristo, El Pan que descendería del cielo. El hambre que el Señor quería que experimentaran, era un hambre espiritual, un hambre por conocer o intimar con Alguien que nunca habían conocido, ellos solo tenían en mente que necesitaban saciar sus estómagos con las viandas, pero Dios les haría experimentar un hambre que dolía y que les quitaría esta desagradable sensación para siempre.

Si meditamos por un momento en las condiciones en que se encontraban los israelitas no se trataba del hambre que usted y yo tenemos habitualmente, en donde corremos a la nevera, a la alacena, o pedimos un domicilio y solucionamos el problema, ellos están en la inmunda completa, se hallan en medio de un desierto que no tiene nada que proveerles, ósea es Dios, o es Dios, el único que puede hacer algo por ellos.

Éxodo 16: 4Y Jehová dijo a Moisés: He aquí yo os haré llover pan del cielo; y el pueblo saldrá, y recogerá diariamente la porción de un día, para que yo lo pruebe si anda en mi ley, o no. 5Mas en el sexto día prepararán para guardar el doble de lo que suelen recoger cada día.

De esto se trata esta lección espiritual: la vida que hoy poseemos solo pudo ser provista sobrenaturalmente por el Pan que se partió en la cruz del calvario y si es así, nuestra existencia solo puede ser sostenida día, a día por ese mismo Pan. El maná era una alimento que solo la omnipotencia de Dios pudo proveer, caía sobrenaturalmente todos los días con excepción del sábado, así que tan solo el viernes ellos debían tomar una porción doble, porque si lo hacían otro día con el ánimo de no salir a recogerlo se les podría.

¿Qué persigue Dios permitiendo que su iglesia pase por estas circunstancias? Que tengamos hambre y reconozcamos que todos los días debemos salir por iniciativa propia a comer del Pan de Vida, Él fue un día nuestra respuesta y sigue siéndola, no podemos creer que ya no hay más nada que comer en su Palabra, el que probó de Él siempre debería querer más.

3. Dios te hará tener hambre para que sepas que solo el Pan de Vida te sacia.



Deuteronomio 8: 3Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, más de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre. (Esta es su Palabra)

Note un detalle que por lo regular lo pasamos por alto y se encuentra en Éxodo 16: 8Dijo también Moisés: Jehová os dará en la tarde carne para comer, y en la mañana pan hasta saciaros; Aquí está el detalle: Dios no solo les dio maná en la mañana, sino que también les dio carne por las tardes, de hecho les dio primero la carne, pero si leemos con cuidado, el pan sería el que les saciaría.

Por desgracia la iglesia de hoy, solo ha estado viendo la bendición de Dios por el sustento material (La carne) y nos olvidamos de las Palabras del Señor Jesús: "Juan 6: 51 Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo. Nuestro Padre nunca nos dejaría morir de hambre física, por eso también les proveyó las añadiduras: como era la carne.

Esto nos permite entender porque Jesús se reusó a aceptar la proposición que satanás le hizo en el desierto de que convirtiera las piedras en pan, como iglesia hay que preguntarse si no hemos caído en esta tentación.

Números 11: 8Pero al pueblo dirás: Santificaos para mañana, y comeréis carne; porque habéis llorado en oídos de Jehová, diciendo: ¡Quién nos diera a comer carne! ¡Ciertamente mejor nos iba en Egipto! Jehová, pues, os dará carne, y comeréis. 19No comeréis un día, ni dos días, ni cinco días, ni diez días, ni veinte días, 20sino hasta un mes entero, hasta que os salga por las narices, y la aborrezcáis, por cuanto menospreciasteis a Jehová que está en medio de vosotros, y llorasteis delante de él, diciendo: ¿Para qué salimos acá de Egipto?

Dios sabe de qué tenemos necesidad antes de que le pidamos, y Él conoce que no son de pagar una casa, un carro, pagar el colegio de nuestros hijos, los servicios, las vacaciones, o como lo mencione en principio: un buen matrimonio, una buena relación con nuestros hijos, o descanso físico. Esto podemos ponerlo en la misma línea de lo que añoraban los israelitas de Egipto, lo que Dios quería hacerles entender es que lo que realmente necesitan al igual que nosotros era depender completamente del Pan espiritual: "Su Palabra".

El pueblo nunca lo vio así, ellos nunca estuvieron interesados en Jesús, solo en que les saciara el hambre física, este es el la tentación en que ha caído la iglesia hoy, por eso luego les fueron dadas las codornices, Dios les hizo comer hasta aborrecerlas para que descubrieran que esto jamás les quitaría la verdadero hambre.

Dios jamás nos quitaría el pan que es vital para nuestra existencia, las demás cosas son añadiduras, en el desierto jamás les quito el pan, todos los días lo vieron hasta entrar en la tierra prometida. No podemos seguir añorando las algarrobas de Egipto

Conclusión

Juan 6: 25 Y hallándole al otro lado del mar, le dijeron: Rabí, ¿cuándo llegaste acá? 26 Respondió Jesús y les dijo: De cierto, de cierto os digo que me buscáis, no porque habéis visto las señales, sino porque comisteis el pan y os saciasteis. 27 Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará; porque a éste señaló Dios el Padre.

Si Jesús estaba haciendo esta reconvención, es porque ellos tenían un desfase en la forma correcta en que debían ver las cosas, sus órdenes estaban alterados, Jesús primero les dio el pan y luego los confronto, para que se descubrieran en la alteración que tenían en sus prioridades, es como si hubiese lanzado una carnada que atraparon de un solo bocado y quedó en evidencia cual era la verdadera razón de su existencia, ellos no vivían por su Palabra.

No sé si has experimentado en estos días la molestia que causa la actitud de quienes incumplen con las medidas impuestas por las autoridades, estas personas sin ningún tipo de justificación andan campantes haciendo que su irresponsabilidad prolongue el que no podamos volver a la normalidad de nuestras vidas y que por el contrario con el pasar de los días muchas más cosas se desajusten. A todos nos corresponde que los demás caigan en cuenta en el momento coyuntural en el que nos encontramos, de la misma manera tenemos que hacerlo hoy con nuestros hermanos, porque así como tenemos un solo mundo donde habitar, solo existe un Reino de los cielos, solo existe un cuerpo, solo existe una sola familia de Dios, hay que hacerles saber que no solo de pan vivirá el hombre sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios.
 
 
Pastor: David Bayuelo
Abril 5 de 2020

Comunidad Cristiana el Camino de Bogotá
Calle 98 No. 69 - 64 La Floresta - Teléfono: (57) (1) 358 67 27 - Bogotá D.C. (Colombia) - Powered by Ingeniero José Barrios Meléndez.