Las Lenguas

Las Lenguas - Hechos 2:4Hechos 2:4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

La llenura del espíritu Santo.

Al estudiar las escrituras hay que tener mucho cuidado, ya que por mucho tiempo hemos predicado e incluso doctrinizado pasajes que no nos dan una evidencia concreta que nos permita verlos como la norma a seguir en lo que tiene que ver con nuestras prácticas espirituales y sin embargo los asumimos así y aun hay casos peores en donde tomamos experiencias de otros sin constatarlas cuidadosamente en la palabra haciéndolas un manual en nuestra vida espiritual. El caso de las lenguas no es la excepción; diciéndose de ellas a través del día de pentecostés en el libro de Hechos cosas que nos pueden llevar al error. Una de estas suposiciones; es que la manifestación más alta de la llenura del Espíritu Santo es el hablar en lenguas, pero cuando nos tomamos el trabajo de revisar con cuidado el propósito de ser llenos del Espíritu y lo que aconteció en ese día en particular, descubriremos que todo estaba ligado a una cosa y era al deseo de Dios que todos los hombres tuviesen la oportunidad de escuchar su mensaje de salvación.

Es por esta razón que Dios a través del apóstol Pablo se toma el trabajo de ilustrarnos en 1 de Corintios 13 que por encima de toda lengua se encuentra la preeminencia del amor. Esto no le resta crédito o importancia a esta manifestación de poder, pero nos permite descubrir que su objetivo principal esta ceñido a que el evangelio se extienda a todo hombre sobre la faz de la tierra y no como una manera de ufanarnos de nuestra espiritualidad.

La manifestación de poder de hablar en lenguas que hallamos en las escrituras la encontramos en tres órdenes que hoy estudiaremos:
1. Siendo usadas para hablar a los incrédulos.
2. Siendo usadas para edificación de nuestro espíritu a través de la oración.
3. Como un don acompañado de interpretación para edificación de la iglesia.

Las lenguas son una manifestación sobre natural de Dios estableció para universalizar el lenguaje de su evangelio.

La palabra lenguas proviene del griego Glossa: que quiere decir en su contexto: Lenguaje o idioma adquirido no naturalmente. Y de ninguna manera está haciendo referencia a algún idioma diferente a los 6912 que se cree que existen en esta tierra, ya que algunos atribuyen lo que escuchamos en medio de esta manifestación del Espíritu santo al lenguaje que usan los ángeles para comunicarse, esta idea es sustentado en las lenguas angelicales a las que se refiere el apóstol Pablo en 1 de Corintios 13.

Hechos 2:7 al 11 nos dice que: Estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de África más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios. En este pasaje hay varias cosas para anotar, pero una de ellas es que los discípulos hablaban en un idioma adquirido de forma sobre natural, pero que concordaba perfectamente con el lenguaje de los hombres de distintas nacionalidades que se hallaban allí presentes. Lo segundo para tener en cuenta es que lo que ellos escuchaban no era cualquier cosa, sino las maravillas de Dios, en este caso lo más hermoso de su obra redentora; ¡su salvación!

En la iglesia de Corinto encontramos clara mente que el apóstol Pablo tubo que re direccionar la idea que ellos tenían del don de hablar en lenguas, ya que esta se había convertido en una de sus marcas para medir su espiritualidad dejando de lado su verdadero propósito, por esta razón lo encontramos en 1 Corintios 13 expresándoles que si hay algo que da muestras de la llenura del Espíritu santo son las manifestaciones de amor que les permitirían cumplir el propósito de Dios al llevarle el mensaje de salvación a los hombres y vivir en comunión con sus hermanos.

Yo me atrevería a decir que cada uno de nosotros como seres humano tenemos un lenguaje y que a través de la llenura del Espíritu Santo podemos alcázar esa universalidad que nos permite compartir el mensaje de salvación independientemente de toda diferencia.

En toda la biblia solo hay evidencia en dos pasajes que se encuentran en el libro de Hechos que nos permiten ver que al momento de recibir la llenura del E.S se manifestaron las lenguas. Esto es de vital importancia descubrirlo y atarlo a saber que antes de ceñirnos a creer que el hablar en lenguas es evidencia de nuestra llenura constante, hay que revisar nuestro amor y deseo por compartir el mensaje de salvación a las almas perdidas. Marcos 16:15 Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. 16:16 El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. 16:17 Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; 16:18 tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.

Las lenguas son un don sobre natural de Dios estableció para edificación de la iglesia.

1 Corintios 14:5 Así que, quisiera que todos vosotros hablaseis en lenguas, pero más que profetizaseis; porque mayor es el que profetiza que el que habla en lenguas, a no ser que las interprete para que la iglesia reciba edificación. 1 Corintios 14 nos ilustra el uso de las lenguas dentro de la iglesia de manera detallada, y es muy importante que lo interpretemos dentro del contexto en que nos lo describen las escrituras sino podríamos creer que se presentan algunas contradicciones. Él apóstol Pablo aclara que las lenguas son realmente una señal para los incrédulos como ya lo vimos en el punto anterior y que si hay un don o manifestación del Espíritu santo a la que hay que darle prelación dentro de la congregación para que produzca edificación es el de profecía, ya que si incluso llegasen a entrar incrédulos entre ellos en el lugar de reunión este les sería más provechoso siendo usado para desnudar sus corazones y permitiéndoles entregar su vida al Señor y no terminar creyendo que los presentes están locos. Así que la única manera que las lenguas cumplan su propósito dentro de la iglesia es que estas vengan acompañadas de su respectiva interpretación.

Aquí deseo colocar un ejemplo para que se establezca una conclusión clara: Cada uno de nosotros puede saber cocinar para el sustento propio o para alguien que en algún momento lo necesite, pero no necesariamente eso me hace un chef que tiene un restorán para alimentar de manera constante a mis semejantes. Ahora llevémoslo al contexto de la iglesia; Todos los que somos cristianos estamos capacitados o tenemos lo necesario para experimentar la llenura del Espíritu Santo y hablar en lenguas, pero no todos tenemos la capacidad de ejercerlo como don o servicio dentro de la iglesia de Dios para edificación de sus miembros.

Él apóstol Pablo se tomo el trabajo de ordenar cuidadosamente este don, ya que si no se tenía en cuenta que para que este cumpliese la función de edificar la iglesia debía haber interpretación y terminaría siendo como comida que se sirve y como nadie la entiende tan solo terminaba desperdiciándose y creando desorden en el lugar de reunión. Esto nos permite concluir que si no tengo la interpretación de las lenguas que hablo y no hay quien lo haga, mi hablar o orar debe ser comedido para no generar desorden o llevar a creer a los incrédulos que llegan al templo que estamos locos.

Las lenguas son un don sobre natural de Dios estableció para edificación de nuestro espíritu.

1 Corintios 14:2 Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios; pues nadie le entiende, aunque por el Espíritu habla misterios. 14:4 El que habla en lengua extraña, a sí mismo se edifica; pero el que profetiza, edifica a la iglesia. 14:14 Porque si yo oro en lengua desconocida, mi espíritu ora, pero mi entendimiento queda sin fruto. 14:15 ¿Qué, pues? Oraré con el espíritu, pero oraré también con el entendimiento; cantaré con el espíritu, pero cantaré también con el entendimiento.

El apóstol Pablo nos aclara que el hablar en lenguas sin interpretación no es más que orar o hablar con Dios desde nuestro espíritu, así que no era necesario que todo el mundo escuchara lo que se hablaba ya que sería como hablar al airé. Esta oración solo tiene productividad para aquellos que la hacemos y si decidimos orar en público que lo hagamos con el entendimiento para que sea una bendición compartida con todos los oyentes debemos hacerlo con el entendimiento para que los demás también reciban. La iglesia de Corinto creía que ellos no tenían el control sobre esta manifestación y que había que dejarla fluir en medio del desorden que se creaba y el Apóstol Pablo es enfático en hacernos saber que todo ello está sujeto a nuestro entender y se puede controlar.

Cuando necesitamos recibir un medicamento y que este tenga el efecto que se requiere con rapidez y eficacia el método que se usa para suminístralo es muy diferente a los que se usan de manera habitual. Yo recuerdo que en un tiempo yo sufrí de cálculos en los riñones y cuando estas crisis renales comenzaban se me suministraba algún tipo de pasta para calmar el dolor, pero cuando esta ya no presentaba eficacia se me inyectaba directamente al torrente sanguíneo un fuerte medicamento, incluso en algunos casos morfina para que su efecto fuera más rápido y eficaz.

Esta ilustración debe llevarnos a entender lo que pasa al orar en lenguas, nosotros siendo seres espirituales cuando hacemos este tipo de oración establecemos una comunicación directa con el Padre sin pasar por nuestra alma o entendimiento, en otras palabras recibimos edificación a través de una intravenosa espiritual, ya que lo que Dios quiere darnos va directo a nuestra esencia, en este caso nuestro espíritu. Para usted y para mi es muy importante la oración en lenguas pero dentro del contexto y el orden que esta requiere ya que este ministrar constante directo a nuestro espíritu nos llevara a crecer en medio de la edificación producida en nuestras conversaciones continuas ministradas por el Padre.

Cuando yo siento que no puedo conectarme en una oración con Dios a través de mi entender pongo en práctica lo que la biblia nos enseña, en este caso el orar en lenguas ya que este el mejor ejercicio que puede haber para elimina toda interferencia que se genera en mi alma y que no me permite recibir la edificación de parte de Dios.

No debemos de ninguna manera simplificar el acto de ser llenos del Espíritu santo en el hablar en lenguas, porque caeremos en lo religioso de creer que esto prueba nuestra espiritualidad, la biblia nos expresa que el fruto o la manifestación más alta que cumple con el deseo de nuestro Señor Jesús es expresar un amor genuino por nuestro prójimo. Ya que detrás de cada manifestación del Espíritu llenando a hombres esta el impartir salvación a los perdidos, edificar su iglesia y edificar nuestro espíritu.
 
Pastor: David Bayuelo
3 de Febrero de 2013

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