Autopsia de un delito

Autopsia de un delito - 2 Samuel 7:182 Samuel 7:18 Y entró el rey David y se puso delante de Jehová, y dijo: Señor Jehová, ¿quién soy yo, y qué es mi casa, para que tú me hayas traído hasta aquí?

Muchos nos preguntamos como David pudo llegar a cometer tales faltas para con Dios a pesar de tener un corazón conforme al suyo. Teniendo en cuenta la obra de Dios a través del sacrificio de Cristo sabemos que el Señor propicio el que nosotros de igual manera tengamos el corazón conforme al de Él y esto nos obliga a indagar que fallo en la vida de David para que basado en esto nosotros no cometamos los mismos errores.

Cuando estudiamos la historia de su pecado creemos que este inicio con no estar en el lugar donde debía estar, ya que la palabra nos dice que él se quedo en el palacio cuando los reyes estaban en la guerra, lo cierto es que esto hizo parte de la cadena de sucesos que lo convertirían en un hombre infiel para con Dios, pero no podemos verlo como el nacimiento de sus equivocaciones.

Si nos remitimos a unos cuantos pasajes atrás de lo acontecido con la mujer de Urias descubriremos que lo primero que hizo el rey David al ser coronado fue tratar por todos los medios de traer el arca del pacto en la que se manifestaba la presencia de Dios a Jerusalén, y así poder tenerla lo más cerca de él. Ahora el arca había sido tomada por los filisteos en medio de una batalla donde los israelitas fueron derrotados, más exactamente en la que murieron los hijos del profeta Elí, ella después de esto fue llevada a la tienda donde los filisteos tenían a su Dios Dagón, pero Dios en una clara muestra de poder postraría a su dios delante del arca, luego lo decapitaría y acto seguido los invadiría con tumores, plagas y muerte que los llevaría a desistir de su tenencia siendo retornada a Israel. Su destino final después de este capítulo seria la vivienda de un israelita llamado Abinadab donde permanecería por veinte años y desde el día en que llego la prosperidad se hizo visible en esa casa.

David reconocía la importancia que tenía el que la presencia Dios estuviera habitando entre ellos, así que haría todo lo posible por que el arca del pacto volviera a Jerusalén y después de un primer intento fallido entraría triunfal celebrando por haber cumplido su cometido.

Ahora el rey se sentaría al pie del arca y establecería todo un reconocimiento de la obra hecha por Dios en su vida y en la vida de sus generaciones venideras, mostrando una profunda humillación y reconociéndose todo el tiempo como un siervo.

Aquí encontramos la razón por la cual David hasta este momento poseía una vida que era un ejemplo de rectitud, ya que él se encontraba inclinado todo el tiempo en la presencia de Dios, pero en un momento de su historia el abandono de este lugar produciría que todo su pecado con sus consecuentes vinieran sobre él.

El perder el estar en la presencia de Dios nos conducirá a que se nos olvide quien nos hizo subir la montaña.

2 Samuel 7:9 y he estado contigo en todo cuanto has andado, y delante de ti he destruido a todos tus enemigos, y te he dado nombre grande, como el nombre de los grandes que hay en la tierra. Dios mientras hacía pacto con David le recordaría que todo merito en su vida le pertenecía a Él.

Los dos más grandes pecados cometidos por David estuvieron suscritos a haber olvidado quien le otorgo todo cuanto poseía. (2 Samuel 24)

En una ocasión un elefante fue a pasar un puente de bambú, la estructura de este mientras lo hacía crujía como si fuera a ser derribado, en algún momento paso por la cabeza del elefante que este se podía destruir, pero finalmente llego del otro lado y de manera inmediata una pulga que llevaba en su oreja exclamo ¡Carambas como hicimos crujir ese puente!

No nos llevemos meritos que no nos pertenecen, si pudimos pasar al otro lado teniendo salvación, es entera y exclusivamente merito de nuestro Dios y que no se nos olvide que todo cuanto poseemos es porque Él nos lo ha proporcionado. Hay que tener cuidado porque muchas veces el éxito nos produce amnesia.

El perder el estar en la presencia de Dios nos conducirá a abandonar la humildad y dejar que el orgullo se entrone en nuestro corazón.

2 Samuel 11:1 Aconteció al año siguiente, en el tiempo que salen los reyes a la guerra, que David envió a Joab, y con él a sus siervos y a todo Israel, y destruyeron a los amonitas, y sitiaron a Rabá; pero David se quedó en Jerusalén.

David había estado inmerso en una serie de triunfos en medio de la guerra y esto al parecer lo llevo a creer que cada victoria había sido producto de él mismo, esta era una oportunidad más para mostrarse como un humilde siervo, pero despreciaría esta misión enviando a sus hombres sin su compañía. Si leemos con cuidado la oración que levanto a Dios en el capitulo siete de 2 de Samuel descubriremos que nueve veces el mismo se auto proclamo siervo delante del arca del pacto. Hasta ese momento el rey tenía en mente que quien hacía que sus triunfos fueran una realidad era Dios, ya que tan solo era un gestor delante de los hombres de la obra poderosa que realizaba en nombre del Señor al que servía, pero el alejarse de la presencia de Dios lo llevaría a cambiar su perspectiva abandonando el tener un espíritu humilde y dejando que se entronara en su corazón el orgullo.

En una ocasión había un sapo en un estanque, pero en el lugar donde se encontraba vino una gran sequia produciendo que se secara, así que este pensó en la necesidad de cambiar de lugar, pensó y pensó y luego de un instante se le ocurrió una idea grandiosa, está consistía en tomar con su boca un palillo y que dos pajarillos lo levantaran hasta el lugar que sería su siguiente hogar, así que viendo a dos de ellos los llamo y finalmente estuvieron de acuerdo en acompañarle en su idea. Momentos después emprenderían el vuelo, todo iba marchando de maravilla cuando una garza desde el suelo los vio y quedo tan impresionada con lo que estaba ocurriendo ante sus ojos que pregunto ¿A quién se le habrá ocurrido tan magnífica idea? A lo que el sapo contesto: yoooooooooooooooo. Moraleja; hay que tener cuidado con el orgullo que en ocasiones nos conducirá incluso hasta la muerte.

Deuteronomio 8:11 Cuídate de no olvidarte de Jehová tu Dios, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy; 8:12 no suceda que comas y te sacies, y edifiques buenas casas en que habites, 8:13 y tus vacas y tus ovejas se aumenten, y la plata y el oro se te multipliquen, y todo lo que tuvieres se aumente; 8:14 y se enorgullezca tu corazón, y te olvides de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre;

El vivir bajo el orden de la palabra y en la presencia de Dios nos mantendrá con los pies en la tierra.

Proverbios 16:18 Antes del quebrantamiento es la soberbia, Y antes de la caída la altivez de espíritu.

El perder el estar en la presencia de Dios nos conducirá a abandonar la dependencia de Él.

2 Samuel 11:4 Y envió David mensajeros, y la tomó; y vino a él, y él durmió con ella. Luego ella se purificó de su inmundicia, y se volvió a su casa. David decidiría por sí mismo, al parecer la opinión del Dios que lo había llevado hasta el lugar en el que hoy estaba ya no era importante.

Josué 9:14 Y los hombres de Israel tomaron de las provisiones de ellos, y no consultaron a Jehová. 9:15 Y Josué hizo paz con ellos, y celebró con ellos alianza concediéndoles la vida; y también lo juraron los príncipes de la congregación. Otro gran líder tropezaría y caería, la razón olvidarse de que solo bajo la dependencia de Dios podrían saber que sus decisiones eran acertadas.

Hay quienes decidimos que podemos seguir caminando sin el concejo de Dios o que hay cosas que no revelan mucha importancia a la hora de tomar ciertas decisiones. Pero esta probado que cuando decidimos salirnos del rango de su palabra estaremos expuestos a un sin número de consecuentes. Así que un día cuando nos pusimos bajo su potestad, lo que le dijimos fue: cada cosa por pequeña que parezca la decidiré bajo Tu consulta.

Cuatro cosas nos mantendrán sentados en la presencia de Dios.
1. Tiempo: Es imposible estar bien con Él sino pasamos tiempo con Él.
2. Quietud: Salmo 46:10 Estad quietos, y conoced que yo soy Dios;
3. Sensibles: estar dispuestos a escuchar lo que Dios tiene para decirnos, no espere escuchar lo que quiere escuchar sino lo que DIOS TIENE PARA DECIR.
4. Reclusión: Una cámara de oración, un lugar. Marcos 1:35 Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba.

Los africanos tiene un dicho para las personas que son negligentes en la oración, ellos dicen: "el pasto crece sobre tu senda". La razón es por que cuando ellos van a orar se internan en lugares llenos de monte y allí emprenden mientras oran un ir y venir en medio de un mismo sendero, así que el que se mantiene en la presencia de Dios vivirá con un sendero sin maleza. Solo en la presencia de Dios podremos mantenernos en la firmeza de la que Dios nos habla en su Palabra sin tropezar y caer.
 
Pastor: David Bayuelo
10 de Marzo de 2013

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