Tras las huellas de mi Padre

Tras las huellas de mi Padre - Mateo 5:48Mateo 5:48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

"Lo mejor, para el Mejor". Esta frase aunque simple resume todo aquello que determina claramente lo que Dios debe recibir de nosotros y de ninguna manera en el orden aparente si no de lo que fluye de un corazón en el que ha sido sembrada la cimiente de Él mismo (Juan 4:24). Para el mundo el dar lo mejor de nosotros solo guarda significancia de una forma parcial, al punto que si como seres humanos nos destacamos en algo en particular ya somos dignos de admiración no importando como llevamos el resto de nuestras vidas, pero en el reino de los cielos debemos ser ejemplo en todo y esto habla de lo integridad que nos debe caracterizar como hijos de Dios (1 Timoteo 4: 11).

Ahora, cada uno de nosotros podría trazar una línea que delimite su concepto sobre la estatura que debemos tener, encontrándonos con unas que expresan más exigencias que otras, incluso estas líneas nos pueden llevar a calificar de manera aparente viendo a algunas personas con una estatura mayor y a otros como absolutamente mediocres (Mateo 23:27). Lo cierto es que para poder ser asertivos la medida exacta nos la da la biblia y no podemos verla como un manual que introducimos en nuestra vida para alcanzar la medida de nuestro Padre, sino como un estilo de vida producido por el nacer de nuevo y el renovar continuo de nuestra mente con el pensamiento de Cristo.

La escritura de principio a fin nos muestra a un Dios perfecto, así que siendo sus hijos debemos manifestarnos como una fiel copia de nuestro Padre. Debemos notar que en el Génesis Dios califico su creación diciendo que todo lo creado era bueno (Génesis 1: 10) e incluso al hombre lo aprecio como lo que contenía su mayor grado de excelencia (Génesis 1: 31).

Si vemos cada cosa que Dios establecía que los hombres hiciesen para Él siempre estas reunían una serie de indicaciones exactas en donde no cavia ni el más mínimo asomo de error y todo siempre guardaba un sentido o un propósito claro (1 Crónicas 22: 5), es de la misma manera como el Señor día tras día procura el reafirmar de sus atributos en nosotros siendo cuidadoso en cada detalle que esculpe en nuestras vidas, prometiéndonos terminar de la mejor manera la bueno obra que un día empezó (Filipenses 1:6).

El alcanzar la medida de nuestro Padre requiere de esfuerzo, pero el nacer de nuevo a través de su Espíritu ya nos dio el punto de partida.

Filipenses 3:12 No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. 3:13 Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, 3:14 prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. 3:15 Así que, todos los que somos perfectos, esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios.

El apóstol Pablo parece que se confundiera en su apreciación diciendo en principio que no es perfecto pero en una segunda afirmación dice que lo es, pero realmente a lo que se refiere que está en perfección es al estado de su esencia, que en este caso es su espíritu y lo que está en proceso es su alma que necesita continuamente de la renovación.

Desde el griego la palabra que define con más exactitud la medida que debemos poseer es (juperbolé) que significa: Lanzamiento más allá que los demás.

Esto debe llevarnos a una consideración clara y es que no podemos conformarnos con la medida que nos da el mundo, si queremos ser hijos dignos de nuestro Padre hay que exceder el conformismo y la mediocridad del mundo y esto solo lo conseguimos a través de la formación de nuestro carácter en una comunión perfecta y personal con Dios.

Ahora en nuestro esfuerzo nos quedaría imposible el llegar a la medida dispuesta por Cristo: "ser perfectos como nuestro Padre es perfecto" Es por esto que él con su esfuerzo nos permitió traspasar la raya de la mediocridad, pero ahora del otro lado nos corresponde a nosotros el no dormirnos sino buscar la medida correcta.

El apóstol Pablo se colocaba como ejemplo digno de ser imitado ante sus discípulos, quienes incluso eran considerados para él cómo hijos. 1 Corintios 11:1 Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo. Los hombres que nos encontramos aquí nuestros primeros discípulos son nuestros hijos y ellos de manera clara seguirán nuestras huellas, así que la pregunta a hacernos es: ¿Estamos siguiendo los pasos de nuestro Padre?

Para alcanzar la medida de nuestro Padre debemos imitarlo en todo.

Sed imitadores de Dios como hijos amados: Mateo: 5:48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

Estas son las características de un imitador de Dios:

A. (Efesios 5:2) Andad en amor, al igual que Cristo lo hizo con nosotros. Mateo 5: 44 - 45 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos.

B. (Efesios 5: 3) No se debe siquiera mencionar la inmoralidad sexual, impureza o avaricia, palabras indecentes, conversaciones necias, chistes groseros sino en lugar de ello, dar acción de gracias. El apóstol Pablo nos dice en (1 Corintios 6:13-20) Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; pero tanto al uno como a las otras destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo. Y Dios, que levantó al Señor, también a nosotros nos levantará con su poder. ¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? De ningún modo. ¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne. Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él. Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; más el que fornica, contra su propio cuerpo peca. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.

C. Nadie que sea avaro (Solo piensa en su satisfacción), inmoral o impuro tendrá herencia en el reino de Dios. Akatarharsía: Suciedad de pensamiento. Mateo 5: 28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.
Antes éramos oscuridad, pero ahora somos luz en el Señor y así debemos vivir y comprobar lo que le agrada.

D. El fruto de la luz es bondad, justicia y verdad. (Tres cosas con las que testifican nuestras vidas de Cristo)

E. No debemos participar en las obras de la oscuridad sino más bien denunciarlas.

F. Todo lo que la luz hace es visible y por eso se dice: "despiértate, tú que duermes, levántate de entre los muertos y te alumbrará Cristo".

G. Debemos tener cuidado de nuestra manera de vivir, que no sea como necios sino como sabios, aprovechando el tiempo porque los días son malos.

H. No debemos ser insensatos sino acatar la voluntad del Señor.

I. No debemos emborracharnos con vino, sino más bien ser llenos del Espíritu Santo.

J. Debemos animarnos unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales, cantando y alabando al Padre Celestial por todo, en el nombre del Señor Jesús.

Corintios 6:3-10: No debemos ser o dar motivo de tropiezo a nadie, antes; siendo servidores de Dios en todo. Con paciencia, pureza, constancia y bondad, en el Espíritu Santo, con amor sincero, con el poder de Dios y con las armas de la justicia.

1 Timoteo 4:12: El joven creyente debe ser un ejemplo a seguir en la manera de hablar, conducta, amor, fe y pureza. 1 Pedro 5:5: Los jóvenes deben someterse humildemente a los ancianos y al liderazgo porque Dios resiste a los soberbios y orgullosos y da gracia a los humildes. 1 Timoteo 4:13-16: Mientras llega Cristo, el Hijo de Dios debe dedicarse a la lectura de la Palabra y a la enseñanza, animando y exhortando, ejercitando los dones recibidos, de modo que todos vean que va progresando, teniendo cuidado de él mismo y de la doctrina.

Efesios 4:11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 4:12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, 4:13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; 4:14 para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, 4:15 sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo.
 
Pastor: David Bayuelo
17 de Marzo de 2013

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