Ponga a dieta sus palabras

Ponga a dieta sus palabras - Isaías 50:4Escuchar audio de esta predica Isaías 50:4 El SEÑOR omnipotente me ha concedido tener una lengua instruida, para sostener con mi palabra al fatigado. Todas las mañanas me despierta, y también me despierta el oído, para que escuche como los discípulos.

El mundo de hoy tiene puestos sus ojos en todo lo que tiene que ver con el cuidado de la alimentación, es por esto que la Organización Mundial de la Salud ha establecido campañas de prevención y promoción basada en una dieta balanceada para tener una vida saludable, se ha detectado desde los años 80 una epidemia que se ha expandido a un ritmo preocupante y es el sobrepeso. Se calcula que la obesidad y el sobrepeso afectan al 61% de personas adultas y a un 25% a los niños, generando toda clase de enfermedades nocivas para el cuerpo.

El sobrepeso y la obesidad se definen como «una acumulación anormal o excesiva de grasa que supone un riesgo para la salud». Y llama la atención esta definición porque hoy hablaremos de un sobrepeso que ni OMS, ni las revistas, ni los médicos no mencionan y que muchas veces pasamos por alto y es el de nuestras palabras.

Las palabras llevan dentro una carga muy poderosa que puede expresarla para bien o para mal.

Tomando esto en cuenta, La Biblia nos enseña a cómo usar bien la lengua y que la pongamos al servicio de Dios. Nuestra forma de hablar tiene una influencia poderosa. Por lo general, llenamos las vidas de otros con ideas opuestas a las verdades que Dios nos da su Palabra.

¿Qué tal si desde hoy empezamos la dieta? Debemos mostrarle a las circunstancias, al entorno que nos rodea e inclusive al enemigo que podemos disciplinar nuestra forma de hablar, hablando palabras de vida, sazonadas de amor, de gozo, de fraternidad, de esperanza, de paz, palabras oportunas que ayuden a crecer a otros y sean de bendición a quienes las escuchen.

Una sola Palabra de parte de Dios puede cambiar la vida de una persona, pero una sola palabra de nuestra parte también puede transformar la vida de alguien.

ESCOGE TU COMIDA CON CUIDADO Prv.13:2 El hombre de bien se nutre con sus palabras;

Cualquiera que quiera estar sano tiene cuidado de escoger alimentos de calidad que proporcionen una buena nutrición. Si queremos estar sanos en nuestra alma y espíritu, también deberíamos escoger palabras que nos edifiquen y edifiquen a otros aumentando nuestra paz y nuestro gozo. Nos comemos nuestras palabras, y podemos decir legítimamente que son alimento para nuestra alma. Hay una frase que dice "Te vas a comer esas palabras", aunque suene a una "mera" frase, en realidad nos comemos nuestras palabras porque lo que decimos no solo afecta a otros sino también a nosotros.

Podemos aumentar nuestro gozo o podemos disgustarnos cuando hablamos innecesariamente sobre nuestros problemas, cosas que nos han hecho o en las relaciones.

A veces nos pasa que enfrentamos situaciones decepcionantes con alguien que consideramos amigos o cercanos y que cada vez que hablamos del tema nos resulta difícil quitárnoslo de la mente pero si queremos sobreponernos a esto tenemos que dejar de recordarlo mental y verbalmente y más cuando personas se acercan y nos preguntan respecto al tema pero lo mejor es no hablarlo.

Una palabra adecuada pronunciada en el momento correcto puede cambiar una vida
Prov.15:23 El hombre se alegra con la respuesta de su boca; y la palabra a su tiempo, ¡cuán buena es! RV.
Prov.15:23 Es muy grato dar la respuesta adecuada, y más grato aún cuando es oportuna.NVI.

Aunque a nuestro alrededor escuchemos y veamos malas noticias siempre hay una buena nueva que hablar y escuchar La Palabra de Dios Prov.30:5 Toda palabra de Dios es digna de crédito (limpia); Dios protege (escudo) a los que en él buscan refugio (esperan).

ESTABLEZCA UNA DIETA SANA EN SUS PALABRAS

PIENSE ANTES DE HABLAR 2Co.5:17 Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo!

La Palabra nos dice que al nacer de nuevo somos nuevas criaturas, por lo tanto lo viejo ha pasado (nuestra manera de pensar, actuar, hablar etc.) y que ha llegado YA lo nuevo en el presente, este nuevo es no usado, fresco, nuevo en cuanto a la forma o calidad; por lo tanto nuestra relación con Cristo modifica todos los aspectos de la vida.

Uno de los dichos más populares pero inadecuados que oigo es, "Hablar es Gratis" Es cierto pero es una expresión que muchas veces nos hace olvidar las consecuencias de nuestras palabras. Hablamos mucho y con frecuencia no prestamos atención alguna a lo que estamos diciendo y mucho menos el efecto de las palabras. Sería bueno hacernos estas 2 preguntas: ¿Qué tipo de conversaciones nos gustan? Y en ¿Cuál me gusta participar? Nos daremos cuenta que nuestras conversaciones giran en el mismo tema y esto es una mala elección porque comenzamos a alimentar la circunstancia con lo que decimos. Expresiones como "francamente me preocupa tu situación", "No sé cómo vas o voy a salir de esto" "la vida es dura", "No puedo controlar mi apetito" y al repetirlo continuamente vas creyendo aquello que vas repitiendo. Si decimos algo con suficiente frecuencia en silencio o verbalmente, lo vamos a creer sea cierto o no. La Biblia nos enseña que recibimos lo que creemos Mr.11:24 Todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiereis y os vendrá. Todas las promesas que están en la Biblia se reciben por creer o creerlas. Creer significa confianza en que recibo y recibir es creer. Creer y recibir son como gemelos siameses no se pueden separar. Lo que creemos se convierte en nuestra realidad Ro.4:3 Pues ¿qué dice la Escritura? «Le creyó Abraham a Dios, y esto se le tomó en cuenta como justicia.»

Hay una historia registrada en la Biblia que muestra claramente que se recibe lo creemos y es la historia de Abraham, veamos sus circunstancias:
QUÉ COSAS EVIDENCIABAN QUE YA NO EXISTÍA NINGUNA ESPERANZA?
- Sara era estéril (Romanos 4:19)
- La edad de Sara evidenciaba que ya no era una época de fertilidad física.
- El cuerpo de Abraham estaba ya como muerto. (Romanos 4:19)
- Ya no tenía la energía ni el vigor de procreación. "Humanamente ya no había ninguna esperanza'
- Hay ocasiones en que el médico dice "Ya no hay nada que hacer". El consejero matrimonial expresa: "Ya no hay nada que hacer". En estas etapas la esperanza se pierde.

QUÉ COSAS AYUDARON A ABRAHAM?
A. Su fe. "Creyó esperanza contra esperanza". (V. 18) aun en medio de la circunstancias, si es posible, creer, esperar y recibir.
B. Su actitud. "Se fortaleció, dando gloria a Dios". (v. 20)
C. Su convicción. "Plenamente convencido". (v. 21)
D. Su paciencia "Supo esperar el momento de Dios".
E. Su fidelidad "Se mantuvo fiel a Dios a pesar de...

Ro.4:18-21 Contra toda esperanza, Abraham creyó y esperó, y de este modo llegó a ser padre de muchas naciones, tal como se le había dicho: «¡Así de numerosa será tu descendencia!» 19 Su fe no flaqueó, aunque reconocía que su cuerpo estaba como muerto, pues ya tenía unos cien años, y que también estaba muerta la matriz de Sara. 20 Ante la promesa de Dios no vaciló como un incrédulo, sino que se reafirmó en su fe y dio gloria a Dios, 21 plenamente convencido de que Dios tenía poder para cumplir lo que había prometido.

Cuando hablemos hagámoslo como la Palabra dice que somos:
  • Soy Hijo de Dios. Jn.1:12 Más a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;
  • Como discípulo soy amigo de Jesús. Jn.15:15 Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer.
  • Soy justificado. Ro5:1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;
  • Estoy Unido al Señor y soy uno con El en el Espíritu. 1Co 6:17 Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él.
  • He sido comprado por sus Sangre y ahora pertenezco a Dios. 1Co 6:20 Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
  • He sido elegido para llevar y dar Fruto. Jn15:16 No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.
  • Soy nacido de Dios y el maligno no me toca. 1Jn 5:18 Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca.
  • Tengo la mente de Cristo 1 Co.2:16 Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Más nosotros tenemos la mente de Cristo.
  • Soy un ministro y embajador de la reconciliación de Dios con el mundo. 2Co 5:18-20 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.
  • Estoy Seguro de que Dios siempre obrara en cualquier circunstancia para mi bien. Ro.8:28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
  • Estoy completo en Cristo. Col 2:9 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, Col 2:10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad
  • He sido redimido y perdonado por todos mis pecados. Col 1:13 el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, Col 1:14 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.
  • Tengo acceso directo al trono de la Gracia por medio de Jesucristo. Heb.4:14-16 Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

LO QUE SEMBRAMOS CON NUESTRAS PALABRAS ESO COSECHAMOS Gálatas 6:7 "No os engañéis. Dios no puede ser burlado. El hombre cosecha lo que siembra".

La Palabra de Dios es una semilla. Si sembramos para el espíritu, cosecharemos el fruto del Espíritu (Ga.5:22,23). Si sembramos para la carne cosecharás obras (Gá.5:19-21).

¿Cuál es la SEMILLA que sembramos en este proceso? Creo que son principalmente nuestros pensamientos y acciones.

La SIEMBRA consiste en aquellos pensamientos y acciones que escogemos practicar. "Siembra un pensamiento, cosecha una acción. Siembra una acción, cosecha un hábito. Siembra un hábito, cosecha un carácter. Siembra un carácter, cosecha una vida."

"Sembrar para tu carne" significa dejarse tentar y dejarse llevar por los deseos de tu naturaleza caída en vez de escoger resistirlos.

Cosechar para el Espíritu" significa responder a los deseos del Espíritu de Dios dentro de nosotros y cultivar el hábito de alimentar esos deseos en vez de dejar de lado al Espíritu. El hecho de dejar de lado el Espíritu Pablo lo llama "contristar" o "entristecer" al Espíritu (Efesios 4:30).

El punto de partida es el pensamiento, eso que no se ve, pero que te lo imaginas, que está ocupando tu mente.

Esos pensamientos, tarde o temprano aparecen físicamente, a través de nuestras acciones, o sea lo que hacemos con nuestro cuerpo físico, de carne y hueso.

Luego, a medida que vamos llevando a cabo esas acciones, generadas por los pensamientos, vamos desarrollando hábitos, que serían una especie de cosas que hacemos bastante seguido, ya nos acostumbramos, y las incorporamos a nuestra vida.

Esos hábitos, sin darnos cuenta, con el tiempo van formando un carácter en nosotros, o sea una personalidad, van marcando aquellas cosas a las cuales le dedicamos más tiempo, hace referencia a nuestros rasgos más personales que nos diferencian de los demás.

Y por último, nuestro carácter va a determinar un destino... Nuestro VIDA.

Si lo leemos como una especie de fórmula matemática, eliminamos lo que se repite y nos quedaría algo así: SIEMBRA UN PENSAMIENTO Y COSECHARÁS UNA VIDA.

Si una persona siembra continuamente palabras y actitudes negativas como estar hablando de carencia, odio, enfermedad, va a producir en su vida resultados negativos, pero en cambio, si una persona siembra palabras y actitudes conforme a la Palabra como salud, provisión, perdón, fidelidad, va a producir VIDA, Jesús dijo que sus palabras eran Espíritu y vida (Jn.6:63).

2 Ti.1:13 Pablo anima a Timoteo diciéndole: Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús.

Retener: significa tener, sostener en el sentido firme de adhesión a una cosa. Se retiene algo que nos quieren robar.

Forma: el significado más exacto es prototipo que es ejemplar original o primer molde en que se fabrica una figura o cosa. Por ejemplo: Cuando Dios dio a Noé las instrucciones para construir el arca, le dio un modelo original o prototipo (Gn.6.14-16), que el patriarca siguió al pie de la letra (Gn.6.22). La idea es: "Retén el prototipo, el modelo primario, el modelo perfecto".

Las sanas palabras: "las sanas, saludables, incorruptibles, buenas, fieles palabras". El apóstol no está hablando de cualquier modelo, ni de cualquier palabra, sino del perfecto modelo o prototipo de palabras fidedignas, no corrompidas: las palabras de la doctrina cristiana, que él había transmitido a Timoteo ("que de mí oíste"). En otras palabras "Mantente firmemente apegado al prototipo de las palabras incorruptibles, fidedignas, que yo te transmití".

El apóstol Pablo añade que Timoteo debe retener ese prototipo de sanas palabras "en la fe y el amor que es en Cristo Jesús". "Esta es la manera en que debe ser predicada la 'norma de las sanas palabras'. La frase 'en la fe' indica hacerlo con fuerte convicción, y la frase 'y (en) el amor', apunta a la motivación correcta al hacerlo. Hay que amar a Dios, a la Verdad, y al ser perdido. Compárese con Efesios 4:15": Sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo

Mantente firmemente apegado al prototipo de las palabras incorruptibles, fidedignas, que yo te transmití con una firme o fuerte convicción en amor.

1P.4:11 Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.

Amados la Palabra nos insta a que debemos renovar nuestro entendimiento en cuanto a la forma de cómo hablamos. 1Pedro nos insta a hablar conforme a las Palabras de Dios.

Hoy es un buen día para hablar como sabio y cada día de tu vida desata bendición en la vida de las personas a tu alrededor, de las personas con quienes te relaciones y amas con palabras de amor, respeto, aprecio y afirmación. Piensa antes de hablar y habla para bendecir.
 
A partir de hoy, Bendice a alguien con tus palabras.
 
Pastora: Myriam Vargas
9 de Junio de 2013

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