Expandiendo la visión

Expandiendo la visión - Isaías 54:2-3Isaías 54:2-3 Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas. Porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda; y tu descendencia heredará naciones, y habitará las ciudades asoladas.

Esta profecía dada por Isaías perseguía el otorgarle una visión a la nación de Israel, esta había sido afrentada en el orden de su exilio, siendo comparada con una mujer sujeta a la burla de su esterilidad, pero ahora Dios les hablaría de su renaciente futuro, un porvenir donde serían aumentados los hijos del pacto por lo cual debían ampliar sus tiendas, no siendo escasos de ninguna manera y viviendo sus días bajo la visión dada por Dios.

La palabra de Dios nos dice que el crecimiento de su Reino no tendrá fin, Dios desea que como hijos suyos crezcamos en todas las áreas o aspectos de nuestra vida, no podemos olvidar que fuimos formados por Dios como creaturas nuevas al nacer de nuevo y hay un propósito constituido dentro de nuestro nuevo ser. Nosotros fuimos creados para buenas obras, y con toda seguridad vamos a andar en ellas, pero el propósito es algo que ya está dentro de nosotros.

Jesús entendió que Él fue creado dentro de su humanidad en esta tierra con un propósito. Es por esta razón que sus últimas palabras en la cruz fueron: "consumado es" Él vivió su vida con la idea "necesito terminar la tarea", "necesito terminar lo que mi Padre me ha dado para hacer" y él logro hacerlo.

El apóstol Pablo dijo en 2 de Timoteo 4: 7: he peleado la buena batalla, He acabado la carrera, he guardado la fe. Debemos correr esta carrera con gozo, debemos cumplir el ministerio entregado por Dios para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios. Él tenía una carrera, él sabía dónde estaba corriendo, él no estaba vagando en la vida, él tenía un propósito. Esto nos habla de que nunca podremos decir que somos exitosos sino alcanzamos el propósito de Dios, y este debemos lograrlo con gozo.

Algunas personas no tenemos una correcta perspectiva de lo que es el éxito, algunos solemos creer que este se trata de tener carro, casa y beca, pero desde nuestro contexto cristiano la mejor definición es: que seamos personas de influencia para ayudar a otros, ya que estas cosas mencionadas antes tan solo se añadirán con el verdadero éxito.

Un anciano cristiano definió un día el éxito de la siguiente manera: "Para mi éxito es haber llegado a esta parte de mi vida con mi familia unida sentada a la mesa orando por los alimentos, prospera en todo, en otras palabras teniendo cerquita todos aquellos a quien amo", alguien también dijo que éxito es: que las personas entre más me conocen más me respetan. Hoy debemos preguntarnos si las personas más cercanas me respetan más que a cualquier otro, si esto no pasa, tendremos que pensar en cuan cierto es que soy exitoso.

Dios desea que tengamos una buena vida, disfrutando lo que hacemos y con quien lo hacemos, pero esta se encuentra sujeta al cumplimiento de su propósito.

Isaías 54:3 Porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda; y tú descendencia heredará naciones, y habitará las ciudades asoladas. Dios lo que hizo a través de esta palabra profética fue otorgarle una visión a su pueblo que se encontraba desesperanzado y que incluso habían llegado a creer que Él los ha abandonado.

Si hay algo que Dios desea es que vivamos nuestro propósito, que vivamos en la visión trazada por él, pero espera que disfrutemos lo que estamos haciendo en la vida y que disfrutemos de las personas que están haciéndolo con nosotros, en esto se resume una buena vida. Dios no quiere que andemos como miserables, pero para que esto no nos acontezca necesitamos la visión dada por él.

Dios nos otorga la visión desde dos perspectivas: la primera aquella que se ejerce con este cuerpo la cual llamaremos mi visión individual dentro de esta se encuentra mi familia, mi profesión, mi vida espiritual, mis finanzas, mi cuidado físico, mis relaciones y la segunda aquella que se ejerce en conjunto o que es compartida y que comprende lo que el determinó que se cumpliese dentro de un conjunto de personas llamas su cuerpo. La parte individual no lo es todo, las dos áreas deben estar balanceadas.

Ahora necesitamos saber ¿Cómo? Y que necesitamos hacer: Necesitamos primero que todo una visión, sino la tenemos, no tendremos propósito en la vida, y la biblia dice: que un pueblo sin una visión perece, el pueblo se desenfrena, no sabe qué hacer, anda vagando.

La vista es una función del ojo y ve la vida como es, la visión es una función del corazón y ve la vida como Dios la ve.

1 Corintios 5:7 porque por fe andamos, no por vista.

La vista es una función del ojo y ve la vida como es, pero la visión es una función del corazón renacido en Cristo que viene de adentro y que en su forma más débil mira la vida como podría ser y en su forma más fuerte mira la vida como debería ser.

La visión viene del corazón no de los ojos, nunca podrá ser una función natural, es una función sobre natural que proviene del corazón ya que él también tiene ojos y debe ver, así que en su forma más débil ve la vida como podría ser, ya que siempre hallara esperanza de cambio, de una mejora, pero cuando la visión es más fuerte mezclada con la fe, ve la vida como debería ser, se es mucho más agresivo y se va más allá, cuando la visión es así en la vida estaremos funcionando muy bien, pero de lo que no debe quedar duda es que necesitamos una visión.

No vivimos por los ojos, sino que vivimos por la visión que proviene del corazón, deberemos ver algo adentro muy diferente a lo que se ve por fuera, ya que necesitamos caminar por fe, no por vista

¿Cómo sabemos que estamos viviendo por fe? La biblia en Hebreos 11 dice que la fe: es la certeza de lo que se espera, entonces la esperanza viene primero, pero escuche esto: la fe siempre demandara una visión, sino hay visión la fe no puede funcionar ya que la visión siempre es lo que queremos alcanzar por la fe, hacia donde voy, el blanco al que le apunto, hablamos mucho de fe pero necesitamos una visión para que la fe funcione.

La pregunta para hacernos es: ¿Tengo una visión? Individual y otra en la iglesia conectado trabajando, en nuestra área, en nuestra función sabemos que a dónde vamos tendremos mejor fruto, mayor salud, mejor empleo, mejores relaciones, más abundancia, más servicio, más excelencia, más siembra y cosecha, podemos verlo, podemos creerlo.

Muchas veces algunos jóvenes tienen visiones grandes, la biblia dice que los jóvenes tendrán visiones y esto es bueno pero con los años no deben perder su visión, a veces sucede que con el transcurrir del tiempo empezamos a creer más por los ojos naturales que con los del corazón y perdemos la visión, esto suele suceder y es triste. Hoy tenemos que preguntarnos si aún tenemos visión, si tenemos un sueño tan grande como cuando comenzamos a calcular nuestro futuro. Y sino ¿Por qué no, que paso?

Existen tres formas de ver la vida de acuerdo a la visión que llena nuestro corazón.

Génesis 11:4 Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra. Este pasaje nos muestra como este pueblo decidió abandonar la visión de Dios que era llenar la tierra y sojuzgarla, ellos optaron por la comodidad.

Un predicador llamado Mark Haking, dijo alguna vez que habemos personas que tenemos espíritus de pioneros, otros de colonos y otros tan solo somos cuidadores de museos. Los pioneros son los que no son conformistas sintiéndose satisfechos donde están, un pionero siempre quiere avanzar a nuevos terrenos, nuevos riesgos en el orden de la fe, avanzando siempre. Los colonos ya avanzaron pero acamparon, en algún momento fueron pioneros pero se quedaron allí, salen de vez en cuando pero sin mucho riesgo y luego regresan, pero ya no crecen más, Dios no desea que seamos colonos en ese sentido y peor aún los vigilantes de museo, ellos se acostumbran a vivir en las memorias de ayer y cuando las memorias del pasado son más grandes que nuestros sueños del presente tendremos problemas, ya que ya no habrá visión.

Cuando llegamos a ser colonos o vigilantes de museo, el gozo viene del pasado, no del futuro, el gozo de su vida está sujeto a pensar en que paso atrás, hace 20 años, 30, años, viven allí, esto no está bien Dios desea que vivamos para el futuro, para delante, que vivamos como pioneros. Recordemos que sin una visión el pueblo perece.

Es muy fácil ser cómodos, Dios acostumbra a tratar con todos nosotros en esta área porque es fácil el relajarse un poco, por que decimos con la fe y la visión vamos bien, estamos contentos y satisfechos y tenemos cosas gracias a Dios y nos relajamos. Esto no es correcto por que la verdadera fe siempre es agresiva, la fe siempre desea avanzar.

Ahora debemos tener claro que hacer metas no es lo mismo que tener una visión, este punto es muy importante, hacer metas puede ser algo limitado a un corto tiempo, ellas son buenas, pero la visión debemos saber que es un proceso, la visión es cada día, ella nunca termina, ella siempre quiere más y no se relaciona con la avaricia, pero es una fe agresiva lista para recibir todas las cosas que Dios tiene para nosotros, para cumplir el propósito.

Dios nos entrega una visión para nuestra vida esperando que progresemos no solo para que sobre vivamos.

3 Juan 1:2 Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma. En este verso la palabra prosperar en su sentido literal cuando miramos la concordancia es progresar, es subir de nivel, la prosperidad es subir, es avanzar en el viaje que tenemos y esto al revisarnos debe llevarnos a saber que estamos progresando.

Aun es bueno escribir la visión, deberíamos tener la capacidad de contestar cual es nuestra visión en la vida, si a uno le preguntan cuál es y decimos que no sabemos, o respondemos "yo tan solo quiero vivir" debe ser algo más concreto que esto. Y si le pregunto: cuál es su visión aquí en la iglesia, que parte estas anhelando donde quieres servir, que quieres hacer para el Señor en el cuerpo sería bueno que tuviéramos alguna respuesta. Si decimos yo vengo, y asisto, debemos creer que tenemos un verdadero problema, ya que eso no es mucha visión, esto solo es sobrevivir y Dios no quiere que solo sobre vivamos, el desea que nosotros progresemos.

En una universidad cuando fueron a tomar el último examen del semestre, el profesor entro y este que era una cuchilla llego con los exámenes debajo del brazo y él dijo: "voy a hacer un trato con ustedes, si quieren un cuatro en este examen retírense del salón de una vez" y los estudiantes se miraron unos a otros como si fuera una broma. Pero el profesor una vez más insistió, lo que llevo a que un estudiante tomara la iniciativa y saliera del salón y con él la mayoría de la clase, solo el 10% quedaría, lo que eran conocidos como los sabiondos, después de esto el profesor cerró la puerta y les dijo a los que habían quedado: " yo quiero que ustedes comprendan que la vida cumple con sus estándares y una gran parte de su éxito no es su educación, una gran parte de su éxito son los estándares que has puesto en tu propio corazón y el nivel de vida que vives nunca será más grande, que el estándar que tú tienes en tu corazón. Ahora ustedes pueden ver sus examen" Así que los estudiantes voltearon su hoja y en ella decía: "felicitaciones tu acabas de recibir un cinco".

Cuantos cristianos se conforman con el cuatro por que ese es el estándar, la visión que tiene dentro llegando al conformismo por todo lo que hay dentro de ellos. Recuerda siempre vivirás en el nivel de nuestra visión, nunca vamos a superar el nivel de ella.

No podemos ver la visión como aquella que nos promueve sin pasar por ciertos niveles.

1 Samuel 16:12 Envió, pues, por él, y le hizo entrar; y era rubio, hermoso de ojos, y de buen parecer. Entonces Jehová dijo: Levántate y úngelo, porque éste es. Este fue el día en que el profeta Samuel ungió a David como rey, contrario a lo que se creería aquí no termino todo, sino que con la entrega de la visión de Dios para su vida por el contrario empezaría todo.

No podemos ver la visión como aquella que nos traspone sin pasar por ciertos grados, ella es como el colegio debemos ir desarrollándose grado por grado, uno no comienza en lo más alto, uno comienza en lo más básico, así es como la visión funciona paso por paso. En la vida vamos creciendo en nuestras diferentes áreas, en la fe, en el conocimiento de Dios, en nuestras relaciones, pero debemos captar y andar en la visión.

Debemos preguntarnos ¿Dónde quiero ir en el siguiente nivel? Debemos tener la meta, donde voy a estar en cinco, diez o treinta años en mi vida. Proverbios 4:18 nos dice: Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, Que va en aumento hasta que el día es perfecto. En la versión actual dice: La vida de los hombres buenos, brilla como la luz de la mañana va siendo más y más brillante (más luz, más gloria, más bendición, más fruto) hasta que alcanza todo su esplendor, es como una escalera, siempre subiendo, siempre funciona así. Ahora el alma siempre debe progresar primero, si el alma progresa, luego será nuestra mente, nuestras emociones, la visión del corazón, si nuestra alma prospera entonces seremos prosperados afuera, vamos a progresar adentro primero y luego en el exterior, esto es lo que dice en tercera de juan 2, el alma progresa y nuestra vida va a seguirla.

De acuerdo al tamaño de nuestra visión se define la vida que se ve en nuestro exterior.

Proverbios 23:7 Porque cuál es su pensamiento en su corazón, tal es él. Como pensamos dentro de si así somos. ¿Qué pensamos dentro? ¿Qué estamos mirando en nuestro corazón? ¿Quiénes somos? ¿A Dónde vamos? ¿Qué propósito tenemos en Cristo, individualmente y en la iglesia? ¿A dónde vamos que podemos lograr? ¿Qué podemos tener? ¿Qué podemos alcanzar? ¿Nos vemos a nosotros mismos bendecidos? Si nos vemos bendecidos es porque la visión está trabajando, te estas moviendo bien, si te vez bendecido y estás pensando el próximo año seré más bendecido para bendecir a otros, esto es visión. Cuando estamos pidiendo a Dios por visión, pidiéndole para crecer, Dios nos dará indicaciones, él nos entregara pasos, él nos va a decir debes hacer esto y esto y esto, pero lo primero que te va a decir es debes andar en amor y luego nos dará otras indicaciones pero no olvides que jamás podremos saltarnos este primer paso. Hay que buscar el propósito de Dios su visión.

A un hombre de Dios le preguntaron alguna vez ¿Cuál es el secreto de tener un buen fruto en el ministerio? A lo que el respondió: el tener un buen fruto es producto de estar en el lugar correcto, haciendo lo correcto, con la actitud correcta, en el tiempo correcto.

No debemos pensar en sobre vivencia sino en incremento, más y más brillante, más y más fruto. Nosotros somos producto de nuestros pensamientos y nosotros sabemos que es lo que pensamos. Si solo pensamos hoy lo de hoy, entonces como será nuestro mañana: ¡Será como hoy! ¿Quieres algo diferente mañana? ¿Quieres un mejor mañana? Entonces debemos pensar de manera diferente a como lo hicimos hoy, que el mañana no será como hoy, que el mañana será mejor que el hoy.

¿Qué has soñado, que has visto, que es tu pasión? Allí está la visión. Tal vez estás pensando en estas próximas vacaciones, y planeas todo con anticipación, te emocionas porque tienes ya tu visión, empacas un mes antes. Necesitamos así como tenemos una visión de las vacaciones una visión para la vida, ver como yo crezco desde lo espiritual y todo empieza incrementarse, creyendo por más.

Es visión cuando hoy levantamos nuestra cabeza y miramos un mejor mañana. La visión debe plantarse en el corazón y va creciendo, como cuando alguien se embaraza. Se concibe en el corazón y se ve crecer en el interior hasta que se vuelva algo tangible en el exterior.

La visión mira más allá de lo predecible, de lo seguro o de lo esperado en esta vida. ¿Qué hemos pensado; que nuestro mañana será mejor o peor?

Si hemos entrado en un proceso de comodidad en la vida necesitamos avivar nuestra visión.

Dios no le pregunta a nadie como va cumplir las cosas, Dios no desea que nosotros nos encarguemos del ¿cómo? sino del ¡Qué! Si tenemos el ¡que!, a donde voy, la visión Dios se encarga de llevarnos allí, si tienes visión Dios proveerá el trasporte para ir, no te preocupes de las formas, Dios se encarga de todo, tranquilo, él sabe cómo vamos a llegar donde él ha dicho.

Cada uno de nosotros debe tener su propia visión, no podemos tener la visión de otro, la nuestra es la que debe reinar en nuestro corazón. Escribe tu visión y Dios hará el resto. 

Pastor: David Bayuelo Espitia
Junio 23 de 2013​ 

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