A la manera de Dios

A la manera de Dios - 2 Reyes 5:10Escuchar audio de esta predica 2 Reyes 5:10 Entonces Eliseo le envió un mensajero, diciendo: Vé y lávate siete veces en el Jordán, y tu carne se te restaurará, y serás limpio. 5:11 Y Naamán se fue enojado, diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano y tocará el lugar, y sanará la lepra.

Desde hace dos domingos atrás vengo compartiendo la necesidad de tener una visión dada por Dios y llevarla a feliz término en nuestra vida, la semana anterior les hable sobre lo imperativa de tener paciencia para que esta se cumpliese y en el día de hoy veremos la importancia de abandonar nuestras maneras para darle paso a las de Dios, de tal forma que podamos tener la certeza de que esta se cumplirá.

El pasaje que será objeto de nuestro estudio nos permitirá descubrir como muchas veces esperamos que algo se cumpla pero no en el orden de colocarnos bajo la entera disposición de Dios y sus pensamientos, si no deseando que el Señor se rija por lo concebido en nuestras mentes, conllevándonos a un rotundo fracaso y a la insatisfacción de no obtener lo que con todas nuestras fuerzas hemos deseado.

Esta historia nos narra dentro de su contexto que un general Sirio llamado Naamán quien era muy valeroso y exitoso al ser un gran estratega para expandir los dominios de su rey, tenía una grave enfermedad llamada lepra, en su casa habitaba una pequeña esclava judía quien lo guiaría hasta donde el profeta Eliseo para que este le librara de su azote. Para desventura del general su encuentro inicial con el hombre de Dios no sería el más grato, este no llenaría sus expectativas, sintiéndose frustrado y molesto por no cumplir la visión que un día esperaba se diese en su vida.

Leamos lo que nos dice 2 Reyes 5:10 Entonces Eliseo le envió un mensajero, diciendo: Vé y lávate siete veces en el Jordán, y tu carne se te restaurará, y serás limpio. 5:11 Y Naamán se fue enojado, diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano y tocará el lugar, y sanará la lepra. 5:12 Abana y Farfar, ríos de Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel? Si me lavare en ellos, ¿no seré también limpio? Y se volvió, y se fue enojado.

Para alcanzar la visión debemos colocar todos nuestros pensamientos bajo la entera cautividad de la obediencia a Cristo.

Leamos nuevamente 2 Reyes 5:10 Entonces Eliseo le envió un mensajero, diciendo: Vé y lávate siete veces en el Jordán, y tu carne se te restaurará, y serás limpio. 5:11 Y Naamán se fue enojado, diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano y tocará el lugar, y sanará la lepra.

En esta parte del relato vemos enfrentado el raciocinio humano contra las maneras de Dios. El Señor le mostraría al general sirio el camino que lo conduciría al cumplimiento de su visión, pero solo el dejar que su pensamiento fuese cautivado por la obediencia a la palabra que se le había lanzado lo llevaría a lograr su cometido.

El apóstol Pablo nos dice en 2 Corintios 10:5 derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo. La escritura nos insta a que debemos perseguir continuamente el cumplimiento de nuestra visión. Tal búsqueda muchas veces será doloroso, porque somos exigidos, modelados y educados por el Espíritu Santo, pero como personas espirituales estamos en la obligación de enfrentar con firmeza cualquier pensamiento carnal que asalte nuestra mente, ya que es allí donde se libra nuestra batalla espiritual, así que hay que tomar prisionero todo pensamiento que sea hostil a la voluntad de Dios. Es imprescindible para ganar esta batalla el que aprendamos a meditar en la escritura como si fuera un acto de disciplina militar hasta llegar a alinear con la perfecta voluntad de Dios.

En Marcos 10: 17 Delante de Jesús se presenta un joven queriendo conseguir una respuesta para alcanzar su visión (Entrar al Reino de los cielos). Pero después de una corta conversación con el Maestro se marcharía entristecido ya que su respuesta no sería la más satisfactoria, ya que le decidiría el negarse a colocar su raciocinio bajo la obediencia de lo planteado por Jesús.

Nuestra mente muchas veces contempla planes audaces que al estar concebidos de manera racional expresan confianza e infalibilidad, con lo que no contamos es que estos no funcionan así el orden de Dios. Naamán el sirio se llevaría una terrible frustración al responder a la lógica planteada en su mente, sería absolutamente necesario el que encarcelara sus pensamientos bajo la obediencia de la palabra lanzada por el profeta para así de esta manera ver los resultados de la visión que había tenido.

El considerar que nuestras ideas han sido las que nos han llevado a algún lugar, nos impedirá el que alcancemos la visión.

2 Reyes 5:1 Naamán, general del ejército del rey de Siria, era varón grande delante de su señor, y lo tenía en alta estima, porque por medio de él había dado Jehová salvación a Siria. Era este hombre valeroso en extremo, pero leproso. 2 Reyes 5:5 Y le dijo el rey de Siria: Anda, ve, y yo enviaré cartas al rey de Israel. Salió, pues, él, llevando consigo diez talentos de plata, y seis mil piezas de oro, y diez mudas de vestidos. 5:6 Tomó también cartas para el rey de Israel, que decían así: Cuando lleguen a ti estas cartas, sabe por ellas que yo envío a ti mi siervo Naamán, para que lo sanes de su lepra.

La lepra de Naamán representaría la imposibilidad frente a la capacidad humana, ya que este era un hombre que había alcanzado muchas cosas pero en su haber hasta ese día no había encontrado una manera dentro de lo posible de poder librarse de su azote. El buscar al profeta realmente no expresaría el tener necesidad de alguien o de algo para alcanzar lo que deseaba, sino que ahora el milagro estaba dentro del rango racional de sus posibilidades.

En el libro de Génesis 11:6-7 encontramos una historia similar; Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno, y todos estos tienen un solo lenguaje; y han comenzado la obra, y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer. Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compañero.

Hay cosas en la que los hombres estaremos frente a la posibilidad de poder alcanzarlas, pero lo innegable es que la soberanía de Dios tiene el poder para romper con toda lógica. Dios reconocería en aquellos que construían la torre que tenían todo lo necesario dentro de lo humano para lograr su cometido, pero el terminaría demostrándoles que no hay manera en que las posibilidades de los hombres puedan estar sobre su soberanía.

Por un instante imagine si la posibilidad del milagro de Naamán hubiese estado en las manos del ciervo del profeta Eliseo, este por las dadivas de este hombre le hubiese concebido el milagro dándole a entender que este nunca estuvo fuera de sus posibilidades solo que había que encontrar la manera dentro de lo humano para alcanzarlo.
Si hay algo a lo que nos debe llevar nuestra aceptación de Cristo como salvador es al reconocimiento que sin su providencia estábamos absolutamente perdidos, no había nada dentro de lo humano que nos librara de nuestro azote eterno.

Hay muchas acciones que muestran la verdadera convicción en nuestro corazón, ya que con nuestros labios decimos que todo se lo debemos a Dios pero nuestra falta de obediencia a su palabra enmarcada en nuestras acciones contradice por completo nuestra afirmación. El Señor Jesús lo dijo de otra manera: "Mateo 15:8 Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí.

2 Samuel 12:7 Entonces dijo Natán a David: Tú eres aquel hombre. Así ha dicho Jehová, Dios de Israel: Yo te ungí por rey sobre Israel, y te libré de la mano de Saúl, 12:8 y te di la casa de tu señor, y las mujeres de tu señor en tu seno; además te di la casa de Israel y de Judá; y si esto fuera poco, te habría añadido mucho más. 12:9 ¿Por qué, pues, tuviste en poco la palabra de Jehová, haciendo lo malo delante de sus ojos? A Urías heteo heriste a espada, y tomaste por mujer a su mujer, y a él lo mataste con la espada de los hijos de Amón.

Cada cosa en la vida de David había sido hecha por una sola mano: "La de Dios".

Debemos tener cuidado porque no necesariamente el que alguien alcance algo quiere decir que haya sido por la mano de Dios. (Jacob)

Solo la rendición absoluta a los planes concebidos por Dios en su palabra nos llevara a poder ver realizada nuestra visión.

2 Reyes 5:13 Mas sus criados se le acercaron y le hablaron diciendo: Padre mío, si el profeta te mandara alguna gran cosa, ¿no la harías? ¿Cuánto más, diciéndote: Lávate, y serás limpio? 5:14 El entonces descendió, y se zambulló siete veces en el Jordán, conforme a la palabra del varón de Dios; y su carne se volvió como la carne de un niño, y quedó limpio.

Dios le probaría a Naamán que su visión estaba entera y completamente fuera de su alcance y que solo colocando sus pensamientos bajo la obediencia a su palabra lo sacarían de su frustración. El ejercicio para hacer sería realmente sencillo, sin ninguna maraña dentro de la razón, sin ningún valor adjunto o sacrificio sufrido, solo se trataba de esclavizar sus pensamientos para darle paso a las maneras de Dios.

Una de las verdades más simples pero difíciles de entender en las escrituras es que nuestra salvación no es por obras para que no nos gloriemos sino que entera y completamente nos fue dada por gracia como nos dice efesios 2: 8 y 9. Los hombres a través de la religión hemos realizado un esfuerzo por tratar de obtener lo que aunque irracional es una realidad: Cristo en la cruz lo hizo todo llevándonos a tan solo al ejercicio que nos dice: Romanos 10:9 que si confesares con nuestra boca que Jesús es el Señor, y creemos en nuestro corazón que Dios le levantó de los muertos, seremos salvo. ¡Qué simple, pero tan complejo a la vez!

Si hay una primera cosa que debemos concebir cuando sentimos que no avanzamos en nuestra visión es: ¿Cuan cierto es que nuestros pensamientos están bajo la obediencia a Cristo? Ya que lo más seguro si le damos la oportunidad al Espíritu Santo él nos llevara a descubrir toda una rebelión contra las maneras de Dios. 

Pastor: David Bayuelo Espitia
Julio 7 de 2013 

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