Evidencias de una vida religiosa

Evidencias de una vida religiosa - Juan 7:37-39Escuchar audio de esta predica Juan 7: 37 En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.

Si hay algo que debe colocar a temblar a cualquier creyente es el experimentar que su vida ha pasado de ser un afluente torrentoso a convertirse en un gran canal por el que escasamente fluye agua, ya que el Señor Jesús no solo determinaría el que nuestra sed fuese saciada al beber de él, sino que de nuestro interior correrían ríos de agua viva.

Al leer el libro de los Hechos hallamos a los cristianos siendo participes de la necesidad constante de experimentar la llenura de Del Espíritu Santo, ya que esta era la corriente que los mantenía fervientes en medio de su búsqueda y cumplimiento de la comisión entregada por el mismo Señor Jesús. Así que si ha existido un peligro latente para los que han entregado su vida a Cristo en todas las épocas es el permitir que sus vidas vuelvan a esconderse tras prácticas religiosas que no les permiten vivir con satisfacción la plenitud dada por Cristo.

Tanto el Señor Jesús como el apóstol Pablo realizaron claras advertencia en cuanto a vivir bajo rudimentos religiosos, ya que estos solo conducían a una deshidratación espiritual segura.

Una evidencia de que mi vida está bajo un orden religioso es que un pozo me es suficiente.

Juan 4: 13 Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; 14 mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. 15 La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla.

Esta mujer vivía en el conformismo de una vida religiosa, esto es lo que representa sus constantes idas diarias a este pozo, ella perseguía eso que de manera momentánea saciaba su necesidad, pero que de ninguna manera podía quitarla y el Señor Jesús le mostraría que había algo que de manera definitiva saciaría su vida.

Jeremías 2:13, "Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua". Parece que Jeremías está hablando a la presente generación, porque los hombres siguen en estos dos males: dejan a Dios e in¬ventan sus propios sistemas religiosos que no son más que substitutos humanos que no sirven para nada.

El volver a estar bajo la religión es como regresar al ejercicio de caminar todos los días en medio del inclemente sol a buscar algo que ni siquiera nos propiciara el sentirnos plenos, cuando revisamos nuestra vida y descubrimos que nuestros días son una constante angustia y afán tenemos que preguntarnos si después de haber descubierto una corriente de agua viva volvimos al mismo pozo que nunca pudo quitar nuestra sed.

Si hay algo que renovar en nuestra mente es que la vida de un cristiano se distingue por seguir queriendo más y más y de ninguna manera hará nada que impida que el fluir de las corrientes de agua viva propiciadas por Cristo Jesús se detengan en nuestro interior.

En estos días hemos estado estudiando Gálatas y el apóstol Pablo hace una exhortación clara a las iglesias que se encontraban en esta región por su deseo de unir a la fe en Cristo el cumplimiento de la ley y las obras, él sabía que esto no era más que volver a los rudimentos religiosos que terminarían secando su vida espiritual, por esto fue tan enfático en la necesidad de permanecer en la doctrina verdadera.

La pregunta para hacernos hoy es: ¿Cuál es el pozo que tengo que eliminar con el que he estado procurando saciar mi sed?

Una segunda evidencia de que mi vida está bajo un orden religioso es que esta expresa esterilidad.

Juan: 4 16 Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven acá. 17 Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido; 18 porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad.

Esta mujer tenía un problema serio y al parecer el conocimiento y práctica de la religión de los samaritanos no le ayudaba para mucho, su conducta seguía un patrón que contradecía totalmente los valores morales establecidos por la palabra de Dios. Su vida al parecer no había logrado dar un buen fruto y lo que acontecía en su vida era una acción recurrente.

2 Samuel 6 20 Volvió luego David para bendecir su casa; y saliendo Mical a recibir a David, dijo: !Cuán honrado ha quedado hoy el rey de Israel, descubriéndose hoy delante de las criadas de sus siervos, como se descubre sin decoro un cualquiera! 21 Entonces David respondió a Mical: Fue delante de Jehová, quien me eligió en preferencia a tu padre y a toda tu casa, para constituirme por príncipe sobre el pueblo de Jehová, sobre Israel. Por tanto, danzaré delante de Jehová. 22 Y aun me haré más vil que esta vez, y seré bajo a tus ojos; pero seré honrado delante de las criadas de quienes has hablado. 23 Y Mical hija de Saúl nunca tuvo hijos hasta el día de su muerte.

Este último verso nos muestra la esterilidad de una mujer religiosa, a pesar de haberse unido al hombre del que procedería el Mesías, de su vientre jamás fructificaría del rey David. Sus esquemas no le permitirían ser alguien en el orden de la genealogía del salvador del mundo.

Cuando mi vida ha perdido el orden relacional con Dios para darle paso a la religiosidad por más que me esfuerce no veré cambios y mis conductas resultaran ser recurrentes, seré como la mujer samaritana que una y otra vez me hallo en la misma practica incorrecta, viviendo en la imposibilidad de poder dar el fruto del Espíritu Santo.

El apóstol Pablo nos muestra en el capitulo cinco de Gálatas que el andar en el Espíritu y no permitir que la religión no esclavice nuevamente nos permitirá el ver brotar en nuestra vida el fruto del Espíritu.

Una tercera evidencia de que mi vida está bajo un orden religioso es que vivo a escondidas.

Juan 4: 6 Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta. 7 Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber.

El elemento al que deseo que prestemos atención es a la hora que la mujer se presenta en el pozo según las escrituras; esta era la hora sexta, que dentro de nuestro horario vendría a ser el medio día, esta no era una hora habitual en la que las mujeres vinieran a sacar agua ya que por el inclemente sol buscaban protegerse bajo los rayos más débiles del inicio del día, pero está teniendo algo oculto procuraba esconderse de las demás.

Jesús dijo en Lucas 8 16 Nadie que enciende una luz la cubre con una vasija, ni la pone debajo de la cama, sino que la pone en un candelero para que los que entran vean la luz. 17 Porque nada hay oculto, que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no haya de ser conocido, y de salir a luz.

La religión nos conduce a vivir ocultos, a colocarnos mascaras que lo que procuran es esconder la motivaciones equivocas que reinan en nuestro corazón. Aprendo a esconderme detrás de un patrón religioso pero los pensamientos que me gobiernan tienen una mala motivación. (el por qué sirvo a Dios, la manera como me relaciono, lo que dejo ver de mi ante los demás)

Cuando vivimos en una verdadera relación con Dios no temeremos el dejar nuestra vida a la vista de los demás, por el contrario no perderemos oportunidad de exponerla para que así de esta manera otros puedan encontrar el Camino que nosotros un día hallamos. Pero cuando es la religión la que nos gobierna viviremos entre sombras y ni siquiera tendremos la capacidad de vivir en comunidad como es el deseo expreso de Dios en su palabra.

No permita que de ninguna manera la religiosidad de los demás lo conduzca a la hipocresía, manténgase en la libertad que Cristo le ha proporcionado.

Cuando ella estableció una verdadera relación con Dios se dejaría ver de la multitud y sin ningún temor proclamaría aquel que había saciado su sed. Juan 4: 28 Entonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres: 29 Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Cristo? 30 Entonces salieron de la ciudad, y vinieron a él.

Una cuarta evidencia de que mi vida está bajo un orden religioso es que procuro agradar a los hombres antes que a Dios.

Gálatas 2: 11 Pues bien, cuando Pedro fue a Antioquía, le eché en cara su comportamiento condenable. 12 Antes que llegaran algunos de parte de *Jacobo, Pedro solía comer con los *gentiles. Pero cuando aquéllos llegaron, comenzó a retraerse y a separarse de los gentiles por temor a los partidarios de la *circuncisión.

El temor a los hombres era una muestra clara que Pedro necesitaba re direccionar su camino, Pablo le exhortaría ya que su conducta dejaba entre líneas una afirmación que lo que los religiosos procuraban sembrar en el corazón de la iglesia era correcto. Pablo les llamaría hipócritas ya que su conducta no expresaba sinceridad con Dios, con los demás y ni con sigo mismos.

Si usted o yo creemos que es más importante agradar a los hombres que a Dios llevándonos esto a vulnerar lo aprendido en su palabra lo seguro es que estemos sumidos en un espíritu religioso.

El apóstol Pablo dijo: "no me avergüenzo del evangelio porque es poder de Dios" (Romanos 3: 16) y si su consideración es que el evangelio tiene que esconderse detrás de la hipocresía de la religión para alcanzar la aceptación de los hombres tenemos un gran problema. El evangelio tiene un solo rostro, el no guarda ni condición social, ni raza, ni genero. En Mateo 10 32 Jesús dijo: A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. 33 Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos.

Hechos 4: 23 Y puestos en libertad, vinieron a los suyos y contaron todo lo que los principales sacerdotes y los ancianos les habían dicho. 24 Y ellos, habiéndolo oído, alzaron unánimes la voz a Dios, y dijeron: Soberano Señor, tú eres el Dios que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay; 25 que por boca de David tu siervo dijiste: ¿Por qué se amotinan las gentes, Y los pueblos piensan cosas vanas? 26 Se reunieron los reyes de la tierra, Y los príncipes se juntaron en uno Contra el Señor, y contra su Cristo. 27 Porque verdaderamente se unieron en esta ciudad contra tu santo Hijo Jesús, a quien ungiste, Herodes y Poncio Pilato, con los gentiles y el pueblo de Israel, 28 para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera. 29 Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra, 30 mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús. 31 Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.

No permitamos que de ninguna manera la religión apague el fuego que Dios ha colocado en nuestro corazón por su Espíritu Santo.

Pastor: David Bayuelo Espitia
Septiembre 1 de 2013 

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