Mis prioridades determinan mis creencias

Mis prioridades determinan mis creencias - 1Cor 3:10Escuchar audio de esta predica 1 Corintios 3:10 Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica.

En un discurso a los graduados de una Universidad americana hace varios años, el ex presidente de Coca Cola, Bryan Dyson habló sobre la relación entre el trabajo y los compromisos, y dijo: -"Imaginen la vida como un juego en el que ustedes hacen malabarismos con cinco pelotas que se arrojan al aire. Son: el trabajo, la familia, la salud, los amigos y el espíritu. Pronto se darán cuenta que el trabajo es una bola de goma. Si se cae, rebota. Pero las otras cuatro bolas: familia, salud, amigos y espíritu, son de vidrio. Si dejan caer una de esas, van a quedar irrevocablemente dañadas. Nunca volverán a ser las mismas.

Existen muchas razones por las que se debe establecer prioridades en la vida, tenemos a nuestra disposición una gran cantidad de opciones y caminos que podemos elegir, pensemos que el mundo es como un gran laberinto donde si no tenemos claro un orden en nuestras prioridades nos podemos desenfocar o perder de lo que es relevante para nosotros. La Biblia dice en 1Jn.2:17: "Y el mundo pasa y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre".

El Apóstol Juan nos hace un llamado a que en el momento de fijar nuestras prioridades no pongamos nuestros sentidos o nos sacrifiquemos por algo que: 1. Apele a los apetitos de la carne, 2. Fomente la codicia o ambición y 3. Suscite orgullo o arrogancia.

Muchos de nosotros- por no decir que todos- tenemos un sueño, una meta que desarrollar, la pregunta es: ¿Cuál es el fundamento de esa meta o sueños? ¿Mis sueños están anclados al de Dios?, ¿siento que estoy completo en Él? Tanto que estoy dispuesto o dispuesta a darlo a entregarlo todo en sus manos ¿porque sé que Él es suficiente para mí? Es determinante y transcendente para nuestras vidas determinar nuestras Prioridades porque ellas serán la razón de ser de nuestra existencia.

Martin Luther King Jr. El hombre que defendió los derechos de los negros, dijo: "Si el hombre no ha descubierto nada por lo que morir, no es digno de vivir".

Esta claro que el fundamento ha sido dispuesto por Dios pero el sobreedificar nos corresponde a nosotros.

Sal.127:1 Si Jehová no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican.

Cuando hablamos de sobreedificar es muy importante mirar con que elementos se efectúa esta labor, así que para ello se debe determinar las prioridades en nuestras vidas.

Definición de prioridad.
PRIMERO es la palabra griega prōton que significa:
Primero en tiempo y lugar
Primero en una lista de prioridades
Primero en importancia
Lo principal
Lo primero de lo primero.

PRIORIDAD:
Anterioridad de algo respecto de otra cosa, en tiempo o en orden.
Anterioridad o precedencia de algo respecto de otra cosa que depende o procede de ello.
Por lo tanto, las prioridades se establecen a partir de una comparación.

Ejemplo: si un padre tiene en mente comprar dos cosas: una un carro y la otra comprarle los útiles, uniforme al hijo y está en la encrucijada de que comprar en su decisión se verá ¿cuál será la prioridad? Por lo general se espera que tome la segunda, ya que si toma la otra opción, entonces, se tiene el orden de las prioridades alterado.

Algunas de nuestras metas y objetivos que deseamos cumplir la queremos llevar a cabo aceleradamente, porque son una más importante que otras pero el fin es poder cumplirlas y realizarlas. Pero estas metas y objetivos no podremos cumplirlas con eficacia si no tenemos un orden correcto para desarrollarlas.

Nuestro Dios es un Dios de orden. La Trinidad son el principio de otra u otras que ellas preceden; como el Padre, que es el principio del Verbo, y ambos principio del Espíritu Santo. Cuando El creó la tierra vemos que estaba "desordenada y vacía" y después de que la creó, puso las cosas en orden. "En el principio creó Dios los cielos y la tierra. 2 La tierra estaba desordenada y vacía," Gn.1:1,2.

Mis prioridades están determinadas por lo que creo.
V.30: pero cada uno mire cómo sobreedifica.

El apóstol Pablo nos enseña que es entera y completamente nuestra responsabilidad la sobre edificación de nuestras vidas.

Hemos escuchado la frase "el sueño americano" que se define: como la igualdad de oportunidades y libertad que permite que todos los habitantes de Estados Unidos logren sus objetivos en la vida únicamente con el esfuerzo y la determinación.

Esta idea fue expresada por primera vez en 1931 por el historiador James Truslow Adams, se refiere a que la prosperidad depende de las habilidades de uno y de su trabajo, no en un sentido rígido de jerarquía social.

Para algunos, es la oportunidad de lograr más riqueza de la que ellos podrían tener en sus países de origen; para otros, es la oportunidad de que sus hijos crezcan con una buena educación y grandes oportunidades; por último, hay quienes lo ven como la oportunidad para ser un individuo sin restricciones impuestas por motivo de raza, clase, religión, etcétera.

Hoy en día se conocen historias de personas que emigran a estados unidos con el sueño de "realizarse", tener libertad financiera, lograr sus metas personales e incluso hay personas que van sin tener idea de "para qué" pero, según las estadísticas, la mayoría termina haciendo trabajos que no eran lo que esperaban, les cuesta mucho ascender en los empleos, terminan de por vida en un trabajo no deseado y ocasionalmente vuelven a su tierra. Por supuesto también existen quienes logran esas metas y alcanzan ese Sueño americano.

¿Entonces cuál es el secreto?
El secreto es que no hay ningún secreto, el concepto lo dice: donde "logren sus objetivos en la vida únicamente con el esfuerzo y la determinación (...) depende de las habilidades de uno y de su trabajo", determinación: es que aunque algo me presente mucha dificultad, si estoy determinado a lograrlo busco la manera de hacerlo funcionar y punto.

Lo anterior, deja claro pero muy claro, que el hombre a base de su propio esfuerzo puede alcanzar sus sueños, metas, en su auto realización donde su YO predomina, pero la Biblia dice lo contrario: porque separados de Él nada podemos hacer. Jn15:5.

La idea general es que yo debo alcanzar, ser alguien en la vida no importando incluso mis principios, el sobresalir no importando a quien me lleve por delante, siendo un pensamiento tan humanista contrario al ejemplo de Juan el Bautista nos dio cuando Jesús inicia su ministerio y sus discípulos ven que el ministerio de Jesús está creciendo y lo veían como una competencia, Jn.3:30 "Es necesario que Él crezca, pero que yo mengue". Pablo lo dijo: "Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo" Fil.2:3.
Llegar a este nivel es mirar a los demás como más importantes.

Por lo tanto, es imperativo en nuestras vidas dar por sentado que es lo primero, porque de ahí se desprende lo que considero que es relevante para mí.

Dios más que el primero es el todo de nuestra vida.

Para que tenga una idea clara, si usted tiene a Dios lo tiene todo, pero si tiene el resto y no lo tiene a Él no tiene nada.

No basta con tener a Dios como parte de nuestra vida.

No basta con tener a Dios entre nuestras prioridades.

Es necesario que Él ocupe lo PRIMERO de lo PRIMERO en nuestra vida. QUE EL REINE EN NOSOTROS.

Más que una simple lista con un orden (primero, segundo...), es que nos enfoquemos, en el objetivo vital y de ahí se desprenda lo demás.

DIOS
Contrario a lo que puede afirmar un ateo que Dios no existe, el hombre puede tener una existencia mortal sin reconocer a Dios, pero no sin Dios.

Como el Creador, Dios originó la vida humana. Decir que el hombre existe independientemente de Dios, es como decir que un reloj puede existir sin un relojero que lo fabricara, o que un escrito pueda existir sin un escritor. Debemos nuestra existencia al Dios a cuya imagen fuimos hechos. (Génesis 1:27). Nuestra vida depende de Dios, ya sea que reconozcamos Su existencia o no.

Adán, quien había sido creado para vivir en compañerismo con Dios, fue maldito con una existencia completamente carnal. Lo que Dios había planeado que fuera del polvo a la gloria, ahora debía ir del polvo al polvo. Al igual que Adán, en la actualidad, el hombre sin Dios, aún funciona en una existencia terrenal. Como tal, aún puede parecer feliz; después de todo, hay goce y placer en esta vida.

Hay algunos que rechazan a Dios cuyas vidas están llenas de alegría y diversión. Su búsqueda carnal parece haber producido una existencia gratificante. La Biblia dice que hay cierta medida de deleite que se obtiene del pecado Hebreos 11:26. "teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón." El problema es, que éste es temporal; la vida en este mundo es corta (Salmo 90:3-12). Tarde o temprano, el hedonista (búsqueda constante del placer, suprimiendo el dolor) como en la parábola del hijo pródigo, encuentra que el placer mundano es insostenible (Lucas 15:13-15).

La búsqueda del placer por el placer mismo, es señal de confusión interior; sin embargo, ésta es la fachada epicúrea (es la búsqueda de una vida buena y feliz) de felicidad. Los buscadores de placeres a través de la historia, han encontrado una y otra vez que las diversiones temporales de la vida dan paso a una desesperación más profunda. Es difícil sacudirse la fastidiosa sensación de que "algo está mal." El rey Salomón se entregó a la búsqueda de todo lo que este mundo tiene que ofrecer, y escribió sus resultados en el libro de Eclesiastés.

Salomón descubrió que el conocimiento, por sí mismo, es vano (Eclesiastés 1:12-18). Encontró que el placer y la riqueza son vanas (2:1-11), el materialismo es vanidad (2:12-23), y las riquezas son efímeras (capítulo 6).

Salomón concluyó que la vida es regalo de Dios (3:12-13) y que la única manera sabia de vivir es temiendo a Dios: "El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda Sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre.

En otras palabras, hay más por qué vivir que la dimensión física. Jesús enfatizó este punto cuando dijo: "No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios." (Mateo 4:4). No es el pan (material) sino la Palabra (el espiritual) lo que nos mantiene vivos. Blaise Pascal lo puso de esta manera: "Es en vano, oh hombres, que busquen dentro de ustedes mismos la cura para todas sus miserias." El hombre sólo puede encontrar vida y plenitud cuando reconoce a Dios.

Recordemos que nuestra esencia es espiritual. Se nos enseñó a poner a Dios de primero en nuestra vida, en todo lo que hacemos, porque al hacerlo lo demás será añadido y es una frase que puede sonar bonita y muy espiritual (ámbito religioso) y se toma el pasaje bíblico de Mt.6:33 "Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia y todas estas cosas os serán añadidas". Desde el verso19 Jesús viene hablando a manera de contraste entre dos reinos el terrenal y el espiritual, entre dos grupos de personas los gentiles (los que no conocen a Dios) y los judíos (los que dicen conocerle). Jamás Él se refiere a los cristianos porque todavía Él no había muerto y resucitado. Por lo tanto, Él les está enseñando que si buscan lo espiritual por encima de lo material, lo invisible por encima de lo visible, entonces lo material será suplido por Dios en la misma forma como los pajaritos del campo son alimentados.

Él es la VIDA. Él es el TODO. Dios envió a su Hijo con el fin de ser el todo del ser humano y de esta manera relacionarse con él por la eternidad. Por eso Pablo dijo, "Para mí el vivir es Cristo." (Filipenses 1:21) Él NO dijo, "Para mí lo primero es Cristo." Cristo se hizo el todo de nosotros y así podemos disfrutarlo en todas las cosas, cuando comparto con los amigos, cuando trabajo, cuando estudio, cuando juego, cuando cocino, cuando duermo. En fin, en todo momento podemos disfrutarlo porque es quien nos sostiene siendo nuestra VIDA. La realidad del "espíritu que da vida" (1Co.15:45) en nosotros produce que podamos experimentar Su VIDA por encima de las circunstancias que nos rodean. Aun cuando estamos desesperados y no sabemos qué hacer ante la adversidad, nuestro Dios, nuestra Vida, nuestro Todo, nos fortalece, estimula, alienta, consuela, acurruca, ama porque Él NO es primero, es el TODO en nosotros.

El tener una comunión con Dios va más allá de escuchar CD, de mensajes del face con texto Bíblico, de leer un libro, de escuchar una enseñanza de un siervo, de hacer mis ejercicios espirituales (ayuno, oración, lectura, de asistir o no a la congregación) etc. La comunión es algo celestial; es el estilo de vida que la Divinidad ha tenido por toda la eternidad. Es algo único y exclusivo de Dios en todo el universo; es perfecto, maravilloso.

Entendiendo que Dios es nuestro Todo pensemos en el orden de aquellas cosas que se nos añaden.

Dios quien tiene cuidado de nosotros sabe de qué cosas tenemos necesidad en su orden.

CONYUGE
Génesis 2:18 Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él. Dios fue quien determino esta necesidad primaria para el hombre.

Cuando Dios es el todo en nuestra vida, el matrimonio es el fiel reflejo de la comunión que ambos tienen con Él. Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se dio a sí mismo por ella, Ef.5:25. El cónyuge debe dar preferencia al otro por encima de toda persona.

HIJOS
La pareja debe ser consciente que la llegada de los hijos trae cambios y adaptaciones a sus vidas. He aquí, herencia de Jehová son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre. Salmo.127:3. Ellos no deben estar por encima de su pareja.

IGLESIA
Usted debe saber por qué y para que está aquí en esta mañana, que lo movió a estar aquí.

La congregación local es el lugar que Dios ha provisto para cuidarte y alimentarte a través de tu pastor (a) Jeremías.3:15 dice: y os daré pastores (no congregaciones) según mi corazón, que os apacienten con ciencia y con inteligencia. Pero también para que descubras, desarrolles los dones y los pongas por obra.

¿Qué es la iglesia? Es la prolongación de la vida del cielo, de la vida de Dios. Es la misma vida en comunión que el Padre y el Hijo en el Espíritu Santo han disfrutado eternamente la que ahora está en la iglesia, y es eso lo que hace que la iglesia sea la iglesia; y si no es así, entonces aquello puede ser cualquier cosa, pero no iglesia.

Una relación personal o comunión con Dios es la única entrada a las cosas de Dios.

Jn.14:23. Si nosotros amamos a Dios, guardamos su palabra y Él hará Su morada en nosotros.

Cuando un miembro del Cuerpo de Cristo ama, una parte de la familia de Dios se relaciona directamente con los otros miembros de la familia de Dios, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Cumplimos con dos llamados:
1. SOMOS CREADOS PARA ADORARLE

Si alguien nos salvara la vida, la respuesta sería gratitud. Cuando se nos da un regalo que nunca podríamos pagar, hacemos saber nuestro aprecio. La adoración es la expresión de nuestra gratitud y aprecio a Dios. Jesús nos salvó. El amor de Dios es incondicional. Nuestra adoración reconoce Su autoridad como creador de nuestro universo, así como salvador de nuestras almas. La adoración, por lo tanto, es una de las mayores prioridades para el creyente, así como para la iglesia corporativa.

El cristianismo es único entre las religiones, ya que está basado en una relación personal con Dios. Éxodo 34:14 dice: "No te has de inclinar a ningún otro dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es." El corazón de nuestra fe es nuestra relación personal con nuestro Creador.

La adoración es un acto que celebra esa relación personal. A través de la adoración nos comunicamos con nuestro Dios. A través de la adoración reconocemos Su señorío y divinidad. Ya sea que se exprese a través de música, oración, u otros medios, la adoración es, en su corazón, una expresión de intimidad con Dios. Debemos vivir obedeciendo los mandamientos de Dios, pero lo que Él desea no es una obediencia fría, mecánica. Deuteronomio 6:5 dice: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente."

La iglesia es la reunión de todos los que claman a Dios aprovechando la gracia que nos dio mediante la muerte de Jesús en la cruz. Se nos encomendó hacer discípulos y vivir conforme a los mandamientos de Dios. 1 Juan 3:24 dice: "El que guarda sus mandamientos, permanece en Dios, y Dios en él." Cada miembro de la iglesia está llamado a adorar a Dios. Cada uno de nosotros debe pasar tiempo en oración, hablando con Dios, de corazón. Debemos leer Sus palabras en las Escrituras y meditar en ellas en nuestros corazones. Los momentos privados deadoración son esenciales para nuestra madurez espiritual. Como un grupo de creyentes, debemos involucrarnos consecuentemente en la adoración a través de cantos, de la oración, de adquirir mejor conocimiento de la Palabra, y del ejercicio de nuestros dones espirituales para el beneficio de la iglesia. La adoración tiene una mayor prioridad para la iglesia.

2. SOMOS COMISIONADOS A UNA GRAN LABOR: RECOGER LA GRAN COSECHA

Mateo 28:19-20 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
Tenemos la más loable labor y es el de compartir las buenas nuevas de Jesucristo, Él nos ordena.

Es nuestra responsabilidad llevar el mensaje de salvación a los que están pedidos y en tinieblas. El único camino es Cristo. No hay otro. Solo a través de Jesús hay SALVACIÓN. En San Juan 3:16 leemos que de tal manera nos amó Dios que mandó a su ÚNICO HIJO a morir por nuestras rebeliones y maldades. Y para que toda persona que crea en Jesús como el Hijo de Dios no se pierda sino que tenga vida eterna.

Por eso es nuestra responsabilidad avisar a los perdidos este mensaje. Jesús, el único camino de salvación y vida eterna. No hay otro.

El QUE NO VIVE PARA SERVIR NO SIRVE PARA VIVIR.

TRABAJO
Hay una canción popular que dice: que el trabajo para mí es un enemigo, el trabajo se lo dejo al buey, porque el trabajo lo hizo Dios como castigo. Esta frase dista mucho de ¿cómo quiere Dios que lo veamos? Este es un pensamiento sorprendente: en realidad, ¡trabajamos para Dios mismo! Considere Efesios 5:6-8, que Pablo escribe para esclavos, pero que podemos aplicar a los empleados: "Esclavos, obedezcan a sus amos terrenales con respeto y temor, y con integridad de corazón, como a Cristo. No lo hagan sólo cuando los estén mirando, como los que quieren ganarse el favor humano, sino como esclavos de Cristo, haciendo de todo corazón la voluntad de Dios. Sirvan de buena gana, como quien sirve al Señor y no a los hombres, sabiendo que el Señor recompensará a cada uno por el bien que haya hecho, sea esclavo o sea libre". 2ª Tesalonicenses.3:10 Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma.

Como quinta prioridad está el trabajo secular, es decir, el trabajo con el que ganaremos el sustento. Pablo predicaba el evangelio de tiempo completo, sin embargo también trabajaba para obtener dinero, y trabajaba también de tiempo completo. El trabajo no debe quitarnos el tiempo que debemos dedicar a Dios o a nuestra familia, y tampoco debe ser un impedimento para participar activamente en asuntos de la congregación. Pero por otro lado, dedicar tiempo a la congregación no debe ser nuestro pretexto para no trabajar. Algunas personas, bien intencionadas, pero sin conocimiento de Dios y de su palabra, no trabajan, esperando "vivir por fe", y muchas dicen: "No he buscado trabajo porque quiero servir al Señor", "me la paso visitando a los necesitados". Sí, pero al rato ellas van a ser uno de los necesitados también.

Eso de vivir por fe ha estado muy malentendido entre los cristianos y sólo ha traído en muchas personas resentimiento y frustración. Prediquemos a Jesucristo y trabajemos en lo secular al mismo tiempo. Eso hacía Pablo, el hombre que más trabajó para Dios en el Nuevo Testamento. Si Dios no quisiera que trabajáramos, no habría permitido esta cita de Tesalonicenses. Seamos sensatos, pongamos las cosas en el orden correcto. Dios necesita más que pastores que prediquen desde el púlpito, gente que predique a Jesucristo con vidas transformadas, siendo buenos empleados, sometidos a nuestras autoridades, vecinos dispuestos a estar allí cuando se necesite. El trabajo secular es sumamente importante. ¿De dónde se va a obtener dinero para las despensas de los necesitados? ¿De dónde se va a obtener el dinero para pagar la renta del local para la reunión de la congregación? ¿De dónde se obtiene el dinero para los folletos de la campaña de evangelismo? Pues de los diezmos y ofrendas. ¿De qué va a vivir la congregación si todos decidimos "vivir por fe"?

El trabajo legítimo es aquel que contribuye a lo que Dios quiere que se haga en el mundo y no contribuye a lo que Él no quiere que se haga. Por tanto, el trabajo no legítimo incluiría trabajos que son ilegales, como la prostitución, el narcotráfico y el de los ladrones profesionales. Luego hay trabajos que son legales, pero discutibles en cuanto a su ética y moral, como trabajar en clínicas para abortos, la pornografía y la industria del juego. Estos trabajos son legales, pero uno tiene que preguntarse: ¿De qué forma contribuyen con Dios para beneficio de su creación?

Cinco razones importantes por las que el trabajo es valioso:

El trabajo es el don de Dios para nosotros, es su provisión de varias formas para suplir las necesidades:

1. A través del trabajo servimos a las personas. La mayor parte del trabajo forma parte de una enorme red de trabajos, industrias, bienes y servicios interconectados que funcionan en conjunto para suplir las necesidades físicas de las personas. Hay otros trabajos que cubren las necesidades estéticas y espirituales de las personas también.

2. A través del trabajo cubrimos nuestras propias necesidades. El trabajo -pago o impago- nos permite ejercer los dones y capacidades que Dios da a cada persona. Dios espera que los adultos se mantengan a sí mismos y no que vivan de otros. La Biblia dice: "El que no quiera trabajar, que tampoco coma". 2Tes.3:10

3. A través del trabajo, cubrimos las necesidades de nuestra familia. Dios espera que los jefes de familia sustenten a su familia. Él dice: "Si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo". 1Ti.5:8

4. A través del trabajo, ganamos dinero para dar a otros. Tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, Dios nos dice que seamos generosos en suplir las necesidades de los pobres y de los que nos ministran espiritualmente.

Ef.4:28: El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad.

5. A través del trabajo amamos a Dios. Una de los idiomas de Dios es la obediencia. Cuando trabajamos, estamos obedeciendo sus dos grandes mandamientos, de amarlo a Él y amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Amamos a Dios al obedecerlo de corazón. Amamos a nuestro prójimo cuando servimos a otras personas a través de nuestro trabajo. Mt.22:37-37

Llevamos gloria a Dios trabajando diligentemente, demostrando cómo es Él, y sirviendo a otros al cooperar con Dios para suplir sus necesidades. Al servir a otro, servimos a Dios. Y es por eso que nuestro trabajo le importa a Dios.

Pastora: Myriam Vargas
Septiembre 29 de 2013
 

Comunidad Cristiana el Camino de Bogotá
Calle 98 No. 69 - 64 La Floresta - Teléfono: (57) (1) 358 67 27 - Bogotá D.C. (Colombia) - Powered by Ingeniero José Barrios Meléndez.