Viviendo al 100

Viviendo al 100Escuchar audio de esta predica Mateo 13:8 Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno. 23 Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.

Cuando se habla de la doctrina de la predestinación se suele creer que hay quienes están confinados a ser salvos y otros a ser condenados sin ningún tipo de remedio, pero el leer este pasaje nos deja claro que la semilla de salvación y todo lo que viene con ella está dispuesto para todo los hombres siendo ellos lo que finalmente escogerán su destino.

Las parábolas como esta fueron usadas por Jesús para comunicar verdades espirituales amparadas en el orden de sucesos reales acontecidos en la vida cotidiano, estas eran breves comparaciones que no podían de ninguna manera confundirse con fábulas, ni alegorías, porque se basaban en un hecho o una observación real o por lo menos verosímil. Uno de los objetivos que Jesús perseguía cumplir era el que lo que enseñara estuviese al alcance de todos.

En la parábola del sembrador el Señor Jesús describe de manera clara los tres elementos que intervienen en la siembra y la cosecha. Él sembrador, la semilla y el terreno cumplirían un papel fundamental para el éxito de este propósito.

Hay muchas lecciones que podemos extraer de este relato cotidiano, pero en lo que nos concentraremos hoy es en las diferencias marcadas del terreno en el que la semilla término dando fruto.

EL SEMBRADOR Y LA SEMILLA SON LOS MISMOS PERO LA DIFERENCIA LA ENCONTRAMOS EN EL TERRENO.

Mateo 13:23 Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.

Hay quienes mientras miramos a nuestro lado descubrimos muchas veces arboles con hermosos follajes y abundancia de fruto y esto nos lleva a preguntarnos en donde se encuentra la diferencia entre ellos y que no nos nosotros permite alcanzar esa misma plenitud. El Señor cuando hizo referencia al terreno bueno mostro que los tres tipos de terreno dieron resultados diferentes, contrario a esto los tres terrenos malos obtuvieron resultados iguales, esto lleva a preguntarnos ¿Qué será lo que marco esta diferencia?

Mateo 25:15 A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.

Podemos llegar a creer que Dios tiene preferencias que nos llevan a estar confinados a que la plenitud de sus bondades no se revele en nuestras vidas, lo cierto es que la amplitud de este pasaje desvirtúa esta afirmación ya que vemos el mismo sembrador y la misma semilla siendo lo que marca la diferencia entera es el terreno. Dios no hace acepción de personas el actúa en cada caso con inmutabilidad y en todos los terrenos siembra la misma semilla.

ES BUENO QUE TENGAMOS CONCIENCIA DE QUE TIPO DE TERRENO SOMOS Y NO QUE NOS AUTO ENGAÑEMOS.

Gálatas 6:3 Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña.

El autoengaño es el proceso de negarse a racionalizar la relevancia, significancia, o importancia de evidencia contraria y argumentos lógicos que son opuestos a los propios.

Cuando esto pasa muchas veces perseguimos encontrar factores externos para explicar nuestra productividad en Dios y si el Sembrador es el mismo y la semilla también debemos saber que el problema somos nosotros.

2 Samuel 15:6 De esta manera hacía con todos los israelitas que venían al rey a juicio; y así robaba Absalón el corazón de los de Israel.

En estos días escuchaba que por lo menos en cada grupo de liderazgo que hace parte de una iglesia hay una persona que genera problemas y si aun no la hemos descubierto decía el conferencista es porque podemos ser nosotros.

No tiene sentido el que el Señor de nuestras vidas sea Dios pero nuestro fructificar de manera abundante este sujeto a otras personas o circunstancias.

No le coma cuento al diablo si sus acciones no corresponden con lo que la palabra de Dios establece no pierda el tiempo colocando los ojos en los demás para justificar sus desaciertos. Podemos echarle la culpa a quien deseemos pero si sus acciones no están acordes con lo establecido por Dios quien corta sus alas es usted mismo.

SIEMPRE QUE LA PALABRA ES LANZADA ELLA PROCURARA UN OBJETIVO, PERO ESTE NO DEPENDE DEL SEMBRADOR NI DE LA SEMILLA SINO DEL TERRENO EN EL QUE CAE.

Mateo 13:23 Más el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento

Con toda certeza la expectativa de Dios es que la semilla lanzada en nuestras vidas produzca al 100 por ciento, ya que nadie que siembra espera que parte de su semilla no pueda ser cosechada.

1 Samuel 15:18 Y Jehová te envió en misión y dijo: Ve, destruye a los pecadores de Amalec, y hazles guerra hasta que los acabes.
15:19 ¿Por qué, pues, no has oído la voz de Jehová, sino que vuelto al botín has hecho lo malo ante los ojos de Jehová?
15:20 Y Saúl respondió a Samuel: Antes bien he obedecido la voz de Jehová, y fui a la misión que Jehová me envió, y he traído a Agag rey de Amalec, y he destruido a los amalecitas.
15:21 Mas el pueblo tomó del botín ovejas y vacas, las primicias del anatema, para ofrecer sacrificios a Jehová tu Dios en Gilgal.
15:22 Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.

El ver la vida de Saúl frente a la de David muestras ciertas similitudes como que fueron levantados como reyes por el mismo Dios y la misma palabra, pero de igual forma nos deja ver claras diferencias como que mientras el uno le fue otorgado un reino eterno al otro su descendencia fue cortada para siempre de la fax de la tierra.

Cuando Dios lanza una semilla de su palabra en el terreno de nuestras vidas lo que espera es obtener el máximo de la cosecha que le pueda dar, pero esto ya no dependerá de él sino del tipo de terreno que nosotros seamos.

Cada palabra que sale de la boca de Dios procurara el producir transformación en nuestra vida, el que esto no suceda está ligado al tipo de terreno.

DOS COSAS SON FUNDAMENTALES PARA PODER DAR FRUTO OÍR LA PALABRA Y ENTENDERLA.

Mateo 13: 23 Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.

Hay áreas de la vida en las que establecemos solo el oír y no trascendemos al entender, Dios determina claramente que la semilla sembrada puede terminar dando su máxima producción.

2 Crónicas 20:32 Y anduvo en el camino de Asa su padre, sin apartarse de él, haciendo lo recto ante los ojos de Jehová.
20:33 Con todo eso los lugares altos no fueron quitados; pues el pueblo aún no había enderezado su corazón al Dios de sus padres.

2 Crónicas 31:20 De esta manera hizo Ezequías en todo Judá: y ejecutó lo bueno, recto, y verdadero, delante de Jehová su Dios.
31:21 En todo cuanto emprendió en el servicio de la casa de Dios, de acuerdo con la ley y los mandamientos, buscó a su Dios, lo hizo de todo corazón, y fue prosperado.

Josué 1:8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Aquí vemos como un terreno puede terminar produciendo al cien.

Isaías 55:1 A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche. 55:2 ¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan, y vuestro trabajo en lo que no sacia? Oídme atentamente, y comed del bien, y se deleitará vuestra alma con grosura. 55:3 Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes a David. 55:4 He aquí que yo lo di por testigo a los pueblos, por jefe y por maestro a las naciones. 55:5 He aquí, llamarás a gente que no conociste, y gentes que no te conocieron correrán a ti, por causa de Jehová tu Dios, y del Santo de Israel que te ha honrado. 55:6 Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. 55:7 Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. 55:8 Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. 55:9 Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos. 55:10 Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, 55:11 así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié. 55:12 Porque con alegría saldréis, y con paz seréis vueltos; los montes y los collados levantarán canción delante de vosotros, y todos los árboles del campo darán palmadas de aplauso. 55:13 En lugar de la zarza crecerá ciprés, y en lugar de la ortiga crecerá arrayán; y será a Jehová por nombre, por señal eterna que nunca será raída.

Pastor: David Bayuelo
Octubre 6 de 2013
 

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