Un tropiezo necesario

Un tropiezo necesarioEscuchar audio de esta predica Mateo 18:7 ¡Ay del mundo por los tropiezos! porque es necesario que vengan tropiezos, pero ¡ay de aquel hombre por quien viene el tropiezo! 18:8 Por tanto, si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti; mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos o dos pies ser echado en el fuego eterno. 18:9 Y si tu ojo te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti; mejor te es entrar con un solo ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno de fuego.

Hoy en día hay personas que experimentan crisis profundas de fe producto de los malos testimonios escuchados o vistos dentro de lo que para ellos representa la iglesia de Cristo, al parecer esto de ninguna manera dejara de faltar mientras estemos en esta tierra y por ello el Señor Jesús haría una seria advertencia a todos los que con sus acciones conduzcan a hacer tropezar a los apartados por él.

Sin embargo él nos habla de la necesidad de que estos tropiezos vengan, ya que ellos son los que nos permitirán descubrir la realidad de lo que ha pasado en nuestras vidas o las deficiencias profundas de carácter que hay en los escogidos y que necesitan ser transformadas de manera radical.

Desde el antiguo testamento encontramos a hombres que pervirtieron este derecho, pero esto finalmente llevaría al pueblo de Dios a develar la verdad que había en sus corazones. La biblia registra que el profeta Samuel había envejecido y coloco en su lugar a sus hijos para que juzgaran a Israel, pero ellos no anduvieron por los caminos rectos de su padre, antes se volvieron tras la avaricia, dejándose sobornar y pervirtiendo el derecho. Entonces todos los ancianos de Israel se juntaron, y vinieron a Samuel, y le dijeron: He aquí tú has envejecido, y tus hijos no andan en tus caminos; por tanto, constitúyenos ahora un rey que nos juzgue, como tienen todas las naciones. Esta decisión no le agrado a Samuel y al ir con Dios Él le respondió: Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos. El Señor pudo evitar que este tropiezo no aconteciera pero sin embargo los que colocaron el tropiezo tendrían su recompensa y con el tropiezo quedaría al descubierto que el pueblo no quería seguir teniendo a Dios por Rey (1 Samuel 8:1 – 7)

Lamentablemente hay quienes siguen desechando a Dios bajo la premisa de haberse encontrado con hombres que los han hecho tropezar, lo cierto es que esto solo demuestra dos cosas o que lo que paso en sus vidas nunca fue real sino enteramente producto de sus emociones o que hay serias deficiencias de carácter que hay que arrancar de sus vidas de manera radical.

LOS TROPIEZOS SON NECESARIOS PORQUE ELLOS DEBELAN LO QUE REALMENTE SOMOS O LAS DEFICIENCIAS DE CARÁCTER QUE HAY EN NOSOTROS.

Tropiezo: Proviene de la palabra griega (skandalizo) que significa entrampar, hacer caer, ofender, tropiezo, caída. Y viene de la palabra (skándalon) que significa rama para trampa. Tropiezo: Dar con los pies en algún obstáculo, perdiendo el equilibrio.

Mateo 18:6 Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar. El Señor Jesús hace una seria advertencia a aquellos que hiciesen tropezar a uno de estos pequeños que creían en él y con ello estaba haciendo referencia a todos los que le han aceptado como Señor y han venido a hacer parte de la familia de Dios como hijos.

Lucas 22:31 Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; 22:32 pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, fortalece a tus hermanos. 22:33 Él le dijo: Señor, dispuesto estoy a ir contigo no sólo a la cárcel, sino también a la muerte. 22:34 Y él le dijo: Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces que me conoces. Dios le mostraría a Pedro que él tendría una crisis en su fe por causa de la sacudida de Satanás, pero esta terminaría probándole que en quien había creído y lo que había pasado en su vida era real.

Esto nos permite entender que los tropiezos terminan siendo como la zaranda que descubrirá cuan cierto es lo que ha pasado en nuestras vidas, cuan real es que hallamos experimentado el haber nacido del agua y del Espíritu. Está en definitiva es una acción del profundo amor de Dios por los hombres, porque con ello nos dejara ver si en lo que vivimos solo fue un cambio de religión o si hemos experimentado la transformación que se requiere para entrar al cielo a través del nuevo nacimiento.

Con toda certeza después de una pruebe como está usted y yo sabremos a ciencia cierta si somos un verdadero cristiano o no.

LOS TROPIEZOS SON NECESARIOS PORQUE ELLOS DEBELAN LAS DEFICIENCIAS EN NUESTRO CARÁCTER.

Y si tu ojo te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti; mejor te es entrar con un solo ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno de fuego. (Mateo 18:9)

Esta frase aunque fuerte muestra la radicalidad que Jesús esperaba que se expresara con todo aquello que fuera una deficiencia en el carácter de sus discípulos y como a través de los tropiezos ellas quedarían al descubierto ante sus ojos de tal manera que actuaran con la prontitud que se requería. (Jesús aun habla en este pasaje dentro del orden de la ley)

Hoy en día uno encuentra con mucha facilidad a personas que dicen no querer saber nada del evangelio por experiencias traumáticas, llevándolos a tomar decisiones radicales como no congregarse o no cumplir más con lo que saben que no es producto de fabulas de hombres sino que están constituidos en el orden de la palabra, lo que no han logrado comprender es que el problema no está realmente en aquellos que fueron su tropezadero sino en la deficiencia de carácter que hay en sus vidas.

En alguna ocasión un hombre alcanzo tal confianza con un pastor que emprendió el acompañarle a través de diferentes campañas por el país, en uno de estos viajes después de la predicación al ministro le fue entregada la bolsa donde se habían recogido las ofrendas de las personas que habían asistido, después de subir al auto para regresar a la ciudad donde vivían la esposa del pastor tomaría la bolsa y empezaría a revisar lo que en ella había, encontrado además del dinero, joyas y otros elementos de valor que harían que sus ojos se deslumbraran y al mismo instante comenzaría una repartición de lo encontrado entre ella y el pastor como quien se reparte un botín. Al ver esto al hombre le causaría tal indignación que su imagen con respecto a los hombres de Dios y el evangelio cambiaría radicalmente, lo que él nunca se tomó el trabajo de meditar es porque había decidido seguir a este pastor, ya que lo había seducido eran sus mensajes continuos de prosperidad. Santiago 1:14 nos dice sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Es increíble pero las personas que después de un tropiezo se refieren con crudeza al evangelio lo más seguro es que hayan llegado y permanecido durante el tiempo en que allí estuvieron por las cosas que les atraían por estar ligadas a sus concupiscencias.

Es bueno saber que uno no solo se encontrara en la iglesia de Dios con personas mal intencionadas, sino con otros seres humanos con imperfecciones que incluso serán colocados por Dios para liderar nuestra vidas y más allá de equivocarnos haciendo un por sus errores, Dios lo que pretende es que podamos descubrir nuestras propias deficiencias de carácter.

Un ejemplo claro de esto ocurrió cuando Pedro fue exhortado por Pablo. Gálatas 2:11 Pero cuando Pedro vino a Antioquía, le resistí cara a cara, porque era de condenar. 2:12 Pues antes que viniesen algunos de parte de Jacobo, comía con los gentiles; pero después que vinieron, se retraía y se apartaba, porque tenía miedo de los de la circuncisión. Sería muy bueno que nos revisáramos y que antes de ver la paja que hay en el ojo de nuestro hermano viéramos la gran biga que hay en el nuestro.

Para los que servimos debemos saber que nuestras acciones pueden hacer tropezar a los demás y con ello Dios es tan cuidadoso que nos pide que tengamos en cuenta hasta los pequeños detalles. 1 Corintios 8:8 dice: Si bien la vianda no nos hace más aceptos ante Dios; pues ni porque comamos, seremos más, ni porque no comamos, seremos menos. 8:9 Pero mirad que esta libertad vuestra no venga a ser tropezadero para los débiles. 8:10 Porque si alguno te ve a ti, que tienes conocimiento, sentado a la mesa en un lugar de ídolos, la conciencia de aquel que es débil, ¿no será estimulada a comer de lo sacrificado a los ídolos? 8:11 Y por el conocimiento tuyo, se perderá el hermano débil por quien Cristo murió.

LOS TROPIEZOS SIEMPRE ESTARÁN ALLÍ PERO PARA NO CAER NUESTRA VIDA DEBERÁ ESTAR FIRME EN CRISTO JESUS.

Hebreos 12:2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. El autor de hebreos nos revela la clave para estar firmes y que nada pueda hacer tambalear nuestra fe, él nos enseña en donde deben estar colocados nuestros ojos; en Jesús el autor y consumador de nuestra fe.

La biblia está plagada de hombres que por sus errores o intención condujeron a las personas a tropezar, uno de ellos fue el rey Saúl, un hombre que con sus fuertes deficiencias de carácter emprendió una persecución contra David, la palabra registra que este era el ungido de Dios e incluso de esta manera lo reconocería su predecesor, pero a pesar de todo el castigo que se le infringió al salmista el nunca negó a Dios o se apartó de su fe. La razón para que esto pasara estaba en quien él había puesto sus ojos, de quien era entera mente su dependencia, David nunca creyó que su relación con Dios estaba sujeta a las acciones de Saúl y siempre concibió el que Dios permitiera la persecución de este como necesaria para la formación de su mismo carácter.

Uno de los grandes problemas que tenemos los hombres es donde colocamos nuestros ojos, muchos hemos establecido una comunión con Dios a través de otros hombres y no hemos decidido el pasar el velo roto por Jesús para tener una relación íntima y personal con el Señor. Así que aquellos que nos hacen tropezar terminan siendo nuestra excusa perfecta para justificar nuestras negligencias.

DEBEMOS HUIR DE TODOS AQUELLOS QUE DE MANERA INTENCIONAL PROCURAN COLOCARNOS TROPIEZO.

Marcos 8:15 Y él les mandó, diciendo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos, y de la levadura de Herodes. Jesús estaba haciendo referencia a las verdaderas motivaciones en el corazón de estos hombres, los fariseos ceñidos a su tradición y los herodianos atados a las cosas del mundo, pero ambos tenían en común a través de sus acciones la negación de la fe en Cristo, así que a sus discípulos no les convenía para nada el compartir con ellos.

De la misma manera Pablo hace una advertencia clara a su discípulo sobre aquellos hombres que con falsedades buscan oponerse a su fe. 2 Timoteo 4:14 Alejandro el calderero me ha causado muchos males; el Señor le pague conforme a sus hechos. 4:15 Guárdate tú también de él, pues en gran manera se ha opuesto a nuestras palabras.

1 Samuel 19:10 nos muestra como Saúl procuró enclavar a David con una lanza a la pared, pero él se apartó de delante de Saúl, después de ver como con la lanza se clavó en la pared; y dice la escritura que David huyó, y escapó aquella noche.

Hay quienes tenemos unas ideas extrañas y total mente anti bíblicas que nos llevan a permanecer bajo sujeción a doctrinas de hombres que todo el tiempo vulneran nuestra fe. Hay que apelar a nuestro sentido de súper vivencia.

Está bien que los tropiezos terminen siendo de ganancia para nosotros pero eso no nos llama a que nos expongamos a ellos.

No nos confundamos no todo el que dice que es parte de la iglesia de Cristo lo es y el Señor nos dio maneras de discernirlo.

Mateo 7:15 El Señor Jesús dijo: Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. 7:16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? 7:17 Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. 7:18 No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. 7:19 Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. 7:20 Así que, por sus frutos los conoceréis.
Si hay algo que es imprescindible en la vida de un hijo de Dios es el discernimiento y este solo se logra cuando nuestra vida esta aferrada a mantener una relación íntima y personal con el Señor, está claro que todos estaremos expuestos a los que procuran nuestro tropiezo pero lo más importante siempre será el no caer, al mantener nuestros pies en la roca inconmovible que es Cristo.

Pastor: David Bayuelo
Noviembre 3 de 2013

Comunidad Cristiana el Camino de Bogotá
Calle 98 No. 69 - 64 La Floresta - Teléfono: (57) (1) 358 67 27 - Bogotá D.C. (Colombia) - Powered by Ingeniero José Barrios Meléndez.