Fidelidad

Fidelidad - Mateo 5:37Escuchar audio de esta predica Mateo 5:37 Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.

Absolutamente ninguna de las acciones hechas o establecidas por Dios en su palabra guarda un sentido que deja algo al azar, todo lo constituido por él tiene un propósito, así que cuando estableció la figura del matrimonio procuraba enseñar una verdad espiritual que mostrara uno de sus atributos más notorios: La fidelidad.

En este pasaje que hallamos en Mateo 5 el Señor Jesús viene hablando con anterioridad de las causales de divorcio y expone el adulterio como la única que tenía en la ley la capacidad de hacer que este se ejerciera y luego pasa a los juramentos guardando la relación con el tema del matrimonio como ese pacto constituido por él, entre un hombre y una mujer que muestra de manera continua su fidelidad y la necesidad imperativa de la presencia activa de este atributo en aquellos que somos sus hijos.

Esta claro que el pueblo Judio buscaría cualquier excusa para faltar a sus juramentos, haciéndose aun más visible en el tema del matrimonio, por esta razón Jesús les mostraría la medida alta de la ley a cumplir que descubría a Dios siendo su si, si y su no, no, en todo aquello que salia de su boca.

Ahora el termino fidelidad alcanzo su plenitud en la persona de Jesús quien a través de su sacrificio constituiría un mejor pacto, un juramento inquebrantable entre Dios y los hombres en el que incluso se probeeria lo necesario a futuro cuando se presentara alguna infidelidad de nuestra parte, así lo encontramos en 1 Juan 1:9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

Definamos fidelidad: es una noción que en su nivel más abstracto implica una conexión verdadera con una fuente o fuentes. Su significado original está vinculado a la lealtad de una persona para con su Señor o su Rey y la atención al deber. La palabra "fidelidad" deriva de la palabra fidelitas (latín), y su significado es servir a Dios.

La palabra fidelidad tanto en el hebreo como en el griego encierran diferentes formas que nos presentan diferentes términos y es así como podemos tener una idea más clara de esta. Para el hebreo es la palabra "Emunah" que se traduce como: Genuinidad, confiabilidad, constancia, honestidad y desde el griego es la palabra "Pisto" que se deriva de "pisteu" y significa: Creer, ser fiel, confiable, confianza, firme, seguro, solido. Así que según estos términos fidelidad es: permanecer, estar firmes en lo que comenzamos, tener fe, ser personas confiables y responsables, lealtad a toda costa. Estos términos definen de manera correcta a Dios, la pregunta para hacernos es: ¿de la misma manera nos definen a nosotros como hijos de Él que decimos ser?

Dios como nuestro Padre nos enseña fidelidad al mostrarnos ser inmutable.

Santiago 1:17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

El apóstol nos describe el carácter inconmovible de nuestro Dios, siendo su si y su no inquebrantables después de dichos. Dios no cambia, él es mismo que cuida su iglesia como siempre lo ha hecho. Es en todo sentido él mismo para su pueblo ahora como lo era en el pasado; el tiene el mismo amor y celo, su compasión e interés permanece en la misma relación de pacto como siempre.

Éxodo 3:14 Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros. "La inmutabilidad de Dios es la mejor bebida para refrescar el alma que desfallece." Este es el gran refresco que Dios envió a Israel en medio de su sufrimiento: "YO SOY EL QUE SOY", o "Soy un Dios que no cambia"; y esto sin lugar a dudas les bastó.

Toda cuanto el Señor dijo que era quedo escrito para que no se borrara absolutamente nada.

Esta misma inmutabilidad nos fue comunicada a través de su simiente, esta en nuestro espíritu y debemos renovar nuestro entendimiento para poder seguir el ejemplo vivo del Padre que tenemos. No podemos seguir siendo personas con un carácter fluctuante en el que hoy respondemos a su voluntad pero mañana no.

Dios como nuestro Padre nos enseña fidelidad al cumplir su palabra.

Números 23:19 Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará? 23:20 He aquí, he recibido orden de bendecir; El dio bendición, y no podré revocarla. El rey Moabita Balac había buscado al profeta Balaam para que maldijera a Israel pero sus palabras son claras: "es imposible revocar lo que Dios ha determinado por su palabra"

Lo que Dios dice no tiene reversa en Génesis 8:22 encontramos que Dios da su mandato: "Mientras la tierra permanezca, no cesarán la siembra y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la noche". Dios lo determino así y así se ha cumplido desde el día en que Noé salio del Arca con su familia y los animales después del diluvio.

Cuantas promesas hechas con nuestras boca al Señor que han quedado en el olvido, pero con seguridad lo que si ha permanecido es la firme disposición para reclamar lo prometido por Dios. Recordemos dos cosas importantes; La primera que fidelidad se relaciona con nuestra incondicionalidad con nuestro Señor y la segunda que cuando esta se hace presente entonces el nos llevara de lo poco a lo mucho. Este es el año en donde se cumplirán muchas de las cosas que esperamos, pero debemos preguntarnos cuan dispuestos estamos a expresar una verdadera fidelidad.

Dios como nuestro Padre nos enseña fidelidad al mostrarnos ser inconmovible.

Mateo 16:18 Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. La roca inconmovible a la que hace referencia el Señor es él mismo, no hay nada que pueda mover a Dios de lo que es correcto, su firmeza lo define como alguien en quien se puede confiar.

Santiago 1:6 Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. 1:7 No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. 1:8 El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos. Nuestro animo define lo inconmovibles que podemos ser. Cuando dejamos de vivir por lo que vemos para confiar plenamente en Él que no se mueve, entonces nuestra fe nos llevara a cosechar.

Nada de lo que se posa en Jesús podrá ser derribado, así que el pararnos sobre todo lo otorgado por él a través de su palabra nos dará la firmeza para ver cumplido su propósito en nuestras vidas

Si hay algo que nos muestra como hijos de Dios es el hacernos inamovibles en todo aquello que ha sido enseñado por el Espíritu Santo y que se ha convertido en una revelación para nuestras vidas. Si nosotros somos de los que vamos cambiando con cada doctrina o viento de doctrina que se nos atraviese jamás podremos expresar una correcta fidelidad, definitivamente hay que dejar de bailar al son que nos toquen.

Mateo 25:14 Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.
25:15 A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.
25:16 Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos
25:17 Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos.
25:18 Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.
25:19 Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos.
25:20 Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos.
25:21 Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.
25:22 Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos.
25:23 Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.
25:24 Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste;
25:25 por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo.
25:26 Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí.
25:27 Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses.
25:28 Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.
25:29 Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.
25:30 Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

Los siervos fieles fueron inmutables, cumplieron su palabra e inconmovibles en lo que creían. El siervo infiel no mostró ninguna de estas tres características. Este año hay que dejar que Dios redireccione nuestro barco para finalmente encontrarnos con el cumplimiento de su propósito y así llevarnos de lo poco a lo mucho.

Pastor: David Bayuelo
Febrero 2 de 2014

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