El me escucha con atención

El me escucha con atención - 1 Juan 5:13-15Escuchar audio de esta predica 1 Juan 5:13-15: Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.14 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho. NTV

Cuando tenemos la necesidad de contar algo, cuán importante el que nos escuchen con atención. Son muy pocas las personas que están dispuestas a escuchar atentamente lo que queremos decir. Esta es una de las dificultades que presentan muy a menudo en nuestra comunicación.

La Biblia nos muestra muy claramente que la intención de nuestro Padre es escuchar atentamente lo que queremos decirle. Así que como creyentes debemos tener confianza en el libre acceso con el convencimiento y la fe de que Él nos oye, nos responde y actúa cuando su pueblo ora.

La primera carta del Apóstol Juan enfatiza a cerca de la seguridad que tenemos como creyentes, de nuestra posición como hijos que nos habla de esa certeza basada en obediencia a Dios y el amor fraternal.

Hoy haremos referencia a 4 aspectos por el cual estamos seguros que Él nos escucha con atención:

EL NOS ESCUCHA CON ATENCION CUANDO PEDIMOS Y ORAMOS EN EL NOMBRE DE JESUS

Jn.14:13,14: "Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré."

¿Qué hay en un nombre? En Oriente Medio, en la antigüedad, los nombres solían elegirse más por su significado que por su sonido o popularidad. En ese sentido, frecuentemente se consideraba un reflejo del carácter de la persona.

En una cultura donde los nombres tenían tal significado, el de Jesús, para los discípulos, implicaba más que el acceso al Padre. Cuando dijo: «Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré», Algunos aplican equivocadamente este verso, creyendo que si dicen "en el nombre de Jesús" al final de la oración, dará como resultado el que Dios siempre conceda lo que se le pide. Esto es en esencia, tratar las palabras "en el nombre de Jesús" como una fórmula mágica. ¡Esto es totalmente anti bíblico!

Orar en el nombre de Jesús significa orar con Su autoridad y pedir a Dios el Padre actuar sobre nuestras oraciones, porque venimos en el nombre de Su Hijo. Orar en el nombre de Jesús es orar por las cosas que honran y glorifican al Padre.

El v13 Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré, es como decir yo lo apruebo, mi nombre respalda tu oración, por ejemplo cuando se endosa un cheque al firmarlo el titular le está dando la autoridad al que lo lleva para recibir el dinero.

Eso es lo que hace Jesús, cada vez que presentamos una oración a Dios y usamos Su Nombre, Ese Nombre es el respaldo o la firma que endosa ante Dios la petición que le estamos haciendo.

"EL QUE ORA, DEBE DEJAR EN MANOS DE DIOS LA FORMA DE DAR CUMPLIMIENTO A LA PETICION"

EL NOS ESCUCHA CON ATENCION CUANDO PERMANECEMOS EN CRISTO Y SUS PALABRAS EN NOSOTROS

1Jn.3:22: "Y cualquiera cosa que pidiéramos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos y hacemos las cosas que son agradables delante de él". Que está relacionado con Jn.15:7: "Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho".

La seguridad de nuestra posición como hijos ante Dios le da poder a nuestra oración. Nuestras oraciones no reciben respuestas como una recompensa por la obediencia, sino que por el hecho de que en nuestros corazones está escrita la ley tenemos la capacidad de guardar sus mandamientos dando evidencia de que estamos en armonía con la voluntad de Dios, por lo tanto un hijo no va orar en contra de su voluntad, sino que lo hace porque de su interior sabe que le conoce 1jn.2:3: "Y en esto sabemos nosotros que le conocemos, si guardamos sus mandamientos".

La gente puede pensar o decir: "Si se predica esta doctrina de la seguridad eterna del creyente, los hombres dirán, "Bien, entonces no importa lo que haga, yo iré al cielo de cualquier forma.'"

Lo que usted haga tiene una tremenda importancia. Si no se comporta bien, eso muestra que usted no es un verdadero cristiano. Yo sé que un cristiano puede caer, pero la diferencia puede verse en Pedro y Judas. Pedro cayó, y cayó terriblemente, pero él era sincero, y una mirada de Jesús le causó que llorara amargamente; su corazón fue quebrantado al pensar que él había deshonrado así a su Señor. Pero Judas acompañó al Señor casi tres años y medio, él era un ladrón y estaba buscando su propio interés. Incluso fue hecho tesorero de aquel grupo y llevaba la bolsa, pero leemos: "sustraía lo que se echaba en ella" (Juan 12:6), la despojaba, como podría traducirse esto literalmente. Al final le sobrevino el remordimiento, no el arrepentimiento genuino, ¿y cuál fue el resultado? Fue y se colgó. Él nunca fue un hijo de Dios. Hay una gran diferencia, como podemos ver, entre un cristiano y un falso profesante.

EL NOS ESCUCHA CON ATENCION CUANDO TENEMOS FE

La fe se basa en el conocimiento de Dios y su carácter. El espíritu del mundo está en oposición a Dios. Cuando determinamos mantenernos firmes en la fe, el mundo pierde el control que quiere ejercer sobre nosotros. Mt.21:22 "Y todo lo pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis". La lección que podemos extraer sobre la higuera que se secó, es el increíble poder de la oración pronunciada con fe y convicción, de acuerdo con la voluntad y los propósitos de Dios.

Cuenta la historia que en un pueblito de una zona rural, se produjo una larga sequía que amenazaba con dejar en la ruina a todos sus habitantes debido a que subsistían con el fruto del trabajo del campo. A pesar de que la mayoría de sus habitantes eran creyentes, ante la situación límite, marcharon a ver al pastor y le dijeron:

Pastor, si Dios es tan poderoso, pidámosle que envíe la lluvia necesaria para revertir esta situación que estamos viviendo.
Está bien, le pediremos al Señor, pero deberá haber una condición indispensable.
¡Díganos cuál es!, respondieron todos.
Hay que pedírselo con fe, con mucha fe, contestó el Pastor.
¡Así lo haremos, y también vamos a venir a la congregación todos los días!
Así que los campesinos comenzaron a ir a la iglesia todos los días, pero las semanas transcurrían y la esperada lluvia no se hacía presente.
Un día, fueron todos a enfrentarlo al Pastor y a reclamarle:
Pastor, usted nos dijo que si le pedíamos con fe a Dios que enviara las lluvias, Él iba a acceder a nuestras peticiones. Pero ya van varias semanas y no obtenemos respuesta alguna...
Hermanos, ¿han ustedes pedido con fe verdadera? Dijo el Pastor
¡Sí, por supuesto!, respondieron al unísono.
Entonces, si dicen haber pedido con fe verdadera... ¿por qué durante todos estos días ni uno solo de ustedes ha traído el paraguas?

1 Juan 5:4: "Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo nuestra fe". Nuestra fe nos trae victoria sobre las circunstancias.

EL NOS ESCUCHA CON ATENCION CUANDO PEDIMOS CONFORME A SU VOLUNTAD

La Palabra nos explica claramente muchas cosas que son voluntad de Dios para nuestra vida. Sabemos con certeza que podemos pedir esas cosas audazmente, sin estar preocupándonos por si será o no será la voluntad de Dios.

Sin embargo, cuando tratamos con situaciones diarias en las cuales estamos inseguros de la perfecta voluntad de Dios, deberíamos orar que sea hecha la voluntad de Él y no la nuestra. Muchas veces, podemos pedir algo a Dios en oración, pero si no se tiene un versículo específico de la Biblia que respalde el requerimiento, es mejor decirle al Señor: "Esto es lo que pienso que quiero —al menos, me parece que sería bueno que fuera de esta forma—, pero si me estoy equivocando en lo que te pido, Señor, por favor, no me lo des. Lo que deseo es tu voluntad, y no la mía".

Cuando aprendemos a orar la voluntad de Dios, es importante que consideremos el tiempo. Podemos orar por algo que es la voluntad de Dios, pero mientras no llegue el tiempo correcto de Él para nuestra vida, no veremos la manifestación física de la respuesta.

Solo los hijos maduros conocen la voluntad del Padre; la oración genuina no es un intento de que Dios satisfaga nuestros deseos a través de medios tratando de manipularlo; sino al contrario, subordinamos nuestra voluntad a la del Señor, entonces, se abren las puertas para recibir la plenitud de sus bendiciones en nuestras vidas. Descansamos en fe, confiados que él nos oye y que lo que pedimos ya es nuestro v15: Y sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos... Significa desde el griego oír con atención y del hebreo Shama que significa oír atentamente, inteligentemente, atender, atentamente...

No es como esa niña que toma a su mamá por el vestido para reclamar su atención mientras ella hablaba, hablaba y hablaba, hasta que al poco tiempo la escuchó llorar y por fin su mamá le presta atención, dejando todo lo que estaba haciendo, se agachó para estar a su altura y con una mirada tierna le dijo ¿Qué quieres mi niña? Dios con su oído perfecto recoge todos los sonidos; no solo los que salen de nuestra boca, sino también los del corazón. Su gran computadora está preparada para recoger toda la información de sus hijos
Les responderé antes que me llamen. Cuando aún estén hablando de lo que necesiten, ¡me adelantaré y responderé a sus oraciones! Is.65:24 NTV

"Padre celestial, tú has prometido escucharme si dirijo a ti mis ruegos, siempre que lo haga en el nombre de tu Hijo. Acepta mi oración en el nombre de él, pon tus ojos en la persona de él, no en la mía. Yo no soy digno de abrir mi boca, pero confío en que él es mi obispo y mi sacerdote, y sé que él es escuchado. Él me representa ante ti, por esto espero que por intermedio de él, yo sea oído". Así, pues, todo lo que yo pido, lo pido de tal manera como si fuese Cristo el que lo pide y recibe, ya que es por su mérito y no los míos Amén.

Pastora: Myriam Vargas
Mayo 4 de 2014 

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