Confesiones

Confesiones - 1 Juan 1:9Escuchar audio de esta predica 1 Juan 1:9. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. Uno de los temas del cual poco se habla dentro del Cristianismo es la confesión de pecados del creyente, ya que existen diferentes posiciones de diversos autores, predicadores, libros, denominaciones, corrientes de pensamiento, aún entre los hermanos acerca de este tema.

Una pregunta frecuente es "¿Qué sucede si peco, y luego muero antes de tener la oportunidad de confesarle ese pecado a Dios?" Otra pregunta común es, "¿Qué sucede si cometo un pecado, pero luego lo olvido, y nunca lo recuerdo para confesarlo a Dios?" y ambas preguntas se basan en una suposición.

La salvación no se trata de creyentes tratando de confesar y arrepentirse de cada pecado que cometan antes de morir. La salvación no está basada en si los cristianos han confesado y se han arrepentido de cada pecado. Sí, debemos confesar nuestros pecados a Dios tan pronto como nos demos cuenta de que hemos pecado. Cuando ponemos nuestra fe en Jesucristo para salvación, TODOS nuestros pecados son perdonados. Jesús murió para pagar el castigo por todos nuestros pecados, y cuando son perdonados, esto incluye el perdón por todos ellos. (Colosenses 1:14;Hechos 10:43).

Para poder aclarar toda duda y enseñar este tema tenemos que estar claros en la dispensación que como hijos estamos viviendo y como el Señor proveyó para este tiempo a la luz de su Palabra el cómo confesar nuestros pecados.

Colosenses 1:9-14: Así que, desde que supimos de ustedes, no dejamos de tenerlos presentes en nuestras oraciones. Le pedimos a Dios que les dé pleno conocimiento de su voluntad y que les conceda sabiduría y comprensión espiritual. 10 Entonces la forma en que vivan siempre honrará y agradará al Señor, y sus vidas producirán toda clase de buenos frutos. Mientras tanto, irán creciendo a medida que aprendan a conocer a Dios más y más.

Así que, como creyente vivimos bajo la dispensación de la gracia, el perdón de pecados es por la redención de la sangre de su Hijo Jesús.

1. PARA CONFESARLE NUESTROS PECADOS DESCANSAMOS EN QUIEN ES JESUS 1 Jn 1:1

Esta epístola está dirigida a los creyentes, pero está en particular, enfatiza en la seguridad sobre la vida eterna aquellos que han creído en el nombre del Hijo de Dios. (1Jn.5:13)

El apóstol Juan está colocando la base sobre sus oyentes ya que ellos tenían un conflicto no solucionado acerca de su condición espiritual puesto que circulaban dentro de la iglesia falsas doctrinas que no dejaban ver claro la posición como creyentes y más aún el hecho de si la confesión ante el Padre por medio de su Hijo Jesucristo actuando como abogado a favor nuestro.

a. El trasfondo de este de este contexto es la encarnación de Jesús es una realidad

Tanto el evangelio de Juan como la primera epístola de Juan tratan sobre la vida eterna.
Juan escribió su evangelio para que sus lectores creyeran que Jesús es el Cristo y para que ellos al creer tuvieran vida por su nombre (Juan 20:31).
Juan escribió esta epístola a los cristianos para que entraran en la plenitud de la vida eterna que poseían (1 Jn. 1:3; Jn. 10:10). 3 lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo.

Quitar a Jesús del plan de salvación es quedarnos sin fundamento para creer. Todo gira en torno a Él. Estos era lo que hacían los falsos maestros y aún en nuestros días lo vemos cuando se trata de combinar la verdad cristiana con otros sistemas de pensamiento, ellos enseñaban que la materia era mala y el espíritu era bueno, por lo tanto el cuerpo era sólo una envoltura del espíritu y debido a que nada de lo que el cuerpo podía hacer afectaba al espíritu, por lo tanto no pecaban y por ende si el cuerpo era malo el verdadero Dios no podía vivir dentro de un cuerpo de carne y hueso, por lo tanto, el cuerpo humano que Jesús poseía no era real. Juan refuta estas enseñanzas de manera enérgica en 1Jn.4:3 y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en la carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y ahora ya está en el mundo.

b. Significado de Encarnación

Encarnación: significa: "Convertirse en carne" Es el evento en el cual. La Segunda Persona de la Trinidad, La Palabra, hecha carne habitó entre nosotros, es la unión de la Divinidad con la Humanidad.

Cuando la Palabra se hizo carne, estuvo en el vientre de María y nació en la persona de Jesús.

Vemos el evento de algo profético de su nacimiento virginal en Is.7:14: Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo y llamará su nombre Emanuel. Se cumple en Mt1:23; Lc.1:27: 31-35.

Su encarnación Is.9:6 Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable (digno de admiración) Consejero (El guía
Infalible) Dios fuerte (el niño es Dios encarnado) al decir porque un niño no es nacido, hijo no es dado... Dios se haría parte de la humanidad, Padre Eterno, Príncipe de Paz.

La Trinidad: la palabra "Trinidad" no se utiliza en la Escritura. Este es un término utilizado para procurar describir al trino Dios, y la realidad de que hay tres personas coexistentes, coeternas de las que Dios se conforma. La Biblia enseña que el Padre es Dios, que Jesús es Dios, y que el Espíritu Santo es Dios. También enseña que hay solamente un Dios.

Mt.3:16,17 Y Jesús después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos fueron abiertos y vio al Espíritu Santo que descendía como paloma y venía sobre el él. Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado en quien tengo complacencia.

2 Co.13:14 La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

Todas estas verdades las aceptamos es por FE porque sin fe es imposible agradar a Dios.

En Mateo 16: 13 en adelante se registra un evento en el que el Señor Jesús va a la región de Cesarea de Filipo y le hace una preguntas de tal manera que ellos puedan responder una verdad que cada uno debía descubrir por sí mismo, así que la primera es v13 ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? Jesucristo usaba con frecuencia el título de Hijo del hombre, como prueba que el Hijo de Dios se había encarnado, haciendo énfasis en su humanidad.

A los que ellos responden v14 ellos dijeron: unos Juan el Bautista, otros Elías y otros Jeremías o algunos de los profetas. Todos los personajes con quienes lo asociaron eran figuras de peso en la historia del pueblo de Israel, lo que revela la autoridad y el impacto que se movía en Jesús.

Ante esta pregunta hoy en día podemos preguntar ¿Quién dicen los hombres que es Jesús?

Algunos dicen que es un "buen hombre" que hizo buenas obras. Pero Jesús no puede ser simplemente un "buen hombre" porque, si no era el Mesías, como reclamo serlo, entonces Él ha guiado a muchos hombres a un gran sacrificio innecesario y en una mentir.

Otros dicen que Jesús es un "Rabino", que explicaba la ley judía. Pero, Jesús no puede ser solamente un rabino porque Él ha quitado la ley y la ha clavado en la cruz Col.2:14.

Otros tal vez un "profeta" o como un gurú/maestro espiritual como el Dalaí Lama, como José Smith el fundador de los mormones quién a los 17 años comenzó a recibir la visita de4 mensajeros celestiales y que el Señor lo escogió para que fuera su profeta.

La segunda pregunta v15 es: ¿Quién decís que soy yo? Ante esta pregunta solo Pedro responde: Tú eres el Cristo el Hijo del Dios viviente, no solamente un Cristo sino el Cristo, Pedro confesó a Jesús como el Mesías prometido y como Dios. A lo que el Señor le responde v17 Reconocer la deidad de Cristo es una verdad conocida sólo a través de la revelación divina, Este es el fundamento de toda la presente obra de Dios. Ésta no se basa en un conocimiento bíblico, doctrinal o teológico de Cristo, sino en una revelación interior. Revelación que es, a su vez, el punto de partida de una relación vital con el Señor Jesucristo.

"Cuando decimos él es un hombre ungido del Señor;" "vayamos donde este hombre/mujer de Dios" "yo soy la fuente"etc. Estamos recociendo que solo unos pocos pueden llegar a ese nivel a lo que Juan reacciona de manera vigorosa 1Jn.2:20 Pero vosotros tenéis, la unción del Santo, y conocéis todas las cosas. En comparación con los falsos maestros que reclaman poseer un conocimiento superior, los verdaderos cristianos comprenden las realidades espirituales gracias a la luz del Espíritu Santo.

2. EL CONFESARLE NUESTROS PECADOS ESTA DETEMINADO POR LA COMUNION QUE TENEMOS CON EL

1 Jn 1:7 Pero si andamos en luz, como él está en la luz, tenemos comunión unos con otros y la sangre de Jesucristo su hijo nos limpia de todo pecado.

El tema de esta carta no es la vida eterna, sino la comunión con Dios. La comunión con Dios es la esencia de la vida eterna (1:2-4; Jn. 17:3).

A. Concepto de Comunión

El propósito de Juan al escribir acerca de la comunión fue motivar a sus lectores para que cultivaran más la intimidad con Dios.

Concepto de comunión: La palabra koinonia (generalmente traducida comunión) en el griego neo testamentario comprende cuatro ideas:
compañerismo (dos o más personas entablan amistad, lo cual implica pasar tiempo juntos); comunicación (como en el caso de la comunicación con Dios, las personas hablan a un nivel íntimo); comunidad (existe tal intimidad que contemplan necesidades y como resultado comparten sus bienes); comunión (tener y compartir juntos la fe cristiana), en consecuencia, se refiere a "una relación mutua con Cristo que nace por el llamado de Dios 1Co. 1:9 - Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor-. y es sostenida por el Espíritu Santo 2 Co. 13:14 - La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

Mientras mayor sea la intimidad, mayor será nuestra "comunión".

"Conocemos" más a Dios por medio de la experiencia y "permanecemos" más cerca de él (Jn.14:21-24). Mientras mayor sea nuestra intimidad con Dios experimentaremos más la vida eterna. Todo cristiano posee vida eterna, pero no todo cristiano experimenta esa vida como Dios se había propuesto que la disfrutáramos (Jn.10:10). Similarmente todos los seres humanos tienen vida, pero no todos viven una vida de abundancia.

La Biblia nos enseña dos tipos de confesiones:

B. La confesión para salvación: que es el resultado de creer en Cristo reconociéndoles como Único y suficiente salvador capaz de perdonar nuestros pecados y es la confesión que toda persona declara para ser salvada eternamente y justificada ante Dios; para ser recibido en la familia de Dios como hijo. Cuando la persona se arrepiente de su pecado y recibe a Cristo como su Señor y Salvador la persona se convierte en hijo/a de Dios. El Espíritu Santo hace su morada dentro de él o ella le ayuda en su vida de cristiano. Jn.1:12: Más a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre les dio la potestad de ser hechos hijos de Dios. Ro.10: 9,10: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.

La confesión para re-establecer la comunión con el Padre: Una vez el hombre o la mujer ha venido a una relación como hijo de Dios y a formar parte de esta familia, puede llegar a estar en ocasiones en necesidad de re-establecer la comunión con Dios o con los miembros de esta familia, aunque la relación no se pierde, la comunión si se interrumpe. Tenemos claro que como hijos de Dios nosotros tenemos su naturaleza dice la palabra en 1P.1:23 que somos renacidos no de simiente corruptible sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre.

Col 1 13: el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas y trasladado al reino de su amado Hijo.

1 Jn 1: 9 Si confesamos nuestros pecados él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.

Aunque nuestra relación con Dios es inquebrantable, nuestra comunión con Él puede ser interrumpida. La primera pertenece a la vida, mientras que la segunda depende de nuestra conducta, aunque también pertenece a la vida. Una es incondicional, y la otra no. Nuestra comunión, la cual es condicional, necesita ser mantenida por el lavamiento constante de la sangre del Señor"

Así que es muy probable que nuestra comunión con Dios sea interrumpida. El pecado es el principal culpable que nos roba de nuestro gozo, interrumpe nuestra comunión con el Señor y nos aísla de Él. Pero gracias al Señor que tenemos la manera de tratar con el pecado a través de confesar. Al confesar nuestros pecados al Señor, podemos experimentar ser limpios con Su sangre y la comunión con Él es recobrada. Es por eso que es necesario confesar nuestros pecados.

Significado de confesar La palabra "confesar" significa: decir lo mismo que; y "confesión" significa: decir lo mismo que Dios dice al respecto; por lo tanto, nosotros confesamos que nuestro comportamiento no está alineado con la Palabra de Dios, le decimos a Dios: "Dios me he equivocado, he quedado corto y lo confieso a ti Señor, así que por favor dame la gracia y
fortaléceme en ésta área". Y de esta manera alineamos lo que estamos diciendo y decimos lo que Dios dice.

Confesamos cuando oramos a Dios mismo. Sin importar si es una transgresión pequeña o un pecado serio, es necesario que admitamos nuestro pecado inmediatamente al Señor y le pidamos que nos perdone.

No es necesario ir a cierto lugar y decirle a una persona en particular o esperar el momento adecuado para confesar nuestros pecados. Dondequiera que estemos podemos orarle al Señor directamente y confesarle nuestro pecado inmediatamente.

La Biblia nos dice que si pecamos "tenemos ante el Padre un Abogado, a Jesucristo el Justo" (1 Jn. 2:1). Esto nos dice que Dios es Aquel a quien debemos confesar nuestros pecados, y que el Señor Jesús es nuestro Abogado ante el Padre.

3. EL RESULTADO DE CONFESAR

La parte b del ver 1 Jn 1:9: él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.

Dios es fiel a Su palabra (v. 10) y justo con relación a la sangre de Jesús Su Hijo (v. 7). Su palabra es la palabra de la verdad de Su evangelio (Ef. 1:13), la cual nos dice que Él nos perdonará los pecados por causa de Cristo (Hch. 10:43); y la sangre de Cristo ha satisfecho Sus requisitos justos para que Él pueda perdonar nuestros pecados (Mt. 26:28). Si confesamos nuestros pecados, Dios, conforme a Su palabra y con base en la redención efectuada mediante la sangre de Jesús, nos perdona porque Él tiene que ser fiel a Su palabra y justo con relación a la sangre de Jesús; de otro modo, Él sería infiel e injusto. Debemos confesar los pecados para que Él nos pueda perdonar. Tal perdón, cuyo fin es restaurar nuestra comunión con Dios, es condicional, pues depende de nuestra confesión".

Cuando confesamos, Dios es fiel para perdonarnos y limpiarnos de toda injusticia. Entonces, nuestra comunión con Él es recobrada.

CONCLUSION
El propósito de Dios es tener una comunión íntima y personal con cada hijo, de parte de Él la comunión es inquebrantable; de parte nuestra es condicional. En la medida que nos acercamos más a Él más resplandeceremos en su luz.

Pastora: Myrian Vargas
Junio 22 de 2014

 

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