De lo poco a lo mucho

De lo poco a lo mucho - Mateo 25:24-29Escuchar audio de esta predica Mateo 25:24-29. Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo. Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí. Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses. Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos. Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.

Algo inherente a los seres humanos es la necesidad de cada día avanzar, esto es precisamente lo que nos garantiza poder proseguir en el propósito establecido por Dios para nuestras vidas. He aquí lo esencial que resulta el ser fieles a cada cosa encomendada, porque ello nos permitirá acercarnos cada vez más al puerto de llegada establecido por Dios.

En el pasaje objeto de nuestro estudio podemos entender la repartición de los bienes como todo el conjunto de cualidades naturales y gracias espirituales que nos cualifican para vivir con responsabilidad la vida cristiana, pudiendo a través de ellos alcanzar el propósito dispuesto por Dios para nuestras vidas. Todo eso nos es dado con la grave responsabilidad de usarlo para la gloria de Dios, nuestra propia santificación y el provecho del prójimo.

De Cristo nos viene todo, pues todo fue creado en Él, por medio de Él y para Él, de nosotros mismo y sin Él nada provechoso puede salir. De Él nos viene todo para que le usemos según su plan, no según el nuestro. De él nos viene todo para que lo administremos, pues a Él tenemos que rendirles cuentas, por cuanto él es el propietario.

Desear más significa, ser coherentes con la responsabilidad asignada, ya que de ella dependerá el que se multiplique la gracia que ha sido puesta sobre nosotros.

Las responsabilidades dadas por Dios determinan nuestro grado de fidelidad.

Mateo 25:19 Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos. 25:20 Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos. 25:21 Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.

Esta parábola nos permite deducir que hay una indiscutible relación entre las responsabilidades asignadas y la fidelidad, ya que el cumplimiento de estas le otorgo una calificación satisfactoria al siervo a quien el señor le había asignado cinco talentos.

Filipenses 1:22 Más si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger. 1:23 Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor; 1:24 pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros.

Pablo antepuso siempre los intereses de Dios y el de aquellos a quien pastoreaba por encima de los de él.

¿Qué tan responsables somos con todas las cosas que Dios nos ha dado a través de Cristo Jesús? Romanos 8:17 Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.

¿Cuál sería nuestra calificación?

Las responsabilidades dadas por Dios nunca serán mayores o excederán nuestra capacidad.

Mateo 25:14-15. Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.

En el caso de los dos primeros hombres a quienes uno deduce con mucha facilidad que se les otorgo más y por tanto mayor responsabilidad, su señor después de pedir cuentas se refiere a ellos como quienes recibieron poco por tanto ahora serán puestos en más, este detalle es importante tenerlo en cuenta ya que lo que nos dice es que estos poseían las capacidades que no solo los llevarían a sacar la tarea adelante sino que siendo poco lo dado estas eran más que suficiente para lograrlo.

Los tres fueron probados en lo poco así que de ninguna manera lo dado excedía su capacidad.

1 Samuel 10:1 Tomando entonces Samuel una redoma de aceite, la derramó sobre su cabeza, y lo besó, y le dijo: ¿No te ha ungido Jehová por príncipe sobre su pueblo Israel?

1 Samuel 16:13 Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió en medio de sus hermanos; y desde aquel día en adelante el Espíritu de Jehová vino sobre David. Se levantó luego Samuel, y se volvió a Ramá.

En estos pasajes encontramos el ejemplo claro de dos hombres a quienes Dios les dio conforme a sus capacidades, teniendo cada uno lo necesario para ser coherente o no con la responsabilidad asignada. Ambos eligieron probándose a sí mismos que tan fieles eran.

Tú y yo podemos asumir nuestras responsabilidades o ser negligentes con ellas y esto nos probara a nosotros mismos finalmente lo fieles o infieles que podemos ser.

Hay quienes deseamos más pero evidentemente lo poco nos queda grande.

Mateo 25:26 Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí. 25:27 Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses. 25:28 Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.

El Señor uso la misma justificación del siervo para juzgarle, él sabía que todas sus razones no tenían fundamentos ya que antes de entregarle una responsabilidad para que probara su fidelidad ya lo había pesado para conocer su capacidad.

Génesis 4:2 Después dio a luz a su hermano Abel. Y Abel fue pastor de ovejas, y Caín fue labrador de la tierra. 4:3 Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová. 4:4 Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda; 4:5 pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante. 4:6 Entonces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante? 4:7 Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él.

Dios le dio talentos a ambos nótese que el uno era pastor y el otro era labrador sin embargo a la hora de pedir cuentas Dios se encontró que uno había sido coherente con su responsabilidad mostrando ser fiel mientras el otro solo expreso negligencia. Caín deseaba el agrado de Dios, pero no pudo con lo poco.

Debemos tener mucho cuidado con lo que respondemos, porque todo lo que digamos podrá ser usado en nuestra contra. Recordemos que a Dios no podemos engañarlo y que aun la capacidad que tenemos para soportar las responsabilidades nos fue dada por él. El ser fieles no es justificado por lo que decimos sino por el cumplir o no con nuestras responsabilidades.

Hay quienes estamos cómodos y llenos de justificaciones pero no podemos pretender más cuando ni siquiera podemos con nuestra propia vida. (Hay quienes no somos responsables ni con nuestra propia vida espiritual y esperamos que se nos asigne la responsabilidad de otros)

2 Corintios 9:5 Por tanto, tuve por necesario exhortar a los hermanos que fuesen primero a vosotros y preparasen primero vuestra generosidad antes prometida, para que esté lista como de generosidad, y no como de exigencia nuestra. 9:6 Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. 9:7 Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.

Dios nos prueba siempre con poco y nuestra actitud ante ello lo es todo.

Alguien me dijo alguna vez: "si como voluntario no es bueno, mucho menos lo será como asalariado".

Ser fiel no solo tiene que ver hacer cosas sino con ver que tan productivas son.

Mateo 25:18 Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.

El que había recibido un talento también hizo algo, el asunto es que esto resulto improductivo. El no decidió hacer algo que en su constancia le permitiera recoger la multiplicación de lo recibido, sino que prefirió acomodarse y solo establecer justificaciones para su negligencia.

2 Reyes 9 Cuando llegaron al otro lado, Elías le dijo a Eliseo: —Dime qué puedo hacer por ti antes de ser llevado. Y Eliseo respondió: —Te pido que me permitas heredar una doble porción de tu espíritu y que llegue a ser tu sucesor. 10 —Has pedido algo difícil —respondió Elías—. Si me ves en el momento en que sea llevado de tu lado, recibirás lo que pediste; pero si no me ves, no lo recibirás.

Eliseo deseo una doble unción pero demostró, lealtad, sujeción, expresando una verdadera fidelidad.

Uno a veces cree que somos fieles porque hemos hecho algunas cosas, incluso como el siervo podemos responder al llamado de nuestro Señor, pero esto no necesariamente nos hace personas fieles, la verdadera fidelidad tiene que ver con permanecer constante y con la mejor disposición haciendo lo encomendado hasta ver el fruto y presentarlo a Dios.

Desfallecer o no permanecer acompañado de justificaciones es una muestra clara de la poca fidelidad que expresamos.

Muchas veces nos engañemos nuestro verdadero problema está en que nos gusta vivir una vida cómoda, queriendo cada día disfrutar más de los beneficios pero sin sembrar nada hoy.

Debemos estar convencidos de que Dios no nos ha dado lo que merecíamos sino por el contrario todo lo que poseemos es mérito de su infinita bondad, este debe ser el principio para considerar el grado de responsabilidad que tenemos con todo lo entregado por Él. Lo cierto es que de nuestra diligencia dependerá el que podamos ir de lo poco a lo mucho.

Pastor: David Bayuelo
Julio 6 de 2014
 

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