Bendecidos con toda bendición

Bendecidos con toda bendición - Efesios 1:3Escuchar audio de esta predica Efesios 1:3: Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo

Cierto día se encontraron Pedro y Juan en un café, después saludarse en medio de la charla Juan le comparte que necesitaba algo de dinero para algo, así Pedro saco de su billetera cierta cantidad y le dice que se lo regala. Para sorpresa de él, Juan lo mira un tanto enojado y le dice No, no me gané eso». Pedro le responde: «Lo sé, no voy a decir que usted se lo ganó. Solo quiero darle un poco de dinero. Dijo que necesitaba dinero y voy a darle un poco de dinero».

Pedro le insiste diciendo: «Tenga, permítame ayudarle ». A lo que Juan le responde: «No, no quiero deber nada a nadie». Le dije: «Oh, no tiene que deberme nada». Me dijo: «No, yo sé cómo es esto. Usted me da dinero y le quedo debiendo. Después tengo que hacer algo por usted. Tengo que hacerle un favor, tengo que pagarle». Y dije: «No, las cosas no son así». Le dije: «En lo absoluto» Pedro no entendía la actitud de Juan, porque él lo que quería era bendecirlo.

A sí como Juan hay muchos creyentes que no comprende el concepto de bendición de parte de nuestro Padre porque creemos que para recibir tenemos que hacer algo y cuando llegamos a la Biblia y escuchamos que Dios nos bendice, eso choca contra nuestra forma de vivir el resto de nuestras vidas.

Al abrir la carta a los Efesios En el capítulo 1 verso 3 vemos el hecho de que (soy) somos bendecidos con el Dios y Padre que tenemos:

La persona que nos bendice El Dios y Padre

v.3: Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.

Pablo escribe a la iglesia de Éfeso, y Éfeso era una ciudad de un cuarto de millón de personas. La gente venía a celebrar enormes feriados y eventos alrededor del Templo de Artemisa, una de las siete maravillas del mundo. Era un área sumamente religiosa y espiritual, y cuando Pablo primero llegó a esta ciudad, predicó el evangelio, la gente se deshizo de toda su brujería, hechicería, adivinación, y quemaron lo que equivaldría a 50.000 días de salario de varias cosas paganas (Hch.19)

Hoy nos hemos habituado a escuchar la palabra bendición en sus más variados conceptos.

En primer lugar hay que resaltar al dador -Trinidad Padre, Hijo y al final del vr.13 El Espíritu Santo - de la bendición. Pablo comienza el texto diciendo "bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo...". Esto quiere decir, Dios nos ha dado a Dios Hijo. Dice: «Bendito sea el Dios que se ha entregado por nosotros» sabemos que cualquier añadidura es bendición para nuestras vidas, pero el regalo más grande que podemos darle a alguien: es nosotros mismos.

Por eso es que en una boda, un novio y una novia, se juntan ante un altar. Todos traen presentes menos el novio y la novia. No traen regalos porque ellos son el regalo. Un hombre se entrega a una mujer. Una mujer se entrega a un hombre. El regalo más grande que podemos dar es nosotros mismos. ¡Dios nos dio a Dios Hijo! Eso es maravilloso. Tener carro es genial; Dios se dio. Tener salud es genial; Dios se dio. Tener amigos es genial; Dios se dio. Tener trabajo es genial, y Dios se nos ha dado así mismo.

Aquí es donde Pablo se emociona tanto y dice: «Bendigamos al Dios que nos bendijo a nosotros».

Esta frase de Pablo está llena no solo de una exclamación de alabanza y reconocimiento a la persona de Dios y su obra redentora. Porque las bendiciones espirituales de las que hemos sido objetos tienen que ver, en primer lugar, con su acto de redención.

Pablo se asegura de poner primero este nombre Dios, el "Elohim" (El creador todopoderoso) del Antiguo Testamento. De esta manera se nos reveló en la creación, desde donde nos comenzó a bendecir, poniendo todo bajo nuestro cuidado. Pero también aparece como Padre, pero no como cualquier padre, sino el de "nuestro Señor Jesucristo". Esta expresión subraya la relación íntima que había entre Dios y el Hijo por medio de quien se efectúa la bendición. Así, pues, todas las bendiciones que ahora podemos tener han sido dadas por Jesucristo.

Es así como Cristo nos ha dado a conocer como Padre. Cristo es la revelación más completa de la persona y de las bendiciones de Dios. Las bendiciones de las que gozamos ahora han sido dadas en Cristo Jesús.

Era una costumbre en nuestro país sobre todo en el interior, que los hijos pidieran la bendición a sus papás y era así "la bendición papá, mamá o nonos (abuelos)" para recibir una respuesta como: "Dios te bendiga" y ay que se le olvidara pedirla tenían que regresarse y pedirla. Era un aspecto de honra respeto a sus padres.

Por tanto, El Dios y El Padre, Mi Dios y Mi Padre desea que su palabra no se aparte de nuestra boca, (Josué 1:8) allí esta nuestra victoria, entendiendo lo que somos, lo que Él ha provisto para nosotros, lo que El hace y lo que nosotros hacemos.

Significado de Bendición

V.3: Que nos bendijo con toda bendición espiritual

Una de las primeras cosas que aprendemos sobre Dios en Génesis 1:8, después de que crea al hombre y a la mujer, antes de que el pecado entrara al mundo, dice: Y Dios los bendijo. Nuestro Dios es un Dios que se deleita en bendecir. Dios es un Padre que no escatima buenos dones de sus hijos. Él los ama y los cuida y es generoso con ellos. Esa es la gran idea. A Dios le gusta bendecir a su pueblo. Y esas bendiciones siempre van acompañadas de multiplicación

A si como los de Éfeso buscaban la manera de ser bendecidos por su diosa, muchos creyentes buscan en su propio esfuerzo lograr que Dios los bendiga.

Algunos tenemos conceptos tan arraigados como "es que Dios no me bendice porque eso es lo que merezco" (Karma-recibo lo que merezco)

Otros buscamos alinear toda la energía en su vida, en su casa, en su entorno para que le traiga bendiciones por medio de la organización de objetos físicos (feng shui)

Otros como atletas, estudiantes son supersticiosos, algunos de nosotros también lo somos: Si sufro, Dios me bendecirá; Si doy, Dios me bendecirá; si tengo un tiempo a solas cada mañana, Dios me bendecirá; diezmo y ofrendo para que no entre el devorador a mi casa; Todas estas ideas se manifiestan en religión; Mr.7:13: invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición que habéis transmitido. Y muchas cosas hacéis semejantes a estas. Son conductas que asumimos y practicamos para que Dios sea bueno, la buena noticia es que Dios es bueno, ¿amén? Dios es bueno. Usted no tiene que hacer que Dios sea bueno, Dios bendice a la gente.

La Palabra de Dios habla mucho sobre el tema de la bendición. Dios bendice a Su pueblo, personas bendicen a Dios, padres bendicen a sus hijos, Dios bendice eventos, y unos individuos bendicen a otros. Obviamente, Dios el Creador todopoderoso sabe que una de las necesidades más básicas del ser humano es la necesidad de ser afirmado o bendecido.

La palabra bendición viene de dos términos uno hebreo BARAKAH que significa bendecir, adorar. Bendecir en Hebreo implica ser investido de poder para alcanzar el éxito, la prosperidad, la fecundidad y una larga vida. La Bendición de Dios abarca no solo todas las bendiciones temporales como la Salud, los bienes materiales, el bienestar familiar. Sino también las bendiciones espirituales y eternas como la Salvación, la vida eterna, el cielo que será nuestro hogar y morada por siempre. Esto se ve en Gn.27:1-29 donde Isaac bendice a Jacob. Este término se usaba en el AT.

El otro término griego es EULOGEO que significa elogiar, alabar, confesar, glorificar, hablar bien, proclamar las obras de Dios, dar gracias.

Simeón alaba a Dios por haberle concedido contemplar al Salvador prometido: "...lo recibió en sus brazos y bendijo a Dios..." Lc.2:28. Es la Marca de Dios para prosperar y ser edificado.

Toda bendición es espiritual, la manifestación de ella es lo que podemos disfrutar en el reino natural. Todo lo que espero de Dios, ya lo tengo, Dios ha provisto todo en Cristo Jesús. En Jesús están contenidas todas las cosas (Col. 1:15-17) y el Padre me ha dado a Jesús.

Debo aprender a echar mano de toda bendición por medio de la fe, de mi depende hacerlo una realidad. En las bendiciones ya están incluidos todos los beneficios de orden material. Mi prioridad no son las añadiduras, sino el reino (Mat. 6:32).

Dios nos bendice en Cristo. (Deut. 28:1-14) Las bendiciones nos alcanzan en Cristo. Cristo es el Instrumento mediante el cual Dios nos bendice y es el medio vital en el cual se cumple la bendición divina. Tenemos toda bendición porque somos miembros del cuerpo de Cristo.

CONFESIÓN:
La gracia, la habilidad sobrenatural de Dios para hacer lo imposible, está en mí, me ha sido dada por mi Padre Dios. Por El, tengo paz, (SHALOM) nada me falta ni me faltara, soy próspero y sano. El me bendijo, me marco para ser prosperado, para que todo lo que necesito en este reino físico se manifieste y yo sea edificado. Yo soy bendito, no estoy esperando que me bendigan, ya soy bendito, por el dador de toda bendición, bendito por Dios.

Las dimensiones de la Bendición

v.3: Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo

1. No hay tal cosa como una bendición privada v.3. Pablo dijo que Dios "nos bendijo". Si Pablo viviera en estos tiempos y oyera la forma como la gente concibe las bendiciones del Señor estaría asombrado. Cuando la gente dice que Dios le ha bendecido, o le está bendiciendo, siempre aparece el concepto de prosperidad. Por lo general se piensa en el buen trabajo que se tenga, la buena salud, el amor, el apoyo familiar y el éxito, sobre todo el personal. De modo que una persona que carezca de esto no es bendecida. Pero no fue esto lo que Pablo quiso decir. Para el apóstol la bendición de Dios podía darse en la pobreza o en la riqueza, cuando los tiempos fueran malos como en los buenos, si tuviera éxito personal o en los fracasos. Él decía: "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Fil. 4:13). Ese era su secreto de la bendición. La bendición debe ser vista en el plano fraternal. "Nos bendijo" habla de una lluvia que cae para todos.

2. Hablamos de una bendición "espiritual" v.3. Este concepto de Pablo debe entenderse no fuera de las dimensiones humanas, como algo vago, sentimental o divorciado de nuestra realidad. Lo "espiritual" en nosotros está incorporado como aquellos dones divinos que nos han sido dados y que conforman una integridad. Dios actúa con su Espíritu en nosotros. Su sola presencia en la vida nos revela la clase de bendición con la que Dios ha querido bendecirnos. El desmedido énfasis en querer tener bendiciones materiales nos hace olvidar las bendiciones espirituales que ya tenemos a través del Santo Espíritu. El don del Espíritu se constituye en la bendición mayor.

3. Hemos sido bendecidos "con toda bendición espiritual" v. 3. No hay nada que haga falta a la vida cristiana. Todo ha sido provisto. El problema es que no hemos descubierto la magnitud de tales bendiciones. Es como la historia de aquellos dos ancianos que se encontraron dos billetes de dólares de alto precio, y por desconocer su valor en dinero, lo pusieron como adorno en su casa hasta que alguien llegó y les hizo ver cuánto podían comprar con eso y salir de aquella miseria en la que vivían.

4. Hemos sido bendecidos en "lugares celestiales" v. 3. Pablo habla en términos de relación. Por cuanto Dios habita en los cielos, es desde allí donde se imparte toda bendición. "Lugares celestiales" es una referencia al reino divino. Allí, en lugar donde mora el Cristo enaltecido y glorificado. Desde allí se imparten todas las órdenes de bendición para que nos sean entregadas. La buena noticia es que ese "depósito de bendición" siempre está abastecido. Allí nadie está tan ocupado para no atendernos. Dios mismo es el encargado de suministrarlas.

5. Las bendiciones son "en Cristo" v.3. Aquí está el asunto clave de todo esto. Todas las bendiciones son posibles a través de Cristo Jesús. Las bendiciones no pueden ser encontradas fuera de la comunión con él. Esto es posible porque de él también se ha dicho que habita "toda la plenitud de la deidad". Dios no podrá bendecirnos fuera del instrumento que él mismo ha enviado. Cualquier otra forma de buscar la bendición de Dios será una búsqueda infructuosa.

Conclusión
Pablo dijo que hemos sido "bendecidos con toda bendición en los lugares celestiales". ¿Qué más podemos pedir que ya no lo tengamos?

Pastora: Myriam Vargas
Agosto 3 de 2014 

 

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