Cero levadura

Cero levadura - 1 Corintios 5:7Escuchar audio de esta predica 1 Corintios 5:7 Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.

En el capítulo cinco de primera de Corintios Pablo habló en detalle de la inmoralidad sexual (porneia). El hace referencia a un hombre miembro de la comunidad cristiana que vivía con la esposa de su padre, un pecado que sería inaceptable hasta para la comunidad pagana, una falta que manchaba la reputación de la iglesia entre la gente de la ciudad.

Pablo no solo se encontraba preocupado por esta muestra pública de inmoralidad, sino también por la falta de reacción de la iglesia, que simplemente ignoraba el problema. Es esta la razón por la cual termina diciendo; "Limpiad pues la vieja levadura, para que seáis nueva masa, como sois sin levadura" queriendo decir que la iglesia debe ser pura, libre de inmoralidad, igual que el pan de Pascua, puro y sin levadura.

¿POR QUÉ PAN SIN LEVADURA? La razón histórica por la cual Pablo hace alusión a este componente, es porque Dios había requerido a Israel que comiera pan sin fermentar o leudado, ya que esta es un símbolo de malicia e impiedad. Así que el mandato claro que aquí observamos es que debemos limpiarnos, de la vieja levadura, para convertirnos en esa nueva masa sin levadura; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.

En otras palabras lo que el apóstol nos enseña es que nuestra antigua y pecaminosa naturaleza tipificada por la levadura, fue enterrada con Cristo en nuestro bautismo en agua. Es por esto que hallamos que Romanos 6:4 nos dice: Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.

Así como los hijos de Israel fueron bautizados en las aguas del mar rojo, cuando pasaron por el camino que Dios les abrió a través de Él, llevando consigo los panes sin levadura para sostenerse en el viaje de su nueva vida bajo la dirección de Moisés, de igual manera nos ha sucedido a nosotros en la nueva vida en Cristo. (1 Co 10:1 y 2).

El despojarnos de la levadura expresa un cambio radical.

1 Corintios 5:6 No es buena vuestra jactancia. ¿No sabéis que un poco de levadura leuda toda la masa? Los Corintios alardeaban, no dándose cuenta que esto nos les permitía ver la levadura que estaba corrompiendo y dando mal testimonio a través de sus vidas.

Efesios 4:21 si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús. 4:22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,

El Apóstol lo que está diciendo es que no es posible que si lo que aconteció en nosotros con respecto a la aceptación de Cristo como Señor y Salvador fue real nuestra conducta pueda seguir siendo la misma. La palabra a través de la boca del Señor Jesús nos definía como árboles que dábamos malos frutos antes de estar en Él y como árboles que ahora estando en Él damos buenos frutos. Así que debemos interiorizar la idea a través de la explicación del Señor; que de dar espinos y abrojos pasamos a dar uvas e higos, así que sin ninguna duda esto representa el cambio radical que debe presentarse en la vida de un auténtico cristiano.

Cualquiera de nosotros con seguridad nos escandalizaríamos si escucháramos que alguno de los que comparte con nosotros el mismo espacio vive con la mujer de su padre. Los corintios llegaron a tal estado de frialdad en medio de su inmadurez espiritual que aprendieron a vivir con el mal olor de la levadura que caracterizaba sus vidas.

Hay que tener mucho cuidado con la mal interpretación de la gracia de Dios, ya que no podemos ser livianos con el pecado. El verlo como algo insignificante o con el valor que realmente ostenta nos puede conducir a no tener certeza de la obra hecha por Cristo en nuestras vidas.

El despojarnos de la levadura expresa un testimonio nuevo y coherente con el actuar de Cristo.

1 corintios 5:1 De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre.

En el puerto de Corintio se esparcía rápidamente el mal testimonio de la iglesia, siendo tan grave sus faltas como la mirada displicente del pecado que los asediaba. Pablo intervendría prontamente para que no siguieran siendo causa de tropiezo a aquellos a los que Dios quería extender su gracia y que pudieran llegar a ser salvos.

Mateo 7:20 Así que, por sus frutos los conoceréis. El Señor Jesús con esta expresión estaba estableciendo una forma clara de distinción, ya que no todo el que se declarara hijo de Dios necesariamente lo era, de hecho el comportamiento religioso o ciertas señales en el orden de los dones podrían confundir a los hombres, pero si había algo que dejaría al descubierto la verdadera naturaleza que los distinguía seria los frutos que de ellos saldrían.

Es así que el que los hombres alardeen de lo que hacen no es muestra de nada, la verdad que produce una distinción entre nosotros y el mundo y que nos permitiría mostrar un testimonio claro está dado por la producción constante de frutos de justicia.

1 Timoteo 4:12 Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza. Pablo le habla a Timoteo de las características que deben distinguir a todo hijo de Dios, refiriéndose a ese ejemplo concreto que habla pero que se corrobora con la conducta.

El despojarnos de la levadura expresa una renovación constante.

1 Corintios 5:7 Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.

Todo aquello que pudiera producir en los Corintios falsedad o apariencia de bondad debía ser quitado de sus almas. Es por esto que su disposición para que Dios perfeccionara la obra que había comenzado era fundamental, ya que el a través de su palabra les mostraría la levadura pero ellos elegían el que esta fuera quitada.

Recuerde; nosotros no fingimos ser nosotros somos. Efesios 4:23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente, 4:24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad. Cuando somos religiosos vivimos bajo una condición de apariencia, nos colocamos máscaras, pero la verdad no está en nosotros. Pero cuando somos verdaderamente espirituales ni siquiera meditamos en nuestras acciones o las planeamos, ellas se expresaran de manera espontánea como un estilo de vida.

Es bueno tener claro que las escrituras no registran que nuestra carne valla a ser renovada o cambiada en este tiempo, así que el apóstol Pablo habla del problema que esta representa y por lo tanto nos muestra la necesidad de mantenerla en servidumbre a través de nuestra constante renovación. Romanos 8:22 Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; 8:23 y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.

Juan 15:2 Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. Mientras usted y yo nos disponemos más para ser limpiados, Dios se dispondrá para llevar nuestra vida a que dé más fruto abundante.

Santiago 1:23 Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. 1:24 Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era. Aunque intentemos disfrazar el asunto, el pecado es pecado. Usted puede tapar el granito que le apareció en la cara, pero el sigue allí, u ocultar su gordura con una faja, pero la verdad de su cuerpo sigue estando presente. La levadura que Dios nos muestre a través de su palabra debe ser radicalmente quitada, esto nos hará madurar y crecer siendo el testimonio vivo del Cristo que nos liberto y salvo.

Un cambio radical, una vida de testimonio y una renovación constante nos garantiza el mantenernos siempre libres de la levadura que procura leudar toda la masa.

Pastor: David Bayuelo
Octubre 5 de 2014

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