Una familia por la que responder

Una familia por la que responder - Génesis 1:27Escuchar audio de esta predica Génesis 1:27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 1:28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

¿Alguna vez se han preguntado cuáles fueron las primeras palabras que Dios habló al hombre? Seguramente estas fueron de gran importancia. En el primer capítulo de Génesis las encontramos escritas: Génesis 1: 28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

Así que las primeras palabras de Dios fueron proferir una bendición y esta fue darles la capacidad de ser fructíferos. Esto se refiere a la "procreación y multiplicación de la raza humana". Dios les permitió el que pudieran establecerse en el orden de una familia en la tierra.

Así que lo que Dios planeo desde el principio de su creación fue tener una gran familia, el enemigo enfilaría todas sus baterías para destruir su propósito y Adán no haría absolutamente nada para impedirlo, la pregunta que hoy debemos hacernos es ¿Estoy haciendo lo suficiente para cumplir y sostener el propósito de Dios?

Una responsabilidad delegada.

Génesis 2:16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; 2:17 más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás. 2:18 Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.

Dios le daría un mandato Adán en el que se encontraba implícito una responsabilidad delegada, si leemos con cuidado en el momento en que Dios habla con él, la mujer todavía no se encuentra en el huerto del Edén, así que el que esto promulgado por Dios estuviera claro en la mente y el corazón de su esposa y su descendencia le correspondía a él. Pero en el capítulo tres hallamos que quien está enseñando a la mujer es la serpiente que representaba al mismo diablo y al parecer esta fue más contundente que lo que pudo ser Adán.

Está claro que si hay algo de lo que debemos estar conscientes es de la responsabilidad que Dios nos ha delegado no asumiéndola con liviandad por que con toda certeza si nosotros no la cumplimos nuestro enemigo se encargara de usurpar nuestro lugar. Hay quienes tenemos por consideración que donde estuvo la culpa en Adán y esta radico en descuidar la responsabilidad que Dios le había delegado para con los suyos. Así que la negligencia de este primer hombre propicio que el propósito de Dios de tener una gran familia fuera derribado en el huerto del Edén.

Juan 10:11 Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. 10:12 Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. 10:13 Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas. 10:14 Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen.

El Señor está haciendo una distinción entre el que tiene y no tiene conciencia de su responsabilidad, cuando nos ceñimos a ver la familia como algo que por obligación toca pastorear es como el que tiene una mente de pastor asalariado, este es el que está dispuesto a huir de su responsabilidad no importando que su familia quede a merced del mismo diablo. Y cuando la palabra hace referencia esto no piense que es solo el abandonar nuestro hogar, sino que hay quienes estas presentes, pero con una responsabilidad ausente.

En Génesis tres Adán termina culpando a Dios: 3:12 Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí. Evadió su responsabilidad, que diferente hubiese sido si hubiera confesado que no había sido responsable con lo asignado por Dios. Hay quienes queremos ver cambios en nuestra casa pero el principio es aceptar que no hemos sido las personas responsables que Dios espera que seamos.

Mateo 24:43 Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa.

Un padre consiente de la responsabilidad delegada por Dios esta vigilante todo el tiempo, jamás es negligente ni deja que lo tome el sueño. Muchos cuando vemos nuestros hijos hoy nos quejamos de lo que vemos en sus vidas, pero con toda seguridad ellos son el producto de lo esculpido por nuestras manos. Génesis 4:8 Y dijo Caín a su hermano Abel: Salgamos al campo. Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y lo mató. Adán tuvo que llorar amargamente el producto de su insensatez.

1 Samuel 17:34 David respondió a Saúl: Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre; y cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada, 17:35 salía yo tras él, y lo hería, y lo libraba de su boca; y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y lo mataba. 17:36 Fuese león, fuese oso, tu siervo lo mataba; y este filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del Dios viviente.

Estamos nosotros librando la batalla que corresponde para que absolutamente nada destruya el propósito de Dios dispuesto para nuestras familias.

Una herencia manifiesta.

2 Reyes 2:11 Y aconteció que yendo ellos y hablando, he aquí un carro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos; y Elías subió al cielo en un torbellino. 2:12 Viéndolo Eliseo, clamaba: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de a caballo! Y nunca más le vio; y tomando sus vestidos, los rompió en dos partes. 2:13 Alzó luego el manto de Elías que se le había caído, y volvió, y se paró a la orilla del Jordán. 2:14 Y tomando el manto de Elías que se le había caído, golpeó las aguas, y dijo: ¿Dónde está Jehová, el Dios de Elías? Y así que hubo golpeado del mismo modo las aguas, se apartaron a uno y a otro lado, y pasó Eliseo.

Vemos como el profeta Eliseo llama a Elías, "Padre mío, padre mío" lo interesante es lo que este le dejo por herencia, el legado de una responsabilidad suscrita al temor y amor que su antecesor tenía por Dios. El que nuestras familias tengan una herencia incorruptible no es un asunto que les llegara por osmosis, está claro que hay que transmitirlo dentro de la responsabilidad delegada para nuestras vidas.

Hechos 16:31 Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. Mucho cuidado con esta palabra porque ella no es una promesa o una disposición de Dios que se cumpla por si sola.

¿Qué manto les estamos pasando a nuestros hijos? ¿La mediocridad en los principios de Dios? Lo que hoy le damos a nuestras familias es la herencia que un día se manifestara.

1 Samuel 3:13 Y le mostraré que yo juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos han blasfemado a Dios, y él no los ha estorbado. El profeta Elí y no traspaso nada a sus hijos.

1 Samuel 8:1 Aconteció que habiendo Samuel envejecido, puso a sus hijos por jueces sobre Israel. 8:2 Y el nombre de su hijo primogénito fue Joel, y el nombre del segundo, Abías; y eran jueces en Beerseba. 8:3 Pero no anduvieron los hijos por los caminos de su padre, antes se volvieron tras la avaricia, dejándose sobornar y pervirtiendo el derecho.

Una negligencia admitida.

1 Samuel 11:1 Aconteció al año siguiente, en el tiempo que salen los reyes a la guerra, que David envió a Joab, y con él a sus siervos y a todo Israel, y destruyeron a los amonitas, y sitiaron a Rabá; pero David se quedó en Jerusalén.11:2 Y sucedió un día, al caer la tarde, que se levantó David de su lecho y se paseaba sobre el terrado de la casa real; y vio desde el terrado a una mujer que se estaba bañando, la cual era muy hermosa. 1 Samuel 12:10 Por lo cual ahora no se apartará jamás de tu casa la espada, por cuanto me menospreciaste, y tomaste la mujer de Urías heteo para que fuese tu mujer. 12:11 Así ha dicho Jehová: He aquí yo haré levantar el mal sobre ti de tu misma casa, y tomaré tus mujeres delante de tus ojos, y las daré a tu prójimo, el cual yacerá con tus mujeres a la vista del sol. Todo comienza con un día de ocio y pereza.

Los padres en un país como Estados Unidos perdieron el rumbo se apartaron del que los había bendecido por colocar sus ojos en lo añadido.

Que les estamos enseñando a nuestros hijos la dependencia de un pan natural o la dependencia del pan espiritual, estamos tan concentrados en nuestros afanes que hemos descuidado lo que realmente tiene valor. Hoy nos preocupamos más porque vallan a un buen colegio para entrenarlos en lo natural que nuestra responsabilidad en su formación espiritual, hemos llegado a creer que dándoles herramientas naturales ellos llegaran alguna parte y lo más seguro es que les demos un lugar en este mundo, pero también uno en el infierno.

La herencia del Señor Jesús a sus discípulos, Juan 6:10 Entonces Jesús dijo: Haced recostar la gente. Y había mucha hierba en aquel lugar; y se recostaron como en número de cinco mil varones. 6:11 Y tomó Jesús aquellos panes, y habiendo dado gracias, los repartió entre los discípulos, y los discípulos entre los que estaban recostados; asimismo de los peces, cuanto querían. 6:12 Y cuando se hubieron saciado, dijo a sus discípulos: Recoged los pedazos que sobraron, para que no se pierda nada. 6:13 Recogieron, pues, y llenaron doce cestas de pedazos, que de los cinco panes de cebada sobraron a los que habían comido.

¿Lo que les estamos transmitiendo a nuestros hijos los edifica?, ¿les da las bases para que ellos puedan albergar el más grande tesoro en sus vidas: "El creer en el Señor Jesús" o los está destinando a una vida de ruina y destrucción eterna?

Hay padres que nos estamos esforzando por preparar a nuestros hijos para la obtención de añadiduras, pero jamás para buscar el Reino de Dios y su justicia.

Salmos 127:1 Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia.

Debemos recordar que la casa se edifica con el pan de vida y nuestras familias solo son guardadas con una verdadera dependencia y confianza en Dios.

Mateo 7:26 Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; 7:27 y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina. ¿En donde y con que estas edificando tu casa?

Juan 17:12 Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese. Jesús en medio de esta maravillosa oración da un reporte claro que aquella responsabilidad la cual le fue asignada Él la cumplió a cabalidad

"Lo único que nos llevamos al cielo son nuestros hijos.

Dios nos capacito con todo lo que nosotros pudiéramos necesitar para poder cumplir la misión que nos asignó.

Pastor: David Bayuelo
Noviembre 2 de 2014 

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