No seas escasa

No seas escasa - Isaías 54:1-3Escuchar audio de esta predica Isaías 54:1 Regocíjate, oh estéril, la que no daba a luz; levanta canción y da voces de júbilo, la que nunca estuvo de parto; porque más son los hijos de la desamparada que los de la casada, ha dicho Jehová. 54:2 Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas. 54:3 Porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda; y tu descendencia heredará naciones, y habitará las ciudades asoladas.

Sara anhelaba tener hijos. Lamentablemente, era estéril, y eso le producía un gran pesar. Además de que en su tiempo la esterilidad se consideraba una deshonra, existía otro motivo para su dolor. Ansiaba ver cumplida la promesa que Dios le había hecho a su esposo, al saber, que Abrahán engendraría una descendencia que supondría una bendición para todas las familias de la Tierra (Génesis 12:1-3).

Ahora bien, desde entonces habían transcurrido varias décadas, y todavía no eran padres. Sara había envejecido y seguía sin concebir ningún hijo. Puede que a veces se preguntara si sus esperanzas habrían sido vanas. No obstante, llegó el día en que su desesperación se tornó en gozo.

La angustiosa situación de Sara nos ayuda a comprender la profecía que se halla en el capítulo 54 de Isaías, en la cual se dirige la palabra al pueblo de Dios como si esta fuera una mujer estéril bendecida con la dicha de tener muchos hijos. Jehová manifiesta sus tiernos sentimientos para con su antiguo pueblo al representarlo como su esposa.

Podemos imaginar la emoción de Isaías al pronunciar estas palabras y cuánto consolará su cumplimiento a los judíos desterrados en Babilonia. En esos momentos, Jerusalén aún yacerá desolada. Desde una óptica humana, no parecerá que vayan a repoblarla, tal como no es de esperar que una mujer estéril tenga hijos en la vejez. Pero a esta "mujer" le aguarda una gran bendición: será fructífera. Jerusalén saltará de gozo, ya que de nuevo rebosará de "hijos", o sea, de habitantes.

La semana anterior ya escuchamos una enseñanza abstraída de este mismo pasaje y como Dios nos profetizaba a través de su palabra que nos sacaría de la esterilidad que habíamos sufrido a través del tiempo en ciertas áreas de nuestras vidas, si escuchamos con cuidado lo que se nos trasmitió nos será fácil llegar a la conclusión que para ver cumplido cada palabra dada por Dios se debe cumplir rigurosamente con sus indicaciones.

Dios nos ha llamado al incremento pero para ello necesitamos aumentar nuestra fe.

Isaías 54:2 nos dice: Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas. Estas palabras se dirigen a la nación de Israel, como si fuera una esposa y madre que viviera en tiendas, al igual que Sara en un momento de desesperanza. La bendición de ver aumentar su familia hacia preciso el que ellos como pueblo aumentaran su confianza en Dios, ya que si oían y creían en su Palabra entonces se ocuparían de expandir sus hogares. El aumentar su fe los condujo a alargar las telas y cuerdas de las tiendas, así como asegurar en un nuevo emplazamiento las estacas que la sostenían. Esto se trató de una labor gozosa, que con tanto ajetreo fue fácil el que se les olvidara los años que pasaron preguntándose ansiosamente si alguna vez tendría hijos que perpetuaran el linaje familiar.

2 Tes.1:3 Debemos siempre dar gracias a Dios por vosotros, hermanos, como es digno, por cuanto vuestra fe va creciendo, y el amor de todos y cada uno de vosotros abunda para con los demás;

Hay muchos ejemplos bíblicos incluso salidos de la boca del mismo Señor Jesús que nos permiten comprender que la fe tiene la capacidad de acrecentarse, pero el que esto pase esta ceñido a nuestra disposición.

En Mateo 14:29 al 31 encontramos un ejemplo claro de lo que hoy Dios trata de enseñarnos; Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? 14:32 Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento. Debemos notar que el Señor Jesús no le dice a Pedro: "hombre sin fe", sino hombre de "poca fe" esto nos dice que en su discípulo había una medida de fe, con seguridad la que le permitió identificar a Jesús como el hijo de Dios, pero no la suficiente para explorar en ese nuevo nivel en el que quería caminar.

Filipenses 2:13 nos dice: porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad. Este texto nos ilustra que todo en nuestra vida proviene de Dios incluyendo esa primera medida de fe que nos permitió creer y confesar a Cristo como nuestro salvador, pero el que esa fe aumente se cumple a través de la disposición que poseamos de oír la palabra de Dios.

Si realmente hemos aumentado nuestra fe entonces invertiremos abundantemente en acciones que expresan una fe viva.

La NTV nos dice en Isaías 54: 2 Agranda tu casa; construye una ampliación. Extiende tu hogar y no repares en gastos.

Dios los estaba retando a que no se contuvieran en ninguna manera en la inversión que harían en sus casas, por que entre más extravagantes fueran en el tamaño de estas, así sería el incremento que verían en los hijos del pacto. Todo aquel que expresara libertad en su presupuesto de construcción debía estar listo a recoger una gran cosecha.

Marcos 10:17 Al salir él para seguir su camino, vino uno corriendo, e hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? 10:18 Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios. 10:19 Los mandamientos sabes: No adulteres. No mates. No hurtes. No digas falso testimonio. No defraudes. Honra a tu padre y a tu madre. 10:20 El entonces, respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud. 10:21 Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.10:22 Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones. Jesús le estaba proponiendo al Joven rico que invirtiera una fortuna perecedera para obtener una eterna, sin embargo el prefirió quedarse con su pobreza.

Hay quienes a pesar de que Dios nos está expresando su deseo decidiremos quedarnos en nuestra escases y no pasar a un nuevo nivel en donde el incremente todas sus bendiciones en nuestra vida, si este año deseamos tener más Palabra, más poder, más gloria y más fruto tenemos que replantear la inversión que hasta ahora hemos hecho en el reino de Dios, porque si estamos dispuesto a vivir bajo las mismas acciones recogeremos la misma cosecha de siempre.

Con este palabra lo que el Señor está haciendo es retándonos. Él nos está diciendo: "no repares en gastos, invierte abundantemente tu tiempo, tus talento y tesoros, dame más de ti".

2 Corintios 9:6 Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Si deseamos ver el incremento del que Dios nos habla no podemos ser escasos, hay que colocar todo lo que somos y tenemos sin temor en sus manos.

Este es un año para orar más, Leer y meditar más en la palabra, ayunar más, congregarnos con diligencia, servir más, predicar más la palabra, no solo estar dispuesto con cumplir con nuestros diezmos sino trascender con nuestras ofrendas, ser más generosos en todo.

Una mayor inversión en acciones de fe, nos garantiza una mayor expectativa de incremento.

Isaías 54:3 Porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda; y tú descendencia heredará naciones, y habitará las ciudades asoladas.

Dios les está describiendo a su pueblo la expectativa que deben guardar, toda estaba suscrito a sus acciones y si estas correspondían con lo que él les había encomendado a través de su palabra entonces verían cosas más grandes de las que pudieron alguna vez haber imaginado.

Mateo 19:29 Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna. 19:30 Pero muchos primeros serán postreros, y postreros, primeros. Este relato esta dentro del contexto del encuentro del Señor Jesús con el joven rico, a sus discípulos les asombro la confrontación a la que fue expuesto este muchacho y lo difícil y triste que fue para Él poder decidir por la vida eterna. Así que Pedro le diría al Señor: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido; ¿qué, pues, tendremos? A lo que él Señor le respondería que no solo tendrían 100 veces más de lo invertido en esta tierra, sino que tendrían una recompensa eterna.

Si estamos listos a invertir en Dios y en su Reino a través del cumplimiento de su Palabra, entonces desde ya debemos guardar una expectativa más alta en todo aquello que Él va a incrementar en nuestras vidas.

Génesis 22:16 y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo; 22:17 de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. 22:18 En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz. Hay que abandonar todo temor y enfrentar este reto dispuesto por Dios en el 2015 al igual que lo hizo Abraham, este el momento de probar la fe que hemos crecido a través de estos años y que nos llevara a ver una cosecha de bendiciones incontable a través del incremento dispuesto por Dios.

Romanos 8:32 El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?

Desde el griego escatimó es la palabra "feidomaí" que significa: "que no tuvo ningún tipo de cautela" "No se abstuvo de nada"

Es el tiempo de entregarnos sin reparos ni condiciones tomando el ejemplo de nuestro Padre y alistarnos para ver como nuestra vida se incrementa y tendremos más, palabra, más poder, más gloria y más FRUTO.

Pastor: David Bayuelo E.
Enero 25 de 2015

 

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