Una mayor medida

Una mayor medida - Romanos 12:3Escuchar audio de esta predica Romanos 12:3 Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.

¿Sabías que existe la posibilidad que a pesar de tener oídos no oigas y a pesar de tener ojos no veas? Así nos lo dice el Señor Jesús en el libro de Mateo en el capítulo 13 mientras cuenta la parábola del sembrador haciendo referencia a los religiosos que se resistieron a recibir la Palabra hecha carne cuando estuvo frente a sus ojos y quienes lucharon hasta el final creyendo que su medida espiritual era la correcta.

Y en el antiguo testamento leemos la afirmación de un hombre como Job quien se describe en su primer estado como una persona sorda y ciega espiritualmente a pesar de cumplir con todo lo que su religión le exigía. Job 42:5

Esto debe llevarnos a reflexionar muy profundamente en nuestro corazón porque nos habla del auto engaño al que podemos estar sometidos, bajo el convencimiento que poseemos la madures o medida espiritual correcta, no contando con que nuestros sentidos espirituales se pudieron haber cerrado o atrofiado en algún momento llevándonos a caer en una sequía que atrofia nuestro crecimiento y que solo Dios puede ver, aquí es donde se halla el peligro de tener un más alto concepto de sí que el que se debe tener.

Una "parábola" denota literalmente, arrojar o depositar al lado. Significa la puesta de una cosa al lado de otra con el propósito de comparar ... Por lo general se usa de un relato algo largo sacado de la naturaleza o de circunstancias humanas, siendo su objeto alcanzar la mayor comprensión de una lección espiritual"

El Señor Jesús tenía un solo deseo y era salvar al mundo y es por esto que simplificaría su verdad espiritual a través de las parábolas para que así de esta manera pudiera alcanzar una mayor comprensión o entendimiento en sus oyentes, pero este ejercicio muchas veces fue en vano por el corazón engrosado de su pueblo.

¿Cómo esta nuestro corazón hoy, ostenta la suficiente sensibilidad para recibir las verdades espirituales necesarias para nuestro crecimiento o poseemos una posición tan altiva que hace rato paramos de crecer sin habernos dado cuenta?

El crecer espiritualmente es un proceso que se hace evidente a través del dar fruto.

Lucas 13:6 nos dice Dijo también esta parábola: Tenía un hombre una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella, y no lo halló.

El dueño de la viña había proporcionado todo lo que se requiere para que lo plantado en ella termine fructificando, sin embargo cuando va a buscar fruto halla que no lo hay. La pegunta que se termina haciendo es ¿Entonces dónde se halla todo el valor de su esfuerzo?

Isaías 5:1 Ahora cantaré por mi amado el cantar de mí amado a su viña. Tenía mi amado una viña en una ladera fértil. 5:2 La había cercado y despedregado y plantado de vides escogidas; había edificado en medio de ella una torre, y hecho también en ella un lagar; y esperaba que diese uvas, y dio uvas silvestres. El Señor habla a través del profeta a su pueblo y hace una descripción clara del cuidado especial que ha tenido con ellos, como los tomo siendo el pueblo más minúsculo, sembrado entre pedregales y sin ninguna protección confinados a su imposibilidad de dar fruto. Pero Él haciendo la inversión necesaria cuando fue a buscar fruto se halló con que lo que había en ellos era un fruto amargo.

Dios desea que podamos descubrir a través de su palabra que si hay un razón por la que fuimos plantados en el reino de los cielos es para que demos fruto, Dios hizo todo lo necesario en la persona de Jesús, el siendo el dueño de todo nos entregó lo que pudiéramos necesitar para que estuviéramos plantados en el terreno adecuado y se tomó el trabajo de ser minucioso para que nuestra vida creciera y creciera hasta vernos llenos de fruto.

Hay quienes podemos estar plantados en la viña del Señor pero sin embargo no dar fruto. Hallarnos en tal estado de impermeabilidad que el abono de la palabra de Dios no nos hace efecto.

El crecer espiritualmente es un proceso natural que se hace evidente a través del tiempo.

Lucas 13:7 Y dijo al viñador: He aquí, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala; ¿para qué inutiliza también la tierra?

Toda planta tiene un tiempo para dar fruto y según el relato contado por el Señor Jesús tres años parecía ser un tiempo suficiente para que diese fruto, ella no podía continuar en su estado de inmadurez de manera indefinida era tiempo que mostrara coherencia con todo aquello que se le había proporcionado. Salmos 1:3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.

Mateo 25:19 Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos. 25:20 Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos. Esto nos demuestra la paciencia y lo nula que es la mezquindad en Dios. La parábola de los talentos nos dice "Después de mucho tiempo vino el Señor de aquellos siervos" Nuestro Padre es generoso con el tiempo, pero no nos debe quedar duda que este se halla delimitado para regresar a recibir sus frutos. Ahora en nuestro caso el dar fruto esta ceñido a la medida de fe que nos fue dada (Romanos 12: 3), el dar fruto no es algo que se halla dentro de un tiempo indeterminado Dios hará lo necesario con tal de que nuestra vida no termine inutilizando la tierra en la que fuimos sembrados.

1 Corintios 3:1 De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. 3:2 Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía. El apóstol Pablo les habla de su incapacidad a los corintios quienes a pesar del tiempo que ha trascurrido aún son inmaduros espiritualmente.

Si no dejamos que la Palabra nos permee no maduraremos en el tiempo dispuesto por Dios y nos mantendremos pensando, hablando y juzgando de manera incorrecta. Hay cristianos que se vuelven tan impermeables al sobre dimensionar su estatura espiritual que pueden estar sembrados mucho tiempo en un lugar pero los elementos dispuestos por Dios para su crecimiento y madurez son totalmente ineficaces.

Esta mañana puedes estar sentado aquí pero tu corazón puede estar galopando sobre su religiosidad, al punto que por más que Dios quiera darte lo mejor, te resistas a recibirlo siendo gobernado por tus pasiones. Lo más duro de esta realidad es que una y otra vez caerás en lo mismo, el seguir viviendo una vida estéril por no dejarte permear.

Génesis 4:7 Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él.

Debemos dejar de mirar a nuestro lado perdiendo el tiempo, ya que esto produce que nuestro corazón se engrose y no recibamos creyendo que lo que Dios está enviando es para los demás y no para mí. Así como dios riega a mi hermano también lo hace con migo.

Hay quienes podemos comportarnos como estaques de conocimiento pero si tu recipiente no absorbe lo que se te vierte tu seguirás siendo el mismo.

El crecer espiritualmente es un proceso que Jesús procurara en nuestras vidas a través de su amor.

Lucas 13:8 El entonces, respondiendo, le dijo: Señor, déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y la abone. 13:9 Y si diere fruto, bien; y si no, la cortarás después.

No basto con el esfuerzo realizado por el viñador, ya que Él estuvo dispuesto a entregar un poco más. El Señor Jesús termino su obra pero la escritura nos dice que el aún sigue activo en nuestras vidas. 1 Juan 2:1 Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.

Sin duda Dios es grande en misericordia, ya que a pesar de que Él nos dio el tiempo necesario para dar fruto nos encontramos una vez más con una extensión de su infinita gracia. Esto debe llevarnos a pensar que no es que podamos burlarnos de Él, sino que hay que pensar en el gran amor que nos muestra una y otra vez.

Así que sentiremos en ocasiones que la planta de nuestra vida se sacude y todo con tal de despertarnos del letargo espiritual en el que nos hallemos, Dios nos expondrá a su poda si es necesario con tal de ver nuestra vida en crecimiento.

Romanos 12:1 Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. 12:3 Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.

Solo a través de la renovación de la mente y a presentar nuestros miembros en sacrificio vivo delante de Dios es que podremos llegar a tener el verdadero concepto de quienes somos, cual es nuestra medida correcta, ni más ni menos.

Yo creo que usted ya puede identificar con claridad los personajes de esta parábola. Dios como dueño de la viña, Jesús como el Viñador y usted y yo como la higuera.

Pastor: David Bayuelo E.
Marzo 1 de 2015 

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