Un Padre generoso, Hijos generosos

Un Padre generoso, Hijos generososEscuchar audio de esta predica Isaías 32:8 Pero los generosos proponen hacer lo que es generoso y se mantienen firmes en su generosidad.

Rom 8:32. "El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?"

Bajo el punto de vista de la Palabra de Dios la vida cristiana es una vida de victoria, que está enmarcada en el camino de la fe, caracterizada por el desinterés, servicio, sacrificio y ofrenda.

Abraham a los Apóstoles se observa la trayectoria de este andar, pero salta a la vista, -como ley- la provisión de las bendiciones de Dios como recursos a su disposición para estos siervos consagrados. Él ha prometido: 1) bendición, 2) Prosperidad y 3) abundancia.

Vemos entonces, que una de las características básicas de Dios es dar, o ser generoso. Aunque pocos negarían la amorosa y dadora naturaleza de nuestro Padre Celestial, los que somos Sus hijos e hijas podríamos negar esta virtud por la manera en que veamos, entendamos y practiquemos la generosidad. Jesús dijo, "Vosotros por tanto debéis ser perfectos (es decir, crecer en madurez completa de santidad, en mente y carácter, habiendo alcanzado la estatura adecuada de virtud e integridad) como nuestro Padre que está en los cielos es perfecto" (Mt 5:48). Será difícil convencer a otros del amor de Dios si no estamos manifestando constantemente Su generosidad. Una escritura muy familiar que casi todos los cristianos conocen es Juan 3:16, "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que en El cree, no se pierda, mas tenga vida eterna." El dio lo mejor de El: Su único Hijo. Él nos dio a nosotros y a todo el que creyera en ese acto de amor y generosidad, todo lo que necesitaríamos por siempre. A través de Jesús, el Hijo de Dios, recibimos vida eterna y vida abundante. Fuimos rescatados de una condena sin esperanza, nos fueron perdonados nuestros pecados, fuimos sanados de nuestras enfermedades y males, fuimos liberados en nuestras mentes, nos fue dado todo diariamente por Su divina provisión y fuimos autorizados por el Espíritu Santo para vivir una vida victoriosa aquí en la tierra. Ya que esta generosidad es el corazón de Dios, necesitamos demostrar lo mismo. "Sed, pues, imitadores de Dios - copiándolo a Él y siguiendo Su ejemplo - como hijos amados (imiten a su Padre)" (Ef.5:1).

LA GENEROSIDAD REFLEJA EL CARÁCTER DE NUESTRO PADRE

Stgo.1:17: Todo lo que es bueno y perfecto es un regalo que desciende a nosotros de parte de Dios nuestro Padre, quien creó todas las luces de los cielos. Él nunca cambia ni varía como una sombra en movimiento.

Este versículo nos indica que tanto el dar, como lo que se da se origina en Dios, dado que es el resultado su carácter. Dios da siempre lo mejor.

Por consiguiente si nuestro Dios Padre es generoso, Su pueblo está destinado también a ser generoso. La generosidad es una característica identificable del verdadero creyente. Por contraste, el egoísmo es una característica obvia de la persona que no conoce o no tiene una buena relación con Jesucristo. Por tanto, si el egoísmo o la falta de generosidad existen en un cristiano esto indica falta de conocimiento, una mente no renovada, falta de obediencia y un apagamiento o menguar del Espíritu Santo. Podemos en seguida ver que el creyente que consistentemente tiene un espíritu generoso, es el que permite al Espíritu Santo que manifieste Su fruto. En Gálatas 5:22, encontramos que el fruto del Espíritu Santo "es la obra que Su presencia lleva a cabo dentro de nosotros." Es el amor de Dios. El amor de Dios de acuerdo a 1Co.13:5, no es egoísta, no busca lo suyo. Es amabilidad y bondad, lo cual significa benevolencia. En Gálatas 5:14, encontramos que la ley completa de Cristo concerniente a las relaciones humanas es hallada en el único precepto, "Amarás a tu prójimo como a ti mismo. "Si deseamos ser cristianos que reflejen el carácter de Jesús, debemos aprender a ser más y más generosos de corazón y de hecho. Nuestro testimonio para el mundo, que esperamos alcanzar para Jesús, nuestro Señor, depende de la manera en que nos tratamos los unos a los otros en el Cuerpo de Cristo, igual que como tratamos a nuestros prójimos que están perdidos y pereciendo sin Cristo.

-Cierto día un hombre había hecho sus ahorros y vivía modestamente con su esposa. Así que, se presenta en casa una señora joven, que se dedicaba a la prostitución, y venía a pedir dinero. La sinceridad con que hablaba no se podía poner en discusión. - Mire, querido señor. No tengo nada, me encuentro mal, y no sé a quién acudir. He pensado en usted, que tiene buen corazón. ¿Me podría ayudar con algo?... El piadoso hombre va a su armario, saca todo el dinero que había en casa y se lo entrega a la mujer, que se marcha llenando de bendiciones a su generoso bienhechor. La esposa, sin embargo, que no está conforme, se enfurece y le colma de gritos al marido: - Pero, ¿te das cuenta a quién le has dado tu dinero, a esa mujer tan perdida?... Y el, sin alterarse, le contesta muy tranquilo: - Sí, ¿y qué? Si Dios no tuvo escrúpulo en dármelo todo a mí, ¿por qué he de tener yo escrúpulo en entregar el dinero a esta mujer?...

Esto es lo que podía haberse dicho Jesucristo. Y no hubiera hecho mal, porque nadie le obligaba a actuar de manera tan generosa con quienes éramos enemigos suyos declarados. Podía Cristo haber actuado así, pero entonces nosotros no nos hubiéramos salvado... La generosidad de Dios fue por otros caminos, y salvó a los que no merecíamos ser salvados.

COMO HIJOS LA GENEROSIDAD SE REFLEJA EN NUESTRAS ACCIONES

Encontramos la característica de la generosidad obrando entre aquellos primeros convertidos a la fe en Jesucristo desde el mismo principio de la existencia de la iglesia Neo testamentaria, como se encuentra en Hch.2:41-47

Dios pudo, a través de estos nuevos convertidos mostrar un testimonio viable al mundo de ese entonces. Todo el pueblo estaba asombrado y atónito por la manera en que aquellos creyentes conducían sus vidas diarias. Ellos eran personas firmes, perseverantes y devotas. Estaban sometidos a la enseñanza de la Palabra, al compartir de sus alimentos (generosidad) y al hábito de la oración unos con otros (v. 42). El temor reverencial de Dios estaba presente entre todo el pueblo y Dios obraba muchas maravillas y señales en medio de ellos (v. 43). Ellos estaban juntos, eso es que estaban en unidad teniendo la misma mente, el mismo corazón y los mismos sentimientos, y tenían todo en común (generosidad) (v. 44). Esta es la segunda vez en dos versos que vemos mencionada la manifestación de la generosidad. En el verso 45 una vez más sucedió un acontecimiento maravilloso ya que comenzaron a vender sus propiedades (esto incluía propiedades y posesiones personales) de manera que ellos podían ayudar a aquellos que tenían necesidad entre ellos. Esta generosa acción les dio una atmósfera en la cual podían congregarse y tener comunión con un propósito unido, mientras continuaban compartiendo los unos con los otros con alegría y sencillez. "Ellos estaban constantemente alabando a Dios y tenían el favor y la buena voluntad con todo el pueblo, y el Señor seguía añadiendo diariamente el número de aquellos que estaban siendo salvos" (v. 47).

- La palabra favor significa "una influencia divina sobre el corazón de una persona, que produce beneficios, dones, gozo, liberalidad, gusto y acción de gracias.
- La buena voluntad significa una acción buena y voluntaria en lugar de una opuesta mala voluntad, ejercitada por una persona.

Notamos que nadie sino Dios mismo fue el que provocó esto. El hizo esto al obrar en y a través de los corazones de Su pueblo. Recuerde el verso 46, "corazones generosos." Dios es glorificado cuando Él nos transforma de un individuo egoísta y egocéntrico a uno generoso y cuidadoso. El ser generoso es la anormal conducta humana. Definitivamente atrae la atención y produce un testimonio del amor de Dios.

-Generosa fue la viuda del Templo que supo echar todo su capital para entregarlo de ofrenda, las únicas monedas que tenía para saciar su hambre. La viuda dio todo lo que tenía, y Jesús la alabo porque había dado más que todos, porque la generosidad no se mide por la cantidad sino por la totalidad.

Contrario a ello vemos en el Capítulo 5, el libro de los Hechos relata el incidente de Ananías y Safira lo que Pedro les dijo acerca de sus posesiones. "Pero Pedro dijo: Ananías, ¿Por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieras e intentaras engañar el Espíritu Santo, y hubieras (en violación a tu promesa) quitado secretamente y apropiado para tu propio uso, parte del precio de la venta del campo? Mientras permaneciera sin vender, ¿no era aún tuyo? Y (hasta) después de que fuera vendido, ¿no estaba (el dinero) a tu disposición y bajo tu control?" (v. 3-4). Deberíamos notar que la tierra estaba bajo el control de Ananías y Safira, los propietarios, así como también los ingresos por la venta de la tierra. Nadie los obligó a vender la tierra o a entregar el dinero. Lo que sucedió aquí fue obviamente una táctica de Satanás para burlarse de la generosidad de aquellos en la iglesia que estaban cediendo voluntariamente sus posesiones para el beneficio de otros que tenían necesidades. Observen que este es un problema del corazón "para que mintieras e intentaras engañar al Espíritu Santo"...? (v. 3). "... ¿Por qué entonces es que te propusiste y tuviste la intención en tu corazón de hacer esto? - ¿Cómo pudiste tener corazón para hacer tal acción? Tú no has (simplemente) mentido a los hombres - traicionando y mostrando a ti mismo completamente falso - sino a Dios" (v. 4).

Aprendemos de los versos siguientes que este acto egoísta y avaro llevado a cabo por esta pareja en medio de un espíritu de generosidad causó su muerte instantánea. Necesitamos agradecer a Dios por Su misericordia hacia nosotros porque también hemos quebrantado compromisos de ser generosos con otros. Muchos pueden decir que fue injusto de parte de Dios fulminarlos como lo hizo, pero debemos darnos cuenta del intenso fervor del Espíritu Santo a medida que El obraba entre el pueblo manifestando Su amor a través de la generosidad. Podemos escaparnos de la muerte, pero no nos escaparemos de las consecuencias de ser egoístas, avaros y falsos con lo que poseemos.

Mt.6:24: Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

SOMOS GENEROSOS PORQUE NUESTRO PADRE NOS HACE PROPSPEROS

DEUT.8:18 Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día.

PODER: significa: vigor, fuerza, capacidad, habilidad. Moisés le informa a Israel que es Dios quien les da la capacidad para obtener

La parábola del buen samaritano Lc.10:25-37 "Ve y haz tu lo mismo las riquezas, porque las bendiciones materiales están incluidas dentro de las promesas a los patriarcas y sus descendientes. La razón de ser de las riquezas es para verificar el pacto y no ser malgastadas egoístamente. Dios desea que nuestras necesidades sean suplidas, una vez hechas ¿Qué debemos hacer con el excedente de tus bendiciones? ¿Será que puedes vivir en más de una casa a la vez?

Jesús lo dijo de la siguiente manera en Jn.10:10: El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. El pacto que Dios ha hecho con la humanidad provee vida en abundancia. Desde el comienzo mismo de los tiempos, Las Escrituras nos muestran a Dios queriendo nuestra felicidad y prosperidad. En Génesis, se nos revela a Dios creando todas las cosas y declarando que todo era bueno, luego dio esta tierra bendecida y abundante a Adán y le concedió que ejerciera dominio sobre todo lo creado (Gn.1:28). El plan de Dios desde el principio fue enriquecer y hacer prosperar al hombre. En este texto Jesús declara su intención de recobrar y restaurar lo que el Padre ofreció al hombre y destruir el intento del diablo de estorbar las bendiciones que Dios dispensa al hombre.

En otras palabras lo que dijo es no es tan solo una existencia ordinaria, sino vida en plenitud, abundancia y prosperidad (3Jn.2).

En la Palabra hay un ejemplo de uno que es muy rico, es nuestro Señor Jesús en 2Co.8:9 porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre siendo rico, para que vosotros con su pobreza fuerais enriquecidos"

Él optó por renunciar a la manifestación de su gloria eterna, y asumir toda la miseria de un esclavo. Se hizo pobre significa: ser destituido, pobre como un pordiosero, reducido a extrema pobreza. La palabra sugiere el último peldaño de la pobreza, una situación en la que uno carece totalmente de los bienes de este mundo. Él se hizo hombre. Fue una autolimitación de su gloria visible hacia el exterior. Él era Dios aun en el más amplio sentido. Asumió el papel de siervo. "Él, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomó la forma de siervo y se hizo semejante a los hombres. Más aún, hallándose en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz" (Filipenses 2:6-8).

Es el más grande e inspirador ejemplo de generosidad

Somos generosos porque nuestro Padre así lo determinó, es su deseo para ti.

Pastora: Myriam Vargas
Mayo 3 de 2015

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