Libres, pero esclavos

Libres, pero esclavos - Hebreos 6:1Escuchar audio de esta predica Hebreos 6:1 Por tanto, dejando ya los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no echando otra vez el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Dios.

Si hay algo que nos caracterizaba antes de Cristo era nuestra capacidad para mimetizarnos y parecer lo que no éramos y si había algo que nos hacía estar encubiertos a la perfección eran nuestras obras muertas. Si tuviésemos que buscar una explicación simple a este concepto tendríamos que definirlo como el esfuerzo humano que nos auto engaña o engaña a los demás pero que finalmente no nos conduce a nada y mucho menos a ser salvos.

Hay cristianos que vivimos jugando a ser hijos de Dios, pero él no comprenden lo hecho por Jesús en la cruz nos conduce al sofisma de creer que hay que seguir encubriéndonos detrás de obras muertas. No debemos pasar por alto que si esta sigue siendo nuestra forma de vida; ¿cómo podremos tener seguridad que nuestros pies están en la eternidad con Cristo y no continúan aun en el infierno?

Solo en Cristo hallamos la oportunidad de tener una vida verdaderamente transparente, sin hipocresías, sin mentiras, esto antes de Él era imposible, pero claramente ahora podemos hallar correspondencia entre nuestro hombre interior y el exterior. Lo que sale de nuestro interior y se ve en nuestro exterior debe corresponder con el nuevo nacimiento que se suscitó en nuestras vidas. Jesús lo dijo en Mateo 12:34 de la siguiente manera; ¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca.

La incapacidad de las obras muertas está sujeta a que a través ellas solo podemos alcanzar una apariencia de piedad, pero a través de la sangre de Cristo nuestra esencia misma pudo cambiar llevándonos a no tratar de ser o parecer ser, sino a ser verdaderamente hijos de Dios. Juan 1:12 nos dice: Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; 1:13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

Las obras muertas jamás podrán contener el olor putrefacto de un corazón muerto en delitos y pecados.

En Mateo 23:26 al 27 Jesús exhorta a los fariseos, mostrándoles que su espíritu necesita ser limpiado, para que no tuvieran la necesidad de aferrase a sus obras muertas que eran las que les permitían dejar ver una apariencia externa de piedad, ya que lo que verdaderamente eran se halla en su interior, Él les dijo: ¡Fariseo ciego! Limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera sea limpio. 23:27 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. Para estos hombres el vestirse con las ropas de la religión, al igual que para todos aquellos que vivíamos sin Cristo era la única respuesta a nuestra incapacidad a la hora de mostrar coherencia o absoluta transparencia en nuestros actos. Sin duda esta era nuestra realidad antes de Cristo, estábamos llenos de hipocresía y maldad en nuestro interior, todo estaba contaminado, nuestros pensamientos y emociones, y solo la sangre de Cristo que nos lavó nos permitió deshacernos de todo esto para poder manifestar ahora la naturaleza Divina. Isaías 1:18 nos dice: Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.

En Juan 11:39 al 45 hallamos un relato que nos ilustra esta verdad espiritual. Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días. (Aquí está clara nuestra condición sin Cristo, nuestra vida hedía a pesar de nuestras obras) Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios? (El creer nos llevaría a que la gloria de Dios se manifestara, esto es lo único que puede cambiar la condición hedor que ostentan los hombres) 11:41 Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído. Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado. Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera! Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir. (Él relato nos deja ver que el estado de putrefacción en el que se hallaba Lázaro desapareció a través de la resurrección, esto pasó con nosotros al ser resucitados junto con Cristo, así que ahora no tenemos necesidad de aparentar nada ya que Cristo a través de su sacrificio ha levantado un nuevo hombre) Entonces muchos de los judíos que habían venido para acompañar a María, y vieron lo que hizo Jesús, creyeron en él. (Lo que Jesús hizo en nuestras vidas será suficiente para que muchos decidan creer)

Fuera de Cristo todo es aparente o fingido, en él, todo es puro y verdadero.

Isaías 64: 6 Estamos todos infectados por el pecado y somos impuros. Cuando mostramos nuestros actos de justicia, no son más que trapos sucios. Como las hojas del otoño, nos marchitamos y caemos, y nuestros pecados nos arrasan como el viento. NTV

2 Corintios 2:15 Porque para Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden; Todo el mal olor de las obras de muerte Jesús lo quito de nuestras vidas.

Cuando dejamos de vivir por obras muertas nuestra adoración a Dios dejara de ser de labios.

Mateo 15:8 Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí.

Una y otra vez Jesús señaló la falsedad que se hallaba en cada cosa que su pueblo hacia y que supuesta mente procuraba honrar a Dios. En la oración (Mateo 6:5 Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa), el ayuno (Mateo 6:16 - 18 Cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa), la limosna (Mateo 6:2 Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa), la ofrenda (Mateo 6:3 Mas cuando tú des ofrenda, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, 6:4 para que sea tu ofrenda en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público), el amor por el prójimo, Mateo 5:43 Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. 5:44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; 5:45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos), el matrimonio (Mateo5:27 Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. 5:28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón). etc.

En el verdadero cristianismo la hipocresía desaparece para darle paso a una verdadera adoración, aquella que fluye de un corazón cercano al de Dios. Hebreos 9:13 – 14 nos dice: Bajo el sistema antiguo, la sangre de cabras y toros y las cenizas de una novilla podían limpiar el cuerpo de las personas que estaban ceremonialmente impuras. 14 Imagínense cuánto más la sangre de Cristo nos purificará la conciencia de obras muertas para que adoremos al Dios viviente. Pues por el poder del Espíritu eterno, Cristo se ofreció a sí mismo a Dios como sacrificio perfecto por nuestros pecados. NTV

Definitivamente si hay algo que Jesús señaló fue la hipocresía que se escondía detrás de las obras muertas, así que con su sacrificio en la cruz acabo con todas las falsas motivaciones que se escondían detrás de estas, llevándonos a que pudiéramos darle a Dios una adoración genuina. Así que un verdadero hijo de Dios es el producto de haber muerto junto con Cristo a toda falsedad.

Una frase que se ha hecho muy común sobre todo en el orden de la adoración es: "Dios anda buscando adoradores en espíritu y en verdad" haciendo el énfasis en esto como si fuera algo que se ejerce a través de nuestras acciones externas. Cuando vemos el contexto sabremos a que se refiere el Señor Jesús. Juan 4:23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. 4:24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren. NTV 23 Pero se acerca el tiempo —de hecho, ya ha llegado— cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad. El Padre busca personas que lo adoren de esa manera. 24 Pues Dios es Espíritu, por eso todos los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad.

Lo que Jesús está diciendo: él que podía acabar con toda la falsa adoración a través de su sacrifico ha llegado, así que el que me reciba en su corazón se convertirá en un adorador en espíritu y en verdad.

Las obras muertas jamás nos justificaran, sino la fe en Cristo Jesús.

Gálatas 2:16 sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.

Pablo cuando escribe el libro de Gálatas ve la apremiante necesidad de derribar los argumentos de los fasos maestros llamados los judaizantes que han infiltrado la iglesia y la más fuerte de sus posturas ha sido hacer creer que la fe en Jesús no es suficiente para ser salvos sino que hay que vivir conforme a las obras de la ley. Es por esto que Pablo hace una defensa contundente del verdadero evangelio diciendo: "por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado. " En otras palabras el apóstol exhorta a los Gálatas a no volver a la vida aparente que los mantenía esclavos y lo que procuraba era encubrir la verdad de sus corazones a través de obras muertas.

No sé si usted alguna vez se ha preguntado: ¿Si Cristo no había muerto en la cruz, cómo fueron salvos los hombres antes de que el fuese crucificado, por sus obras? De ninguna manera, total y enteramente por su fe, es por esta razón que las buenas obras jamás podrán ser producto de nuestro esfuerzo, sino un consecuente de la gracia derramada por Dios en nuestra vida por medio de la fe. Romanos 4:2 Porque si Abraham fue justificado por las obras, tiene de qué gloriarse, pero no para con Dios. 4:3 Porque ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia. Efesios 2:8 - 10 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

Usted y yo no debemos esforzarnos por ser buenos porque esto invalidaría el sacrificio de Cristo, solo debemos vivir como lo que somos, hijos de Dios.

Mateo 7:11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan? Jesús al utilizar esta segunda persona del plural está enfatizando en la naturaleza corrupta que persistía en los hombres dentro del orden en que aún no había muerto en la cruz del calvario, ellos vivían por las obras muertas, por lo aparente, por la tradición, por la religión, pero a partir de su sacrificio al ser lavados por su sangre su naturaleza sería una sola y estaría ligada a la simiente del que solamente es bueno; la de Dios.

Hay quienes aun después de llegar a Cristo afirmamos que somos malos o que en nosotros hay dos naturalezas y es por esto que Santiago afirma ¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga? Hermanos míos, ¿puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y dulce. (Santiago 3: 11 – 12) Jesús también lo dijo: Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. (Mateo 7: 16 – 18)

No se deje engañar por satanás usted ya no tiene por qué vivir una vida aparente, solo deje que los frutos buenos fluyan a través de su vida, recuerde que lo que determina el fruto es la semilla o la simiente y usted ahora nació de la simiente santa de Dios. De hecho ya no hay nada por lo cual avergonzarnos así que aun nuestras equivocaciones no fluirán para ser juzgadas sino para ser renovadas a través de la palabra. Hoy tenemos la oportunidad de ser una la misma persona siempre.

Lo que hay que hacer es despojarse del viejo hombre y revestirnos con el nuevo como nos lo dice Efesios 4:17 Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, 4:18 teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; 4:19 los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza. 4:20 Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo, 4:21 si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús. 4:22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, 4:23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente, 4:24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

Conclusión

Las obras muertas son las obras de nuestras manos. Se trata de obras de auto-justicia, y se le llaman apropiadamente obras "muertas" porque conducen a la muerte. Dos veces el libro de los Proverbios dice: "Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte." (14:12; 16:25). Nos basamos en las obras. Tomamos importancia de nuestra obra. Sin embargo, todos nuestros esfuerzos son inútiles, y por lo tanto muertos, si no apuntan a la verdadera adoración a Dios. Tal obra sin Dios puede parecer buena para nosotros, y hasta recibir el aplauso de los demás, pero el cielo le halla repulsivo y contaminado por el pecado. En otras palabras, a menos que hayamos sido lavados en la sangre de Cristo, todos nuestros actos buenos son sin valor, inútiles, vanos, y muertos.

En pocas palabras, nuestro Dios es un Dios vivo. Dios no está en las cosas muertas. La muerte y Cristo no son amigos. Cuando Jesús se encontró con la muerte, Él la invirtió. Cuando Jesús fue a un funeral, no se quedó a un funeral. La Biblia registra tres casos durante la vida de Jesús cuando entró en contacto con personas muertas. Cada vez, los muertos fueron traídos de vuelta a la vida. Él resucitó al hijo de una viuda (Lucas 7:11-17). Él resucitó a la hija de Jairo (Lucas 8:41-42; 49-56). El resucito a su amigo Lázaro (Juan 11:1-44). Cuando Jesús toca a los muertos, Él les da vida. ¿Por qué? ¡Debido a que Él está vivo! En consecuencia, servir y adorar a Dios es servir y adorar al Dios vivo. Los muertos no pueden adorar a un Dios vivo. Por eso la Biblia dice que hemos sido hechos vivos en Cristo (Ef. 2:5). No nos gloriamos en nuestras obras muertas. ¡Nos gloriamos en el Cristo viviente! Sólo Jesús ofrece conciencias, manos y corazones limpios, que necesitamos tener para la gloria de Dios.

Pastor: David Bayuelo E.
Julio 12 de 2015 

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