Honestamente engañados

Honestamente engañados - 1 Corintios 10:23Escuchar audio de esta predica 1 Corintios 10:23 Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.

Esto texto dentro de lo que Pablo desea enseñar nos conduce a las festividades religiosas, a la participación en el culto idólatra. Según este consejo del apóstol, los cristianos deben cuidar que no usen su libertad para perjudicar al prójimo o para su propio reproche. Al comer y al beber, y en todo lo que hagamos debemos apuntar a la gloria de Dios, a complacerle y honrarle.

La palabra lícito usada aquí es igual a tener permiso o autorización para hacer lo que el hombre quiera, pero debe saber que no todas las cosas le traerán provecho o beneficio.

En 1 Corintios 6:19 el apóstol hace una advertencia para tener en cuenta; ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? 6:20 Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.

No sé si alguna vez se ha preguntado cuanto de lo que representa la voluntad de Dios hace parte de su vida y cuanto de lo que hay en su vida hace parte de su propia voluntad. Lo interesante del ejercicio que Dios desea que hagamos hoy es el de una mirada introspectiva en donde podamos evaluar que tan cerca o que tan lejos estamos de lo que representa su sabiduría, teniendo en cuenta que usted o yo podemos estar honestamente engañado dentro lo que consideramos como correcto.

Ahora la pregunta clave es: ¿cuánto estoy dispuesto a revaluar de mis acciones?

El encontrarnos con Dios debe llevarnos a separarnos de lo que representa nuestra propia prudencia.

Romanos 12:1 Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. 12:2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Claramente todo lo que se debía sacrificar delante de Dios fue dispuesto en Cristo Jesús, no hay ningún sacrificio que hoy podamos ofrecer para merecer algo de lo determinado por Dios para nuestras vidas, pero el disponernos como Cristo lo hizo para con su Padre a través de no conformarnos con lo dispuesto por este mundo nos permitirá entrar en concordancia con todo aquello que representa la voluntad de Dios. En otras palabras Dios nos llama a morir a nuestra voluntad para darle paso a sus designios.

Génesis 12:1 Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. El Señor llevo a Abraham a separarse de todo aquello que representaba su vida pasada. Y de hecho si leemos con cuidado la biblia nos muestra que el obedeció parcialmente teniendo que afrontar dificultades producto de actuar en su propia prudencia.

Hay quienes hoy nos preguntamos cómo llegamos a las situaciones que afrontamos y lo que no vemos es que todo fue orquestado a través de las decisiones que fuimos tomando fuera de la voluntad de Dios. Dios desea que revaluemos todas nuestras consideraciones y que entremos en una absoluta y honesta sujeción a Él.

Cuando nos hallamos en dificultades intentamos hacer un viraje en nuestras vidas, pero pasada esta volvemos a ser recurrentes y olvidamos que hay cosas que hay que re direccionar.

No pasemos por alto que toda decisión nos conducirá a una acción y toda acción a un consecuente.

1 Corintios 10:23 Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.

La mejor manera de interpretar esta advertencia hecha por Pablo es que hoy podemos decidir con absoluta libertad, hoy si tenemos enteramente esa facultad por lo que Cristo hizo en la cruz del calvario, pero si nuestras decisiones nos conducen a acciones incorrectas igual tendremos que lidiar con los consecuentes.

Gálatas 6:7 No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. 6:8 Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.

El mal utilizar la libertad obtenida a través de Cristo es exactamente lo mismo que sembrar semillas incorrectas, así que no podemos auto engañarnos creyendo que tendremos o esperaremos una cosecha diferente a la semilla que hemos sembrado.

Nos hemos preguntado que semilla hemos estado sembrando en nuestra vida espiritual, nuestra familia (Esposa, Esposo e Hijos), nuestras finanzas, nuestro trabajo, nuestras relaciones, nuestro cuerpo, concuerda con las semillas dadas por Dios en su Palabra. Hay quienes hoy tenemos nuestras manos en la cabeza preguntándonos: ¿qué ha pasado?, ¿porque estamos en el punto donde nos hallamos? y una mirada hacia atrás recordando lo que un día sembramos en el campo de nuestra vida nos dará la respuesta. Ahora miremos hacia nuestro futuro y consideremos que cada decisión que hoy estamos tomando es una semilla que estamos sembrando y que un día de igual manera tendremos que recoger.

Una absoluta sujeción a aquel que es nuestro Señor nos llevara a administrar nuestra vida de manera correcta.

Efesios 5:24 Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.

Nosotros como iglesia de Cristo no podemos sujetarse a quien quiera, incluyendo a nosotros mismos, a cualquier autoridad religiosa, a algún líder por muy bueno que parezca ser, a un gobierno, a un patrocinador o algún sistema económico, político o religioso. La iglesia debe estar sujeta únicamente a todo aquello que representa a Cristo y su voluntad quien es su cabeza y a quien sirve. Nada ni nadie tiene el derecho de cambiar el orden establecido por Dios en su palabra para nuestras vidas.

Uno de los opositores más firmes para alcanzar la sujeción a la que nos llama la biblia es el orgullo. El orgulloso siempre menospreciara al Señor. ¿Qué es menospreciar?: Es considerar a alguien o sus opiniones de bajo valor, en un bajo concepto, en un nivel inferior. Es bajar a Dios a nuestro propio nivel. El orgulloso por lo tanto tampoco considera la voz del Señor a través de la autoridad delegada.

¿Alguna vez ha pensado que usted puede estar honestamente engañado? ¿Usted en este momento podría estar considerando que de ninguna forma en usted hay orgullo?

El orgullo es evidente cuando: Se tiene un corazón independiente, No admitimos errores, Tenemos una actitud rebelde hacia aquellos en autoridad, Tenemos semblante o aspecto orgulloso, Las conversaciones están centradas en nosotros mismos, No toleramos los errores de los demás, Tenemos una actitud autoritaria.

Características de un orgulloso: 1. Razona mucho y obedece selectivamente, de acuerdo a sus intenciones previamente establecidas, y a sus maneras de ver y de pensar: Consecuencia, pierde muchas de las bendiciones que Dios tiene para él. 2. No se quebranta fácilmente y si lo hace no cambia. 3. Le cuesta someter su carne 4. Discute siempre la autoridad 5. Se justifica permanentemente acerca de sus errores 6. Le echa la culpa de su situación a otros y a las circunstancias 7. Habla mucho y siempre quiere tener la razón; por lo tanto su punto de vista tiene que ser tomado en cuenta. Por lo tanto no escucha 8. No rinde cuentas. 9. Genera contienda, división, contaminación, frustración. 10. Rompe relaciones y no deja caminar bien. 11. Es sabio en su propia opinión 12. Es intimidatorio y manipulador 13. Espera ser exaltado por posición y no por humillación 14. Se tapa los oídos y se enceguece ante realidades plenas y principios de la palabra de Dios; por lo tanto se estaciona en un nivel y no avanza 15. Critica y juzga fuertemente a los demás. Objeta todo. 16. Miente, engaña y posee motivaciones escondidas.

En conclusión aprenda a dudar de todo y de todo incluyéndolo a usted mismo, pase sus pensamientos por la palabra de Dios y si hay algo que revaluar deponga el orgullo, el auto engaño o el estar honestamente engañado para dejar que la voluntad de Dios sea la que rija entera y completamente su vida. No nos olvidemos Cristo es nuestro esposo y le merecemos una sujeción total.

Pastor: David Bayuelo
Agosto 23 de 2015 

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