No practico el pecado

No practico el pecado - 1 Juan 3:4-10Escuchar audio de esta predica 1 Juan 3: 3:4 Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley. 3:5 Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él. 3:6 Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido. 3:7 Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo. 3:8 El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. 3:9 Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. 3:10 En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.

En toda palabra profética dada en las escritura hallamos que esta siempre responde a un condicionamiento para su cumplimiento. (Deuteronomio 28:1 Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra) Así que Dios una y otra vez entrelazo lo determinado por Él para su pueblo a que ellos permanecieran en la santidad que debía distinguirlos como separados para él. Contraria a esto si hay algo que caracterizo a Israel y hoy a nosotros como sus hijos es la lucha que enfrentamos contra el pecado y en la que muchas veces salimos derrotados alejándonos del cumplimiento de la palabra profética establecida por Dios para nuestras vidas. Deseo aclarar que no es que nosotros tengamos que hacer, o dejar de hacer para tener algo de parte de Dios, ya que todo nos fue entregado a través de Cristo, pero cuando dejamos que el pecado nos derribe es como creer que encontraremos sus bendiciones fuera de su voluntad. A través del pasaje que hoy estudiaremos recibiremos de Dios la clave para no permitir que el pecado se interponga entre nosotros y su voluntad profética para nuestra vida.

Desde este texto hay tres pregunta que quisiera responder en esta noche, siendo la primera: ¿que significa el pecado para Dios?, ya que nosotros podemos tener una idea desde nuestra perspectiva, pero hasta donde la palabra puede ayudarnos a entender lo que Él piensa sobre infringir su ley, en segundo lugar ¿cuál es la relación que tiene mi conocimiento de Dios y el pecado que puede estar en mi? Y en tercer lugar ¿Como debo llevar mi lucha contra este pecado para que yo no resulte frecuentemente afectado o derrotado por el?

Dentro del orden de este estudio hay una palabra que resulta ser clave por que es la que le da el marco de referencia a este mensaje y es la palabra: "practicar", ella salta a la vista, ya que nos permitirá hacernos una idea concreta sobre la manera en que Dios espera que vivamos como cristianos, de manera que cualquier cosa que el apóstol Juan nos quisiera decir esta íntimamente ligado con ella. Y esto va a ser muy importante cuando tratemos de entender el mensaje que Dios intenta revelarnos a través de esta epístola, cuando nos dice: "Que todo el que ha nacido de Dios no peca".

Juan también hace un contraste entre lo que son los hijos de la luz y los hijos del diablo, entre los hijos de la justicia y los hijos de la iniquidad y finalmente veremos cual es el poder que Dios ha puesto en nosotros para vencer el pecado.

1. El que practica el pecado también practica la infracción de la ley.

1 Juan 3: 3:4 Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley.

La palabra pecado que hallamos en este texto es la palabra griega: "Amartia" esta es común en el nuevo testamento ya que aparece 173 veces, es una palabra que fue usada en el deporte del tiro al blanco, así como en la casa de aves, de tal manera que la palabra "Amartia" en el nuevo testamento tiene que ver con la idea de no darle al blanco, así que el mensaje que el apóstol nos quiere transmitir cuando hemos pecado, es que no le estamos dando al blanco de la santidad de Dios, en otras palabras no hemos llegado a cumplir plenamente la ley de Dios, su solicitud de santidad como los hijos de él que hoy somos.

Juan dice que ese "amartia" es equivalente a infringir la ley", la palabra traducida allí como infracción es "Anomiá" que lo que significa es: "Sin ley", de esta manera lo que nos trata de expresar es que cuando pecamos es como si estuviéramos actuando sin ley, pero nosotros sabemos que no estamos sin ley, Dios ha puesto su ley en nuestra corazón, Dios ha puesto su ley en su palabra. Esto debe ayudarnos a definir que es el pecado para Dios; es la infracción de lo establecido por Él, esto es vivir y actuar como si la ley no nos importara, como si no tuviera sentido, como sino tuviera significado para nosotros, como si esa ley no nos produjera ningún temor como para cumplirla.

Esto nos da una mejor idea de lo que implica vivir violando la ley de Dios. Los teólogos nos ayudan a entender algo de lo que es el carácter de Dios y ellos hablan de que Dios no es divisible, la indivisibilidad de Dios, en otras palabras lo que significa es que cuando Dios es algo el siempre es eso: un buen ejemplo para entenderlo cuando la biblia nos dice que Dios es amor, así el este airado, así el este impartiendo su justicia, el sigue siendo amor, la razón por la cual le hablo de este concepto es por que la palabra de Dios dice que Él es Santo y además que el es infinito, por lo tanto el es infinitamente santo, la violación de su ley entonces representa una transgresión contra la santidad de un Dios que es infinitamente Santo, lo que convierte a mis transgresión en algo infinitamente pecaminoso eso nos empieza a dar un mejor entendimiento de cuan grave es el pecado para Dios.

La razón por la cual la gente va al infierno cuando no ha tenido sus pecados pagados por Cristo, es por que cuanto tiempo me tomaría a mi pagar una infracción infinita, claramente un tiempo infinito, por que mi transgresión ha sido contra un Dios infinito en su santidad, esto nos debe llevar a considerar lo serio que es la santidad de Dios o la infracción de su ley.

El pecado dicho de otra manera es elegir la dirección en la que deseo ir, el pecado es rebelión en contra de lo que Dios ha dicho, el pecado es tratar de vivir como yo quiero y no como Dios quiere, es desobedecer lo que Dios me ha prescrito, así que cuando yo desobedezco es ignorar lo que Él ha dicho, de manera que pecar es ignorar a Dios.

Cuando nosotros tenemos ya un tiempo en la vida cristiana rara vez podemos alegar ignorancia, nosotros usualmente pecamos con conocimiento de causa, ósea que decidimos dejar de lado lo que ya sabemos, lo que Dios ya nos ha revelado.

Dios nos dio su ley para ayudarnos a entender algunas cosas acerca de Él y acerca de nosotros ya que la ley revela nuestra maldad de diferentes maneras y revela la perfección moral de Dios, esa ley no solo revela a Dios, sino protege lo que Él es, lo que Él hace. Recordemos que cuando Adán y Eva decidieron violar esa ley arruinaron la primera pareja, arruinaron el primer matrimonio, arruinaron la primera familia, arruinaron toda la creación, arruinaron toda la raza humana, como consecuencia de haber transgredido la ley santa de Dios, la ley de Dios se nos ha dado para proteger lo que Dios es, lo que Dios hace, lo que nosotros somos y lo que nosotros hacemos, de allí que Santiago le llame la ley de la libertad, es imposible que nosotros vulneremos esa ley sin resultar dañados o atados a algo.

De hecho una de las características del pecado es que es auto destructivo, es abusarnos a nosotros mismos y si pensamos en los daños que hemos padecido en nuestra vida con toda seguridad la mayoría han sido auto infringidos, por las decisiones tomadas en determinado momento de nuestro caminar. Es por esto que Dios nos dio su ley para protegernos y liberarnos de nuestros miedos, inseguridades de las cosas que nosotros sufrimos constantemente, de nuestros celos, de nuestras envidias, de nuestros orgullos, de nuestros pensamientos que nos debilitan, y la ley es todo lo opuesto a la esclavitud, aquello que te esclaviza, que no te da paz, aquello que no te deja tranquilo, aquello que donde vallas lo tienes delante de ti.

Deuteronomio 10: 13 Moisés escribe que los preceptos de la ley de Dios nos fueron dados para nuestro bien, para bienestar nuestro. El salmista descubre esa realidad y por eso dice: "Cuanto amo tu ley".

Eso es lo que muchos no hemos descubierto y esto hace que creamos que la ley de Dios es limitante, es agobiante, es pesada, es restrictiva. Pero Dios quiere recordarnos que lo único que la ley restringe es la pecaminosidad que hay en mi. Por tanto cuando yo encuentro la ley de Dios restrictiva, estoy revelando cuanta pecaminosidad hay en mi, por que la ley de Dios no restringe la santidad, es el pecado el que restringe, aquello que mora en mi carne, aquello que no puede saborearse la dulzura de la ley como el salmista si la supo saborear.

2. Todo el que permanece en Él no peca. v6

1 Juan 3:6 Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido.

Si sacáramos una conclusión basados en el texto que acabamos de leer tendríamos algunos problemas, por que la pregunta instintiva que nos haríamos es: ¿que tan cierto es que soy cristiano si yo aun fallo? Hay quienes han considerado la idea de tener una vida de absoluta perfección, ósea vivir sin pecado, pero nosotros sabemos que Juan no puede estar hablándonos de esa perfección sin pecado, por que ya en el capitulo 1 verso 8 el nos ha dicho: "si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no esta en nosotros", en otras palabras Juan no nos puede decir en el cap. 1 que todo el mundo tiene pecado, para decirnos en el capitulo tres que si somos cristianos no pecamos. La pregunta es donde esta la solución a esta aparente paradoja que realmente no lo es y esta tiene que ver con los tiempos verbales (Ahoristas) que en este caso se hallan mal conjugados desde el original. Ya que lo que Juan intenta decir es que se supone que si alguien ha nacido de nuevo es imposible que lleve una vida de continuo pecado, en otras palabras el fallarle a Dios desde la perspectiva bíblica siempre será algo no recurrente.

Nuestra vida no puede ser conocida por la practica del pecado, sino por la practica de la santidad, Juan amplia su explicación un poco más por esto dice: El que continua en una vida caracterizada por el pecado él no ha conocido a Dios y no le ha visto, en otras palabras: no es nacido de nuevo. Claramente hallamos una relación entre mi conocimiento de Dios y mi vida de pecado, que era una de las preguntas a respondes.

Aun después de venir a los pies de Cristo hay una relación entre mi vida de pecado y el conocimiento de Dios, entre más le conozco, menos peco. En primer lugar esto pasa por que entre más le conozco más conozco su voluntad que es buena, agradable y perfecta ósea que entre más descubro eso más quiero vivir en esa voluntad, mientras mas le conozco más me deleito en Él, entre más le conozco más atractivo es Él y todas sus bendiciones, y todas sus promesas y todas sus revelaciones, y menos atractivo es para mi el mundo con todos sus halagos, con todas sus tentaciones y por tanto entre más conozco a Dios menos peco. Esto es importante por que de hecho esta es la clave de la victoria en contra del pecado. Nosotros tenemos demasiado tiempo peleando en contra del pecado y perdiendo la batalla por que es una batalla de mi carne, contra mi carne, mi propio esfuerzo, mi fuerza de voluntad, el establecerme limites, todos esos limites y recomendaciones pueden ser buenas pero al final todavía nos están haciendo perder la batalla, yo necesito conocer más de Dios si finalmente yo quiero tener victoria sobre el pecado.

Y ese es uno de las razones por la que cuando se habla de santidad todo el mundo entiende que santidad es alejarme o apartarme de algo, entonces pensamos: "bueno entonces tengo que alejarme de mi vida de pecado", y hoy son muchos los que se alejan de sus malos hábitos pasados, pero son muy pocos los que se acercan a Dios lo suficiente para que esa vida de pecado no vuelva a enseñorearse de ellos.

Así que no solo es alejarse de, sino acercarse a, a través de la oración, de la palabra, de la adoración, si no es así yo no voy a triunfar sobre el pecado, yo voy a perder, una y otra vez, una y otra vez, es en la permanencia en Él, descubrir lo que Él es, la manera como yo lo veo es lo que hace que todo lo que el mundo tenia que ofrecerme palidezca y no tenga el atractivo que antes tenia. Esta es la razón por la que Dios dice en: Jeremías 9: 23- 24 el sabio no se gloríe en su sabiduría el rico, que no se gloríe en su riqueza, el poderoso que no se gloríe en su poder, si alguien se quiere gloriar, que se gloríe en esto: "En que me entiende y me conoce" Esto es lo que va a determinar la victoria en mi vida, cuando Dios habla a través del profeta Oseas que es lo que dice: "Mi pueblo perece por falta de conocimiento" Esto es claro por que cuando no conocemos a Dios enfrentamos una lucha contra el mundo que con toda seguridad vamos a perder, la carne siempre se sale con la suya y como el pecado es auto destructivo terminamos pereciendo por falta de conocimiento. Pero Dios dice en su palabra a través de Jeremías en el capitulo 24: 7 "les daré un corazón para que me conozcan" Ese corazón que Dios nos prometió ya lo tenemos, así que ¿que esta pasando con ese corazón entendido que Dios ya nos dio?

Ahora que fue lo que Dios hizo que nos transformo dándonos el poder necesario para elegir el "alejarnos de" y "acercarnos a", y juan no solo lo deja claro en el capitulo tres de su evangelio, sino que lo reafirma en esta epístola y es: "El nacer de nuevo de una simiente incorruptible" Que es la que me hace capaz de rechazar lo que la carne desea, lo que el mundo ofrece.

3. El que practica el pecado es del diablo por que ninguno que es nacido de Dios practica el pecado.

1 Juan 3:8 El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. 3:9 Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.

En la palabra de Dios no hay hijos de terceros, solo hay hijos de Dios e hijos del Diablo y lo que esto nos quiere decir no es que satanás los engendro sino que aquellos que no han nacido de nuevo tiene su voluntad esclava del enemigo como lo dice (2 Timoteo 2: 26)

La simiente de Dios es la que impide que vivamos bajo la practica del pecado, hay muchos cristianos que estamos viviendo bajo una conciencia equivoca como si nuestra humanidad estuviera sobre la divinidad que nos hizo nacer como hijos de Dios. 1 Pedro 1:23 siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre. En otras palabras hijo de tigre sale pintado o de tal palo tal astilla.

Juan lo que plantea es: ¿cómo el Espíritu que tubo el poder para resucitar a Cristo entre los muertos, no tiene el poder para sacarnos de nuestros hábitos de pecados?, cual es ese poder el Espíritu de Dios que mora en nosotros, esa nueva simiente es la que hace que yo pueda enfocar mi vida de otra manera, disfrutar la santidad que Dios me otorgo genéticamente. Un árbol va a dar de manera espontanea fruto según la semilla de la que procede. Jesús lo dijo en Mateo 7:16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? 7:17 Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. 7:18 No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos.

La clave de la vida cristiana no es conocer más de las consecuencias, usted y yo estamos cansados de oír: "El pecado tiene consecuencias, el pecado tiene consecuencias" Usted lo ha oído y tal vez no ha dejado de pecar, hay gente que saben que el fumar afecta todo su cuerpo pero sin embargo ellos fuman: Cual es la enseñanza o la moraleja: conocer la consecuencias no para el pecado, entones ¿que es lo que lo va a parar? Cuando hallamos conocido algo más grande, mas hermoso, mas atractivo, que la atracción que el pecado pueda generarnos.

En alguna ocasión un hombre fue a la torre Eiffel y le invitaron a tomarse una fotografía a lo que el se negó, y luego le preguntaron que si quería subir y el dijo que realmente no le apetecía así que los que estaban con él lo vieron raro, a lo que el respondió: "cuando tu has ido a lugares como los que yo he ido que expresan la plenitud de la creación de Dios no puede ser que algo construido por los hombres pueda llamarte la atención". Cuando tu y yo hemos tenido experiencias mayores y mejores a través del conocimiento de Dios con toda certeza el mirar para atrás dejara de ser una opción, las experiencias del mundo tu las dejaras atrás de una manera natural, ya no será: "Es que no puedo", es que no quiero, es que no me atraen no me llaman la atención, por que eso lo deje atrás.

Conclusión

Un señor que tenia una granja en la que plantaba manzanos va donde su vecino y le dice: vecino yo quiero invitarlo a tomar sidra de manzana, el vecino le dice no gracias otro día será, a las semana le dice nuevamente: vecino yo quiero invitarlo a tomar sidra de manzana, a lo que responde no otro día, por tercera vez se lo pide y el le dice no, no mejor otro día a lo que finalmente le lleva a decirle sabe yo creo que usted tiene un prejuicio con mis manzanas, a lo que el responde para decirle la verdad yo he probado sus manzanas, yo incluso he hecho sidra de sus manzanas y sus manzanas son muy amargas y el le dice ¿y de cuales manzanas hizo usted la sidra? Bueno de las que cuelgan del lado de mi patio. Y el dueño de la finca le dice a yo sabia por que yo lo hice así a propósito, yo sembré todas mis manzanas dulces y buenas en el centro y puse los manzanos amargos en toda la orilla para aquellos que quisieran comer de mis manzanas sin pedir permiso y mantenerlos alejados. Yo creo que la vida cristiana es mas o menos así en el centro del conocimiento de Dios, esta lo dulce lo deleitoso aquello que lleva al salmista a decir: "Cuanto amo tu ley", lo que lleva al salmista a decir: Tu palabra es más dulce que la miel" y en la orilla esta todo esto llamado esfuerzo, dominio propio, lucha que Dios ha plantado a propósito para mantener a todos los falsos alejados de sus verdaderas bendiciones y yo me temo que mucha gente ha estado tomando el néctar de la periferia y llegando a la conclusión que esa es la vida cristiana y ha tomado el néctar de la periferia por que esta de aquel lado de la cerca y no conoce a Dios, o por que esta de este lado de la cerca ósea que nació de nuevo pero el prefiere el jugo de la periferia por que lo mantiene cerca de la verja donde el puede seguir viendo para el mundo de donde el lo sacaron y el no quiere alejarse mucho de allí, pero cuando ti entras al centro de la finca y haces sidra jugo y pruebas del néctar de la manzana del centro es tan dulce, que cuando tu miras hacia fuera ni siquiera te atrae entonces descubrirás que el pecado perdió su poder de atracción. ¿De cual jugo tu has estado bebiendo? Por que eso va a determinar donde tu estas...

Pastor: David Bayuelo E.
Octubre 11 de 2015 

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