Una actitud de gratitud

Una actitud de gratitud - Salmos 100:4-5Escuchar audio de esta predica Salmos 100:4-5. Entrad por sus puertas con acción de gracias, Por sus atrios con alabanza; Alabadle, bendecid su nombre. Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, Y su verdad por todas las generaciones.

Dentro de esas cosas que deben caracterizar o adornar el carácter de un cristiano están la gratitud y el gozo y esa son dos características que siempre irán de la mano. Si pudiéramos imaginarnos una moneda, podríamos colocar la gratitud de un lado y el gozo del otro. Porque es imposible el que podamos experimentar el gozo si no tenemos una actitud de gratitud hacia Dios y por otro lado es imposible sentirme con una actitud de gratitud cuando yo no experimento gozo en mi corazón.

De tal manera que en esta mañana yo deseo hablar tanto de la gratitud como del gozo, pero de antemano podemos decir si somos honestos que muchas veces nos falta actitud de gratitud. Tenemos muchas cosas y cuando nos falta una o dos de todas las que tenemos entonces experimentamos ingratitud hacia Dios y la manera como la ingratitud suele manifestarse es con un espíritu implacable de queja. La queja en últimas no es en contra de otros seres humanos, siempre será en contra Dios que ha permitido que yo me halle en la situación en la que estoy, que me ha puesto en el camino en el que estoy, que ha permitido la carencia que puedo tener, en todos los casos la queja es contra la providencia de Dios que se ejerce sobre mi vida.

Ciertamente un espíritu de ingratitud es algo contradictorio en la vida de un cristiano, o puesto de otra manera un cristiano sin gozo es una gran contradicción. De hecho en la fax de la tierra no hay ningún otro ser humano que tenga más razones para tener gozo que el cristiano y esos somos nosotros, se supone, así que sobre la fax de la tierra no hay otro grupo de personas que tengan más razones para experimentar gozo y de eso quiero hablarles hoy.

Nosotros debemos ser un reflejo o un espejo del carácter de Dios, pero hay cualidades en el carácter de un cristiano que no reflejan tanto el carácter de Dios, sino que lo que hacen es exaltar, alabar, magnificar, aplaudir su carácter. Por ejemplo cuando yo reconozco la grandeza de Dios y toda su magnitud, eso me lleva a una posición de humildad y esa humildad se comporta de una manera que reconoce continuamente no en palabras sino en acciones lo grande que Dios es en mi vida, lo majestuoso, lo incomparable que Él es para mí, lo inmerecedor que yo soy, entonces eso resalta su carácter.

De esa misma manera cuando yo estoy contento, cuando yo experimento gratitud por cosas que Dios ha hecho las cuales me había prometido, eso lo que hace es exaltar la fidelidad de Dios, exaltar la bondad de Dios, exaltar la provisión de Dios, exaltar la providencia del Señor soberano. Entonces estamos hablando de dos cualidades que magnifican, exaltan y alaban el carácter de Dios, que son el contentamiento y la gratitud.

1. La gratitud jamás debe depender de las circunstancias.

Salmos 100:4 Entrad por sus puertas con acción de gracias, Por sus atrios con alabanza; Alabadle, bendecid su nombre. 100:5 Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, Y su verdad por todas las generaciones.

Escuchamos con detenimiento lo que no dice el texto; "Entremos con acciones de gracias porque todo salió excelente este año" "Dadle gracias a Dios en el día de hoy porque todo marcha magnífico" Pero el texto no está diciendo eso, en lo que el enfatiza: es que si no encontramos razones en nuestras vidas para dar gracias, entonces refirámonos al carácter de Dios y las vamos a encontrar, porque Dios es bueno, su misericordia está allí para siempre y su fidelidad es para todas las generaciones. Claramente el salmista no lo expresa a manera de sugerencia es de forma imperativa, "Dadle gracias, entrar por sus puertas". Sin duda este es un mandato, un comando, de dar gracias.

Pensemos en el día de hoy ¿Cuánta gratitud ha expresado mi corazón, mis labios y mis acciones? Cuanta gratitud hemos experimentado en este solo día. Cuando pensamos en gratitud es bueno pensar en cuál es su definición, que con toda seguridad nos va a permitir reflexionar.

Gratitud: Reconocimiento placentero de los beneficios o bendiciones recibidas, debido a las acciones de otro.

Note que es algo que yo debo reconocer, pero me produce placer al hacerlo ya que son beneficios o bendiciones que he logrado tener por las acciones que otro ha ejecutado. Ósea que es un sentimiento placentero por lo que ha hecho Dios, pero también pueden ser realizados por amigos, o mi esposa o esposo, o hermanos.

Yo podría decirle al Señor en oración; "Señor a la verdad yo no me siento con mucha gratitud, pero gracias de todas maneras por el día que tuve" Bueno eso no es un sentimiento placentero, lo que Dios espera realmente es que yo pueda sentir placer, "SEÑOR GRACIAS" porque es tanto lo que me has dado y tan poco lo que merecía, es tanta tu fidelidad, es tan personal tu cuidado que yo estoy maravillado. Es aquí donde Dios quiere que lleguemos.

Gratitud en la palabra de Dios es algo que aparece con mucha regularidad, de hecho en el antiguo testamento no hace diferencia en el lenguaje original, entre la palabra gratitud y la palabra alabanza, cuando el antiguo testamento va a ser traducido se halla cierta dificultad para diferenciar entre estas dos palabras, porque claramente la acción de gracias es una alabanza a Dios.

Esto nos va situando, nos va dando una idea de cómo es que yo debo sentirme. En el nuevo testamento la persona que más usa la palabra gracia o acciones de gracia es el apóstol Pablo y la razón para enfatizar eso es que si hubo una persona humanamente hablando que pudo sentirse sin ningún deseo de agradecer era precisamente él; ya que en 2 Corintios 11:23 al 28 hallamos una descripción de sus padecimientos: ¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.) Yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces. De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno. Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar; en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez; y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias.

Esto nos dice que la gratitud no depende de las circunstancias, es un estado del ánimo en el alma del individuo que ha podido reconocer en su vida las bendiciones de Dios. Recordemos que Pablo le pide al Señor tres veces que le remueva un bendito aguijón, note como yo dije: "Bendito aguijón" Aunque era un mensajero de satanás era una bendición para Pablo porque Dios incluso se glorificaba en la vida de Pablo a través de él. Tres veces le pidió al Señor que se lo quitara y tres veces le dijo el Señor; "Pablo, Pablo bástate mi gracias. Pablo lo encierran en la cárcel después de ser latigado y sin embargo se pone a cantar himnos, él siguió siendo agradecido, Pablo tenía un espíritu implacable en cuanto a la gratitud, todas sus cartas, comienza dando gracias a Dios por ellos, la única carta que Pablo no comienza así es la carta a los Gálatas y con razón; porque el comienza dándoles una reprensión.

La gratitud hacia Dios nosotros podríamos pensarla de manera objetiva para que se cultive de esta manera:

2. Cuando damos gratitud a Dios reconocemos que Él ha provisto todo lo que somos y lo que tenemos.

1 Corintios 4:7 Porque ¿quién te distingue? ¿O qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido? Pablo lo dice de una manera muy interesante. Tenemos un trabajo, nos andamos quejando no nos gusta, debes saber que te lo dio Dios, tienes un esposo o una esposa y no te gusta, te estas quejando, te la dio Dios, tienes un carro que te deja de vez en cuando en la calle, te lo dio Dios. ¿Qué tenemos que no hayamos recibido? Tengo un salario que no es el que quiero tener; Hermano nos lo dio Dios, un salario es mejor que no tenerlo.

En una ocasión había un anciano con una actitud constante de fe y se encontró con alguien que se quejaba todo el tiempo y quiso hacer un ejercicio con él, así que le dijo: "Trata de escribir 100 razones por las cuales tu estarías agradecido con Dios", a lo que el individuo respondió que no tenía ninguna, entonces él le dijo bueno déjame hacerte una pregunta: ¿Tú tienes un trabajo? "si", bueno escríbelo. ¿Ese trabajo que tú tienes te queda lejos o cerca de tu casa? No me queda cerca, me queda apenas a dos cuadras de mi casa, ¿Eso es bueno o malo? Eso es bueno, Bueno escríbelo. ¿Tu ayer comiste las tres comidas? Si claro, escribe: "gracias por la comida de ayer", La conversación quedaría allí y pasado tres meses el anciano se encuentra con la misma persona y sabiendo que él se quejaba todo el tiempo de sus compañeros de trabajo; le pregunta ¿Y cómo te va en la oficina? A lo que le respondió; sabes después de nuestra conversación hace unos meses, como ha cambiado la gente de mi oficina. Quien había cambiado realmente era el, la gente de su oficina probablemente no había cambiado, pero si su actitud frente a la vida.

Que fue lo que el Señor dijo en los evangelios sobre las aflicciones; que en este mundo claramente las tendríamos, así que cuando viene la dificultad lo que debemos recordar es el cumplimiento de su palabra. ¿Cómo es nuestra actitud frente a la vida? Debemos renovar nuestro entendimiento.

Cuando damos gratitud a Dios reconocemos nuestra total dependencia de Él. ¿Será que en este lugar hay alguien que este peor de lo que merece? La verdad es que nosotros merecíamos ser juzgados todos los días, la palabra dice que la paga de nuestro pecado era la muerte, sin embargo su misericordia son nuevas cada mañana, ya eso es una razón suficiente para ser agradecidos.

La ingratitud siempre ha sido la tendencia natural del hombre, miremos lo que dice: Romanos 1: 21 Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Lo que Dios viene diciendo desde el verso 18 es que su ira se manifestó por dos razones; la primera porque no le glorificaron como a Dios y la segunda no le dieron gracias. Si esto es haciendo referencia a los incrédulos, que pensara el Señor del creyente. ¡Hoy no me ha dado gracias, hoy no ha venido a Mí con un espíritu de gratitud! Y la gratitud por la muerte de Jesús, por el Espíritu puesto en nosotros, por la nueva vida, por la santificación continua a la que nos expone su Palabra, ¿dónde está nuestra gratitud?

3. ¿Por qué somos ingratos?

a. Por expectativas erróneas.

Esperamos algo y no sucede como creímos que sería; por ejemplo esperamos tener un matrimonio perfecto pero las cosas no van como creímos, hay ofensas y esto nos lleva a creer que Dios nos ha fallado y lo cierto es que nuestra expectativa era equivocada por que con seguridad estoy casado o casada con alguien que al igual que yo va en la vía de ser perfeccionado.

b. Olvidamos sus bendiciones. Salmos 103:2 Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios. Con seguridad estos beneficios son incontables, de hecho hay una infinidad de ellos que ni siquiera estamos contando.

c. No creemos que todas las cosas obran para bien.

Romanos 8:28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. 8:29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.

Este es un texto que citamos continuamente; pero cuando estoy frente a la adversidad no lo creemos mucho, de hecho nuestra primera actitud es la ingratitud, la falta de gozo.

¿Quién ha estado en un mal tráfico en los últimos días, alguien estuvo en algún trancón? Un buen grupo, el resto parece que no vive en Bogotá. Usted cree que ese mal tráfico cabe dentro de la afirmación que todas las cosas obran para bien. Todo copera para bien, de hecho todo me servirá para formar la imagen de Cristo en mí, esta es la razón por la cual yo debo tener una actitud de gozo y gratitud siempre, porque no hay nada que no obre para bien.

d. Nos creemos merecedores.

Efesios 5:20 dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Hagamos un ejercicio rápidamente en esa frase: "Por Todo" ¿qué queda excluido? Vamos a ponerle nombre; su trabajo, su esposa, sus hijos, el vecino, mi pastor, el perro de mi hermano que no lo tolero. Dar gracias por todo nos lleva a pensar que todo provino de una sola mano y esa mano tiene nombre: ¡Dios! Toda la herencia que hoy poseemos no es por lo que nosotros hacemos es por lo que Dios ya hizo.

En los salmos hay 35 referencias a la actitud de gratitud, Pablo habla 18 veces en sus cartas dando gracias y otras 10 veces instruye a dar gracias, y si seguimos buscando en la biblia completa no hay menos de 140 referencias sobre la necesidad de ser agradecidos.

Qué pasa si en este tiempo mi corazón ha quedado al descubierto y me doy cuenta de lo poco agradecido que soy; debo ir al Señor y pedirle perdón y si sientes que no tiene mucha convicción en esto; podemos pedirle a Dios que nos la de, para que nos arrepintamos. Porque cuando tenemos esta revelación y nos volvemos agradecidos, veremos que diferente luce la vida, de hecho vas a venir a la iglesia el otro viernes y domingo y vas a decir; "La gente del Camino Bogotá ha cambiado mucho"

Conclusión

Filipenses 4:6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. 4:7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Aquí hay algo que es enunciado y luego hallamos un resultado, hay una parte primera que tiene que ver con algo que me toca hacer y luego hay un resultado de eso que yo hago. Comencemos con el resultado: "Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. " La paz guarda mi corazón y mi mente hace referencia a que guarda mi corazón de no desviarme, de no resentirme, de no amargarme, estoy en paz, de hecho este es un deseo que todos siempre tenemos. Pablo describe cómo podemos acercarnos a eso: "Por nada estéis afanosos", uno diría Pablo eso es muy fácil decirlo, pero otra cosa es vivirlo. Bueno lo que el plantea no es que no sintamos la aflicción de lo que nos acontece, sino que antes de afanarnos podemos acercarnos a Dios con oración y suplica diciéndole: "Sabes Señor gracias porque estoy frente a este diagnóstico o esta dificultad, pero no estoy solo, estoy contigo y con tu Palabra que me llena de esperanza. De repente cuando yo hago ese ejercicio entonces la paz me llegara y esa es la fórmula, que me conduce cultivar paz en mi vida. Solo le digo esta mañana que nuestras acciones en este día prueben la gratitud que brota de mi corazón hacia Dios.

Pastor: David Bayuelo
Diciembre 13 de 2015
 

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