Vivir una vida restaurada es posible

Vivir una vida restaurada es posible - Génesis 3:7Escuchar audio de esta predica 1. Entender que el pecado es devastador

Definitivamente el pecado ha tenido un efecto devastador en nuestras vidas, he hecho de haber nacido separados de Dios ha generado un carácter y unos hábitos de vida que no necesariamente están alineados con los preceptos y propósitos de Dios para nosotros.

Génesis 3:7. Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.

Uno de los efectos devastadores que ha tenido sobre nosotros el pecado como acto seguido de haber caído y que sus ojos fueran abiertos como dice la Escritura, esto está asociado querer ocultar la desnudez por la vergüenza en nuestra vida; esta vergüenza nos lleva a buscar formas de ocultarla tal y como lo hizo Adán y Eva con cosas perecederas y según nuestra propia manera de pensar.

Algunas de esas formas de ocultar su vergüenza pueden estar asociadas a estar distante, a no ser participe de nada, tal vez a consentir que usted puede ser pisoteado por otros; pero también puede estar cubierta con una continua obsesión por el éxito (secular), por ser el mas aceptado socialmente o con aparentar un falso cristianismo victorioso o religioso.

Aquí viene a su vez la primera cosa gloriosa que el Señor en su misericordia ha hecho a favor de nosotros y es que Él ha provisto de una solución perfecta para cubrir nuestra vergüenza y levantar nuestra cara, pero que implicó el sacrificio y el derramamiento de sangre.

Génesis 3:21. Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió.

Ya con esto Dios mostraba su mano salvadora para que el hombre levantara su cabeza, prácticamente desde la misma caída, Dios nos muestra que aunque el pecado trajo consecuencias, Su poder es suficiente para restaurarnos y que esa restauración sea definitiva.

Jesús resalto que son los enfermos quienes necesitamos de esa solución perfecta para nuestras vidas

Mateo 9:12. Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.

Hoy en día estamos en una nueva dispensación, donde el sacrificio perfecto por nuestra redención fue consumado, por eso vamos a ver que el proceso de restauración en nuestra vida es posible y vamos a verlo con un ejemplo la vida de Pedro, pero en la escritura usted podrá encontrar muchos otros.

2. Conocer el propósito de Dios para mi vida y caminar hacia el cumplimiento de ese propósito.

Cuando Jesús inicia su ministerio y empieza a buscar a sus discípulos la Palara nos muestra en los evangelios que Pedro estaba en sus labores de pesca

Mateo 4: 18-20. Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres. Ellos entonces, dejando al instante las redes, le siguieron.

Este texto nos muestra varios aspectos que son de suma importancia para quien quiere vivir una vida restaurada.

a. Entender que lo que Dios dice es bueno y necesario para mi vida

Tal vez en algún momento de nuestras vidas hemos concebido la vida cristiana como una vida aburrida, que "desperdicia" las cosas buenas de la vida, que tal vez nos implica cohibirnos de cosas y por eso pensamos en hacer algunas amalgamas entre las cosas del mundo y lo establecido por el Señor.

Tal vez para Pedro no tenia mucha lógica eso de ser pescador de Hombres, pero decidió confiar en Jesús.

b. Saber que Dios tiene el mejor propósito para mi vida

Es posible que hoy tienes trazados muchos planes en tu vida y anhelas muchas cosas para ti y para tu familia, tal vez has vivido siempre pensando que hay objetivos en tu vida que los quieres alcanzar, pero la pregunta es si esos planes y propósitos que tienes están alineados con lo que el Señor quiere para tu vida.

Suele pasar que cuando te hablan del propósito de Dios para tu vida crees que no es lo mejor o tal vez ni siquiera sientas que estas en capacidad de lograrlo, pero desde el principio Dios nos lleva a caminar en fe para creer que efectivamente su propósito es lo mejor que le puede pasar a nuestra vida.

3. No pretender "ayudar" a Dios y confiar que Él nos limpiará

Pedro en desarrollo de su relación con Jesús empezó a caminar hacia su propósito, de trascender y llegar hasta donde tal vez ni el mismo Pedro alguna vez lo había pensado y en medio de ese proceso de aprendizaje con el Maestro, Pedro busca la manera de "ayudar" a Dios.

Marcos 8:31-33. Y comenzó a enseñarles que le era necesario al Hijo del Hombre padecer mucho, y ser desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y ser muerto, y resucitar después de tres días. Esto les decía claramente. Entonces Pedro le tomó aparte y comenzó a reconvenirle. Pero él, volviéndose y mirando a los discípulos, reprendió a Pedro, diciendo: !!Quítate de delante de mí, Satanás! porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.

Muchas veces pretendemos "ayudar" a Dios, echarle una mano en lo que creemos que debe ser el proceder del Señor en nuestro proceso, pero esto no siempre trae con buenos resultados.

Nosotros tenemos que buscar cual es la voluntad de Dios para ir en pos de ella, no debemos esperar que sea Dios quien se amolde a nuestros planes si queremos experimentar una restauración genuina.

Para no "ayudar" a Dios en ese propósito debemos estar estudiando y meditando en su palabra

Tal vez esa "ayuda" que buscamos prestarle a Dios, ni tiene que ser una acción premeditada, puede que tenga una buena intención, pero si desconocemos lo que

establece su Palabra, si desconocemos su propósito y la herencia que recibimos por Cristo en la Cruz, es muy probable que caigamos en este error.

4. Examinar nuestros actos y confrontarlos

Esta es la parte mas dura en la vida de Pedro en lo referente a su relación con Jesús y yo creo que esto es algo en que puede ser mas convencional de lo que nosotros mismos creemos en nuestra experiencia de vida.

Marcos 14:27. Entonces Jesús les dijo: Todos os escandalizaréis de mí esta noche; porque escrito está: Heriré al pastor, y las ovejas serán dispersadas. Pero después que haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea. Entonces Pedro le dijo: Aunque todos se escandalicen, yo no. Y le dijo Jesús: De cierto te digo que tú, hoy, en esta noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces. Mas él con mayor insistencia decía: Si me fuere necesario morir contigo, no te negaré. También todos decían lo mismo.

Marcos 14:67-72. y cuando vio a Pedro que se calentaba, mirándole, dijo: Tú también estabas con Jesús el nazareno. Mas él negó, diciendo: No le conozco, ni sé lo que dices. Y salió a la entrada; y cantó el gallo. Y la criada, viéndole otra vez, comenzó a decir a los que estaban allí: Este es de ellos. Pero él negó otra vez. Y poco después, los que estaban allí dijeron otra vez a Pedro: Verdaderamente tú eres de ellos; porque eres galileo, y tu manera de hablar es semejante a la de ellos. Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco a este hombre de quien habláis. Y el gallo cantó la segunda vez. Entonces Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces. Y pensando en esto, lloraba.

Con mucha frecuencia nuestras palabras dicen una cosa y nuestra acciones dicen otra cosa totalmente contraria, por lo que la idea no tiene que ver con entrenar nuestro intelecto, sino llegar a que en nuestro diario vivir sean mis actos los que puedan establecer cual es mi realidad y con honestidad examinarnos.

5. Buscar el arrepentimiento genuino

Cristo vino para ser luz y cuando su luz ha iluminado nuestra vida y podemos ver que necesitamos un cambio profundo en nosotros en la mayor intimidad de nuestro ser, cuando esto suceda el Poder de Dios se manifestará en nosotros para levantar nuestra cabeza.

Una vez que Jesús resucitó y se apareció de nuevo a sus discípulos llamó a Pedro y este muestra un corazón contrito que ama al Señor, lo cual es consecuencia de un genuino arrepentimiento.

Juan 21: 15-17. Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. El le dijo: Apacienta mis corderos. Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas. Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas.

Jesus que conocía el corazón de Pedro, el cual había confrontado vio que lo que Pedro decía era verdad y así Pedro fue restituido para cumplir la misión que Dios había encomendado en este hombre.

6. Vivir en el propósito de Dios

Dios cumplió el propósito en la vida de Pedro y este fue un siervo bendecido que trascendió mas allá de lo que un pescador común y corriente podía esperar, se volvió un pescador de hombres que llevó las buenas nuevas a muchos, actuando con el poder del Espíritu Santo haciendo grandes cosas como sanar con su sombra.

Es así que una vida restaurada, podrá trascender en el propósito del Señor para con nosotros llevándonos a crecer y llegar hasta donde ni siquiera podemos imaginarnos. Pedro estuvo listo para dar de gracia, porque experimentó una verdadera renovación en su vida y Dios limpió y preparo a este hombre para ir tras el cumplimiento de la promesa sin importar lo grave o sucios que pudieran ser los pecados de Pedro.

Oscar Rosas
Enero 24 de 2016

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