Una Fe Generosa (Primicias)

Una Fe Generosa (Primicias) - 2 Corintios 9:6Escuchar audio de esta predica 2 Corintios 9:6 Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. 9:7 Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.

Hay quienes nos hemos preguntado una y otra vez porque la ofrenda de Caín no fue acepta delante de Dios, porque no fue agradable para nuestro Señor, hemos concebido muchas explicaciones, incluso la que más fuerza cobra en los círculos cristianos es que él llevo frutas en mal estado o que no expresaban ser lo mejor de su cosecha. Tal vez esto pudo ser cierto pero no tenemos una manera fidedigna de poder corroborarlo a través de lo que la escritura nos dice; pero lo que si nos anuncia Génesis en el Capítulo 4 verso 3 es que: Andando el tiempo, Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová.

Esta expresión "Andando el tiempo" Nos lleva a descubrir una cosa para tener en cuenta y es que cada acción que el pueblo de Dios ejecutaba en el antiguo testamento debía expresar fe en la persona de Jesucristo, desde las vivencias cotidianas, el cumplimiento de las leyes sacrificiales y morales e incluso las fiestas solemnes decretadas por Dios incluyendo la fiesta de las primicias, así que la acción de Caín dejaba ver que él no vivía por fe.

El apóstol Pablo en sus cartas en tres ocasiones se sumaría a la afirmación hecha por el profeta Habacuc en el antiguo testamento al decir: "El justo vivirá por la fe" (Hebreos, Romanos y Gálatas). Así que la FE sigue siendo el elemento esencial no solo para tener vida eterna, sino también para disfrutar las bendiciones que esta incluye. Hay quienes hoy discuten, justifican, se resisten a todo lo que tiene que ver con darle a Dios de su tiempo, talentos y tesoros que es la forma más conveniente para expresarle honra y credulidad, pero lo que no han descubierto es que si realmente han sido justificados, si realmente nacieron de nuevo, de ellos debe desprenderse una generosidad que los distingue claramente como justos hijos de Dios.

En este día Dios desea recordarnos el elemento esencial para tener una vida bendecida, ya que las escrituras nos muestran que la fe es el combustible vital para todos aquellos que hemos sido separados para Dios.

Todos los grandes hombres que registran las escrituras de principio a fin incluyendo al Señor Jesucristo tuvieron por estandarte la fe en Dios y en todos los casos esta fue determinante para poder obtener la provisión abundante que los conduciría a alcanzar el cumplimiento de su propósito en esta tierra. Marcos 11:22 respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios.)

Hay muchos concejos prácticos que este mundo ofrece y que tal vez puedan llevarnos a mejorar la manera en como manejamos nuestras finanzas y su resultado, pero está comprobado que ninguno de ellos jamás tendrá el fundamento sólido para alcanzar ese equilibrio que representa el tener una vida bendecida. Es aquí en donde hallamos la razón por la que Dios estableció su propio sistema en las escrituras y en donde los hombres a través de la obediencia a él podrían demostrar día a día su fe y lograr experimentar su suficiencia y abundancia en todos los aspectos. Puede que no le hallemos lógica o razón a sus designios, pero este es precisamente el valor de la fe.

Jesús nos habla de un dios barato llamado Mammón, que procura robarnos la confianza que debe estar dispuesta para Dios y desplazarla hacia él en medio de la influencia que él ejerce sobre las riquezas. Si queremos mantenernos lejos de su influencia hay que meditar en los principios establecidos por Dios en su Palabra.

1. Nuestra generosidad siempre dependerá de nuestro grado de fe.

2 Corintios 9:6 Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará.

El apóstol Pablo describe dos acciones prácticas que conllevan a un igual número de consecuentes y que se hallan íntimamente relacionadas con la fe, ya que el que ejecuta una acción escaza esta ceñido al temor que le genera el invertir el grano que posee, ignorando que en ello es donde se encuentra el verdadero valor de mostrar la confianza que se tiene en el Sustentador de nuestras vidas y la oportunidad de poder honrarle como el merece.

Mateo 25:24 Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; 25:25 por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo.

Nunca, podremos comprobar las bendiciones y la vida abundante que está establecida para nosotros sino nos disponemos a expresarle absoluta confianza a Dios y a lo dicho en su palabra. No dejemos que el temor gobierne nuestras acciones porque él será el mayor impedimento para gozar una vida bendecida.

2 Reyes 4:42 Vino entonces un hombre de Baal-salisa, el cual trajo al varón de Dios panes de primicias, veinte panes de cebada, y trigo nuevo en su espiga. Y él dijo: Da a la gente para que coma. 4:43 Y respondió su sirviente (Giezi): ¿Cómo pondré esto delante de cien hombres? Pero él volvió a decir: Da a la gente para que coma, porque así ha dicho Jehová: Comerán, y sobrará. 4:44 Entonces lo puso delante de ellos, y comieron, y les sobró, conforme a la palabra de Jehová.

Eliseo no puso sus ojos en lo mucho o en lo poco que representaba la semilla, solo en atender y obedecer lo determinado por Dios. Su siervo debía estar pensando que antes de sembrar la semilla en los otros profetas era mejor que ellos la comieran, pero a pesar de lo poco lógico que mostraba la petición de Dios, Eliseo se sostuvo en ella y pudo disfrutar la manifestación sobre natural de su Padre.

Todo esto se resume en Dar de gracias lo que de gracia hemos recibido.

2. La fe en Dios se hace efectiva cuando damos lo propuesto en nuestro corazón.

2 Corintios 9:7 Cada uno dé como propuso en su corazón.

Si nuestro Dios Padre es generoso, Su pueblo también debe proponerse ser generoso. La generosidad es una característica que identifica al verdadero creyente. Por contraste, el egoísmo es una característica obvia de la persona que no conoce o no tiene una buena relación con Jesucristo. Por tanto, si el egoísmo o la falta de generosidad existen en un cristiano esto indica falta de conocimiento, una mente no renovada, falta de obediencia y un apagamiento o menguar del Espíritu Santo. Podemos en seguida ver que el creyente que consistentemente tiene un espíritu generoso, es el que permite al Espíritu Santo que manifieste Su fruto. En Gálatas 5:22, encontramos que el fruto del Espíritu Santo "es la obra que Su presencia lleva a cabo dentro de nosotros." Es el amor de Dios. El amor de Dios de acuerdo a 1Co.13:5, no es egoísta, no busca lo suyo. Es amabilidad y bondad, lo cual significa benevolencia.

En Gálatas 5:14, encontramos que la ley completa de Cristo concerniente a las relaciones humanas es hallada en el único precepto, "Amarás a tu prójimo como a ti mismo. "Si deseamos ser cristianos que reflejen el carácter de Jesús, debemos aprender a ser más y más generosos de corazón y de hecho. Nuestro testimonio para el mundo, que esperamos alcanzar para Jesús, nuestro Señor, depende de la manera en que nos tratamos los unos a los otros en el Cuerpo de Cristo, igual que como tratamos a nuestros prójimos que están perdidos y pereciendo sin Cristo. Esta acción debe ser el producto de la nueva naturaleza de la que nos hicimos participes en Cristo y que expresa su nivel de generosidad al punto de haber dado su vida por nosotros, Él nos sembró todo; su existencia misma y si provenimos de su cimiente, la generosidad debe ser la meta a la que aspiramos llegar fluyendo con absoluta naturalidad a través del renovar nuestra mente.

2 Corintios 9: 7 no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.

Cuando comprendemos nuestra identidad tendremos la actitud correcta que es fundamental en este ejercicio de fe, ya que el dar no nos debe producir tristeza y mucho menos llevarnos a sentir que lo hacemos por obligación,

esto debe ser un ejercicio deleitoso que será lo que propicie el germinar de la semilla sembrada.

Cierto día un hombre había hecho sus ahorros y vivía modestamente con su esposa. Así que, se presenta en casa una señora joven, que se dedicaba a la prostitución, y venía a pedir dinero. La sinceridad con que hablaba no se podía poner en discusión. - Mire, querido señor. No tengo nada, me encuentro mal, y no sé a quién acudir. He pensado en usted, que tiene buen corazón. ¿Me podría ayudar con algo?... El piadoso hombre va a su armario, saca todo el dinero que había en casa y se lo entrega a la mujer, que se marcha llenando de bendiciones a su generoso bienhechor. La esposa, sin embargo, que no está conforme, se enfurece y le colma de gritos al marido: - Pero, ¿te das cuenta a quién le has dado tu dinero, a esa mujer tan perdida?... Y el, sin alterarse, le contesta muy tranquilo: - Sí, ¿y qué? Si Dios no tuvo escrúpulo en dármelo todo a mí, ¿por qué he de tener yo escrúpulo en entregar mi dinero a esta mujer?...

Nuestra generosidad siempre será proporcional a nuestra fe y nuestra fe proporcional a las bendiciones en nuestras vidas.

Otro buen día un hombre muy adinerado empezó a frecuentar una congregación y al escuchar que se pedían diezmos y ofrendas el decidió que no daría absolutamente nada de su dinero, con el pasar del tiempo después de nacer de nuevo, y ser renovada su mente por la palabra él creyó que hacerlo era lo correcto y además le permitía expresarle honra al Señor, así que una mañana se presentó en su congragación y pidió hablar con el pastor, el pastor lo hizo pasar y el de manera inmediata saco una bolsa con mucho dinero y la coloco sobre su escritorio, el pastor asombrado le pregunto ¿Y qué es esto? A lo que el hombre respondió: "mis diezmos de todo un año" y el pastor le pegunto: ¿y por qué los das así? Y él solo dijo: porque así solo será un solo dolor. Demos aprender a dar con alegría, sin tristeza en nuestro corazón, ni por necesidad.

3. La verdadera fe no manipula simplemente cree y espera.

Hechos 20:33 Ni plata ni oro ni vestido de nadie he codiciado.

El apóstol Pablo siempre mostro una motivación que expresaba su fe y confianza entera en que Dios era quien sostenía su vida, el nunca mostros necesidad a pesar de ser alguien que había bendecido a muchos.

De la misma manera el Señor Jesús les dijo a sus discípulos en Lucas 10:4 No llevéis bolsa, ni alforja, ni calzado; y a nadie saludéis por el camino. El esperaba que entera y completamente confiaran en Dios y no en ningún hombre que se les atravesara en el camino.

En una ocasión había otro hombre muy adinerado que daba muy buenos diezmos y ofrendas en su congregación, pero una mañana salió en su yate de pesca con otro amigo, pasado el medio día la embarcación quedo a la deriva por una falla en el motor y esta fue arrastrada por las corrientes

hasta una pequeña isla, a pesar de la gravedad de la situación este se mostraba plenamente seguro y confiado por lo cual su amigo le pregunto ¿Por qué estás tan tranquilo si estamos casi frente a la muerte? A lo que este hombre respondió: "no te preocupes que si de algo estoy seguro es de que mi pastor me encontrara".

No dependemos de los hombres única y enteramente nuestra fuente siempre deberá ser Dios. El mirar a los hombres como la fuente es la mayor prueba de incredulidad. No sugerimos o damos ideas, si es fe no necesitamos decir nada a ninguno, porque Dios sabe de qué cosa tenemos necesidad, Dios es la fuente y hay que poner los ojos en él. Hay personas que todo el tiempo están haciendo insinuaciones o mendigando a otros, si es fe no necesitamos decir nada, con nuestras oraciones basta para que Dios coloque en el corazón de alguien sin que digamos nada el que haga algo por nosotros. Recuerde que el pedir y se os dará le corresponde enteramente a Dios. Hay que poner nuestra fe en Dios ya que el cumple.

Manipulación es nuestra habilidad de hablar y persuadir, pero fe en Dios es la capacidad que Él tiene de hablar y persuadir a quien el desee para bendecir su obra y nuestras vidas y Él jamás necesitara que nosotros le ayudemos.

4. La verdadera fe sabe que nuestro Padre es quien nos hace prosperar.

Deuteronomio 8: 18 Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día.

PODER: significa: vigor, fuerza, capacidad, habilidad. Moisés le informa a Israel que es Dios quien les da la capacidad para obtener

La parábola del buen samaritano Lc.10:35 Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese.

"Ve y haz tu lo mismo con las riquezas, porque las bendiciones materiales están incluidas dentro de las promesas a los patriarcas y sus descendientes. La razón de ser de las riquezas es para verificar el pacto y no ser malgastadas egoístamente. Dios desea que nuestras necesidades sean suplidas, ¿Qué debemos hacer con el excedente de sus bendiciones? Definitivamente compartirlas.

Jesús lo dijo de la siguiente manera en Jn.10:10: El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. El pacto que Dios ha hecho con la humanidad provee vida en abundancia. Desde el comienzo mismo de los tiempos, Las Escrituras nos muestran a Dios queriendo nuestra felicidad y prosperidad. En Génesis, se nos revela a Dios creando todas las cosas y declarando que todo era bueno, luego dio esta tierra bendecida y abundante a Adán y le concedió que ejerciera dominio sobre todo lo creado

(Gn.1:28). El plan de Dios desde el principio fue prosperar al hombre. En este texto Jesús declara su intención de recobrar y restaurar lo que el Padre ofreció al hombre y destruir el intento del diablo de estorbar las bendiciones que Dios dispensa al hombre.

En otras palabras lo que dijo es no es tan solo una existencia ordinaria, sino vida en plenitud, abundancia y prosperidad (3Jn.2).

En la Palabra hay un ejemplo de uno que es muy rico, es nuestro Señor Jesús en 2Co.8:9 porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre siendo rico, para que vosotros con su pobreza fuerais enriquecidos"

Él optó por renunciar a la manifestación de su gloria eterna, y asumir toda la miseria de un esclavo. Se hizo pobre significa: ser destituido, pobre como un pordiosero, reducido a extrema pobreza. La palabra sugiere el último peldaño de la pobreza, una situación en la que uno carece totalmente de los bienes de este mundo. Él se hizo hombre. Fue una autolimitación de su gloria visible hacia el exterior. Él era Dios aun en el más amplio sentido. Asumió el papel de siervo. "Él, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomó la forma de siervo y se hizo semejante a los hombres. Más aún, hallándose en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz" (Filipenses 2:6-8).

Es el más grande e inspirador ejemplo de generosidad

Conclusión

Tres hombres salieron de cacería, entre ellos iba un doctor, un abogado y un pastor, al poco tiempo de entrar al bosque avistaron un venado al cual los tres le dispararon, el venado cayó muerto de inmediato y ellos corriendo hacia el descubriendo que solo había un disparo en su cuerpo, así que empezaron a discutir quien sería el que habría dado el tiro certero. Después de un instante aparecería el guarda del bosque y le contarían su dilema y este hombre les diría que en un instante el podría descifrar este misterio, examino por unos segundos el animal y rápidamente determino que el que lo había matado había sido el pastor, los demás asombrados por su rápida respuesta le preguntaron que como lo había hecho tan rápido, a lo que él les respondió: que la bala había entrado por un oído y le había salido por el otro. Hemos estado aprendiendo una serie de verdades escriturales que espero como su pastor el que puedan atesorar en sus corazones, no ha sido con el objeto que les entre por un oído y les salga por el otro sino por el contrario que ellas produzcan vida y vida en abundancia. Nunca se nos olvide que Dios nos ha procurado una vida abundante.

Pastor: David Bayuelo
Enero 31 de 2016

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