En Él soy Santo

En Él soy Santo - Levíticos 11:45Escuchar audio de esta predica Lev 11:45. Pues yo, el SEÑOR, soy quien te sacó de la tierra de Egipto para ser tu Dios; por lo tanto, sé santo porque yo soy santo.

Cuando escuchamos la palabra "santo" y "santidad" viene a nuestra mente una serie de ideas y de conceptos que la mayoría de las veces distan mucho de lo que el Señor expresa en la Escritura. Por tanto tomando como fuente su Palabra hoy veremos que la santidad más que un hecho aislado o distante está inmersa en nuestra vida cotidiana y es precisamente el libro de Levítico quien nos muestra la imagen clara acerca de este tema.

Para los judíos la educación de sus hijos comenzaba a temprana edad con este libro, para ellos, el que fueran educados en cuanto a la santidad de Dios y en la responsabilidad que cada individuo tiene de vivirla. Esta debía basarse en una relación de amor y respeto y que va más allá del cumplimiento de preceptos, y que claramente se resumía en Adoración, ya que era la cuestión central para el pueblo de Israel, como lo es para nosotros hoy en día.

La enseñanza del Señor Jesús: Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas, Mt.7:12, refleja el texto bíblico de Le.19:18: No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo Jehová.

Entre más estrecho mi relación con Dios, mi proceso de santificación se hace evidente.

Dios se les revela como un Dios santo, dando a conocer más que un atributo, su esencia y carácter por tanto, la comunidad del pacto (los hombres, mujeres, niños y extranjeros) se manejaban bajo sus preceptos.

1. NUESTRO DIOS ES UN DIOS SANTO. Sé santo porque yo soy santo.

Todo lo que tiene que ver con Dios es llamado Santo. Él es llamado Santo, su Palabra es llamada santa, su día de reposo es llamado santo, el tabernáculo y el templo es santo, su Espíritu es Santo, su Nombre es Santo.

Nuestro Dios es un Dios Santo.

Webster define santidad de la siguiente manera: "Dedicado a uso religioso; perteneciente a o venido de Dios; consagrado, sagrado; espiritualmente perfecto o puro; inmaculado de maldad o pecado; sin pecado, santo."

La palabra hebrea para "santo" es quadosh "Atribuido a todas esas cosas que de cualquier manera conciernen a Dios, o su adoración; sagrado; libre de mancha de vicio, idolatría, y otras impurezas y cosas profanas."

La palabra griega es hagios, que se define de la siguiente manera en el léxico griego: "Dedicado a Dios, santo, sagrado; reservado para Dios y su servicio; puro, perfecto, digno de Dios, consagrado."

La idea básica de santidad, como está aplicada a Dios, es separación, exaltación, dedicación y consagración; como miembros del pueblo del Señor son llamados "santos" Ro.1:7.

Todo lo que se relaciona con Dios tiene esa cualidad.

Si no entendemos la santidad de Dios la Biblia no tiene sentido, esto es verdad.

La palabra santidad aparece más de 600 veces sin sus derivados La cruz de Cristo no tiene ningún sentido en ausencia de la Santidad de Dios, es la santidad de Dios lo que hace que Cristo fuera a la cruz a pagar por el pecado que la justicia de Dios no podía pasar por alto.

Dios nos revela en más de una ocasión tanto en el AT como en el NT sed santo porque yo soy santo no dice, actúa santamente, dice sed es el interior de tu ser, y la razón es que Él es santo, y no por los consecuentes que puedes tener que es cierto, la razón es si somos hijos, como hijos reflejamos la

cualidad de nuestro Padre, de tal forma que tu forma de ser como hijo no te desliga del Padre que te engendrado, te ha dado un nuevo nacimiento.

Por lo tanto, yo le pertenezco a un Padre que es Santo.

El libro de Levítico fue escrito para personas que han sido redimidas, para mostrar la manera en que el ser humano debe acercarse a Dios y adorarle.

2. DIOS SE ACERCA O NOS LLAMA PARA TENER COMUNION CON EL.

A lo largo de las Escrituras podemos ver el propósito y planeamiento eterno de Dios llevado a los hombres a diferentes lugares en el tiempo y la historia donde pueden encontrarse con Dios y tener comunión con Este.

Lev.11:1 Llamó Jehová a Moisés, y habló con él desde el tabernáculo de reunión, diciendo...

En este texto podemos observar que el tabernáculo está hecho y Dios continua su encuentro con Moisés donde el resto del pueblo puede ver el servicio que Moisés desarrolla para el Señor.

A partir de ese momento Dios le entrega a Moisés su código de santidad para que este lo declare ya que el pueblo continuaría en la siguiente etapa de su proceso y era la conquista de la tierra prometida, para lo cual era imperativo que lo conocieran para no dejarse contaminar de las costumbres de los demás pueblos. En otras palabras, Dios le está diciendo a su pueblo Israel: "Os he separado del resto de las naciones de alrededor a fin de que seáis míos. Lev.20:26

Al igual que Moisés Dios nos llama de manera personal

El Señor Jesús dijo en Mt.5:48: Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto,

Nos dice que seamos sal y luz para dar a conocer mediante nuestras obras la grandeza del Señor.

Nos dice: "Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo, diente por diente. Pues Yo os digo (...) Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo. Pues Yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; el Señor nos sorprende profundizando los mandamientos de Moisés tratando de llevarnos al espíritu y esencia de la Ley Nueva traída por Él mismo: conducidos por Su Espíritu a nuestro ser para que se manifieste en nuestro exterior.

La santidad consiste principalmente en una llamada, invitación que Dios te hace personalmente... no tanto en un mandato o un imperativo. Nadie puede ser santo por sus propias fuerzas, ni imponerse la santidad como una meta personal... Él tiene la iniciativa de invitarte y llamarte a este particular modo de vida. ¿Por qué digo "particular"? Porque hoy santidad es un modo de vida exclusivo propio de los seguidores de Jesús. Entonces el Sed santo... es relevante en nuestras vidas

Como creyentes al escuchar esto, debemos de entender que nosotros somos el pueblo de Dios hoy. Lo que le dijo Dios a Israel también nos lo está diciendo a nosotros, porque en la nueva relación que tenemos con Jesucristo no hay ni judío ni gentil, no hay más que un solo hombre, un cuerpo en Cristo. Las promesas que aparecen en forma de imagen en el Antiguo Testamento también nos pertenecen a nosotros, que vivimos a este lado de la cruz.

Esto lo vemos reflejado en la vida de Moisés cuando el Señor se acerca a Moisés a través de la zarza ardiente Ex.3:4-5: Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: No te acerques; el Señor le dice: quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es.

Nada podría parecer más común y menos santo que la suciedad ordinaria, pero el Señor dijo a Moisés que la suciedad ordinaria en la que él estaba de pie era tierra santa - santa debido a la presencia de Dios. Dios es santo y su presencia (hace santo) todo lo que toca - incluso el suelo debajo de los pies de Moisés.

Ese episodio de la zarza ardiente nos dice también que Dios espera que los creyentes podemos responder al actuar en santidad en todas las esferas de nuestras vidas.

3. SANTIDAD IGUAL INTEGRIDAD. Tito.2:7: presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad, seriedad,

Cuando escuchamos la expresión "santidad" o "santos", muchos de nosotros reaccionamos de manera extraña como si esa palabra fuera ajena a nosotros, como si fuera algo sumamente severo, salida de toda realidad, que viven aisladas y sin contacto con el mundo exterior. Pero la Biblia no sugiere ninguna de estas ideas, La palabra se deriva de la misma raíz de la que en inglés "wholeness" (joulnes) que significa: integridad, todo, completo, sin tacha o defecto, de modo que santidad quiere decir integridad, estar completos. Y si leemos integridad en lugar de santidad por todas partes en la Biblia, como por ejemplo: sed santo porque yo soy santo Se integro como yo lo soy íntegro.

Hay políticos, por ejemplo, que presumen de ser íntegros, queriendo decir con ello que son honrados. Y claro, la honradez es un valor.

En Levítico se expresa la manera como debía presentarse la ofrenda dice que sin defecto, sano, de manera íntegra para que Dios los aceptara. Lev.22:19-20: para que sea aceptado, ofreceréis macho sin defecto de entre el ganado vacuno, de entre los corderos, o de entre las cabras. Ninguna cosa en que haya defecto ofreceréis, porque no será acepto por vosotros.

De ahí que Jehová condenara tan enérgicamente a quienes desobedecían esa norma y ofrecían animales cojos, enfermos o ciegos Mal.1:6-8: El hijo honra al padre, y el siervo a su señor. Si, pues, soy yo padre, ¿dónde está mi honra? y si soy señor, ¿dónde está mi temor? dice Jehová de los ejércitos a vosotros, oh sacerdotes, que menospreciáis mi nombre. Y decís: ¿En qué hemos menospreciado tu nombre? En que ofrecéis sobre mi altar pan inmundo. Y dijisteis: ¿En qué te hemos deshonrado? En que pensáis que la mesa de Jehová es despreciable. Y cuando ofrecéis el animal ciego para el sacrificio, ¿no es malo? Asimismo cuando ofrecéis el cojo o el enfermo, ¿no es malo? Preséntalo, pues, a tu príncipe; ¿acaso se agradará de ti, o le serás acepto? dice Jehová de los ejércitos.

Uno de los casos registrados en la Biblia de hombres que no actuaron con integridad fue el de Nadab y Abiú que ofrecieron fuego extraño del que había sido ordenado por Dios y además se presentaron embriagados y la santidad del culto se vio amenazada. Lev.10:1; 9.

Sal 84:11 Porque sol y escudo es Jehová Dios; Gracia y gloria dará Jehová. No quitará el bien a los que andan en integridad.

Prov 28:18 El que en integridad camina será salvo; Mas el de perversos caminos caerá en alguno.

CONCLUSION

Lo raro de no ser raros. Alguna vez oí contar una anécdota del San José María Escrivá clara y graciosa. En una ocasión, estando en Pamplona, fue a una peluquería a arreglarse el pelo. Trabó conversación con el peluquero. Y, llevado por su afán de acercar al Señor a quien estaba cerca de él, le habló de la santificación en su sitio, como peluquero. Le decía que haciendo lo que tenía que hacer, arreglar el pelo a sus clientes, podía y debía ser santo. El bueno del peluquero no parecía entender gran cosa. En un momento exclamó: -¡Santo! En mi pueblo había una señora que le llamaban "la santa". Y se fue al monte y comía hierba. Monseñor Escrivá le dijo al momento: -Hijo mío, esa mujer no era una santa. Esa era una cabra. La santidad no consiste en hacer cosas raras. Algunos santos han hecho cosas raras. Pero hacemos muchas más y más raras los que no somos santos. "Santo es el que hace lo que Dios quiere, cuando Dios quiere, como Dios quiere y, precisamente, porque Él lo quiere". (Santo Tomás)

Hace años un predicador se mudó para Houston, Texas. Poco después, se subió al autobús para ir al centro de la ciudad. Al sentarse, descubrió que el chofer le había dado un dólar de más en el cambio. Mientras consideraba que hacer, pensó para sí mismo, "Ah, olvídalo, es solo un dólar ¿Quién se va a preocupar por tan poca cantidad?, de todas formas la compañía de autobús recibe mucho de las tarifas y no la echarán de menos. Acéptalo como un regalo de Dios. "Pero cuando llegó a su parada, se detuvo y, pensando de nuevo, decidió darle el dólar al conductor diciéndole, "Tome, usted me dio este dólar de más." El conductor, con una sonrisa le respondió: - Sé que eres el nuevo predicador del pueblo. He pensado regresar a la iglesia y quería ver que usted haría si yo le daba demasiado cambio". Se bajó el predicador sacudido por dentro y dijo: "Oh Dios, por poco vendo a Tu Hijo por un dólar." Nuestras vidas serán la única Biblia que algunos leerán, así que NO OLVIDES ser ejemplo en todo lo que haces.

Pastora: Myriam Vargas
Febrero 7 de 2016

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