Las riquezas que debemos administrar

Las riquezas que debemos administrar - Mateo 25:14-30Escuchar audio de esta predica Dios ha dado grandes dones y talentos a sus hijos los cuales deben ser administrados de la manera correcta para su mejor provecho. Tales dones y talentos incluyen la vida espiritual, los dones espirituales, el cuerpo, el tiempo, la familia, el trabajo, la Iglesia, la Biblia, la oración, la voz, el dinero, etc. La mayordomía cristiana incluye a todas las cosas de las que hemos sido partícipes.

Hay quienes piensan que solamente el dinero y las riquezas son parte de la mayordomía haciendo a un lado los dones y talentos dados por Dios y los relegan al olvido o no los usan de la manera adecuada perdiendo la bendición de glorificar a Dios. Hay hermanos que tienen una hermosa voz y que pueden usarla para cantar, hacer narraciones, enseñar, pero por temor o algún otro factor no la usan; otros tienen la facilidad de tocar un instrumento musical, pero prefieren darle su talento al mundo en lugar de Dios y pierden la bendición de ser útiles en la Obra del Señor. Estimado, hermano, pon tus facultades y tus dones espirituales en servicio a Dios y la satisfacción y el gozo de hacer algo por el Señor será grande.

Mateo 25:14 Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. 25:15 A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos. 25:16 Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos 25:17 Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos. 25:18 Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor. 25:19 Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos. 25:20 Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos. 25:21 Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. 25:22 Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos. 25:23 Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. 25:24 Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; 25:25 por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo. 25:26 Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí. 25:27 Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses. 25:28 Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos. 25:29 Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. 25:30 Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

1. Debemos definir y poner a funcionar los dones y talentos recibidos por gracia.

Dentro del pensamiento cristiano se ha hecho una diferenciación entre los dones y los talentos. Normalmente se dice que los dones se refieren a las facultades espirituales que recibimos cuando el Espíritu Santo llega a morar en nuestro corazón. Y que los talentos se refieren a las facultades naturales que traemos por herencia de nuestros padres. Aunque se trata de una manera sencilla de clasificar las facultades que Dios nos da, debemos de considerar que todo proviene de Él, por su soberanía. Las facultades sean espirituales o humanas provienen como un acto de gracia de Dios, son regalos que debemos de apreciar.

La palabra don en la traducción del Nuevo Testamento en español viene de dos palabras griegas "dórea" y "carisma" que significan también: regalo, dádiva o presente. En Romanos 6:23 leemos: "... más la dádiva (carisma) de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro". La vida eterna es un don de Dios o un regalo. En 2 Corintios 9:15, Pablo exclama: ¡Gracias a Dios por su don (dórea) inefable! Dios es el más grande Dador y nos ha dado el más grande regalo: su propio Hijo. En Hechos 2: 38 dice: ―... y recibiréis el don (dórea) del Espíritu Santo. Aquí Pedro se refiere a que el mismo Espíritu Santo es el regalo de Dios cuando hay arrepentimiento de los pecados. En Romanos 1:11, Pablo teniendo el ferviente deseo de visitar a los hermanos en Roma y edificar sus vida menciona lo siguiente: "Porque deseo veros, para comunicaros algún don (carisma) espiritual, a fin de que seáis confirmados..."

Así podemos observar que los dones son manifestaciones de la gracia de Dios para nuestro bien y el de nuestros hermanos. Sin embargo, tomando en cuenta la parábola de los talentos en Mateo 25: 14-30, el Señor Jesús refiere que a cada uno de los hombres se le da talentos en correlación a sus propias facultades personales para administrarlos y traer honor a su amo. Mientras que los dones espirituales son facultades que provienen directamente del Espíritu Santo, repartidos a cada uno en base a Su propia soberanía y para desempeñarlos en el cuerpo de Cristo, en 1 Cor.12:11 dice: "Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere".

2. Donde comenzar con la buena administración de lo recibido por gracia.

La mayordomía en la vida de un creyente en Cristo debe comenzar con su propio ser: su cuerpo, su vida devocional, su tiempo, su trabajo, su familia, etc. En esta lección veremos solamente cuatro cosas importantes para administrar:

a. Un hijo de Dios debe administrar sabiamente su cuerpo.

1 Corintios 6: 19-20, Pablo nos hace notar que: ― ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.

La razón es porque el cuerpo es del Señor y es templo del Espíritu Santo, en Los malos hábitos van destruyendo el cuerpo y al final de la vida los males brotan causando lamentables dolores. El hijo de Dios debe evitar aquellas cosas que le destruirán. Debemos tener en cuenta que nuestro cuerpo es el vehículo con el que nos doto Dios para poder efectuar su propósito perfecto a través de nuestros dones y talentos en esta tierra.

1 Timoteo 4: 8 El entrenamiento físico es bueno, pero entrenarse en la sumisión a Dios es mucho mejor, porque promete beneficios en esta vida y en la vida que viene. (NTV) 1 Timoteo 4: 8 4:8 porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.

1 Timoteo 4:1 Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; 4: 2 por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia, 4:3 prohibirán casarse, y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad. 4:4 Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias;

Pablo lo dijo de esta manera en 1 Corintios 10:23 Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica. Recuerde a pesar de que todo alimento está dispuesto en esta tierra para ser comido dentro del orden la fe en el Cristo que santifico todos los alimentos a través de su sacrificio, todo en exceso no terminara obrando para nuestro bien y esto también nos descalificaría como buenos mayordomos.

b. El hijo de Dios debe administrar sabiamente su tiempo.

Salomón escribe en el libro de Eclesiastés que todo tiene su tiempo. El labrador observa cuidadosamente los tiempos para efectuar su siembra y poder obtener los preciados frutos para el sustento de su familia. Pablo expresa también: 1 Corintios 7:29 Pero esto digo, hermanos: que el tiempo es corto; resta, pues, que los que tienen esposa sean como si no la tuviesen; 7:30 y los que lloran, como si no llorasen; y los que se alegran, como si no se alegrasen; y los que compran, como si no poseyesen; 7:31 y los que disfrutan de este mundo, como si no lo disfrutasen; porque la apariencia de este mundo se pasa.

En la carta a los Efesios 5: 16, el apóstol Pablo hace la siguiente exhortación: ―...aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.

Todo creyente debe ser sabio en aprovechar su tiempo de vida, debido a que éste pasa prontamente. El tiempo es irreversible. Una vez más Pablo aconseja a Timoteo: ―...ocúpate en la lectura, la exhortación y en la enseñanza. 1 Tim. 4:13.

El hijo de Dios no debe descuidar su tiempo devocional con el Señor, la lectura diaria y la oración si desea prosperar en su vida espiritual y ser usado poderosamente en el Señor.

Recordemos que el tiempo es el único recurso irrecuperable, ubíquese dentro del propósito dado por Dios y haga usanza de su tiempo de una manera tan eficaz que pueda sacarle el máximo de provecho a este recurso. No se olvide que debe gastarlo haciendo una escala de valores de acuerdo al orden de prioridades dado por Dios para que este sea bien usado.

c. El hijo de Dios debe administrar sabiamente su familia.

Efesios 6:2 Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; 6:3 para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra. Efesios 6:4 Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor. La Biblia exhorta a los hijos a honrar a los padres; a los padres, la Palabra de Dios les exhorta a disciplinarlos en el Señor. Los padres que conocen al Señor son una bendición para los hijos, pues ellos van a ser encaminados en la senda de la vida eterna; los padres reciben a sus hijos como una herencia del Señor, Sal. 127:3.

Pero también, los esposos deben administrar su relación conyugal unos a otro. El esposo debe cuidar la relación con la esposa y a la inversa. El apóstol Pedro nos dice: Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo. 1 Pedro 3:7.

d. El hijo de Dios debe administrar sabiamente su vida espiritual.

Hebreos 10:25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

En la vida secular existen muchas actividades, muchas de ellas son importantes, pero el hijo de Dios debe ser sabio en no cambiar un plato de lentejas por las bendiciones del Señor, es decir, debe poner atención en crecer en la gracia de Dios por medio de su contacto diario con Dios y el servicio a Él. El hijo de Dios debe tener tiempo para congregarse con los hermanos y escuchar la Palabra de Dios en el culto, asistir a las reuniones de oración y participar en la Obra del Señor de la mejor manera posible. El descuido de la vida espiritual con el tiempo crea enfriamiento y una oportunidad para que el diablo destruya su vida. Pablo le dice a Timoteo: "Ejercítate para la piedad", 1 Tim. 4:7; y el apóstol Pedro exhorta lo siguiente: "Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo", 2 Pedro 3:18.

La biblia enseña que la vida cristiana se cultiva mediante cuatro pilares fundamentales: 1) leyendo la Biblia; 2) orando diariamente; 3) congregándose con la Iglesia de Cristo, y 4) testificando de Cristo a los perdidos. Haciendo estas cuatro cosas básicas el creyente crece en su vida espiritual.

¿Cómo podemos considerar que nuestra vida espiritual está bien sino vivimos nuestra espiritualidad conforme a los parámetros que establece la Palabra de Dios? o peor aún: ¿cómo podemos estar seguros de que hacemos parte de los que ya se hallan en el Reino de los cielos sino es el ambiente espontaneo y natural en el que nos desenvolvemos comúnmente y con comodidad?

3. Donde proseguir con la buena administración de lo recibido por gracias.

En el Nuevo Testamento encontramos cinco pasajes que nos mencionan que como creyentes en Cristo hemos sido enriquecidos con algún don espiritual dado por el Espíritu Santo. Los pasajes bíblicos son:

A. Romanos 12:6 De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; 12:7 o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; 12:8 el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría. Aquí se nos enseña que los dones deben ser usados en base a que somos un cuerpo. Cada uno es miembro de este cuerpo espiritual que es la Iglesia. Y en el cuerpo existen diferentes miembros cada uno con su propia función. Así cada creyente tiene un don y como miembro del cuerpo de Cristo debe ponerlo a funcionar para el bien del cuerpo de Cristo.

B. 1 Corintios 7:7 Quisiera más bien que todos los hombres fuesen como yo; pero cada uno tiene su propio don de Dios, uno a la verdad de un modo, y otro de otro. Pablo hace notar el asunto del celibato. En vista del trabajo misionero urgente y peligroso en ese momento, Pablo hace referencia a que no todos tienen el mismo don refiriéndose al don de celibato o don de incontinencia para servir al Señor en la extensión del evangelio en lugares tan peligrosos. Sin embargo, cada uno tiene su propio don por la gracia de Dios, sea célibe o sea casado. Cada uno debe quedarse como está para servir en el plan de Dios para su vida. En este pasaje Pablo concluye: "Pero cada uno como el Señor le repartió, y como Dios llamó a cada uno, así haga;..." 1 Corintios 7:17.

C. 1 Corintios 12:4 Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. 12:5 Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. 12:6 Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. 12:7 Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. 1 Corintios 12:28 Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas. 12:29 ¿Son todos apóstoles? ¿Son todos profetas? ¿Todos maestros? ¿Hacen todos milagros? 12:30 ¿Tienen todos dones de sanidad? ¿Hablan todas lenguas? ¿Interpretan todos? 12:31 Procurad, pues, los dones mejores. Más yo os muestro un camino aún más excelente. Aquí el énfasis en este pasaje es que cada creyente debe estar consciente de que tiene uno don espiritual. Hay creyentes que dicen que no saben cómo servir al Señor. Pero, cada uno ha sido capacitado por el Señor por medio de Santo Espíritu para ser útil a otros.

D. Efesios 4:7 Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo. 4:8 Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres. 4:9 Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? 4:10 El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo. 4:11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros. El enfoque aquí es el perfeccionamiento de los creyentes hasta que cada uno llegue a la meta, la de llegar a ser "un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo...". Y esta perfección va encaminada a que cada uno llegue a prestar su contribución en el cuerpo de Cristo y no ser llevados "por todo viento de doctrina...".

E. 1 Pedro 4:10 Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. 4:11 Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén. La administración está en vista de darle la gloria a Dios. Los dones no son nuestros únicamente y para nuestro beneficio personal sino para darle el honor a Dios. El fin supremo en el servicio al Señor es darle la gloria sólo a Él.

Los pasajes anteriores hacen referencia a habilidades espirituales que provienen por la soberanía y la gracia de Dios con la finalidad de relacionarnos con nuestros hermanos en la fe y serles de edificación. Formamos parte del cuerpo de Cristo y estamos en compañerismo cristiano con ellos por la eternidad. El lugar donde podemos hacer funcionar los dones es en la Iglesia con nuestros hermanos en la fe.

El apóstol Pablo escribe en Romanos 12:3 "Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno". El tener un don y servir a Dios por medio de él no nos da el derecho de ponernos por encima de nuestros hermanos.

Después de escuchar todo lo que la Biblia tiene que decir creo que es imposible creer que nosotros vivimos para administrar cosas perecederas, tu y yo estamos administrando para construir lo que será nuestra vida eterna. ¡No te dejes distrae!

CONCLUSIÓN

Cada creyente ha sido enriquecido de muchas maneras. La administración cuidadosa de cada una de estas riquezas espirituales traerá bendición y crecimiento en la vida de los hermanos y de nuestra familia. Pero, por sobre todas las cosas la mayordomía fiel de cada una de estas cosas es para glorificar al Señor.

Pastor: David Bayuelo E.
Febrero 21 de 2016

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