La carne es débil

La carne es débil - Gálatas 5:16-26Escuchar audio de esta predica Gálatas 5:16-26. En este pasaje el apóstol Pablo se enfrenta a este problema que cada uno de nosotros tiene y se llama: "La carne".

Uno de los conceptos menos comprendidos de la vida cristiana, es el de "la carne". ¿Qué es, exactamente? ¿Cómo respondemos al mismo? ¿Se refiere sólo a nuestros cuerpos, o tiene un significado más profundo?

El pasaje de hoy presenta de una manera muy honesta los resultados de vivir carnalmente. Entre estos están: fornicación, lascivia, idolatría, ira, disensiones y otras consecuencias destructivas.

Gálatas 16: Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. 5:17 Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. 5:18 Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. 5:19 Y manifiestas son las obras de la carne, (Ósea así es como actuamos cuando la carne toma el control y las acciones de la carne se hacen evidentes) que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, 5:20 idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, 5:21 envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. 5:22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 5:23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. 5:24 Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. 5:25 Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. 5:26 No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.

Al contrario, una vida motivada por el Espíritu Santo produce un fruto espiritual rico y maduro: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza. ¿Cuál de estos estilos de vida es más conveniente?

Muchos, aunque deseamos la vida abundante e inclinada a lo espiritual, caemos con frecuencia en los pecados de la carne. Entonces clamamos: "¡No puedo evitarlo! ¡Mi cuerpo me traiciona!"

¿Qué querrá decir la biblia con este término carne?; pues no es de este material del que estamos hechos del que nos habla, sino de algo espiritual. La carne es eso dentro de nosotros que nos hace actuar impíamente y aunque hemos sido salvos por la gracia de Dios y aunque la Biblia dice que tenemos un Espíritu y un corazón nuevo hay algo en nosotros que suele llevarnos a hacer lo malo, a querer decir algo que le hará daño a alguien más o que lo avergonzara, así mismo hay momentos en que queremos cometer un pecado, aunque por otro lado no queremos hacerlo, por lo tanto nos sentimos arrastrados en dos direcciones opuestas y esto es lo que Pablo quiso decir cuando dijo: "No hago el bien que quiero, sino el mal que no

quiero" ¿A qué se refiere? A su problema con la carne, ya que aún vivimos en un cuerpo físico en el cual experimentamos deseos y necesidades y con el cual sentimos, llevándonos a querer darnos el gusto de satisfacer deseos y necesidades que son válidas pero de igual manera procura complacer los que no lo son. ¿Y qué es lo que hay dentro de nosotros que nos hace sentir así? Pues a eso se refiere Pablo cuando habla de la carne. Todas las personas tenemos este impulso interno y cualquiera que lo niegue sencillamente se está engañando, no hay tal cosa como la erradicación de la carne.

Sin duda nuestra carne es igualita a la del no creyente, no hay diferencia entre la carne de un incrédulo y la de un creyente. Usted dirá: "Yo soy salvo por la gracia de Dios y el Espíritu Santo habita en mi ser, indudablemente mi carne es distinta a la de ellos" ¡No es así!, no existe ni la más mínima diferencia entre nuestra carne y la de ellos. Lo que Dios quiere que entendamos es como actúa la carne.

1. El deseo de la carne es contra el Espíritu y el Espíritu contra la carne.

Gálatas 5:17 Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.

Es decir una cosa es segura en cuanto a eso carnal que hay en nosotros, esto se halla todo el tiempo en contra posición a Dios y es contra su Espíritu que está en nosotros y que hará todo lo posible para que usted y yo no vivamos en obediencia. La carne es esa inclinación que tenemos hacia la maldad que está en nosotros, una predisposición heredada hacia el pecado, a veces lo llamamos el hombre viejo, es la naturaleza vieja, la naturaleza de Adán. Usted y yo nacimos con ella, la recibimos de nuestros padres y nuestros padres la recibieron de sus padres que la recibieron de Adán. Así que en todos esta esa predisponían de pecar, no se hagan los santos solo digan que ¡sí! y la Biblia llama esa predisposición a pecar: "La carne"

Romanos 8:5 Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. La carne con toda seguridad es una parte de nosotros que no se somete a la ley de Dios, es una parte de nosotros que no es obediente a Él, no lo es, nunca lo ha sido y nunca lo será y la razón es porque no puede y los que andan en la carne no pueden agradar a Dios, así que esta carne es hostil hacia Él, está en su contra y también nos aleja del Señor. Por eso en Gálatas 6 nos dice que cuando usted y yo sembramos para la carne, es decir cuando sedemos ante esta carnalidad, ante estos deseos normales y naturales que hay en nosotros segaremos corrupción en nuestra vida, lo que nos conducirá a la muerte de las cosas de Dios, muerte de la obediencia, muerte del gozo, muerte de la paz, porque la carne se opone totalmente a Dios.

Ahora bien no es posible mejorar la carne, lo que usted tenía cuando fue salvo aun lo tiene y esto no tiene nada que ver con nuestra espiritualidad ya que no hay manera de mejorar la carne, de cambiarla o redimirla, está ahí y es una parte de lo que ha quedado de nuestro viejo hombre, de nuestra antigua forma de vivir debemos hacernos consientes que aun moramos en este cuerpo humano y lo que debemos decidir es como hemos de lidiar con estas cosas porque la carne esta en cada uno de nosotros.

La sutileza, simpleza y facilidad con que podemos pecar es producto de ese enemigo interno que jamás podremos arrancarnos a menos que muramos o que Cristo venga. Hay que estar apercibidos de esta realidad, hay que ver lo que el mundo nos ofrece con el discernimiento que nos otorga el Espíritu de Dios. Por ejemplo: pilas con las redes sociales, estas puede convertirse en un simple comezón en nuestro interior que puede desviarnos y llevarnos al desastre, estas tiene la capacidad de anestesiarnos y conducirnos a la auto aprobación o la fascinación por lo que dicen los otros. Empezamos a vivir de los LIKE y terminamos apreciando nuestra vida con parcialidad. (Que vida se ve mal en el Face)

Bueno ¿Y cómo hace alguien sin Cristo para lidiar sus necesidades? Pues simplemente hace lo que es natural y eso mismo ocurre con nuestra sociedad por eso hemos caído en esta profunda corrupción, porque la gente hace lo que se le antoja a su naturaleza dejándose guiar por sus sentimientos, sometiéndose a ellos. ¿Por qué no satisfacer cada deseo que sea posible? Tampoco viven para glorificar a Dios y si hablamos de las cosas que son espirituales no las entienden.

Una enfermedad sin medicina es un mal sin cura, pero hay enfermedades que humanamente solo pueden ser controladas pero no acabadas, ese es el caso de nuestra carne.

Así como Cristo nos invita a cenar, nuestro gran enemigo interno, la carne también lo hace, hay que tener mucho cuidado porque podemos caer en una ceguera que nos absorbe y terminamos siendo guiados por nuestras bajas pasiones.

Dios ha podido expresar su gracia, pero el alimentar la carne siempre terminara debilitando el lazo entre el Señor y nuestra hombre interior.

2. ¿Cómo se manifiesta la carne?

Si deseamos saber cómo funciona la carne sea en una o en las cuatro categorías que hallamos en Gálatas y aquí lo tenemos; se incluye inmoralidad sexual (adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, orgias), toda clase de idolatría (idolatría, hechicerías), las cosas que producen contiendas entre las personas (enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios) y finalmente lo vicios que pueden hacernos actuar como idiotas (Borracheras). Es bueno saber que la carne no es el cuerpo, sino aquello espiritual que está en nosotros y que usara nuestro cuerpo para manifestarse, de hecho la carne ataca nuestro cuerpo, el cuerpo está sujeto a tentaciones físicas, cosas como el delito, lujuria, vagancia, violencia, son áreas de tentación y la carne usara al cuerpo para poder expresarse.

Quiero ilustrar esto: David vio desde la ventana de su palacio a una bella mujer que se bañaba, su nombre era Betsabe y la observo y había algo en él, esa vieja predisposición que provenía de su Padre Adán para pecar, que despertó la lujuria en él, esa tentación sexual para pecar y su pulso se aceleró, sintió el arrebato del deseo sexual, esto sin duda era una increíble tentación sexual para David. Ahora sus emociones físicas, sus deseos sexuales todos dados por Dios estaban bajo el ataque de la carne, su vieja naturaleza de Adán y cedió y cayo. Sus pasiones estaban bajo el ataque, su cuerpo físico estaba bajo el ataque de la carne.

No le de comer carne aun león vegetariano por que el día que menos creas te devora. Eso es como el cristiano que come las hojas de la biblia y de vez en cuanto le da rienda suelta a su carne, llega el día en que le es imposible el poder controlarla. Todo hoy es visual y procura al igual que David acelerar nuestro pulso tenga mucho cuidado con las conversaciones que corrompen las buenas costumbres (La nueva práctica sexual sin tocarse, Jesús hizo extensivo el pecar solo al pensamiento). No se trata de que actuemos de manera fanática, pero Jesús si nos invita a ser radicales.

3. ¿Cómo puedo mantenerla sujeta?

Gálatas 5:16 Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Bueno este término "andad" habla de un estilo de vida, esto debe ser para nosotros un habito, esa es la naturaleza de nuestra vida andar en obediencia a Dios, agradarlo, honrarlo mediante nuestra conducta, nuestras conversaciones, nuestro carácter y aquí dice que el resultado de esto es que cuando esto pasa no satisfaremos los deseos de la carne. Esto podríamos interpretarlo de la siguiente manera; entre más huyo de la lujuria de mi carne más me acerco a ser guiado por el Espíritu de Dios. 1 Corintios 6:18 Huid de la fornicación. 2 Timoteo 2:22 Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor. La biblia no dice que peleemos en contra de las tentaciones que puede conducir a nuestra carne a levantarse o que las enfrentemos dice: que huyamos. (Revistas, televisión, internet, amigos. Cuando la esposa de Potifar tentó a José él era un sirviente y esa mujer impía intento hacer que José cayera en fornicación con ella, cuando José se dio cuenta de lo que sucedía y es mujer malvada lo agarro por la ropa para tratar de meterlo a su cama, José salió de ahí tan rápido que dejo su ropa, simplemente corrió. Quizás nos reímos de él, pero se mantuvo puro. Hay gente tan tonta hoy que diría: Señora de Potifar porque no nos arrodillamos frente a la cama y oramos. Hay que aprender a ser cobardes de primera. El que no quiera caer, no debe caminar en lugares resbalosos.

Ahora esto como puede ser; como puedo tener la capacidad para huir, Pablo lo dijo de esta forma: Romanos 7:24 ¡Miserable de mí!

¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? 7:25 Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado. Cristo a través de su sacrificio nos permitió nacer de nuevo viniendo a morar su Espíritu en nosotros otorgándonos la capacidad de hacer lo que por nuestro propio esfuerzo no podíamos. Cuando Cristo murió en la cruz del Calvario me resolvió mi problema con el pecado permitiéndome así entrar al cielo, pero que hay con mi vida en el aquí y el ahora, pues tengo algo con lo que lidiar que se llama la carne.

Jesús les dijo a sus discípulos; Juan 16:7 Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. Jesús estaba consciente de que a sus discípulos les quedaría imposible poder vivir su vida cristiana y servirle en sus propias fuerzas, por eso les dijo esperen en la ciudad de Jerusalén hasta que sean investidos de lo alto y la razón por la que les dijo que esperaban es porque sabía que vivir sin contar con el poder del Espíritu Santo los conduciría a fracasar en su vida y en su llamado. Bueno las cosas no han cambiado, nosotros no tenemos más garantía que los discípulos que se hallaban escuchando las palabras de Jesús, por lo tanto no contar con Él Espíritu Santo es confinarnos al fracaso. Lo que hace Dios es capacitarnos, darnos el poder, darse a conocer a nosotros, hacernos perceptivos y darnos visón, entendimiento, también nos mostrara lo que está mal y lo que está bien y nos permitirá tomar decisiones sabias, siempre tendremos luchas en nuestras vidas pero el Espíritu santo estará allí para ayudarnos.

Aunque hayamos nacido de nuevo seguimos y seguiremos lidiando con nuestra humanidad y la única manera de sobreponernos a esto es contar con el Espíritu Santo, esta es la razón por la cual alguien que menosprecia o ignora la tarea del Espíritu santo estará condenado totalmente al fracaso.

Conclusión

A la luz de este mensaje permítame hacerle una pregunta ¿Anda usted en la carne o anda usted en el Espíritu? ¿Cuál es su estilo de vida? ¿Es andar en el Espíritu lo que caracteriza su vida? Eso quiere decir que no caerá en la carne, pero si lo hace, confiéselo, arrepiéntase y siga adelante. Olvídese de eso Dios ya lo ha perdonado, siga su camino, no se deleite en el remordimiento, ni escuche a satanás diciendo: "Mira cómo has caído, eso no funcionara, ya lo has intentado antes" No escuche nada de eso, pura basura satánica e infernal, él no dice la verdad.

Confiéselo, arrepiéntase y siga adelante. No piense más en eso ni hable más al respecto porque no le hará ningún bien, el arrepentimiento significa que le doy la espalda a eso y el Espíritu santo me dará su dirección y me aconsejara.

Se trata entonces es de decidir ya ahora usted y yo decidimos andar según el Espíritu o según la carne, lo primero significa vida y paz lo segundo decepción y muerte. Ojala hoy Dios nos conceda la sabiduría para tomar la decisión correcta.

Pastor: David Bayuelo E.
Abril 3 de 2016

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