Una conciencia limpia “A mí que me esculquen”

Una conciencia limpia “A mí que me esculquen” - 2 Corintios 1:12-13Escuchar audio de esta predica 2 Corintios 1:12 Porque nuestra gloria es esta: el testimonio de nuestra conciencia, que con sencillez y sinceridad de Dios, no con sabiduría humana, sino con la gracia de Dios, nos hemos conducido en el mundo, y mucho más con vosotros. 1:13 Porque no os escribimos otras cosas de las que leéis, o también entendéis; y espero que hasta el fin las entenderéis"

Si hay algo que siempre estará detrás de todas nuestras acciones serán nuestras motivaciones y el que estas se hallen limpias o el que expresemos una limpia conciencia será fundamental para que nuestra vida se mantenga en santidad.

Ahora en el contexto de nuestro pasaje de estudio, Pablo está afirmando que él ha vivido en santidad y sinceridad, para rebatir las acusaciones de los falsos maestros que vinculan sus vicisitudes con una vida de pecado. Algunos se atrevían a afirmar que todas las dificultades que le habían sobre venido no eran más que el juicio de Dios sobre él.

En la historia de la humanidad al parecer esta ha sido una constante el no poderse liberar de la justicia retributiva, donde cada vez que vemos a alguien en problemas decimos: "Ese es el juicio de Dios". Si usted recuerda, esto paso con los discípulos de Jesús frente al hombre ciego de nacimiento; "¿Quién peco él o sus padres?" Hoy pensamos igual y de esta forma algunos estaban afirmando que Pablo estaba pasando por dificultades porque él vivía en pecado y esas conjeturas erradas y especulativas llevaron a los Corintios a conclusiones que les produjeron una grave afectación.

Así que Pablo en medio de esta circunstancia apelara al testimonio de su conciencia hablándoles del ejemplo santo que su vida mostro mientras estuvo entre ellos y cualquiera podría pensar que este hombre se está ufanando en si mismo, pero él va a dejar claro que toda esta pureza es producto de la gracia Divina y no algo que proviene de la sabiduría de su carne o de lo que nosotros conocemos como moralismo. Así lo hallamos en 1 Corintios 15:10 Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo.

Jamás olvidemos que todo lo que nosotros podemos lograr, nuestra firmeza, santidad y sencillez esta entera y completamente anclado a la gracia divina.

1. Todos poseemos una conciencia que nos acusa o nos justifica.

Romanos 2:14 al 16 Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos, en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio.

Lo que el apóstol quiere dar a entenderé es que aun los incrédulos que no tienen la ley poseen una conciencia que a veces los defiende y los justifica, pero que en otras ocasiones los acusa. De esta manera podemos ver que Dios confirma que Él le ha dado al ser humano una cierta capacidad en su hombre interior de poder discernir a través de su conciencia la diferencia entre lo bueno y lo malo.

Ahora ¿Qué es la conciencia? Es una facultad de la personalidad humana que decide el valor de sus acciones. En otras palabras es la capacidad que Dios le ha dado al ser humano desde el momento de la creación que le permite aun al incrédulo hasta cierto punto, diferenciar entre lo bueno y lo malo.

En Hechos 23:1 dice que; Pablo, mirando fijamente al concilio, dijo: Varones hermanos, yo con toda buena conciencia he vivido delante de Dios hasta el día de hoy. Así que la conciencia parece jugar un rol importante en la vida del creyente y del no creyente. Esto es como si Pablo entrara a una corte presentara su caso y luego hubiera un tiempo para presentar sus testigos y el primer testigo que el llamara es su conciencia y esta dijera: que efectivamente él ha caminado en santidad y en sinceridad.

Una pregunta para hacernos sería; ¿Qué atestiguaría nuestra conciencia de nosotros mismos?

2. Los pensamientos que llenan nuestra mente nos permitirán estar seguros del testimonio que dará nuestra conciencia.

Filipenses 4:8 Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.

Pablo les habla a los filipenses de todo aquello que ha llenado su mente y esto con toda seguridad es la Palabra de Dios, esta lo ha saturado completamente, él ha permitido que esta verdad no se quede allí, sino que se revele a su corazón dándole forma hasta llevarlo a ser una persona altamente sensible a la voz de Dios y a las necesidades de los demás. Luego esa mente saturada y ese corazón forjado han doblegado su propia voluntad, no siendo difícil para él obedecer los dictámenes de Dios y entonces vivir de una manera consistente con el carácter de Cristo.

Frecuentemente nuestra percepción de la realidad esta errada, no es verdadera, porque hay cosas que no conocemos, que las ignoramos y por tanto emitiremos juicios errados. Hay quienes nos haremos llevar hasta la hoguera por nuestras consideraciones personales. De la misma manera los Corintios vieron una realidad en la vida de Pablo que los condujo a mal juzgarlo al convencerse a sí mismos de que su perspectiva de las cosas era la correcta. Pablo nos dice hoy como se lo escribió a los Filipenses, si tú quieres caminar con una limpia conciencia procura alinear tu mente con la Palabra de Dios, en otras palabras con todo lo verdadero. El apóstol sabe que antes de actuar habrá un pensamiento que antecede esta acción, ya que nuestros pensamientos nos convencen, en otras palabras nuestros pensamientos son los que nos guían, así que si pensamos en lo verdadero ¿Cómo piensas que caminaremos?, caminaremos en la verdad, si pensamos en lo honesto, caminaremos con honestidad, si pensamos en lo justo, caminaremos en justicia, si pensamos en lo puro, caminaremos en santidad, esto debe llevarnos a la conclusión de que todo comienza con nuestro pensamiento.

Mañana no podremos tener una limpia conciencia sino permitimos que nuestros pensamientos comiencen con lo que es verdadero y lo que es verdadero no es algo que yo especulo, es algo que corresponde con lo genuino de los hechos, porque mi realidad puede estar errada y esto me imposibilita juzgar correctamente, ya que mi percepción siempre estará anclada a las motivaciones que se hallan en mi corazón y que solo yo puedo ver. Esto sin duda me puede convertir en un juez injusto. ¿Alguna vez ha tenido que arrepentirse por que ha juzgado a alguien de manera incorrecta por no haberse dado a la tarea de conocer todos los elementos concretos para juzgar? (Ilustración mi compañero de trabajo)

¿Cómo podemos saber si tenemos una limpia conciencia? Solo a través de un ejercicio concreto donde pasamos nuestros pensamientos por la Palabra de Dios y al compararlos con lo que ella dice los hallemos alineados.

Todos nuestros problemas comienzan con la percepción que tenemos de la realidad. La realidad en el huerto del Edén era que había una fruta que era prohibida y Dios había dicho: "si la comes te mueres" y luego viene la serpiente y dice: "No, no, no deja ver si te cambio esa percepción de la realidad, esa es una fruta y ciertamente es prohibida, pero si tú supieras que si te la comes tu llegaras a ser como Dios" Eva percibió la realidad de otra forma, y esto la llevo a morder la fruta y con ello vinieron los problemas que hasta el día de hoy subsisten.

3. Una cosa es juzgar las acciones y otra muy diferente es juzgar las motivaciones.

1 Corintios 4:4 Porque aunque de nada tengo mala conciencia, no por eso soy justificado; pero el que me juzga es el Señor. 4:5 Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios.

Pablo le dice a los Corintios; yo viví en santidad y sencillez entre ustedes, juzguen eso, eso es lo que se ve, juzguen eso, mis acciones. Ahora Pablo esta consiente de la importancia de la conciencia y de la limitación de la conciencia, por esto él nos va a decir yo me he revisado y no he hallado nada en contra mía, más por eso no estoy sin culpa. Ahora el hecho de que yo no este consiente de nada en contra mía no me exonera completamente de culpa, porque el que me juzga es el Señor. Pablo no está diciendo que a él no le importa lo que los demás piensan ya que multiplex ocasiones él dice: "Que debiéramos estar preocupados por la opinión de los hombres y por eso deberíamos guardar nuestro comportamiento ante los hombres".

Así que lo que él realmente quiere comunicar es que en último caso, el único que nos puede juzgar en el nivel de las motivaciones es el Señor, el juzgar le pertenece a Dios, pues él nos llama a no juzgar. ¿Bueno y cuando vamos a saber quién es quién? Bueno para saber eso vamos a tener que esperar que el Señor venga, porque cuando el venga te garantizo que Él va a sacar a la luz las motivaciones del corazón y es allí donde se va a saber quién es quién.

Mateo 7:15 Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. 7:16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? 7:17 Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. 7:18 No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. 7:19 Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. 7:20 Así que, por sus frutos los conoceréis. A veces podremos confundirnos con la clase de árbol, puede que no tengamos claro cuál es su ADN pero la manera efectiva de establecer un buen juicio es por su fruto.

Pablo estaba convencido por el testimonio en su conciencia que se ha conducido en el mundo y en especial hacia los Corintios en santidad y en sinceridad. En otras palabras es como si les dijese: "Especialmente el testimonio de mi conciencia es evidente a vosotros, yo viví con ustedes 18 meses. Si hay un grupo que ha visto mi estilo de vida son ustedes, si hay un grupo que debiera levantarse en mi defensa son ustedes"

Conclusión

2 Corintios 1:13 Porque no os escribimos otras cosas de las que leéis, o también entendéis; y espero que hasta el fin las entenderéis; NTV 2 Corintios 1: 13 Nuestras cartas fueron transparentes, y no hay nada escrito entre líneas ni nada que no puedan entender. Espero que algún día nos entiendan plenamente. Pablo esta diciendo lo que escribí eso es no hay por qué especularlo, en mi vida no hay letras chicas o entre líneas, todo lo que escribí con mis acciones es un hecho concreto.

¿Cuánta especulación hay en lo que yo creo de mí mismo?, porque si hay especulación entonces el testimonio de mi conciencia no es verdadero.

Pablo está diciendo: "En mí no hay más ni menos de lo que soy", "Esto es lo que soy y a mí que me esculquen", "Esto es lo que mi conciencia dice de mí y es lo que efectivamente soy". Yo los trate sin máscaras, con mi cara descubierta.

Cuántos de los que estamos aquí sabemos que no poseemos máscaras y que nuestra vida está completamente al descubierta. Cuantos saldríamos bien librados en una requisa a nuestras motivaciones.

Juan 8:1 y Jesús se fue al monte de los Olivos. 8:2 Y por la mañana volvió al templo, y todo el pueblo vino a él; y sentado él, les enseñaba. 8:3 Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio, 8:4 le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio. 8:5 Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices? 8:6 Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo. 8:7 Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella. Jesús los denudo, dejo al descubierto no lo que se veía sino lo que no se veía y ninguno tuvo una conciencia que los justificara o que los declarara inocentes. Eso mismo él Señor hace con nuestras vidas hoy. La pregunta es: ¿nuestra conciencia afirma lo que nosotros decimos ser?

Pastor: David Bayuelo E.
Abril 17 de 2016

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