Un nombre con poder ilimitado

Un nombre con poder ilimitado - 1 Corintios 2:4-5Escuchar audio de esta predica 1 Corintios 2:4 y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, 2:5 para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.

Pablo no utilizó retórica (el arte de preparar argumentos persuasivos) ni oratoria (el arte del discurso público) para entrar a compartir los misterios profundos de Dios. Los griegos premiaban la retórica y la oratoria, y hacían celebridades de los grandes oradores. Sería lógico que Dios le hubiera dado a Pablo una gran capacidad oratoria para utilizarla en su servicio. Si Pablo fuera gran orador, ¿no podría así ganarse a más gente para Cristo?

Pero gracias a su visión inspirada por Dios, Pablo escogió otra manera de construir el reino – igual que Cristo Jesús escogió otra manera. Para agrandar el reino de Dios, Cristo escogió el camino de la cruz – algo que, desde la perspectiva humana, parecía algo que no respondía a ningún tipo de lógica. Pero Jesús había dicho, "Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos traeré a mí mismo" (Juan 12:32), y eso es exactamente lo que pasó. Gente se veía, y todavía se ve, atraída hacia un salvador que se entregó por completo a sí mismo para servirles.

De la misma manera Pablo decidió no depender de su capacidad retórica para proclamar los misterios de Dios. No discutió hasta hacer a los corintios creer en Cristo. No utilizó silogismos enrollados para arrastrar con ellos hacia la fe. No les maravilló con una voz profunda ni con gestos manipulativos. No utilizó ninguna de las destrezas humanas que los griegos tanto apreciaban. Simplemente les habló de "Jesucristo crucificado", en medio de un Espíritu que se encargaba de dar convicción de pecado, justicia y juicio y de hacer manifestaciones de poder que solo podían ser atribuidas a éste – y con eso bastó.

Pablo no fue un charlatán, él fue demostrativo, así que una y otra vez en sus cartas él nos habla del poder en el Nombre en el cual él creía y que a final de cuentas era quien le daba la suficiencia y la autoridad para que los hombre apreciaran las maravillas de Dios y así se arrepintieran de sus caminos.

1. La fe en Cristo y en su nombre no es cuestión de lo que decimos sino de lo que mostramos.

Hechos 3:1 Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena, la de la oración. 3:2 Y era traído un hombre cojo de nacimiento, a quien ponían cada día a la puerta del templo que se llama la Hermosa, para que pidiese limosna de los que entraban en el templo. 3:3 Este, cuando vio a Pedro y a Juan que iban a entrar en el templo, les rogaba que le diesen limosna. 3:4 Pedro, con Juan, fijando en él los ojos, le dijo: Míranos. 3:5 Entonces él les estuvo atento, esperando recibir de ellos algo. 3:6 Mas Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda.

En Hechos tres del verso 1 al 16 está registrado el primer milagro después del Pentecostés, estos versos nos dicen algo poderoso acerca de este nombre, con seguridad el solo mencionarlo lo ubica en un episodio grandioso alusivo a las maravillas hechas a través de Él. Pedro sabia el poder que había en este nombre, Pedro sabía la llave que se le había entregado para ver el poder del Reino, Pedro sabía que él tenía la autoridad en el nombre de Cristo Jesús, Pedro sabía que era Jesús quien sanaba y Jesús le había dicho que todo lo que él pidiera en su nombre él lo iba a hacer, así que esta es la revelación que él tenía y la que debe venir a cada uno de nosotros. "Lo que tengo te doy en el nombre de Cristo", el nombre de Cristo es poderoso y tenemos que aprender realmente a adorarlo, respetarlo, admirarlo y vivir por ese nombre. La escritura dice que todo lo que hagamos, lo hagamos en el nombre de Cristo Jesús.

1 Samuel 17:45 Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. 17:46 Jehová te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré, y te cortaré la cabeza, y daré hoy los cuerpos de los filisteos a las aves del cielo y a las bestias de la tierra; y toda la tierra sabrá que hay Dios en Israel. 17:47 Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestras manos.

Si leemos con detalle el resto del capítulo 17 hallaremos que David obtendría una victoria a través de su confianza y seguridad que el nombre de Jehová de los ejércitos guardaba, pero esta fe sería demostrativa, ya que el no solo le anuncio a Goliat en que nombre venia, sino que hubo una demostración del Poder frente al desprecio de su contrincante. El resultado de todo esto fue que el gigante que atemorizaba al pueblo de Dios terminaría derribado y sin cabeza y los filisteos saqueados y destruidos.

Hay quienes hemos transcurrido nuestra vida cristiana con este nombre en nuestra boca pero atrincherados como se hallaba el pueblo de Dios, sin ver las manifestaciones ilimitadas que la Palabra describe que se hallan en él. Pablo lo diría de esta manera: "Referirnos al Poder que hay en el nombre de Dios sin demostraciones del poder contenido en él, no es más que palabras de humana sabiduría"

Lucas 8:43 Pero una mujer que padecía de flujo de sangre desde hacía doce años, y que había gastado en médicos todo cuanto tenía, y por ninguno había podido ser curada, 8:44 se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; y al instante se detuvo el flujo de su sangre. 8:45 Entonces Jesús dijo: ¿Quién es el que me ha tocado? Y negando todos, dijo Pedro y los que con él estaban: Maestro, la multitud te aprieta y oprime, y dices: ¿Quién es el que me ha tocado? 8:46 Pero Jesús dijo: Alguien me ha tocado; porque yo he conocido que ha salido poder de mí.

2. Cuando realmente hemos entendido el poder que embarga este nombre trascenderemos de lo natural a lo sobrenatural.

Hechos 3:7 continua diciendo: Y tomándole por la mano derecha le levantó; y al momento se le afirmaron los pies y tobillos; 3:8 y saltando, se puso en pie y anduvo; y entró con ellos en el templo, andando, y saltando, y alabando a Dios. 3:9 Y todo el pueblo le vio andar y alabar a Dios. 3:10 Y le reconocían que era el que se sentaba a pedir limosna a la puerta del templo, la Hermosa; y se llenaron de asombro y espanto por lo que le había sucedido.

Los cristianos caminamos hasta donde nos atrevemos a creer, a veces creemos en este Nombre para cosas muy pequeñas sin embargo tenemos un Dios muy grande, la mayoría hacemos pedidos pequeños, porque no nos atrevemos a hacer pedidos grandes en ese Nombre. La pregunta sería ¿Cuál es el tamaño del nombre de tu Dios? Porque de acuerdo al nombre que estemos usando así será el tamaño de las cosas sobrenaturales que alcancemos.

Como cristianos no decidimos ir más allá de nuestras posibilidades naturales, Dios desea que extendamos nuestras alas y volemos alto. Hay quienes actuamos como ardillas; esta vive dando vueltas en su madriguera, solo anda dos metros y no va más allá porque temen perderse, pero la Biblia nos llama a ser como el águila, Dios quiere que extendamos nuestras alas y volemos, que veamos desde las alturas todo lo que podemos tener y a donde podemos ir. El águila tiene una particularidad y es que puede ver de manera general, pero de la misma forma focaliza y si le gusta eso, decide eso voy a comer y baja y lo toma, ve los peces nadando y focaliza y dice ese me gusta y baja y lo toma, no como la ardilla que tiene temor a perderse o que alguien se meta en su madriguera también. Debemos atrevernos a desarrollar ese gran plan que Dios estableció para nuestras vidas en el nombre de Jesús. Utilicemos su nombre con algo que valga la pena y le de Gloria a Dios.

A nuestro Padre celestial le pertenece todas las cosas, nosotros tenemos que decidir cómo es que vamos utilizar la autoridad que Dios nos dio. A veces utilizamos los recursos de nuestro Padre a cuenta gotas, porque no expresamos fe en eso Nombre, debemos aprender desde la Palabra a cambiar nuestra actitud. Claro que el nombre de Jesús no lo podemos usar por gusto y no lo podemos devaluar con una mención sin fe y tenemos que decidir cambiar esto en nutras vidas.

1 Samuel 17:8 Y se paró y dio voces a los escuadrones de Israel, diciéndoles: ¿Para qué os habéis puesto en orden de batalla? ¿No soy yo el filisteo, y vosotros los siervos de Saúl? Escoged de entre vosotros un hombre que venga contra mí. 17:9 Si él pudiere pelear conmigo, y me venciere, nosotros seremos vuestros siervos; y si yo pudiere más que él, y lo venciere, vosotros seréis nuestros siervos y nos serviréis. 17:10 Y añadió el filisteo: Hoy yo he desafiado al campamento de Israel; dadme un hombre que pelee conmigo. 17:11 Oyendo Saúl y todo Israel estas palabras del filisteo, se turbaron y tuvieron gran miedo.

Hay una gran diferencia marcada entre David y Saúl, mientras el uno confiaba en el poder ilimitado que había en el Nombre de Dios, el otro temblaba atemorizado junto con el pueblo. Y sin duda esta diferencia llevo a Saúl a permanecer en lo natural mientras David se deleitaba en lo sobrenatural del nombre de Dios.

3. Debemos comprender que no se trata de nuestro nombre sino del nombre de Jesús.

Hechos 3:11 Y teniendo asidos a Pedro y a Juan el cojo que había sido sanado, todo el pueblo, atónito, concurrió a ellos al pórtico que se llama de Salomón. 3:12 Viendo esto Pedro, respondió al pueblo: Varones israelitas, ¿por qué os maravilláis de esto? ¿O por qué ponéis los ojos en nosotros, como si por nuestro poder o piedad hubiésemos hecho andar a éste? 3:16 Y por la fe en su nombre, a éste, que vosotros veis y conocéis, le ha confirmado su nombre; y la fe que es por él ha dado a éste está completa sanidad en presencia de todos vosotros.

Pedro no nos dice aquí que la fe en Jesús lo sano y razón para esto es por la equivalencia que existe entre el Señor Jesús y su nombre, así que aquí se halla una poderosa revelación: "Por la fe en su nombre", su nombre entendamos es igual al poder que hay contenido en el Señor Jesús y fue el que nos fue dado para que viéramos desatarse sus manifestaciones en este tiempo. Una cosa es ir con la persona y otra ir con su nombre, pero Él nos dice que la fe en su nombre nos es suficiente para reclamar las manifestaciones de su poder. Juan 14:14 Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.

Fíjese que aquí hay un principio y es que no debemos olvidar que tenemos la autoridad en representación de Jesús para usar su nombre, para que Él haga las cosas, para que el haga lo prodigioso, lo milagroso, lo asombroso, porque no somos nosotros y es importante que desde el principio aprendamos nuestra posición. Pedro y Juan lo tenían claro ellos de ninguna manera persiguieron el atribuirse esta manifestación gloriosa de poder.

Nosotros somos instrumentos de Dios, somos su expresión, porque el único que tiene el poder para hacer estos milagros se llama Cristo Jesús y más vale que tengamos cuidado como siervos de Dios o como personas que trabajamos para él, porque Dios va a utilizarnos, Él quiere utilizarnos, Él quiere que llevemos fruto y fruto en abundancia, Él lo quiere, Él lo desea, Él está esperando que lo hagamos, Él está esperando que seamos osados y confiados, que creamos en su Nombre y que hagamos cosas en su Nombre, es en su Nombre donde está el poder.

Sola hay que permitir que se suelte el poder que hay en ese nombre, porque en él hay suficiente poder para cualquier cosa. No nos olvidemos que es Él, Cuando alguien venga a intentarnos darnos una gloria que no nos pertenece hay que decir contundentemente: ¡JESUS!

El diablo siempre procurara hacernos creer que la fuente del poder esta en nosotros, no permitamos que este engaño opere.

Conclusión

Jueces 6:14 Y mirándole Jehová, le dijo: Ve con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas. ¿No te envío yo? 6:15 Entonces le respondió: Ah, señor mío, ¿con qué salvaré yo a Israel? He aquí que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi padre. 6:16 Jehová le dijo: Ciertamente yo estaré contigo, y derrotarás a los madianitas como a un solo hombre.

Hay quienes estamos rendidos antes de comenzar algo y la razón es que vamos en un nombre en el que no se halla el poder suficiente.

Pastor: David Bayuelo E.
Mayo 29 de 2016

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