Autoridad en el Nombre de Jesús

Autoridad en el Nombre de Jesús - Colosenses 2:13-15Escuchar audio de esta predica Colosenses 2:13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, 2:14 anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, 2:15 y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

Si hay algo que nos restaba de manera total la autoridad antes de Cristo, es que nuestra vida se hallaba rendida al pecado, esto de todas las formas posibles nos descalificaba no permitiéndonos el que pudiéramos ejercer el poder que esta autoridad nos confiere.

Adán tenía autoridad delegada por Dios. Esto significa que tenía libertad para ejercer su autoridad sobre la creación, pero debía mantenerse en obediencia y sujeción a la autoridad legítima y absoluta que estaba por encima de él. Cuando el hombre desobedeció a Dios y le hizo caso a la serpiente, se rebeló contra la autoridad de su Creador, y sin saberlo, se sometió a la autoridad de Satanás. Al hacerlo así, perdió también su autoridad sobre la creación, y Satanás ganó dominio sobre él y sobre el mundo, dominio que mantiene hasta el día de hoy.

El sacrificio hecho por Jesús en la cruz del calvario lo que produjo fue limpiarnos de toda falta, anulando por completo el acta de los decretos que había contra nosotros y que nos era contraria. Esto debe llevarnos hoy a caminar con la absoluta certeza que nadie puede ser determinador de nuestro futuro fuera de la voluntad expresa del Señor. No hay manera en que podamos ser arrastrados por ninguna fuerza contraria a Dios, ya que ella frente a lo hecho por Jesús jamás podrá ostentar más poder que el que nos confirió a través de la autoridad heredada en su Nombre.

Cristo conquisto y nosotros estando en Él lo hicimos juntamente. Así que sus pies fueron puestos sobre la cabeza de satanás dándonos la seguridad que no hay absolutamente nada que pueda destruirnos y así de esta manera caminar con la firmeza y la suficiencia en Dios de que todos sus propósitos en nuestras vidas se cumplirán.

La autoridad que Jesús hoy nos delega en su nombre es absolutamente legítima por su conquista, por tanto podemos ejercerla con la convicción que en ella se halla el poder para avanzar en la vida abundante que Él mismo nos dio.

Exousía significa "autoridad; poder de regir o gobernar, el poder de aquel cuya voluntad y mandatos deben ser obedecidos por los demás".

1. Nuestro estado antes de Cristo no nos permitía hacer usanza de la autoridad en su Nombre pero nuestra realidad hoy es otra.

Colosenses 2:13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, 2:14 anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz.

¡Tan terrible es la condición del ser humano que Pablo no puede describirla de otra manera! Tiene que utilizar un lenguaje de vida o muerte. La Biblia siempre ocupa este lenguaje para describir la realidad del ser humano antes de llegar a la fe en Jesucristo. Vemos esta terrible realidad desde los primeros capítulos de la Biblia. En el Génesis vemos la advertencia del Señor: Y ordenó el SEÑOR Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer, pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comas, ciertamente morirás. (Génesis 2:16-17) Y eso fue precisamente lo que sucedió. Pablo ahora nos explica en qué consiste este estado de muerte en que está todo ser humano. Pablo utiliza este lenguaje, porque es de vida o muerte que entendamos nuestra necesidad. El deseaba que alcanzáramos conciencia en cuanto lo horrible que sería darle a un enfermo terminal una aspirina cuando necesita un tratamiento radical. Nosotros no nos dábamos cuenta pero necesitamos ser resucitados.

Hechos 19:13 Pero algunos de los judíos, exorcistas ambulantes, intentaron invocar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus malos, diciendo: Os conjuro por Jesús, el que predica Pablo. 19:14 Había siete hijos de un tal Esceva, judío, jefe de los sacerdotes, que hacían esto. 19:15 Pero respondiendo el espíritu malo, dijo: A Jesús conozco, y sé quién es Pablo; pero vosotros, ¿quiénes sois? 19:16 Y el hombre en quien estaba el espíritu malo, saltando sobre ellos y dominándolos, pudo más que ellos, de tal manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos.

Estos hombres quedaron desnudos y heridos porque satanás sabía que ellos no habían sido limpiados de su maldad, por tanto no tenían la autoridad de expulsarle del cuerpo de este hombre en el Nombre de Jesús.

La clave en el pasaje de Colosenses se halla en que todos nuestros pecados ya nos fueron perdonados, si poseemos esta revelación entonces podremos operar en la autoridad que hay en el Nombre de Jesús.

Si hay algo que satanás va a hacer es acusarte para descalificar la usanza de la autoridad que hay en el nombre de Jesús.

Apocalipsis 12:10 Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche. Él es el acusador.

Hay quienes aún tenemos en nuestra mente el sentirnos acusados por las acciones de nuestro pasado y esto solo persigue el descalificarnos a la hora de usar la autoridad que hay en este Nombre. (No puedes tener hijos por lo que hiciste en tu pasado)

2. Nuestro enemigo procurara colocar estorbo a nuestro propósito pero la autoridad en el nombre de Jesús tiene el poder para quitar cualquier escollo.

Hechos 16:16 Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando. 16:17 Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación. 16:18 Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora.

Pablo tenía Claro que satanás de ninguna manera podía interponerse entre él y los designios de Dios, pero a pesar de ello su enemigo no se quedaría de brazos cruzados. Si usted nota la escritura nos dice que la acción de esta muchacha fue efectuada por muchos días, ósea que mientras satanás fue insistente él apóstol permitió que su enemigo le estorbara en el cumplimiento de su propósito.

Marcos 11:23 Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho. Jesús nos está invitando a tener la convicción de la autoridad que hay en nuestra boca a través de su Nombre.

Lucas 4:38 Entonces Jesús se levantó y salió de la sinagoga, y entró en casa de Simón. La suegra de Simón tenía una gran fiebre; y le rogaron por ella. 4:39 E inclinándose hacia ella, reprendió a la fiebre; y la fiebre la dejó, y levantándose ella al instante, les servía. ¿Qué se interponía entre la suegra de Pedro y el servicio a Jesús? : La fiebre ¿Y que hizo Jesús? La reprendió. Esa misma autoridad esta hoy en ti y en mí.

Todo lo que nosotros hacemos hoy debemos hacerlo en la autoridad del nombre de Jesús y lo que el Señor nos enseña es que en este nombre hay tal autoridad que todo lo que se oponga o se atraviese entre Dios y sus propósitos para nuestras vidas podrá ser quitado. Satanás va actuar diligentemente todo el tiempo para no hacernos las cosas tan fáciles, pero no podemos arrástralo abrazado a nuestra pierna sino debemos usarlo como el que amortigua cada una de nuestras pisadas. En otras palabras hay que colocarlo en su lugar: "Bajo nuestros pies".

Efesios 6:12 dice: Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Estos son los mismos principados y potestades a quien ya venció Jesús y nosotros hemos vencido en él. Cuando él le quito la autoridad y poderío a satanás en el propio infierno, nosotros se lo estábamos quitando, porque él nos estaba representando. No necesitamos ser unos eruditos, pero si creer en esta verdad, en este nombre y declararlo. Lo que Dios ha querido hacer con nosotros en todo este tiempo es hacer que nuestra fe crezca a través de su palabra en este nombre.

3. A través de la autoridad en el nombre de Jesús nosotros determinaremos nuestro futuro.

Esta expresión con toda seguridad usted dirá que se escucha osada incluso temeraria, pero espero que en este punto consideremos que la misma autoridad que hay en Jesús se halla ahora en el Nombre que nos ha sido dado.

Juan 14:12 De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aún mayores hará, porque yo voy al Padre. 14:13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. 14:14 Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré. Usted y yo no somos los que construimos nuestro futuro, pero si los que lo determinaremos, porque creer en la autoridad que se halla en el nombre de Jesús nos llevara a ir colocando por delante nuestro el piso por el que caminaremos.

Efesios 1:19 y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, 1:20 la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, 1:21 sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; 1:22 y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, Él nos dio todas las cosas, así que ellas no determinan nuestro futuro, nosotros somos los que poseemos esa autoridad el día de hoy.

Juan 19:9 Y entró otra vez en el pretorio, y dijo a Jesús: ¿De dónde eres tú? Más Jesús no le dio respuesta. 19:10 Entonces le dijo Pilato: ¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo autoridad para crucificarte, y que tengo autoridad para soltarte? 19:11 Respondió Jesús: Ninguna autoridad tendrías contra mí, si no te fuese dada de arriba; por tanto, el que a ti me ha entregado, mayor pecado tiene. 19:12 Desde entonces procuraba Pilato soltarle; pero los judíos daban voces, diciendo: Si a éste sueltas, no eres amigo de César; todo el que se hace rey, a César se opone. Jesús le estaba diciendo tu autoridad nunca será superior a la de aquel que te la delego y Pilato entendió esto al punto que se atemorizo y quería soltarle. Ninguna autoridad está por encima de la autoridad de Cristo y esta es a la que nos ha sido dada en su Nombre.

1 Corintios 6:12 Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna. Esta es la palabra clave, "Dominar" ya que en la autoridad del Nombre de Cristo yo domino el timón de mi vida y ninguna tormenta tiene el poder de sacarlo de mis manos.

Adán solo vio cómo su familia se hundía sin poder hacer absolutamente nada, por su falta de autoridad, pero usted y yo hemos sido levantados en el Nombre delante del que se dobla toda rodilla y esto debe darnos convicción que nuestro futuro no es incierto sino que depende es de nuestras declaraciones por la autoridad que nos ha sido dada en el nombre de Cristo.

Tal vez usted hoy no se sienta con la autoridad para declarar nada por las acciones que ha efectuado en contra de la voluntad de Dios, pero el confesarlas delante de Dios con un corazón constricto y humillado bastara para ser restaurada toda autoridad en el Nombre de Jesús.

Conclusión

Colosenses 2:15 y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz. ¿De que los despojo? DE TODA AUTORIDAD.

En otra traducción dice el volvió nada a los principados y potestades exhibiéndoles públicamente y triunfando sobre ellos en la cruz. Otra dice los paralizo. A mí la que más me gusta es que los volvió nada. Así que el diablo para nosotros es igual a nada porque él esta vencido.

Ya nosotros no guerreamos espiritualmente, solo nos sometemos a la autoridad de Dios que a su vez nos da la autoridad en la que se halla el poder para resistir al diablo y él finalmente huira de nosotros.

Pastor: David Bayuelo E.
Julio 3 de 2016

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