Una familia madura

Una familia madura - 1 Corintios 13:11Escuchar audio de esta predica 1 Corintios 13:11 Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño.

En esta epístola Pablo está atacando la carnalidad de los corintios, quienes son unos niños en Cristo cuando deberían ser adultos en el sentido espiritual. Sólo podía darles leche en lugar de sólidos, pues no podían recibir tal alimento espiritual. Pablo les dice, "De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía" (1 Corintios 3: 1-2). Pablo claramente reprueba su comportamiento y su estado espiritual.

En la epístola a los Hebreos, el autor escribe: "Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido. Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño (nerpios); pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez (teleion), para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal." Hebreos 5: 12-14

Dios desea que podamos madurar. La pregunta es ¿qué tan maduros realmente somos? Este ejercicio no resulta tan complejo cuando poseemos una genuina capacidad de exponernos a la Palabra de Dios, ya que nadie inmaduro puede descubrir su estado en su propia prudencia o parecer, siendo así necesita una autoridad mayor para hallar su verdadera medida y esta solo se halla en las escrituras. Muchos de nosotros podemos llegar a hacer un juicio concreto del grado de nuestra madurez por nuestras acciones adultas o por nuestra edad cronológica, ¿pero que tan efectivo resultan ser estos indicadores?

Pablo nos da a través de la biblia una forma concreta de colocarnos frente a frente con lo que realmente somos si examinamos como hablamos, como pensamos y como juzgamos y quiero que medite en esto; no se trata de lo que yo siento con respecto a estas cosas, sino es lo que la Palabra dice en cuanto a mi forma de hablar, pensar o juzgar. Cuantos de nosotros no creímos en nuestra adolescencia que nuestros pensamientos, conversaciones o juicios con respecto a nuestros padres nos parecían correctos.

Si descubrimos el grado de inmadurez que hay en nosotros con certeza también hallaremos respuestas a nuestro fracaso en el matrimonio o en la crianza de nuestros hijos.

1. La sensatez para guiar a nuestras familias depende de nuestro grado de madurez.

Hay que tener mucho cuidado porque la sensatez no necesariamente tiene que ver con lo obvio, o con nuestro sentido común, sino con lo que Dios establece como su voluntad. Cuando guiamos el barco de nuestra familia o de nuestras vidas no todas las cosas deben guardar una lógica o una razón dentro de nuestras decisiones, pero para ser asertivos siempre debe ser Dios el que tiene la última Palabra.

Génesis 12:1 Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. 12:2 Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. 12:3 Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra. 12:4 Y se fue Abram, como Jehová le dijo; y Lot fue con él. Y era Abram de edad de setenta y cinco años cuando salió de Harán. 12:5 Tomó, pues, Abram a Sarai su mujer, y a Lot hijo de su hermano, y todos sus bienes que habían ganado y las personas que habían adquirido en Harán, y salieron para ir a tierra de Canaán; y a tierra de Canaán llegaron.

Lo que Dios le está proponiendo a Abraham no resulta responder al sentido común, el tendrá que dejar todo lo que conoce, toda su comodidad, toda su parentela para aventurarse en algo desconocido y que claramente no se halla al alcance de su mano, así que esta no deja de ser una propuesta que probara la madurez que debía demostrar este hombre para tener mayores cosas para él y para Sara que hasta ahora era toda la familia que poseía.

Romanos 8:14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. La palabra "hijos" que hallamos en este texto es el griego "huiós", que significa un hijo que ya es maduro.

Esto nos conduce a una sencilla pero profunda conclusión y es que yo puedo estar guiando mi familia en medio de mi inmadurez espiritual, llevándome a actuar con insensatez frente a mi responsabilidad.

Para poder tener certeza de que he estado actuando con sensatez en mi vida y la de mi familia debo poseer una clara madurez que me haga saber que estoy siendo guiado en todo por el Espíritu de Dios.

2. Nuestra madurez determina nuestra capacidad para recibir más responsabilidad.

Mateo 25:15 A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos. 25:16 Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos 25:17 Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos. 25:18 Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.

Cuando hacemos una lectura cuidadosa de este pasaje descubrimos que la diferencia entre uno y otro siervo realmente era su capacidad y si hay algo que no podemos pasar por alto es la respuesta del siervo infiel a su señor la cual procuraba establecer una justificación ante su inmadurez: "Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; 25:25 por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo." Una señal clara de inmadurez en este hombre fue tratar de justificar su irresponsabilidad en los demás.

Génesis 2:24 Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne. ¿Cuándo el hombre o la mujer pueden unirse en un santo vínculo matrimonial para ser una sola carne? Cuando tiene la capacidad que se requiere para dejar a padre y madre, esto nos habla de un grado de madurez necesario para dar este paso.

Yo podría buscar muchas razones para tratar de entender por qué no tengo más de lo que hoy poseo o porque no tengo algunas cosas que otros tienen. Pero lo cierto es que Dios como Padre siempre vera nuestra madurez para darnos conforme a nuestra capacidad.

No es posible que si reconocemos la sabiduría de Dios en lo que él nos da de acuerdo a nuestra madurez nosotros le entreguemos a nuestros hijos la capacidad de decidir o elegir frente a la inmadurez que aun puedan tener.

Así como lo que Dios nos entrega es progresivo de acuerdo a nuestro grado de madurez lo mismo debe operar en la crianza de nuestros hijos.

Génesis 21:1 Visitó Jehová a Sara, como había dicho, e hizo Jehová con Sara como había hablado. 21:2 Y Sara concibió y dio a Abraham un hijo en su vejez, en el tiempo que Dios le había dicho. 21:3 Y llamó Abraham el nombre de su hijo que le nació, que le dio a luz Sara, Isaac. 21:4 Y circuncidó Abraham a su hijo Isaac de ocho días, como Dios le había mandado. 21:5 Y era Abraham de cien años cuando nació Isaac su hijo.

Dios nos prueba que un padre maduro no le da a sus hijos lo que ellos creen sino lo que realmente necesitan y en el tiempo adecuado.

3. Nuestra madurez es fundamental para ver a nuestros hijos crecer.

Gálatas 4:19 Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros,

Una y otra vez Pablo se presenta en sus cartas como padre y en cada ocasión que lo hace su intención es exhortar o amonestar en medio del amor para ver crecer a aquellos que les han sido entregados para ser guiados. Si hay alguien que la biblia nos describe con el celo suficiente por la doctrina correcta es este hombre y sin lugar a dudas como el mismo se presenta; alguien digno de imitar. En este pasaje en particular Pablo se halla preocupado por la suerte de los Gálatas ya que ellos han estado siendo engañados por falsos maestros y lo peor que les puede pasar es que se detenga en sus vidas el crecimiento que los lleve a que Cristo sea formado en ellos.

José y María les fue entregada una tremenda responsabilidad pero la biblia describe que Jesús crecía en sabiduría, estatura, gracia para con Dios y para con los hombres. Tanto María como José demostraron ser hombres con un gran temor, fe y devoción por Dios.

Lucas 2:52 Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.

La inmadurez de los Padres terminara viéndose reflejada en los hijos

Conclusión

Yo tengo un sobrino de 9 años de edad, con quien puede sostener una conversación de mucho interés y que lo describe como una persona muy inteligente, de hecho su convivencia con otros niños de su edad es casi nula, porque el describe lo que hablan, piensan o juzgan literalmente como una idiotez.

Lucas 2:41 Iban sus padres todos los años a Jerusalén en la fiesta de la pascua; 2:42 y cuando tuvo doce años, subieron a Jerusalén conforme a la costumbre de la fiesta. 2:43 Al regresar ellos, acabada la fiesta, se quedó el niño Jesús en Jerusalén, sin que lo supiesen José y su madre. 2:44 Y pensando que estaba entre la compañía, anduvieron camino de un día; y le buscaban entre los parientes y los conocidos; 2:45 pero como no le hallaron, volvieron a Jerusalén buscándole. 2:46 Y aconteció que tres días después le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores de la ley, oyéndoles y preguntándoles. 2:47 Y todos los que le oían, se maravillaban de su inteligencia y de sus respuestas. 2:48 Cuando le vieron, se sorprendieron; y le dijo su madre: Hijo, ¿por qué nos has hecho así? He aquí, tu padre y yo te hemos buscado con angustia. 2:49 Entonces él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar? 2:50 Más ellos no entendieron las palabras que les habló. 2:51 Y descendió con ellos, y volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón.

Nosotros podemos tener una familia madura siempre y cuando siempre esta expuesta a la verdad de la Palabra de Dios.
 
Pastor: David Bayuelo E.
Septiembre 25 de 2016

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