Un nuevo amanecer

Un nuevo amanecer - Josué 1:1-9Escuchar audio de esta predica Josué 1:1 Aconteció después de la muerte de Moisés siervo de Jehová, que Jehová habló a Josué hijo de Nun, servidor de Moisés, diciendo: 1:2 Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. 1:3 Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie. 1:4 Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Eufrates, toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol, será vuestro territorio. 1:5 Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé. 1:6 Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos. 1:7 Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. 1:8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. 1:9 Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.

En el caso de la generación de Josué en el momento histórico que este pasaje nos revela es un nuevo comenzar, es un nuevo amanecer, ellos están a punto de entrar a una tierra nueva, bajo un liderazgo nuevo, bajo circunstancias completamente distintas a las que ellos habían tenido por cuarenta años, ellos iban a entrar en una tierra en la que fluía la leche y la miel, lo cual no era típico del desierto, pero a la vez el primer día que ellos estuvieran en esta tierra prometida, el mana que había llovido diariamente por tantos años iba a cesar, la nube que los había protegido del sol todo ese tiempo ya no estaría con ellos, la columna de fuego que les acompaño para iluminar durante la noche desaparecería, de tal manera que esto era un nuevo comenzar, un nuevo amanecer en una nueva tierra.

Después de la muerte de Moisés; así comienza el texto. Moisés ya no está pero si permanece su Dios, la vida de Moisés ha terminado pero no los planes Divinos. La verdad es que Moisés no pudo entrar a la tierra prometida pero eso no impidió que se cumpliera lo que Dios había jurado.

Muchos creen que Moisés es el más grande líder en la obra redentora, pero el secreto es que la grandeza de este hombre no estaba en él, sino en su Dios y ese Dios no se marcharía con su muerte, Él seguiría con el pueblo y eso es lo que el Señor está tratando de comunicar a Josué de manera temprana antes de que él pudiera cruzar el Jordan, Dios quería que él entendiera que aunque su mentor ya no estaba, el que le acompaño por más de cuarenta años seguirá con él de una manera muy especial.

Dios le llama a Moisés mi siervo refiriéndose a todos aquellos que el usa para el cumplimiento de su propósito y así como lo hizo con su antecesor ahora lo hace con Josué por que la obra de Moisés ha culminado. Josué acompaño con frecuencia a Moisés en las diferentes circunstancias en las que estuvo, de hecho él fue formado como su discípulo, pero ahora Dios quiere y necesita comunicarle que también es un hombre con debilidades, que también es un hombre sujeto a pasiones, Dios necesita recordarle algunas cosas que son necesaria para que pueda emprender una tarea como la que tenía por delante.

1. Lo primero que Dios le descubrirá a Josué es su fidelidad inmutable.

Lo primero que el Señor le anuncia a Josué es su fidelidad por un pueblo que permaneció en el desierto por cuarenta años a pesar de su rebelión para cumplir una promesa que Él les había hecho a Abraham, Isaac y Jacob.

Josué 1:2 Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. Dios le dice; ¡Moisés está muerto! y es interesante porque uno encuentra este relato en el último capítulo del libro de Deuteronomio y si uno pasa la página todo continua como si nada hubiera pasado; ¡Moisés murió, Josué está aquí, así que sigamos adelante! Y eso nos habla de cuan secundario somos nosotros en el plan que Dios está realizando. Por 40 años Dios alimento al pueblo, guio el pueblo, protegió al pueblo y ahora es tiempo de ir y cruzar el Jordan y poseer la tierra que había prometida, esa es la fidelidad de Dios en acción haciendo cumplir lo que promete.

En definitiva cuarenta años en el desierto no pudieron impedir que el regalo llegara, la rebelión del pueblo no fue un impedimento, la muerte de Moisés tampoco lo sería y los gigantes presentes en la tierra prometida no serían el obstáculo. "Cruza el Jordan, Yo estoy contigo" Y esa es la conversación que Dios ha iniciado con Josué, ya que él necesitaba ser afirmado y mira como lo hace: Josué 1:3 Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie. Lo que Dios está diciendo es: Josué marcha con confianza, marcha con pie seguro, marcha con fortaleza, yo voy a darte cada lugar que tu pie pise, esa es una declaración de Dios a cumplir sus promesas, es una garantía de que Dios esta personalmente involucrado en este proyecto.

Debemos reconocer en nuestras vidas que Dios permanece fiel aún si nosotros le somos infieles. Hay quienes alardeamos de lo que hemos logrado y realmente hemos llegado hasta donde vamos por la fidelidad Divina.

Dios continua afirmando a Josué su fidelidad como lo encontramos en el verso cinco; Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé. "Nadie te podrá hacer frente" Eso es una declaración de invencibilidad, no serás derrotado jamás, pero Dios revela junto con esa declaración, la razón por la cual Josué permanecería invencible: "YO estaré contigo como he estado con Moisés, no te dejare, ni te desamparare, Yo soy tu victoria, Yo soy el Barón de guerra que cruzo al pueblo a través del mar rojo y de la misma manera que cruce a la generación de Moisés a través del mar Yo cruzare tu generación, no te dejare, no te desamparare, yo estaré contigo de la misma forma en que estuve con Moisés. Tres veces en un solo versículo Dios garantiza su presencia. Primero estaré contigo, segundo no te dejare y tercero no te desamparare, por eso nadie podrá hacerte frente. En otras palabras dios le dice: Los gigantes no son tu problema, el Jordan desbordado no será un obstáculo, el hecho de que las circunstancias cambien, el hecho de que el pueblo que está del otro lado sea más numeroso y militarmente está mejor preparado eso no debe ser motivo de intimidación para ti.

Dios nos lo dice de la misma manera a nosotros cuando vemos la economía cambiar, cuando vemos nuestro peso devaluándose, cuando vemos que aumenta la persecución, cuando observamos frente a nuestros ojos la decadencia de la sociedad, no se nos puede olvidar que Dios ha prometido su presencia con nosotros hasta el fin del mundo.

La promesa había sido hecha, pero el pueblo tenía que creerla, el pueblo tenía que obedecer. Dios sabía que el más grande de los obstáculos, de los enemigos, a la posesión de la tierra prometida era el temor, como lo es en muchas de nuestras vidas, el más grande opositor de nuestro caminar con Dios es el temor, ese temor que nos paraliza, ese temor que nos confunde y que cuando nos confunde nos hace tomar malas decisiones, el temor que nos quita el sueño durante la noche, el temor que nos hace desviar la vista puesta en Dios para ponerla en los hombres, el temor que nos debilita y que no nos deja recordar en el tiempo las promesas de Dios, ese es un gran opositor para la posesión de lo que ya Dios nos dio en Cristo Jesús. Es por eso que Dios le dice a Josué; 1:6 Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos.

Dios le está diciendo tu puedes ser fuerte y valiente Josué pero no lo puedes ser en tu propia fuerza, no lo puedes ser en tu propio entendimiento, tienes que ser fuerte basado en la promesa que yo jure a tus padres, así que ahora que Moisés no está, ahora que tienes que cruzar a más de dos millones de personas a través de un rio crecido, ahora que tú eres quien tiene que enfrentar tribus mayores, yo quiero decirte que debido a mi presencia y mi juramento no tienes nada que temer.

Nosotros hubiésemos preferido una tierra no habitada para solo tener que luchar con matorrales, hubiésemos preferido que si iba a estar habitada que fuera una tierra de enanos y no de gigantes, hubiésemos preferido un arroyito, pero esa tierra no nos hubiese permitido comprobar la fidelidad de un Dios celoso por su pueblo y de la misma manera no nos hubiese dado la oportunidad para el despliegue del poder de Dios, no hubiese permitido el despliegue de la gloria de Dios, como si lo permitió una tierra plagada de grandes dificultades.

Si es Dios quien nos ha encomendado la tarea su fidelidad siempre estará presente y la fortaleza llegara para cuando la necesitamos. Esa es la clave, esa es la pregunta ¿Es Dios? ¿Me está llamando Dios o no? Una vez yo respondo esa pregunta el resto del camino es mucho más fácil, porque la fortaleza para vencer la dificultad estará allí disponible de parte de Dios justamente cuando yo la necesite.

Nosotros al orar preferimos pensar en tareas y desafíos del tamaño de nuestras fortalezas Dios promete darnos fortalezas conforme al tamaño de nuestros desafíos y eso es lo que Él le prometió a Josué, ya que él había sido llamado a remplazar a Moisés, pero sin antes no ser preparado o equipado por Dios y ahora Josué con cuarenta años de formación es el hombre para liderar a este pueblo.

Josué estaba listo para la tarea, ya que por 40 años conoció a Dios en el desierto, vio sus milagros, lucho en la armada del pueblo Hebreo, vio sus victorias, comió del mana y ahora entonces él puede ser fuerte y valiente: Daniel 11:32 nos dice;; mas el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará.

El creyente que tiene una relación íntima con su Dios se mostrara fuerte y actuara. Cuando no conocemos a nuestro Dios, cuando no tenemos una relación fuerte estrecha cada día con nuestro Señor, la fortaleza no está allí y nos da trabajo actuar y nos da trabajo movilizarnos porque el temor nos paraliza y Dios le comunica esto a Josué.

Unas de las características de Josué como siervo de Dios era la valentía, pero detrás de la valentía estaba la Palabra de Dios que le había prometido algo de tal forma que lo que sustentaba la valentía de Josué era un don de fe para creerle Dios cada vez que él hablaba y el exhibió eso todo el tiempo, 38 años atrás el Señor ordeno al pueblo entrar en la tierra prometida y el pueblo se reusó, espías fueron enviados a la tierra 12 de ellos y solo Josué y Caleb fueron los únicos que regresaron animando al pueblo a que entraran y los otros diez dieron un reporte malvado y esto produjo que Dios los condenara a dar vueltas en el desierto por los próximos 38 años y medio.

2. La incredulidad es el originador de nuestros temores.

Josué está siendo animado por Dios a dejar el temor a un lado, a ser fuerte y valiente. Hay dos maneras como yo puedo ser valiente; yo puedo ser valiente basado en mi experiencia, en mis dones, en algo que yo sé hacer, en algo que yo he hecho antes, eso es orgullo humano o yo puedo ser valiente confiando en las promesas de Dios y eso es lo que el Señor le comunica a este hombre. "Josué Yo voy a estar contigo, mi presencia debe ser suficiente". Para la generación de Moisés la presencia, la garantía de Dios era estar en medio de ellos, de nunca dejarlos, de nunca desampararlos, pero esta nunca le fue suficiente y Cristo antes de partir a los cielos una de sus Palabras que deben ser garantía para nosotros fue: "Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo"

Dios nos ha dado promesas eso es una garantía de victoria, Dios nos ha dado su Palabra eso es una guía segura, Dios nos ha dado su presencia que mora en nosotros y eso es un poder sustentador. Tres cosas que claramente estaban con Josué, así que él podía marchar sin ningún temor.

De manera que lo primero que Dios le muestra a Josué es su fidelidad.

3. Necesitamos obedecer a su Palabra para disfrutar de las bendiciones ofrecidas por gracia.

Josué 1:7 Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. 1:8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.

Esta es la segunda vez que Dios le dice a Josué se fuerte y valiente, pero en esta ocasión enfatiza aún más la necesidad de esa valentía, es interesante porque la primera vez que Dios se lo dice lo hace en relación al cruce del Jordan, pero ahora cuando Dios le habla de ser fuerte y muy valiente se lo dice en relación a la vida de obediencia; "Cuídate de cumplir la ley que mi siervo Moisés te mando, no te desvíes de ella, ni a la derecha, ni a la izquierda.

Vivir una vida de obediencia requiere de valentía, tu puedes ver de qué manera el temor alimenta o produce una vida de desobediencia, cuando el pueblo judío estuvo en el desierto y se amedrento quiso volver a Egipto, ¡desobediencia!, en la época de los reyes de Israel Dios les entrego instrucciones que no hicieran alianza con naciones paganas, pero en su temor terminaron haciendo alianza con Egipto, con Asiria, y desobedecieron.

El temor frecuentemente nos regresa al hombre viejo, a lo que conocemos, a nuestras formas caídas de pensar y de hacer las cosas, a nuestras formas acostumbradas, a lo que hacíamos, de manera que el temor es un terreno fértil para la desobediencia y de allí que Dios ahora le está diciendo se fuerte y muy valiente y casi de inmediato: "Cuídate de cumplir toda mi ley, no una parte" Dios está interesado no en una obediencia parcial, porque obediencia parcial es desobediencia. Vigila tu vida.

Después de la victoria de Jericó el pueblo vuelve a la batalla y ese día pierde treinta mil soldados y Josué va donde Dios y le dice: "¿Qué paso, donde quedo tu promesa de que nadie me podría hacer frente?, no solo fuimos derrotados nosotros perdimos treinta mil hombres" Dios le dice a Josué: "Levántate, tú conoces la razón, yo te dije que te cuidaras de no desviarte de la ley, para la derecha o para la izquierda y en la batalla de Jericó Yo instruí que no tomaran nada del anatema e Israel ha pecado, Acam tomo del botín ahora tú conoces la respuesta de lo que paso en la ciudad de Hai y Josué se propuso encontrar y destruir el ladrón, el transgresor.

Este libro de la ley que no se aparte de tu boca, ¿cómo puedo hacer yo que mi vocabulario pueda estar lleno de la revelación de Dios?, el Señor le da allí mismo la respuesta; medita en él día y noche, aquello en lo que yo medito tiende a llenar mi corazón y mi boca habla de la abundancia del corazón, de manera que mi conversación, mi vocabulario, mis palabras pudieran estar saturadas de la revelación de Dios es a través de meditar día y noche en lo que Dios ha dicho.

Nuestro éxito depende de nuestra obediencia, es vital que podamos entender esto ya que mi obediencia no me lleva a ganar méritos para obtener las bendiciones de Dios ya que ellas son por la gracia inmerecida, entonces cual es la diferencia entre obediencia y desobediencia, la desobediencia me impide recibir las promesas hechas por Dios por gracia, esto fue lo que le ocurrió a la generación de Moisés no recibió la promesa de la tierra prometida. La generación de Josué se caracterizó por la obediencia y esto le permitió recibir por gracia las promesas hechas a los patriarcas también por gracia.

Conclusión

La posibilidad se ser fuerte y valiente siempre debe estar basada en las promesas de Dios y su presencia.

Josué 1:9 Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.

Era la tercera vez que el Señor le repetia a Josué esta orden y ahora se lo enfatiza: "No temas, ni te acobardes", es el mismo mandato, se valiente es igual a no temas, ni desmayes, No temas es el mandato más recurrente en toda la Biblia, Dios sabe cuan frecuente es el temor en los seres humanos, Dios sabe cuan dañino y drenante es ese temor.

Un autor desconocido describió Siete temores mortales; el temor al futuro, el temor a las enfermedades; nosotros somos muy valientes hasta que nos entregan una prueba médica de una enfermedad potencialmente muy seria y esa noche no dormimos, el temor a la muerte; temor a los accidentes, el temor al fracaso, temor a la vergüenza, el temor a los hombres.

Dios esta consiente que este podía frustrar el cumplimiento de su promesa por eso le dice; No temas, se valiente, no temas ni te acobardes, pero escucha Josué no es basado en lo que eres no es basado en lo que posees, es porque el Señor tu Dios estará contigo donde quiera que vallas. Cree mis palabras Josué, cree mis promesas yo nunca he faltado a una de ellas, para Yo faltar a una de mis promesas, Yo tendría que dejar de ser Dios y tú no sabes Josué en tu finitud lo imposible que es eso.

Lamentablemente en nuestra humanidad, nosotros preferimos un pájaro en mano que 100 volando y como eso esta tan arraigado en nosotros así tratamos las promesas de Dios también.

En una ocasión un hombre decido escuchar a Dios en su deseo de ir a las misiones en china; así que le dijo a su esposa: Tenemos 25 centavos y todas las promesas de Dios, así que podemos ir. De esa misma manera nosotros tenemos que pensar, no tenemos una tierra prometida que conquistar, pero hay un Reino que expandir, hay una Palabra que proclamar, hay una verdad que hay que dar a conocer, hay gente que se está perdiendo sin escuchar la Palabra, tenemos que ser fuertes y valientes para conquistar terrenos para que el Reino de los cielos gane terreno a través de la predicación de la Palabra.
 
Pastor: David Bayuelo E
Octubre 23 de 2016

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