El pasado quedó atrás

El pasado quedó atrás - Filipenses 3:12-14Escuchar audio de esta predica Filipenses 3:12 No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. 3:13 Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, 3:14 prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

En el capítulo tres de Filipenses el apóstol Pablo nos habla del deseo de conocer a Cristo esto acontece 35 años después de su encuentro con Jesús camino a Damasco, él tiene la pasión de participar en los padecimientos de Cristo y así en medio de su dificultad conocer el poder de su resurrección, inmediatamente después esto son las palabras que continúan y que Pablo escribió en aquella ocasión: No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. 3:13 Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, 3:14 prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

Filipenses 3: 12 No quiero decir que ya haya logrado estas cosas ni que ya haya alcanzado la perfección; pero sigo adelante a fin de hacer mía esa perfección para la cual Cristo Jesús primeramente me hizo suyo. 13 No, amados hermanos, no lo he logrado,[c] pero me concentro únicamente en esto: olvido el pasado y fijo la mirada en lo que tengo por delante, y así 14 avanzo hasta llegar al final de la carrera para recibir el premio celestial al cual Dios nos llama por medio de Cristo Jesús. NTV
 
Una vez más el apóstol está usando una metáfora para hablarnos de algo referente a la vida cristiana, él esta consiente de cuan familiarizada esta la población a la que le escribe con las competencias, estas eran las más famosas, aquellas que Grecia comenzó a celebrar 700 0 800 años antes de que Cristo viniera y se llamaron olimpiadas por que se llevaban a cabo en una villa que precisamente se llamaba Olimpia y dedicadas cada cuatro años al dios Zeus considerado el padre de todos los dioses. Ese impacto cultural y deportivo generaba una gran expectativa en los días de Pablo y esa es la razón por la cual el con cierta frecuencia usa estas para hacer un paralelo con la vida cristiana.

En el texto que es objeto de nuestro estudio Pablo nos deja tres enseñanzas principales que tienen que ver con su filosofía de vida y que se relacionan con la manera en que él estaba corriendo la vida Cristiana, pero a la vez esto nos sirve para descubrir la estrategia usada en su correr tras Cristo y poder terminar bien sus días en esta tierra.

1. Nuestra imperfección no es justificación para detenernos, para no ir adelante.

Filipenses 3:12 No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús.

La primera de estas ideas se relaciona con la imposibilidad de alcanzar la santificación completa de este lado de la eternidad, él plantea que es imposible estando en este cuerpo caído alcanzar la estatura del hombre perfecto, del hombre completo y por eso Pablo dice: "No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús" Pablo procurara que antes de esto convertirse en un escollo es la oportunidad para seguir adelante, para querer más, para ir más lejos en su comunión con Dios y en su cercanía con la medida del Barón perfecto.

Aunque nos parezca increíble hay quienes tiene la concepción de que podemos vivir una vida en donde no ofendemos o pecamos contra Dios, ósea en donde caminamos en la perfección completa de nuestro ser; espíritu, alma y cuerpo. Pablo dice: "No que yo haya alcanzado el ser perfecto" Este adjetivo aparase siete veces en las cartas de Paulinas y significa diferentes cosas en diferentes momentos, porque si no tomo en consideración su contexto esto me puede llevar a pensar que existe algún tipo de contradicción en la Palabra. Pero lo que él procura decirnos en este texto en particular es que a pesar de no haber llegado a la perfección, él no se desanima a proseguir hacia la meta.

Muchos de nosotros crecimos en el orden de un evangelio legalista que nos llevaba a tal estado de padecimiento que nos hacía creer que en nuestras fuerzas podríamos avanzar y dejar atrás nuestra vida de pecado, pero claramente Pablo está diciendo que él no es perfecto pero esto no es motivo para creer que no se puede avanzar., que esto no es motivo para proseguir hacia la meta.

Uno de los mayores problemas de la vida cristiana son las distracciones algunos nos las ofrece el mundo y otras nosotros las perseguimos, no es solamente que las ofertas de distracciones es enorme en el mundo, sino que muchas veces nosotros estamos buscando como distraer nuestra carne y no podemos perder de vista que la carne es fácil mente entretenida pero difícilmente satisfecha. La carne se entretiene fácilmente, pero no se satisface con nada, la carne es insaciable y es indomable.

2. Olvidar lo que dejamos atrás y proyectarnos hacia lo que está por delante es la mejor manera de avanzar en la vida Cristiana.

Filipenses 3:13 Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante,

Pablo dice una cosa hago y él nos la da en dos partes; olvido lo que quedo atrás y me extiendo a lo que esta adelante; esa es la manera como yo he decidido correr.

La pregunta que debo hacerme es ¿qué es eso que queda atrás? La mayoría de los que han estudiado este pasaje creen que Pablo no se está refiriendo a su estadía en el judaísmo, cuando él consideraba importante el cumplimiento de la ley, que era de la tribu de benjamín y circuncidado al octavo día, eso él ya dijo que quedo atrás hace veinticinco o treinta años, él ya se halla en otra etapa de su vida, pero en este tiempo es mucho lo que ha corrido con Dios, con seguridad son muchas las cosas que ha aprendido, son muchas las experiencias que ha tenido, algunas buenas y otras malas, experiencias extraordinarias como subir al tercer cielo y poder hablar directamente con Dios pero todo esto pertenece a su pasado y ese pasado hubiera podido enorgullecer a Pablo de tal manera que le impediría correr bien en el presente.

O el otro pasado; el de las persecuciones, los naufragios, los apedreamientos, las traiciones, los latigazos pudieron haber herido y endurecido a Pablo de tal manera que él ahora se convirtiera en un escéptico de la gente, que no quisiere ayudar a nadie, que no creyera en nadie. Sin embargo el no deja que ni la visitación del tercer cielo lo enorgulleciera, y tampoco permitió que su pasado doloroso lo colocara en una posición donde el no pudiera ministrar y avanzar en los propósitos divinos o siquiera concibiera o fuera tentado abandonar la carrera.

Como manejo yo el pasado, el bueno y el malo y como yo contemplo el futuro tiene un impacto gigantesco en mi vida presente y en mi vida cristiana en particular, porque Pablo dijo: "Una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante"

El pasado puede distraernos muy fácilmente y en ocasiones cuando tenemos pasados muy atormentados muy heridos, muchas veces nosotros nos quedamos en esas heridas y muchas veces queremos usarlas para justificar nuestras disfunciones del presente y Dios dice: ¡NO! Si haces esto estarás negando el poder de la resurrección en tu vida.

Hay personas que todo el tiempo están procurando producir lastima, en todo momento se quejan de lo que no tuvieron, de los padres maltratadores, de la escasez en la que vivieron, en los traumas y esto no es más que una negación continua de la obra gloriosa de Dios en nuestras vidas. Ellos desean esconder su inmadurez y su falta de fe en esto. Quieren que los demás los vean a través de las emociones y no a través del poder transformador de Dios. Recuerda que nuestra vida describe a la clase de Dios que tenemos, me encanta la frase del hombre ciego sanado por Jesús, cuando le preguntaron quien le había hecho el milagro el respondió: "Yo no sé quién me sano solo sé que antes no veía y ahora veo" En otras palabras solo sé que mi pasado antes de Jesús era uno, pero mi presente hoy es otro. Si realmente te has encontrado con Dios esta debe ser tu realidad.

En alguna ocasión te conté que en este mundo hay tres tipos de personas; pioneros, colonos y cuidadores de museos. Los pioneros son los que dejan su pasado glorioso atrás para ir por conquistas mayores, los colonos son los que un día conquistaron pero se quedaron en un constante presente y los cuidadores de museos son los que todo el tiempo hablan de sus grandes aventuras del pasado, las atesoran y las cuidan pero hoy no hacen nada, no avanzan, están dormidos en sus laureles, se sienten orgullosos de un presente que no existe. Dios nos dice hoy olvídate de tus grandes experiencias, avancemos, extiéndete hacia lo que está delante.

Hay quienes podemos entrar en no estar haciendo nada con mi presente, entrar en una especie de letargo espiritual, pero siempre soñando aquellas cosas del pasado que Dios me dio y Dios dice: "tú no vives en el pasado, tú vives en el presente y vas camino al futuro". Y en vez de concluir me falta un poco de mayor compañerismo con Dios, de mayor intimidad con él; terminamos concluyendo me falta un poco del mundo anterior, yo me fanatice mucho, yo me radicalice demasiado.

Imagine que tú vallas en un maratón, pensemos en esto aprovechando que Pablo usa esta metáfora de la carrera y que cada cierta distancia mires hacia atrás ten la plena seguridad que te vas a tropezar ya que esto es una clara distracción. Pablo nos está ayudando a entender; La vida cristiana es más o menos como esto: Una cosa hago; yo no miro hacia atrás, yo no miro hacia los lados, yo no miro hacia arriba, yo miro hacia adelante, hacia la meta que Dios me ha colocado a donde esta Cristo, Él es la línea final, cuando yo cruce la línea final allí me voy a encontrar con él y es allí donde quiero llegar. Pero no podemos correr de manera distraída, tenemos que olvidarnos de lo que queda atrás.

Pablo dice: y extendiéndome a lo que está delante, esa palabra desde el griego es: Epektino y lo que significa es; Esforzarte hasta lo último. En el lenguaje deportivo esa palabra se usaba para referirse al atleta que viene corriendo, viene alcanzando algo que esta adelante como en las carreras de relevos y él está haciendo un esfuerzo enorme, su cuerpo esta torcido hacia adelante, su brazo esta estirado, sus ojos parece que estuvieran brotando. Pablo dice; con esa intensidad, con ese sentido de urgencia, conociendo donde está la línea final y siendo motivado por lo que Cristo ha hecho y sigue haciendo en mí, yo prosigo hacia el final, prosigo hacia la meta.

Ahora; ¿qué miro que hay por delante?, obviamente una vida eterna en la perfección de lo establecido por Dios, pero en esta tierra esas promesas cumplidas en Cristo que están a mi espera.

3. La vida Cristiana no se puede correr de manera pasiva.

Filipenses 3:14 prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

La Palabra prosigo es la misma palabra griega Dioko que significa, correr o moverse rápidamente, con intensidad hacia algo o alguien como el que está tratando de agarrar algo. Esa intensidad, ese sentido de urgencia es frustrante porque uno muchas veces no lo ve, no lo encuentra en la vida de los hijos de Dios, no hay ese Dioko con esa intensidad y esa urgencia tratando de honrar a Dios, de glorificar a Dios, de precisamente ser aquello para lo cual el me creo y es el despliegue de su gloria.

Pablo no está corriendo la vida cristiana de manera pasiva, ni siquiera lo está tomando de manera suave, hay quienes me dicen cógelo suave; no te afanes tanto. Alguien podría preguntar: ¿Cuál es el afán? Si eso que esta halla al final de la línea ya está dado para ti desde antes de la fundación del mundo. Eso es como muchos piensan, pero eso hablaría de que no tenemos un entendimiento adecuado de la salvación tan grande que Dios nos ha dado; Pablo le dice a los Corintios: "Los corredores en las carreras se esfuerzan enormemente para alcanzar un premio una corona temporal que finalmente se va a dañar y se va a quedar de esta lado de la eternidad y se esfuerza de esa manera trabajan arduamente preparándose durante cuatro años para las olimpiadas, otra veces por la fama, otras veces por el orgullo de ganarle a alguien más y solamente uno va a tener el premio. Esto debe ayudarnos a entender porque como hijos de vivimos en la urgencia, en la intensidad con que vivía Pablo.

Pablo está diciendo si tú me vez correr rápido yo quiero que tu entiendas que este es mi paso natural, fruto de lo que Dios ha hecho, está haciendo y seguirá haciendo, esta es mi manera espontánea de moverme, de hecho detenerme o disminuir la velocidad sería como contra natura para lo que yo estoy sintiendo. Esto es lo que cada uno de nosotros necesita entender.

Conclusión

Filipenses 3:15 Así que, todos los que somos perfectos (Maduros), esto mismo sintamos; y si otra cosa sentís, esto también os lo revelará Dios.

Pablo dice para aquellos de nosotros que ya estamos maduros en la fe esta es la única actitud que nos debería caracterizar, en cuanto a esta actitud de vida de que una sola caso hago, me olvido del pasado, contemplo el futuro, debiéramos todos tener esa misma convicción, esa misma actitud, nos olvidamos de los logros, nos olvidamos de las malas experiencias del pasado, nos olvidamos de los placeres que una vez tuvimos en el mundo y me extiendo hacia lo que está delante.

Debemos preguntarnos: ¿Por qué desear correr una carrera que fue marcada por Dios para mí bajo mis propias reglas?, ¿Por qué querer correr una carrera sin entrenadores?, no hay un corredor olímpico que no haya sido sometido al entrenamiento riguroso de un maestro, ¿por qué querer correr esa carrera sin sometimiento a mis entrenadores?, ¿porque no escuchas el concejo?, si es una carrera que ha sido marcada delante de nosotros con una línea final, porque malgastar el tiempo en cosas que no corresponden a esa sola cosa, sino a quinientas cosas.

Muchas veces decimos la vida Cristiana es difícil y lo que no hemos visto es que no estamos corriendo la carrera que Dios diseño para nosotros.
 
Pastor: David Bayuelo E
Noviembre 6 de 2016

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