Alejados de la devoción

Alejados de la Devoción - Mateo 15:8Escuchar audio de esta predica Mateo 15:8 Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí.

La semana anterior Dios nos mostró una radiografía exacta desde su Palabra referente a la originalidad de nuestra devoción por Él, descubrimos cuan sutil puede ser nuestro enfriamiento y adormecimiento frente a lo que él ha dispuesto como un gran regalo a través del sacrificio de Cristo; el que podamos acercarnos de manera confiada ante el trono de la gracia. Lamentablemente al igual que el pueblo de Israel muchas veces preferimos una relación oculta tras nuestro carácter religioso e improductivo, prefiriendo la mayoría de las veces una adoración de labios antes que una experiencia nueva y poderosa con nuestro Dios.

Sin duda hay que tomar en cuenta que hay peligros que nos asechan cuando caminamos en la falsedad de nuestra adoración y para poder retomar el camino tenemos que preguntarnos cuales son las causas que nos condujeron a perder la originalidad del ejercicio espiritual que un día ofrecimos.

El mirar hacia el antiguo testamento nos descubre diferentes momentos en donde la nación escogida por Dios perdió toda la perspectiva, pero de igual manera en las cartas paulinas nos encontramos un sinnúmero de situaciones que evidencian que a pesar de haber sido redimidos por la sangre de Cristo, nacidos de nuevo, empoderados con el Espíritu que resucito al Señor entre los muertos y el poseer un espíritu de poder, amor y dominio propio, la tentación de desviarnos hacia una falsa devoción sigue latente y aun peor las amonestaciones hechas por el apóstol denotan que esto no fue tan solo una posibilidad sino por el contrario se convirtió en una realidad.

Una pregunta que de manera recurrente viene a mi mente y que me lleva a la conclusión de que es el Espíritu Santo quien me la efectúa es: ¿Cuánto de aquello que yo pienso y de lo que creo estar convencido es correcto? Y considero que la razón para ella es la facilidad con que nosotros podemos auto enredarnos y auto engañarnos con los razonamientos de nuestra mente. Pablo se lo dijo a Timoteo: "Ten cuidado de ti mismo" (1 Timoteo 4: 16) y por esto mismo hizo con tanta vehemencia la oración de Efesios 1: 17 El Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, 1:18 alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos. Con toda seguridad debemos considerar que necesitamos ser alumbrados en las tinieblas de nuestra propia prudencia para poder descubrir la voluntad de Dios.

1. La primera causa de alejarnos de una vida de devoción es perder la prioridad de tener una genuina comunión con Dios.

2 Samuel 7:18 Y entró el rey David y se puso delante de Jehová, y dijo: Señor Jehová, ¿quién soy yo, y qué es mi casa, para que tú me hayas traído hasta aquí?

2 Samuel 11:1 Aconteció al año siguiente, en el tiempo que salen los reyes a la guerra, que David envió a Joab, y con él a sus siervos y a todo Israel, y destruyeron a los amonitas, y sitiaron a Rabá; pero David se quedó en Jerusalén.

Dos momentos claves pero definitivos son los que hallamos en Segunda de Samuel , en el primero encontramos a un David rendido ante la majestad de Dios, haciendo un profundo reconocimiento de la necesidad que tenía de él y con un espíritu agradecido por todo el despliegue de su favor, entendiendo que no era merecedor de nada. Pero en un segundo instante nos deja ver la frialdad y adormecimiento en la vida de aquel que solo unos cuantos pasajes antes se hallaba hablando con un lenguaje poético con el Señor que representaba todos sus triunfos y victorias. Si hay un hombre en la Biblia que demostró una profunda devoción por su Dios fue David, ¿Pero que le paso? ¿Qué cambio esto? Parece que la clave estuvo en la manera como manejo su relación con Dios.

Ahora cuando leemos el libro de Gálatas hallamos que solo le tomo a Pablo unos cuantos versos para entrar directamente en el asunto en cuestión. "Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente". (Gálatas 1:6) Un cuadro muy similar al descrito en Segunda de Samuel, pero con la diferencia que este se halla hablándoles a aquellos que han experimentado la redención a través del evangelio de Cristo, ósea personas como usted o como yo. Los Gálatas habían aceptado el convivir con una falsa devoción al Cristo en el que decían creer, siendo desviados por los judaizantes decidieron volver a prácticas religiosas que jamás podrían expresar una genuina devoción y que lo único que afirmaban era que el sacrificio de Cristo jamás sería suficiente para tener la vida eterna.

El probarnos si tenemos una comunión genuina no es tan complicado solo miremos nuestra reacción y acción subsiguiente frente a ciertas circunstancias, ya que una verdadera relación con Dios nos colocaría frente a la respuesta correcta, esa respuesta que nuestro Padre espera de nosotros. Hay quienes nos confundimos por nuestro activismo, oraciones repetitivas, respuestas de cliché (Religiosas) o la gracia divina que nos otorga una salida (Los chiripazos de fe). Debemos dejar de calificar nuestra devoción a Dios por esto, solo permitámosle al Espíritu Santo que nos muestre la verdad de nuestro corazón a través de su palabra, en otras palabras callemos nuestros pensamientos y permitamos que Él nos hable con lo que es verdadero.

No podemos alterar el hecho que las escrituras describan nuestra relación con Dios como algo enteramente personal, pero sin embargo esta debe estar sujeta a un procedimiento que se distingue con mucha facilidad y claridad en la Biblia y que nos ayudan a que no se convierta en una experiencia mística.

En una ocasión un elefante fue a pasar un puente de bambú, la estructura de este mientras lo hacía crujía como si fuera a ser derribado, en algún momento paso por la cabeza del elefante que este se podía destruir, pero finalmente llego del otro lado y de manera inmediata una pulga que llevaba en su oreja exclamo ¡Carambas como hicimos crujir ese puente!

2. Una segunda causa de alejarnos de una vida de devoción es que dejamos de esforzarnos y ser valientes.

Josué 1:6 Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos.

Claramente Josué estuvo rodeado de muchas personas que no respondían a la solicitud que Dios le estaba haciendo para mantener una vida de devoción; "Esfuérzate y se valiente". Él Señor lo que le estaba manifestando es que lo que emprendería no sería fácil, y que dependería de su esfuerzo y valentía el que se cumpliera el propósito que había determinado para su vida. El hacer este ejercicio espiritual probaba cada día su credulidad en la Palabra que Dios le había dado y además mostraba su confianza en la fidelidad de quien guiaba sus pasos. Una cosa que no se hallaba a su favor era el espíritu cobarde de quienes lo acompañaban y que no habían querido tomar posesión de la promesa divida, pero Josué claramente no permitió que las murmuraciones y quejas de estos apagaran su devoción.

2 Timoteo 1:6 Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. 1:7 Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. Pablo se encontraba encarcelado en Roma, y todo le hacía suponer que iba a ser ejecutado en poco tiempo. Estando en esas condiciones escribió a su amado hijo Timoteo para advertirle de algunas cosas que estaban pasando en el presente y de cuáles iban a ser las características de los tiempos que estaban por llegar en el futuro. Y aunque el panorama que se cernía sobre ellos era ciertamente sombrío, la confianza del apóstol en el cumplimiento de los propósitos divinos seguía intacta, y por esa razón, escribió a su joven colaborador Timoteo para exhortarle a esforzarse y ser valiente a la hora de tomar el relevo que él mismo estaba a punto de entregar.

En nuestro caminar diario siempre habrán circunstancias que procuraran el llevarnos a vivir en el conformismo de una pobre devoción, es como si ya no viviéramos, sino tan solo sobreviviéramos, nos concentramos tanto en el afán de cada día que se nos olvida los propósitos Divinos y de la grandiosidad de las experiencias preparadas por Dios para nosotros. Nos metemos en resolver un problema tras otro y terminamos viviendo una vida sin acción en Dios. En otras palabras perdemos el sentido de nuestra existencia.

3. Una tercera causa de alejarnos de una vida de devoción es que colocamos nuestros ojos meramente nuestros deseos.

Hageo 1:2 Así ha hablado Jehová de los ejércitos, diciendo: Este pueblo dice: No ha llegado aún el tiempo, el tiempo de que la casa de Jehová sea reedificada. 1:3 Entonces vino palabra de Jehová por medio del profeta Hageo, diciendo: 1:4 ¿Es para vosotros tiempo, para vosotros, de habitar en vuestras casas artesonadas, y esta casa está desierta? 1:5 Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros caminos. 1:6 Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto. 1:7 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad sobre vuestros caminos.

Observemos que Dios dijo: Este pueblo dice. Generalmente Dios se refería a Su pueblo como Mi pueblo, pero en esta ocasión no lo hizo así. Con este cambio de actitud Él quiso dar a entender que El desconocía a aquella gente, que no se estaban comportando como si fueran Su pueblo, y que estaba disgustado con ellos. Estaban viviendo fuera de la esfera de Su Voluntad, y estaban encubriendo su desobediencia con una excusa que pretendía ser piadosa, diciendo que ese no era el momento conveniente para reedificar la casa del Señor. Todos los miembros de este pueblo que habían dicho que aquel no era el momento para reedificar la casa del Señor, habían construido sus propias casas. Ósea, que para sus propias necesidades de vivienda, sí, era el momento de construir. Y además, el Señor destacó que sus casas eran artesonadas, es decir, que estaban hermosamente decoradas, y que ofrecían un aspecto lujoso. Así que durante 15 años, mientras estaban edificando sus cómodas y bien construidas casas, la casa del Señor había permanecido en ruinas. El contraste era demasiado evidente, pero a aquel pueblo debió parecerle la cosa más natural.

Dios nos ha llamado a construir su Reino, lo que aquí nos resulta sorprendente leer acerca de aquella paradójica situación, es algo bastante generalizado en la actualidad. Hay personas que se comprometen con Dios a realizar diversas tareas o a apoyar diversos esfuerzos de desarrollo de la obra cristiana, pero apenas comienzan a aparecer dificultades, rápidamente se plantean dudas sobre la viabilidad de un proyecto o simplemente deciden que aquello a lo cual se habían comprometido no constituía la voluntad del Señor, abandonando toda devoción. Ahora bien, cuando hay promesa o un proyecto que beneficia a los intereses propios, de una persona, aunque aparezcan dificultades y no se vean claras las implicaciones económicas, los creyentes continúan adelante llevando a cabo lo que se habían propuesto originalmente.

Mateo 16:24 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. La negación fue algo difícil de encontrar por el Señor Jesús pero que resulta indispensable para mostrar una devoción divina. Parece que muchas veces solo importamos nosotros.

4. Una cuarta causa de alejarnos de una vida de devoción es que terminamos deseando lo que el mundo tiene.

1 Samuel 8:5 y le dijeron: He aquí tú has envejecido, y tus hijos no andan en tus caminos; por tanto, constitúyenos ahora un rey que nos juzgue, como tienen todas las naciones.

Samuel fue uno de los mejores jueces de Israel en el período histórico que se conoce como la "Era de los Jueces". En ese tiempo no había rey en Israel; los gobernadores eran los jueces. Supuestamente los israelitas debían reconocer que Dios era su Rey, y los jueces eran simplemente representantes que se encargaban de mantener el orden social según los principios establecidos por la ley de Dios. Pero no siempre sucedió así. La gente tendía a hacer lo que quería, lo cual les llevaba a pecar, a alejarse de Dios. La petición de un rey parecía justa y razonable, dadas las circunstancias. Sin embargo, hay algo en el fondo de esta petición que debemos revisar. Esta petición, tal como estaba planteada, tenía dos motivaciones erradas: a. Pedían un rey humano, haciendo a un lado a su Rey celestial. b. Querían ser como las demás naciones. los israelitas miraban a los vecinos para inspirarse en su estilo de vida. Ellos querían ser como los demás. ¿No nos pasa ahora lo mismo? ¿Quién determina la forma en que llevo mi vida? ¿En quién me inspiro? ¿A quién imito?

Es increíble como los cristianos hemos alcanzado tal conciencia de lo que este mundo tiene y ofrece, que si no tenemos sus posesiones o posiciones nos sentimos empobrecidos. Todo resulta en creer que Jesús y la vida que nos ha dado no es suficiente y que solo lo material nos puede otorgar un valor. Esto nos ha metido en una carrera de competencias en donde parece que nunca nada es suficiente olvidándonos que si tenemos a Cristo lo tenemos todo y lo demás solo representan añadiduras para nuestras vidas.

Esto mismo pasó por la mente de los israelitas en el Monte Sinaí. Cuando creyeron que Moisés había muerto, hicieron el Becerro de Oro (Exo. 32:1). Jesús lo dijo así: Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. (Mateo 6:24)

Conclusión

Los africanos tiene un dicho para las personas que son negligentes en la vida de devoción a Dios, ellos dicen: "El pasto crece sobre tu senda". La razón es porque cuando ellos van a orar se internan en lugares llenos de monte y allí emprenden mientras oran un ir y venir en medio de un mismo sendero, así que el que se mantiene en una vida de devoción vivirá con un sendero sin maleza.

Solo a través de una vida de devoción podremos mantenernos avivados y permaneciendo en los propósitos Divinos.
 
Pastor: David Bayuelo E.
Diciembre 4 de 2016

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