No sofoques el fuego

No sofoques el fuegoEscuchar audio de esta predica 2 Timoteo 1:6 Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.

La simplicidad con que se nos enseña a ver al mundo desde que nacemos nos lleva a que de manera leve pero continua distorsionemos el rumbo trazado por Dios para llevar una vida pura y santa, esto sumada al apetito insaciable de una naturaleza caída nos coloca frente a deseos imposibles de abandonar y que requerirán de medidas radicales como el que seamos muertos y resucitados como nuevas criaturas, para luego tener la oportunidad de entrar en un proceso de renovación continua en nuestro pensamiento enfermo a través de la Palabra de Dios y así poder llegar a experimentar una verdadera consagración.

El que seamos el producto de diferentes ambientes de formación mental produce que cada uno de nosotros guarde una perspectiva muy particular con respecto a lo que es una vida santa o consagrada, obligándonos esto cuando llegamos al Señor a la necesidad de recibir instrucción desde la correcta interpretación de la Palabra, garantizando así que lo que para mí puede ser minúsculo, Dios no lo describa como una terrible mancha que opaca el fuego puesto por Él en mi corazón.

Algo imprescindible para mantener el fuego encendido es identificar a través de la Palabra y el Espíritu Santo todas aquellas cosas que pueden guardar de acuerdo al entorno en el que nos movemos parámetros aceptables pero que frente a los ojos de Dios son simplemente sofocadores del fuego que mantiene nuestra vida avivada. La biblia las describe en el libro de Cantar de Cantares como pequeñas zorras que no son más que actitudes cotidianas un poco más difíciles de identificar y censurar pero que frente a la exposición constante a la santidad de Dios quedan visibles a nuestros ojos espirituales.

Cuando pensamos en tener una vida avivada debemos preguntarnos cuál es el detonante que se halla en mi vida y que me conduce a opacar el fuego puesto por Dios en mi corazón. Sé que para muchos de nosotros por nuestra formación hay una escala de valores que nos permiten identificar nuestro viga en el ojo con facilidad, pero que de la paja que se hace casi imperceptible pero que produce un daño agudo a la visión que debemos tener con respecto al reino de Dios.

1. Para tener una vida avivada debemos limpiarnos constantemente de toda maldad.

Filipenses 3:12 No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. 3:13 Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, "No que lo haya alcanzado ya", "extendiéndome a lo que está delante". Estas dos frases son claves ya que el apóstol nos muestra lo que es la disposición correcta para mantenernos ardiendo en el fuego de Dios, Pablo nos permite tener una mirada más íntima de su vida que aún se halla en imperfección pero a la vez no nos lanza un mensaje de conformismo o marginación sino de la necesidad de una transformación constante. Él nos deja ver de manera clara que Dios ha estado actuando en su vida desde el momento en que lo derribo, sin embargo entiende que solo en él se haya la responsabilidad de mantener el fuego ardiendo y antes de disminuir lo que debe cada día es aumentar y esto solo es posible dejando que cada una de sus impurezas sean quemadas.

2 Corintios 12:20 Pues me temo que cuando llegue, no os halle tales como quiero, y yo sea hallado de vosotros cual no queréis; que haya entre vosotros contiendas, envidias, iras, divisiones, maledicencias, murmuraciones, soberbias, desórdenes; 12:21 que cuando vuelva, me humille Dios entre vosotros, y quizá tenga que llorar por muchos de los que antes han pecado, y no se han arrepentido de la inmundicia y fornicación y lascivia que han cometido.

Los corintios tenían hábitos viejos, pecaminosos, arraigados, que le dieron mucho trabajo al apóstol Pablo. Los corintios venían de un trasfondo altamente pecaminoso, de hecho la ciudad donde residían se caracterizaba por ser altamente inmoral al punto que cuando alguien pecaba en la primera iglesia le decían que se estaba corintianisando, por tanto era una ciudad orgullosa y caracterizada por las rencillas y esas cosas afectaban la iglesia que allí se plantó.

La realidad es que no es fácil cambiar las conductas aun después de haber nacido de nuevo, no es fácil cambiar los patrones de conducta que tienen con nosotros un largo tiempo, por eso es que el proceso de santificación como usted mismo ha estado experimentando siendo un hijo de Dios resulta ser lento y además nos da la contante sensación que nunca va a terminar. Muchas veces nosotros en ese proceso largo vamos teniendo una serie de experiencias que quebrantan unas cosas pero que dejan otras intactas y hay que dejar que el Alfarero siga trabajando para que se quebranten y a eso es lo que se refiere el apóstol cuando nos desnuda su intimidad descubriéndonos que sin duda no ha alcanzado la perfección en su alma, aun en ellas habían pecados que quemar.

Lo que este mensaje procura no es hacernos sentir indignos, recuerde que usted ya es digno, no por lo que hace o deja de hacer si no por lo que Cristo hizo por nosotros, el asunto está en tener un corazón dispuesto para dejar que Dios a través de su ES y su palabra nos santifique cada día, siendo así este es un proceso de una exposición continua a la Palabra y a la llenura de su Espíritu.

2. Para tener una vida avivada no se nos debe olvidar que el corazón tiene la capacidad de engañarnos.

Jeremías 17:9 Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? 17:10 Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.

La mayoría de los judíos había demostrado que su corazón espiritual no funcionaba bien. Sin ningún tipo de remordimiento habían cambiado al único Dios verdadero por dioses cananeos, cayendo es sus prácticas pecaminosas que expresaban desprecio por su Dios y por su ley. Por eso, Jehová los desafió diciendo: "¿Dónde están tus dioses que has hecho para ti? Que se levanten, si pueden salvarte en el tiempo de tu calamidad. Porque tantos como el número de tus ciudades han llegado a ser tus dioses" (Jer. 2:28).

Por supuesto, uno puede estar convencido de que no hay pecado en nuestras vidas y mucho menos que adora a dioses falsos. Sin embargo debemos saber que nuestra poca cercanía con Dios y su Palabra con seguridad nos llevara hallarnos anestesiados producto del engaño de nuestro corazón.

Hace unas semana atrás estuve predicando en una finca, en una de las tardes de esparcimiento estuve realizando actividades a campo abierto, todo estuvo bien, reí, me goce, salte, pero pasados dos días empecé a experimentar una piquiña inaguantable en mis piernas, lo que descubrí es que me habían picado durante ese tiempo unos animalitos que antes de chuparte la sangre te anestesian, pero después el consecuente es una rasquiña irritante. Eso es lo que hace nuestro corazón engañarnos, anestesiarnos mientras el pecado nos devora, por eso es que es necesario mantenerlo expuesto ante Dios todo el tiempo, sino él se encargara de apagar el fuego.

Nosotros aun vivimos con una carne que quiere empujarnos en una dirección de acuerdo a sus impulsos y además vivimos en un mundo que quiere vendernos una ideología que va cambiando de momento en momento. Las personas ven eso como algo progresivo, (Por eso se llama a los cristianos retrogradas, trogloditas) obviamente desde el lente del mundo, pero desde el lente de Dios estas cosas son destructivas y por otro lado Satanás usa ese mundo y esa carne que hace parte de nosotros y así va trabajando para meternos en conductas pecaminosas que se vuelven recurrentes hasta sofocar el fuego. Cuando nosotros hacemos cosas repetitivas eso termina formando un patrón de comportamiento que es difícil de deshacer y es por esto que Dios quiere venir a obrar en nosotros este tiempo a través de su palabra y el Espíritu Santo, para sí avivar el fuego.

Hay quienes nos acostumbramos a vivir con la piedra en el zapato, hay quienes hemos convivido por muchos años con pecados en los que ha operado la anestesia que no nos deja sentir la incomodidad. A usted o a mí se nos pueden olvidar nuestras faltas pero Dios por su justicia le es necesario tenerlas presentes.

3. Para tener una vida avivada no se nos debe olvidar el peligro de las zorras pequeñas.

Cantar de cantares 2:15 Cazadnos las zorras, las zorras pequeñas, que echan a perder las viñas; Porque nuestras viñas están en cierne.

Quizá para nosotros en pleno siglo veintiuno este pedido no tenga mucho sentido, pero para los judíos de esa época era una realidad cotidiana y preocupante. A las zorras en palestina les gustaba mucho las uvas, y eran una plaga para las viñas, pero no eran el mayor problema, ya que por su altura podían tomar las uvas de la parte alta de las viñas. El mayor problema eran las zorras pequeñas, las que tenían una menor altura, ya que como no alcanzaban las uvas más altas se dedicaban a roer el tronco del árbol llevando la planta a que se secara. Por esta razón los agricultores guardaban un mayor cuidado por las zorras pequeñas.

Uno por lo general, cataloga sus actitudes según los parámetros del entorno en el que se mueve. Y censura el asesinato, porque todos lo ven mal, censura el robo, porque todos lo ven mal, censura el vender drogas, porque todos lo ven mal. Pero se hace mucho más difícil, tener la misma capacidad y claridad mental para censurar otras actitudes más cotidianas, más comunes, más habituales, que también son pecado. El consejo antiguo es cuidarnos de las zorras pequeñas, de estar atento a esas pequeñas actitudes que echan a perder la vida. Porque el repetir una acción mucho tiempo, provoca acostumbramiento.

Jesús lo denuncio así en Mateo 23 al 28 23 »¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! Pues se cuidan de dar el diezmo sobre el más mínimo ingreso de sus jardines de hierbas,[f] pero pasan por alto los aspectos más importantes de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Es cierto que deben diezmar, pero sin descuidar las cosas más importantes.24 ¡Guías ciegos! ¡Cuelan el agua para no tragarse por accidente un mosquito, pero se tragan un camello![g]25 »¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! ¡Pues se cuidan de limpiar la parte exterior de la taza y del plato pero ustedes están sucios por dentro, llenos de avaricia y se permiten todo tipo de excesos! 26 ¡Fariseo ciego! Primero lava el interior de la taza y del plato,[h] y entonces el exterior también quedará limpio.27 »¡Qué aflicción les espera, maestros de la ley religiosa y fariseos! ¡Hipócritas! Pues son como tumbas blanqueadas: hermosas por fuera, pero llenas de huesos de muertos y de toda clase de impurezas por dentro. 28 Por fuera parecen personas rectas, pero por dentro, el corazón está lleno de hipocresía y desenfreno. NTV

Definamos que es pecado para entender este principio y para esto se hace necesario que veamos la raíz etimológica de la palabra pecado, la cual viene del griego "amartia" que significa errar al blanco, pero este significado etimológico se pierde en gran medida en el nuevo testamento. Es el término más inclusive de distorsión moral. Se usa del pecado como principio o fuente de la acción, o un elemento interno productor de acciones. Así que el pecado en hebreo significa errar, pero en el griego se amplía el concepto al sentido de la fuente de acciones.

El apóstol Pablo nos muestra en Efesios una lista de zorras pequeñas que debemos tomar en cuenta. Efesios 4:24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad. 4:25 Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros. 4:26 Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, 4:27 ni deis lugar al diablo. 4:28 El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad. 4:29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. 4:30 Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. 4:31 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. 4:32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

Conclusión

Lucas 18: 9 Luego Jesús contó la siguiente historia a algunos que tenían mucha confianza en su propia rectitud y despreciaban a los demás: 10 «Dos hombres fueron al templo a orar. Uno era fariseo, y el otro era un despreciado cobrador de impuestos. 11 El fariseo, de pie, apartado de los demás, hizo la siguiente oración:[b] "Te agradezco, Dios, que no soy un pecador como todos los demás. Pues no engaño, no peco y no cometo adulterio. ¡Para nada soy como ese cobrador de impuestos! 12 Ayuno dos veces a la semana y te doy el diezmo de mis ingresos". 13 »En cambio, el cobrador de impuestos se quedó a la distancia y ni siquiera se atrevía a levantar la mirada al cielo mientras oraba, sino que golpeó su pecho en señal de dolor mientras decía: "Oh Dios, ten compasión de mí, porque soy un pecador". 14 Les digo que fue este pecador —y no el fariseo— quien regresó a su casa justificado delante de Dios. Pues los que se exaltan a sí mismos serán humillados, y los que se humillan serán exaltados».

La medida de la santidad tiene que ver con el carácter motivacional con que hacemos las cosas, lo que representa un pecado para uno no necesariamente lo es para otro. Es importante ver esto porque hay quienes vemos la pureza bajo la lupa del seguimiento estricto de una serie de normas y cuando nos calificamos terminamos dándonos una medida más alta de la que debemos tener.

Quiero que entienda la profundidad que hay cuando hablamos de santidad no es algo que tenga que ver con las acciones que de manera externa nosotros ejecutemos sino con la limpieza del vaso del cual salen estas acciones.
 
Pastor: David Bayuelo E.
Enero 22 de 2017

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