Avivados por un Dios suficiente

Avivados por un Dios suficiente - 1 Juan 2:15Escuchar audio de esta predica 1 Juan 2:15 No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.

Lo que nosotros hallamos en estos versos es un imperativo, no es que cumplir este mandato guarde alguna alternativa; porque está claramente dicho: "No améis al mundo, ni a sus cosas", exactamente después hay dos razones o justificaciones para obedecer ese mandato. Numero uno: porque todo lo que procede del mundo no procede de Dios sino del mismo mundo y numero dos: porque las cosas que el mundo tiene que ofrecernos son temporales y solo Dios es suficiente.

Ahora a que se refiere Juan cuando habló hace más de dos mil años del mundo y de las cosas que en él hay, a que se referirá cuando nos habla de amar las cosas del mundo y por último ¿Qué hay de malo en amar ese mundo?

La palabra traducida aquí como mundo desde el Griego es la Palabra kosmos que en distintos pasajes es usada con diferentes connotaciones, en ocasiones se refiere al mundo físico, al mundo de lo creado, pero sabemos que este nos es el caso, porque Juan no nos va a llamar a odiar aquello que Dios creo y que después de haberla terminado la hallo buena en gran manera, la palabra mundo también es usada para referirse a la raza humana caída como lo hallamos en el evangelio de Juan en el capítulo tres verso dieciséis. Cuando leemos el texto de primera de Juan hoy procurando saber lo que quieren decir nos percatamos que en los tiempos de Sodoma y Gomorra la palabra mundo implico toda esa sensualidad en que ellos habían caído, en los tiempos de Salomón el mundo implico toda ese oro, plata y posesiones y todo aquello que estuvo acumulando cuando perdió la razón, en el tiempo de Daniel o el tiempo Babilónico todo el esplendor de Babilonia con sus jardines colgantes, eso fue parte de la mundanalidad, durante el imperio de Grecia, toda la sabiduría, la filosofía, la educación que Grecia tubo, el énfasis en esas cosas, la fascinación de los Griegos con el hombre represento parte de ese mundo y es todo este sistema que acabo de describir a lo que Pablo se refiere en Romanos cuando nos dice: "Qué no nos conformemos o adaptéis a este mundo, a sus corrientes de pensamiento a su forma de ver y hacer las cosas poniendo el énfasis de la vida en las cosas temporales" y esto nos debe dar una idea de que es lo que yo debo estar rechazando ahora que Juan nos da esa instrucción.

1. Es importante discernir lo que es ese mundo y lo que significa amarlo.

1 Juan 2:15 No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo.

Juan hace una seria advertencia ya que los cristianos de esa época al igual que los de nuestros días pueden estar en ese grupo de personas y con seguridad necesitaban hacer la corrección adecuada. Ellos estaban amando a ese mundo o caminando en ese proceso ya que este no les irritaba, no les molestaba.

Cuando yo intento lucir como ese mundo tras la música que oigo, los lugares que visito, aquello con lo que me visto, eso me da una idea de que he adquirido parte de ese mundo.

Amar al mundo no es ser tentado es ceder a sus tentaciones, amar al mundo no es adquirir conocimiento, es sentirme orgulloso del conocimiento adquirido, es importante diferenciar una cosa de la otra para saber cuándo lo puedo adquirir y cuando la adquiero saber cómo usarlo. Amar el mundo no es tener cosas, es tenerlas porque esas cosas me dan seguridad o porque me hacen sentir importante. Amar al mundo no es tener deseos, es querer llenar deseos legítimos de una manera ilegítima. Amar al mundo no es querer divertirme, es querer hacerlo como el mundo lo hace. Amar al mundo es vivir por encima de mis posibilidades adquiriendo cuentas en rojo. Esa es la forma del mundo, amar al mundo no es lucir bien, es amar la apariencia.

Lo que Juan intenta decirnos es que no es que este mal poseer las cosas, es amarlas con las mismas motivaciones o vehemencia conque el mundo las posee, porque me dan importancia, porque me hacen sentir seguro o me dan un nombre.

Mateo 19:21 Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme. 19:22 Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.

Nosotros fuimos creados con una naturaleza con deseos legítimos, como comer, descansar, dormir, el deseo sexual incluso, el problema está o lo pecaminoso en la manera como procuramos llenar esos deseos, en algunas ocasiones en maneras ilegitimas y en otras en cantidades ilegitimas. Es común escuchar la frase: "Todo el mundo lo hace así" Pero para nosotros debería primar la manera como se hace en el Reino de los cielos, como la Palabra lo establece para nosotros.

2. Es importante discernir qué es lo que hace que unos amen más el mundo que otros.

1 Juan 2:15 Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.

Juan nos hace saber que la persona que no tiene a Dios no tiene otra alternativa, él tiene un solo amor, él no tiene otro opción que no sea darle ese amor al mundo, el no conoce nada más. La advertencia del Apóstol está en que el los creyentes después de transcurrido el tiempo empezaron a experimentar un enfriamiento por el amor de Dios y un recalentamiento por el amor por el mundo y la pregunta sería: ¿qué es lo que produce eso?

Cuando eso ocurre Dios necesariamente va a tener que romper con esa envoltura que el mundo ha colocado alrededor de su hijo o a su hija, porque si hay algo de lo que debemos estar convencidos es que el amor por Dios y el amor por el mundo no pueden coexistir, son incompatibles y Dios como Padre bueno va a hacer todo lo necesario para que toda atadura sea quebrantada en la vida de sus hijos.

El apóstol Juan nos conduce a la conclusión que el dejarnos envolver por el amor del mundo está sujeto a tener un entendimiento muy superficial de la vida, hay quienes no hemos llegado a comprender que este tiempo en el que vivimos es para ser usado en el cumplimiento del propósito de Dios en preparación de la vida celestial que tenemos eternamente por delante y ese entendimiento superficial de la vida hace que muchos de los hijos de Dios sigan viviendo para el fin de semana, para las vacaciones, para el próximo viaje, para la próxima comida, para la próxima compra, viven soñando y dentro de esas actividades quieren que Dios haga parte de ellas y lo que no alcanzamos a apreciar es lo sobrio y serio que es este proyecto llamado vida, que este es un espacio de tiempo que Dios quiere llenar con un propósito soñado por Él para mí y cuando Él me creo solo pensó en que yo lo cumpliese.

Jeremías 16:1 Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 16:2 No tomarás para ti mujer, ni tendrás hijos ni hijas en este lugar.

Números 18:20 Y Jehová dijo a Aarón: De la tierra de ellos no tendrás heredad, ni entre ellos tendrás parte. Yo soy tu parte y tu heredad en medio de los hijos de Israel.

Hay un síndrome presente en los hombres de hoy llamado el de Piter Pan o la adulto adolescencia; Personas que no quieren casarse hasta mucho más tarde, porque quieren seguir disfrutando su vida, hombres que no quieren dejar a su padres, treinta, cuarenta años o los que los han dejado quieren regresar para vivir cómodamente por que ellos quieren seguir disfrutando de la adolescencia, de las emisiones de la adolescencia, que reúsan crecer, eso hace parte de los problemas de nuestra sociedad actual.

Hoy la educación utiliza un término llamado competencias, y no es más que aprender pero dentro del contexto de lo real para alcanzar a futuro la resolución de problemas reales.

Cuando el amor del mundo permanece en el creyente es porque no sabemos aun lo que verdaderamente es la vida. La vida es una tarea dada por Dios en donde yo estoy llamado a vivir propósitos eternos, aunque me toque enfrentar situaciones, aunque no sea fácil, pero no puedo seguir acercándome al mundo para sobre protegerme, porque si sigo viviendo en esta superficialidad seré presa fácil de mi enemigo.

2 Corintios 11:23 ¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.) Yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces. 11:24 De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno. 11:25 Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar; 11:26 en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; 11:27 en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez; 11:28 y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias. 11:29 ¿Quién enferma, y yo no enfermo? ¿A quién se le hace tropezar, y yo no me indigno?

Debemos saber que la manera como el diablo nos presentara los deseos del mundo será de una forma muy sutil; él nos dirá: "no quieres un poco del mundo sin perder a Dios". Y entonces la oferta viene con sus excusas, justificaciones y razones que mi carne le gusta comprar.

Es bueno saber que el mundo es más que sensualidad, cuando pensamos en mundanalidad por lo regular es lo que viene a nuestra mente, nosotros podemos tener ideas intelectuales tan mundanas como los placeres sexuales, cuando tratamos de usar esa intelectualidad para explicar lo inexplicable de Dios eso es mundanalidad, cuando ponemos la Palabra de Dios en un segundo plano y pensamos que disciplinas o estrategias van tener el poder de transformarnos nos estamos acomodando al mundo. El medico cristiano que pone su ciencia por encima de Dios o el Sicólogo que cree que sus técnicas son más efectivas que la escritura para transformar a un individuo está expresándose a través del mundo.

Como pensamos, actuamos y vivimos para el presente sin ninguna consideración para el futuro eso es este mundo, eso es vivir mundanamente, ese mundo es el que le es atractivo a nuestra carne.

Conclusión

Hoy yo debo discernir si amo al mundo o amo a Dios. En 1 Juan 2:15 nos dice: Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Juan aquí hace una implicación que tiene consecuencias eternas, porque si el amor del mundo esta y el de Dios no, es porque no soy creyente, esta es la preocupación del apóstol a lo largo de toda su carta: ¿Quién es? Y ¿Quién no es? Este es el tema recurrente de Juan y esto debe llevarnos a pensar seriamente a quien amamos, ¿realmente el amor de Dios es suficiente para nosotros?, ¿qué amamos?, ¿Cómo amamos lo que amamos?, ¿Dónde está la evidencia de que realmente amamos a Dios y no amamos el mundo?
 
Pastor: David Bayuelo E.
Febrero 26 de 2017

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